Psíquicas, Reacciones CIENCIA
Categoria:
Ciencia
En sentido genérico el término reacción es objeto de estudio tanto de la Física y Química (V. REACCIONES FíSICAS Y QUíMICAS), como de la Biología, Psicología y Psiquiatría. En el presente artículo nos limitaremos al campo psiquiátrico y psicológico. A su vez con la palabra reacción se expresan en la literatura psiquiátrica angloamericana conceptos diferentes de los clásicos europeos. Por otro lado, y para aumentar la complejidad, en el concepto restringido de r. p., se reflejan las distintas visiones antropológicas de las diferentes orientaciones de la Psicología.Reacción es el modo de respuesta a un estímulo. Entre el hombre y su perimundo existe una "empatía" y, por tanto, la posibilidad de una acción recíproca. La acción humana, estrictamente dicha, es fruto de la potencialidad del hombre de autodirección de sus actos, de intencionalidad (v. HOMBRE III; PSICOLOGíA: INT.). Pero en la acción hay también reacción ante un estímulo exterior, que, a diferencia del mundo irracional o inanimado, adquiere en el hombre matices especiales. Dada la complejidad de la estructura del hombre, en él se darán diferentes tipos de respuestas, que estarán más o menos condicionadas parcialmente por el estímulo externo, estableciéndose un sistema de relación estímulo-respuesta, en paralelo con la participación de estructuras cada vez más complejas del individuo (respuestas segmentarias, suprasegmentarias, etc.). A este tipo de respuestas simples prestan gran atención las orientaciones conductistas, reflexiológicas, etc. (V. CONDICIONAMIENTO; CONDUCTISMO; REFLEJOS; REFLEXOLOGíA).Sin embargo, cuando el estímulo, o constelación de ellos, adquiere la peculiaridad de implicar bajo su influjo, no a determinados segmentos de relación del individuo, sino a su totalidad, entonces se denomina "vivencia" (v.) y en la respuesta del hombre viene implicada toda su psique, con el carácter unitario que da ésta a la comprensión del comportamiento humano. En esta nueva relación de estímulo-respuesta, reconocemos una relación "vivencia-reacción psíquica" que tiene fisonomía particular. Ante estas vivencias responde la psique humana implicando íntimamente y por completo al individuo. Algunas partes de esas respuestas serán notorias al observador o, a veces, al mismo individuo, pero el carácter totalizador de las respuestas es, en definitiva, lo que permite diferenciar en el hombre la respuesta o reacción psíquica. Por tanto, se puede afirmar que la r. p. es la adecuación de la persona a la realidad, tanto en el plano objetivo como en el subjetivo.Esta concepción, que puede tener aparentemente un matiz mecanicista, porque no prescinde de la existencia de algunas r. p. que se elaboran de un modo automático, inmediato, irreflexivas (habitualmente denominadas inconscientes), está abierta y tiene en cuenta una visión antropológica amplia, que comprende con integridad al hombre, pues en él existen respuestas reflexivas, conscientes, dada la innata capacidad de iniciativa propia, de volición, libertad y consiguiente responsabilidad, cerrándose así el camino a una interpretación de la conducta humana en sentido meramente conductista.Existe una amplia gama de r. p. posibilitadas por las distintas disposiciones de la psique en cada circunstancia precisa. Todas las r. p. se verán afectadas por los ritmos impuestos en la psique por la misma naturaleza. Las r. p. se mantienen dentro de los márgenes llamados "normales" siempre que mantengan esa "adecuación" (v. NORMALIDAD PSÍQUICA). En estas respuestas se manifestará la misma estructura vital del individuo que demuestra su consistencia interna precisamente en la "resistencia ante los influjos exteriores que pueden provocar desequilibrio" (Reichardt). Con esto se define una característica importante de las r. p. y es que son "respuestas agudas, recuperables", mientras que los llamados "desarrollos psíquicos" son actitudes descompuestas y mantenidas durante largo tiempo (v. PROCESOS PSíQUICOS).Para que la r. p. sea de todas formas comprensible no debe olvidarse que, sobre todo, en su expresión está modulada por los factores que podríamos llamar profundos de la personalidad (impulsos o instintos, junto a efectos y sentimientos muy condicionados somáticamente), y aquellos otros más superficiales o modificables como son las cualidades caracterológicas del individuo; y por encima de ellos las "espirituales o noéticas de la personalidad" (Lersch).V. t.: PSICOLOGÍA (Introducción, I y II); PSIQUIATRÍA; PSICOPATOLOGÍA.D. A. PASQUIER RIVERO.
BIBL.: P. LERSCH, Estructura de la personalidad, 8 ed. Barcelona 1971; K. JASPEAS, Psicopatología general, 4 ed. Buenos Aires 1971; J. J. LóPEZ IBOR, Las neurosis como enfermedades del ánimo, Madrid 1966; ÍD, Lecciones de Psicología médica, I-II, Madrid 1970; M. REICHARDT, Psiquiatría general y especial, Madrid 1958.
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