Ptolomeos, Dinastía de los HIST.
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Historia
Dinastía de los diadocos en Egipto (305-30 a. C.), más conocida con el nombre de Lágida, de Lagos, padre del fundador. Durante los a. 323-305, Ptolomeo, hijo de Lagos, sátrapa de Egipto y prestigioso general de Alejandro Magno, consiguió consolidar su posición en las luchas entre Pérdicas y Antígono, Demetrio y Casandro (v. ALEJANDRO MAGNO). En el 305 a. C. empezó a actuar como rey de Egipto, aunque mucho antes, siguiendo la política faraónica, intentó asegurarse la Celesiria, Chipre, Fenicia y diversas bases en la costa de Asia Menor, así como Cirene. Esta política debía señalar, desde el 311 a. C., una casi constante lucha contra los Seléucidas (v.).Ptolomeo 1 Soter (305-283/82). Su política básica, al igual que la de sus sucesores, fue mantener a toda costa el acuerdo con el sacerdocio indígena. De ello surgiría un nuevo culto, el de Sarapis, y se extenderían dos, los de Isis y Ammon, asimilado a Júpiter. Ejército y administración se basaron en un amplio contingente de inmigrados y mercenarios griegos, cuyo establecimiento en Egipto se estimuló por todos los medios, singularmente la asignación de tierras. A los indígenas quedaron reservadas la agricultura, la artesanía y los puestos subalternos de la administración. Por ello en Egipto nunca se intentó desarrollar la fundación de otras ciudades, como Alejandría (v.), inspiradas en el modelo de la polis griega. Esta política respecto a los egipcios no impidió los intentos de expansión mediterránea que evocaban el desaparecido imperio de Alejandro.En el 305 a. C., el reino, tras ciertas derrotas y la paz de Triparadisos, se reducía de nuevo a la satrapía de Egipto, después de la derrota de Antígono (306 a. C.) en Pelusium. La gran alianza contra Antígono (303-302) valió a P. (batalla de Ipso, 301 a. C.) Palestina y Celesiria, así como la enemistad de Seleuco. Los nuevos territorios debían ser origen de largas guerras entre el Egipto de los P. y la Siria de los Seléucidas (guerras sirias). Ptolomeo 1 no intervino en los conflictos militares sucesivos, las luchas entre Demetrio, Lisímaco y Seleuco, de modo abierto, pero desplegó una considerable habilidad diplomática. Apoyó a unos y a otros en cuanto ello le sirvió para dañar a los Seléucidas, recuperó Chipre (295-94), y estableció un protectorado sobre las Cícladas y, ocasionalmente, sobre algunas ciudades griegas de la costa de Asia Menor. Frente a su hijo P. Keraunos, hijo de Eurídice, prefirió como sucesor a otro P., hijo de Berenice.Ptolomeo II Filadelfo (283-246). Primero de su familia en casar con una hermana, al uso faraónico (de ello procede su sobrenombre), era más hombre de pensamiento que de acción. Intervino escasamente en las numerosas guerras de su reinado, prefiriendo confiar su dirección a los expertos. Apoyando Seleuco a Keraunos, tuvo que entrar en guerra contra los Seléucidas. Ptolomeo II tuvo que intervenir en el problema sucesoreo de Macedonia a la muerte de Keraunos, empujado por su hermana Arsinoe, con la que contrajo nupcias. Arsinoe fue la directora de la política exterior y, probablemente, la responsable de la eliminación de varios miembros de la casa real que podían intentar ocupar el trono. La guerra contra los Seléucidas no fue afortunada, pero P. consiguió mantener su dominio en Fenicia, establecerse en Creta, dominar la revuelta de Cirene y otra de mercenarios galos. Tras la derrota de los Seléucidas, P. tuvo que intervenir en Grecia en la guerra de Cremónidas frente a Macedonia, aunque sin éxito. La derrota de la escuadra egipcia en Cos, Andros y Éfeso señaló el ocaso de la talasocracia ptolemeica. Tampoco alcanzó más éxitos en su lucha contra Antíoco II. Entonces debió de perder, además de Éfeso, Cilicia y Pamfilia. Aún intentó establecer una alianza con Roma (273 a. C.) y mediar en la I Guerra púnica (v.) o, en plena tradición faraónica, realizar expediciones en Nubia. Su reinado fue próspero. El sincretismo religioso se desarrolló notablemente, así como las uniones mixtas, y Alejandría pasó a ser definitivamente la capital del reino. Junto a la vieja Náucratis, Ptolemais era la única ciudad que gozaba de un estatuto griego.Administración y burocracia se inspiraron en los usos tradicionales. El rey era el primer propietario, y la administración de sus fincas tendió a aumentar los réditos a través de administradores (dioecetes) apoyados en regidores (oikonomoi) e interventores (éklogistes). La complejidad de la burocracia parece haber sido extraordinaria. El sistema egipcio de los nomoi o distritos fue mantenido bajo un gobernador (strategos), primero griego y más tarde ocasionalmente egipcio. Buena parte de la industria e incluso el comercio eran monopolio del Estado. En realidad, los primeros P. se preocuparon notablemente de estimular el comercio y abrir nuevos mercados, p. ej., la ruta de la India, gracias al descubrimiento de -los monzones.Ptolomeo III Euergetes I (246-221). Hijo de Ptolomeo II y Arsinoe I, hija de Lisímaco, inauguró su reinado con una nueva guerra contra Siria. En él aparecen más las dotes militares de los abuelos que las intelectuales del padre. Anexionó Cirenaica a Egipto, tras casi 50 años de independencia, gracias a su matrimonio con Berenice. La tercera guerra siria fue un gran éxito militar, puesto que el ejército conquistó Mesopotamia, y la marina ocupó Cilicia y los Estrechos (península de Gallípoli), así como Seleucia de Pieria, puerto de Antioquía. Tras esta empresa, Ptolomeo III se dedicó también a la intriga diplomática, apoyando en tiempos a Cleómenes contra Macedonia. Aparte haber reordenado las colonias militares del Fayum, se le atribuye un proyecto de reforma del calendario (v.), estableciendo el año de 365 días.Ptolomeo IV Filopator (221-203). Hijo de Ptolomeo III, se le atribuyó injustamente el asesinato de su padre. Carecía de las dotes de éste y, para subrayar sus pocas luces, la fortuna le concedió dos grandes contemporáneos: Antíoco III (v.) y Filipo V de Macedonia. Ptolomeo IV, sin dotes militares, anuló el esfuerzo de su padre y estableció la constante de la impotencia militar del Egipto de los P. La fama de éstos como arquetipos de déspotas orientales se inicia en este monarca, que confió el gobierno a su valido Sosibios. La no intervención militar, quizá explicable tras las costosas guerras de Ptolomeo III, parece ser la directriz de la política exterior de Ptolomeo IV. Esto no sirvió para evitar la cuarta guerra siria que, a pesar de la victoria de Raphia (217 a. C.), no se tradujo en ninguna ampliación territorial. La intervención en la guerra etolia y en la segunda Guerra púnica fue puramente diplomática o se limitó al aprovisionamiento triguero de Roma.Ptolomeo V Epifanes (203-181). Hijo de Ptolomeo y Arsinoe, ascendió al trono bajo la regencia de Sosibios, pero éste, ya anciano, fue pronto eliminado. Gracias a un motín, un nuevo. valido, Tlepolemo, ejerció el gobierno, mientras Filipo V y Antíoco III se repartían el reino de los Ptolomeos. El primero ocupó las plazas de Tracia, las islas y Caria, mientras el segundo se lanzaba contra la eternamente disputada Celesiria. La guerra se prolongó, gracias a Scopas, entre ocupaciones y retiradas. La derrota de Panion marcó la pérdida de Palestina. A ello se sumó una revuelta indígena entre el 199 y el 197 a. C., probablemente debida al excesivo aumento de la presión fiscal. Esto implicó nuevas concesiones de las cuales se favoreció principalmente el sacerdocio indígena. En los a. 197-196 Antíoco ocupó Éfeso, Cilicia y Licia e intentó, sin éxito, ocupar Chipre. La derrota de Filipo V (197 a. C.) valdría a P. un poderoso protector: Roma. A su vez, las bodas reales parecían dar lugar a la esperanza de una alianza, después de más de un siglo de guerras, entre P. y Seléucidas. Si ésta era la esperanza del valido Aristomeno, no fue la de su sucesor Polícrates, que lo fió todo en Roma, pero sin sacar ventajas de la batalla de Magnesia (190 a. C.). Nuevas y más complejas rebeliones estallaron en la Tebaida (187-183). Es posible que estos conflictos impidieran el propósito de Polícrates de intervenir en Grecia a favor de la liga aquea.Ptolomeo VI Filometor (181-145). Su madre, Cleopatra I, fue regente durante su minoría de edad. Con el apoyo de Egipto, se reanudó la política antiseléucida. A poco (170 a. C.), Antíoco IV alcanzaba Pelusio y se hacía coronar rey en Menfis. Ptolomeo VI fue hecho prisionero. La resistencia de Alejandría obligó al seléucida a retirarse, no sin establecer una guarnición en Pelusio. Volvió en el 168 a. C., pero la batalla de Pydna dio suficiente autoridad a Roma para obligarle a retirarse, gracias a la decisión de Popilio Laenas. Dos reyes, Ptolomeo VI y su hermano Ptolomeo el joven, reinaron en Alejandría y Menfis, durante algunos años. Tras cinco años de desacuerdo la intervención arbitral del Senado romano concedió a Ptolomeo VI Egipto y Chipre, y a su hermano Cirenaica (163 a. C.). Al año siguiente, Ptolomeo el Joven obtuvo del Senado también Chipre. Ptolomeo VI no aceptó el nuevo acuerdo. La discusión se prolongó durante años, pero éste supo aprovechar el momento oportuno para adueñarse de Chipre (154 a. C.) e hizo que aquél renunciara a sus pretensiones. La intervención en los problemas sucesorios de Siria costó la vida a Ptolomeo VI, como consecuencia de las heridas recibidas en la batalla de Oenoparas (145 a. C.). En sus últimos años, había asociado al trono a su hijo. Pasó a la historia como un rey bondadoso, prudente, hábil y no desprovisto de valor.Ptolomeo VII Euergetes II (145-116). La muerte de Ptolomeo VI y el asesinato de su hijo dieron el trono de Egipto a Ptolomeo el Joven. El nuevo rey ocupó el trono deseoso de vengar pasadas humillaciones y derrotas. Se le describe como un ser brutal y violento, pero al parecer no carecía de ciertas dotes intelectuales. Si la vida familiar de los P. nunca había sido tranquila, la de Ptolomeo VII fue tempestuosa. Casó primero con su cuñada Cleopatra II y, más tarde, con su sobrina, hija de.,aquélla, Cleopatra III. No faltaron rebeliones y conspiraciones. En el 131 a. C., Ptolomeo VII tuvo que huir de Alejandría y refugiarse en Chipre, mientras Cleopatra II permanecía en Egipto como único soberano. En plena guerra civil, P. consiguió tomar Alejandría (129 a. C.) e iniciar una larga reconquista (129-127), que concluyó con la huida de Cleopatra III a Siria (129/28-124). Reconciliada con Ptolomeo VII, intervino en los problemas de la sucesión de Antíoco IV. En su testamento cedió Cirenaica a P. Apión.Ptolomeo VIII Soter II (116-107). Hijo de Ptolomeo VII, chocó con la oposición de su prima Cleopatra III, que apoyaba a P. Alejandro (después Ptolomeo IX). Egipto se vio envuelto en la guerra entre Antíoco VIII y Antíoco IX, apoyados por Cleopatra IV y Cleopatra Tryphaena. En el 107 a. C., Ptolomeo VIII fue víctima del golpe de Estado urdido por Cleopatra 111. Ptolomeo VIII se refugió en Chipre y P. Alejandro ocupó el trono.Ptolomeo IX Alejandro. La guerra entre los dos reyes se prolongó con el apoyo de los Seléucidas. Al mismo tiempo, P. Apión cedió en su testamento Cirenaica al pueblo romano (96 a. C.). En el 89 a. C. Ptolomeo IX fue destronado y muerto.Ptolomeo VIII Soter II (88-80). Vuelto al trono, su segundo reinado se caracterizó por los trastornos sociales y las rebeliones (88-85) de la Tebaida, principal centro de la resistencia indígena. A pesar de ello, consiguió evitar la intervención de Egipto en las luchas entre Roma y Mitrídates VI del Ponto (v.) pese a la intervención de éste en las islas del Egeo, tradicional área de influencia de los P.Ptolomeo X Alejandro II (80 a.C.). Ptolomeo VIII murió sin hijos varones, confiando la regencia a Berenice III. El único varón en línea directa era el hijo de Ptolomeo IX, ya prisionero de Mitrídates y luego, tras una huida azarosa, protegido de Sila (v.). Apoyado por Roma, alcanzó el trono y asesinó a Berenice y, asesinado a su vez, fue elegido rey un bastardo de Ptolomeo VIII.Ptolomeo XI Neos Dionysos (80-51). Más conocido por Auletes (el flautista) o Nothos (el bastardo). Es posible que hubiera sido también prisionero de Mitrídates y, por la misma razón que Ptolomeo X, protegido de Sila. Pero Roma se negó a reconocer su coronación. Se adujo un testamento de Ptolomeo X cediendo sus Estados a los romanos. Otros pretendientes por línea femenina, como Antíoco XIII y su hermano, intentaron hacer valer sus derechos en Roma. Ptolomeo XI acertó en la fórmula para asegurar sus derechos: subvencionar o corromper adecuadamente a los altos personajes de Roma. El fin de los Seléucidas daba amplias posibilidades para que Roma se anexionara Egipto como pretendían los populares. Pompeyo (v.), y con él los aristócratas, apoyaban a Ptolomeo XI, que envió un cuerpo de tropas, ayuda simbólica, a la campaña de Palestina. Las grandes rentas de Egipto, 6.000 talentos en aquel momento, permitían subvencionar ampliamente a los políticos romanos. En el 59 a. C. César (v.), pagado con 6.000 talentos, consiguió que Roma reconociera a Auletes como rey de Egipto.Por el contrario, Chipre, donde reinaba un hermano de Ptolomeo XI, fue declarada provincia romana (58 a. C.). Este golpe debilitó el prestigio de Auletes, pero su juego de intervenciones en la política y subvenciones a los políticos de Roma aseguró la independencia de Egipto y la continuidad dinástica durante casi tres decenios. En realidad, este apoyo era imprescindible, como demostraban las continuas rebeliones de Alejandría y las visitas de Ptolomeo XI a Roma. Expulsado de Egipto en el 58 a. C., consiguió volver en el 55 a. C. gracias al apoyo de Aulo Gabinio; ocasión ésta que valdría a Marco Antonio (v.) su primer contacto con Egipto. Las deudas de Ptolomeo XI, obligado a mantener un ejército romano, fueron tales que, de hecho, la administración de Egipto fue embargada por los acreedores romanos, como Rabirio Postum, cuya gestión fue tan escandalosa que, juzgado en Roma, necesitó recurrir a Cicerón como abogado defensor.Ptolomeo XII (51-48). Hijo de Ptolomeo XI y su hermana Cleopatra VII (v.), ocupó por escaso tiempo el trono con tranquilidad. Los últimos momentos de la lucha entre Pompeyo y César coincidieron con el enfrentamiento entre los dos hermanos y la "guerra alejandrina" de César.Ptolomeo XIII (47-44). Muerto Ptolomeo XII en circunstancias misteriosas, le sucedió su hermano Ptolomeo XIII, otro menor, que reinó oficialmente asociado a Cleopatra VII. César devolvió Chipre a Egipto y estableció, para mantener el orden, tres legiones. Probablemente Ptolomeo XIII fue también asesinado. Oficialmente, el heredero era el joven César, más conocido como Cesarión, presunto hijo de César y Cleopatra. La asociación de ésta con Marco Antonio (42-30) pareció señalar nuevas horas de gloria para los Ptolomeos. Las provincias perdidas parecía que iban a volver a Egipto. Nuevos reinos, Armenia, Siria, Cirenaica, fueron creados para los hijos de ambos. Todo ello acabaría en Actium. A poco Antonio y Cleopatra se suicidarían; Cesarión, oficialmente Ptolomeo XIV, fue ejecutado. Los hijos de la reina y el triunviro quedaron relegados al anonimato aunque una, Cleopatra, casará más tarde con juba II de Mauritania.ALBERTO BALIL.
BIBL.: A. BoucH$-LECLERCQ, Histoire des Lágides, I-IV, París 1903-06; E. BEVAN, Histoire des Lágides, París 1934; M. ROSTOVZEFF, Historia social y económica del mundo helenístico, MI, Madrid 1967; P. JOUGUET, L’Égypte ptolémaique, París 1933; H. IDRIs BELL, Egypt from Alexander the Great lo the Arab Conquest, Oxford 1948; W. OTTO y H. BENGTSON, Zur Geschichte des Niederganges des Ptolomáer Reiches, Munich 1938; E. DRIOTON y J. VANDIER, Historia de Egipto, Buenos Aires 1964.
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