Psicosomáticos, Problemas I MEDICINA
Categoria:
Medicina
1. El problema de la causalidad en Medicina. En el estudio clínico de determinadas enfermedades se plantea, con harta frecuencia, la dificultad de satisfacer plenamente el interrogante que proporciona el examen diagnósticoy la indicación terapéutica adecuada, por no concretarse la causalidad en la enfermedad que se estudia. Muchos argumentos, de orden doctrinal y científico, exigen al clínico actual que incorpore a su saber y a su espíritu médico un aditamento: la comprensión del enfermo como hombre y, por tanto, como unidad radical. En este sentido, la actual Medicina clínica presiona al médico por su gran complejidad de técnicas exploratorias, a pesar de las cuales aquél se ve incapacitado muchas veces para encasillar el proceso en una ontología nosográfica definida o en una etiología precisa. A. Dores en el prólogo de Kranken, Menschen hace ver el contraste real entre una Medicina que impresiona por la grandeza de sus descubrimientos y los fracasos que ha de soportar, aunque muchos de ellos pasen inadvertidos, por el desconocimiento de la etiología formal.El hombre enfermo manifiesta, en un orden clínico, un testimonio signológico y sintomático, que el médico recoge como un nuevo y original estado en él. Aquí se plantea, dentro de la clínica psicosomática, la comprensión de un hecho biológico tan complejo como es la enfermedad (v.) y el estado del nuevo hombre enfermo, no opuesto radicalmente al sano, y cuya incógnita se despejaría con el conocimiento de la causalidad. El médico actual se enfrenta ante la perplejidad de una nueva causa de enfermedad, utópica y no mensurable, que ha de incorporar a las anteriormente establecidas: mecánicas, físicas, químicas y biológicas. Se puede decir entonces que el auténtico progreso de la Medicina de esta hora radica en la lucha por advertir y descubrir métodos que detecten esta causalidad ignota para tratar de combatirla directamente en el momento de establecer una terapéutica racional.El hombre ha sido estudiado como entidad biológica en su capacidad de interacción y adaptación con el mundo físico y químico, con el ambiente, a través de su sistema integrativo, el neurológico de coordinación y coinervación. A la vez vive inmerso en un campo cultural, sociológico y moral, encontrándose desde su nacimiento en relación con el ambiente en el que se desenvuelve; así, por ej., la cultura contacta con el niño por medio de los padres o tutores y deja en su desarrollo una pauta cultural, lo que se conoce como la base y comienzo de la historia vital interna, llamada por López Ibor (v.) "infrahistoria". La proyección de la personalidad (v.) del hombre y el significado que en él tienen los factores culturales, morales, sociales e históricos, depende de la propia individualidad y su irreductible personalidad; la categoría del conflicto a surgir es debida al mensaje ambiental, pero en estrecha relación con factores específicamente propios y personales. El quid de una clínica psicosomática, que aspira a identificar las causalidades psicogenéticas, se centra en diferenciar rigurosamente lo conflictual como "factor morbígeno".La emotividad. Un breve estudio de la emotividad nos permitirá reflejar la complejidad de la interacción de diversos factores (anímicos, ambientales, biológicos, etc.) en la causalidad de la enfermedad. Psíquicamente, interpretamos al individuo configurado como una unidad psicofísica y entendemos que la personalidad adquiere su maduración por su interacción con el ambiente moral, cultural y psicológico. Por otro lado, consideramos al individuo en biotipología (v.) como la suma del genotipo (caracteres manifiestos en la herencia y caracteres latentes) y el paratipo (modificaciones secundarias a la peristasis y sus propias alteraciones inestables). Sabemos también que el rinoencéfalo es un aparato de integración las actividades viscerosomáticas y forma parte asimismo del dispositivo que interviene en las actividades de vigilia y de conducta emotivo-instintiva (v. CEREBRO; SUEIvos). El dolor (v.), si es físico, traduce un estado afectivo-sensorial, pero puede también estar determinado por una alteración del estado afectivo-anímico (V. AFECTIVIDAD); la emoción, con un sustrato anatomofisiológico y bioquímico, es tan sólo un vehículo para los estados afectivos con contenidos anímicos de estructuras axiológicas. Así, p. ej., la administración de adrenalina crea una susceptibilidad para la presentación de estados emocionales, pero ella no es la emoción misma; la elevación del tono muscular y tensión del pulso, con batipnea (respiración profunda), pueden definir las emociones esténicas, estudiadas por Wundt (v.), pero tampoco es específicamente la emoción. Mac Lean, Kaada, Kling y otros autores han dado a conocer el sistema amigdalino como responsable de las expresiones emocionales, traducidas por placer y dolor, mediante estudios experimentales lesionando este segmento. Del análisis sobre la emoción se puede colegir que es diferente ésta en su carácter de experiencia emocional y el significado que promueve dicha experiencia. En definitiva, la consideración del proceso emotivo en su doble polaridad, espiritual y psicosensorial, ha de servirnos de canal central para la investigación en clínica de la causalidad de las enfermedades que afectan a un considerable número de pacientes.Síntesis final. El medio ambiente no es sólo un receptáculo del hombre como unidad viva, es también prolongación de la propia vida que mantiene su continuidad a través del tiempo y el espacio. Los factores aparentes y ocultos que en él se dan (físicos, químicos, mecánicos y biológicos) se han considerado en la Patología clásica como posibles agentes causales de enfermedad; además de estos factores, se cuenta con otros de orden psíquico y moral que en alguna forma afectarán al hombre, ya que no hay que olvidar su unidad radical. El clínico, por tanto, buscará también las causalidades psicogenéticas estudiando la personalidad del paciente por medio de una anamnesis con metodología científica. La Sociología (v.) puede descubrir motivos conflictuales que angustien al hombre, pero ellos por sí jamás serán causa de enfermedad. La causalidad en Patología psicosomática se ha de conocer por el estudio del enfermo mismo.V. t.: MEDICINA PSICOSOMÁTICA.A. FERNÁNDEZ CRUZ
BIBL.: No aplica.
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