Psicología Objetiva CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Concepto. En un sentido amplio, con el término P. objetiva se alude a una serie de teorías psicológicas que, rechazando cualquier interpretación subjetivista de la vida psíquica, se centran en el análisis de los procesos observables y las condiciones biológicas necesarias para su aparición. En la base de esta P. objetiva, entendida extremosa y radicalmente, se encuentran las teorías materialistas, que asignan los mismos principios y métodos (v.) para la ciencia psicológica, biológica y las ciencias físico-químicas, y para todas las ciencias en general (V. MATERIALISMO). La denominación de P. objetiva proviene de la obra de W. Bechterev, que llamó de este modo y con el nombre de "reflexología" (v.) su propia teoría, que consideraba a la P. como el estudio de la vida psíquica en general y no sólo de sus manifestaciones conscientes, y cuyo objeto fueron los procesos psíquicos (v.), las condiciones que los determinan y las modificaciones internas y externas a que conducen. Mientras no se diga lo’ contrario, en este artículo al utilizar el término de P. objetiva nos estamos refiriendo a la obra de Bechterev.Este autor estableció su plan de P. objetiva en 1904 simultáneo y coincidente en el tiempo con la obra de I. P. Pavlov (v.), pero independientemente de éste. El concepto de P. objetiva no debe confundirse con el de P. experimental, que, al menos en la época de Bechterev, utilizaba tanto datos objetivos como informes subjetivos. Hasta la aparición de la P. objetiva, la P. era considerada como "la descripción y explicación de los estados de conciencia" (Ladd). Su objeto estaba confinado al mundo interno y al estudio de los fenómenos conscientes; su método era la autoobservación (v. PSICOLOGÍA II, 1-2). Frente a ella, uno de los primeros principios de la P. objetiva consiste en la exclusión del problema de la conciencia y el rechazo de los métodos introspectivos. A partir de los trabajos de H. Ebbinghaus (v.), se mostró la insuficiencia de la autoobservación para el propio conocimiento. Su incapacidad para explicar la conducta ajena -basada en juicios de analogía sobre la propia conducta, que no pueden ser considerados como pruebas científicas- y la escasa aportación de los datos subjetivos para explicar su mecanismo, y diferenciarlos de los inconscientes, fueron los argumentos que se esgrimieron contra los métodos de la P. introspectiva. No se juzgan como superfluos -ni se niegan- los datos subjetivos de la conciencia: se renuncia a ellos ante la imposibilidad de someterlos a tratamiento "científico", es decir, a tratamiento estadístico, instrumental, etc.La experimentación es el principal recurso de la P. objetiva, organizándola de tal modo que sea factible registrar las manifestaciones externas del fenómeno psíquico en relación con los factores que lo provocaron. Realidades de la experiencia estudiadas por la P. tradicional y los términos con que se designan -voluntad, sentimiento, memoria, ideas, imágenes- son suplantados por el concepto de procesos "neuropsíquicos", que aluden siempre sólo a bases materiales. Según la obra de Bechterev, la P. penetra en el dominio de la Biología y puede ser considerada como una parte de ella. Buena parte de las investigaciones de la P. objetiva se basaron en el análisis de la naturaleza de la corriente nerviosa, el papel de la corteza cerebral en los procesos citados y en sus características. La P. objetiva incluye en su estudio todas las relaciones del individuo con el mundo exterior, en las que la reacción se basa en la experiencia personal de este sujeto. Al apelar al determinante externo de la conducta y estudiarla en términos de reacción, la P. objetiva de Bechterev preludia la obra del conductismo (v.). Para el estudio de los procesos neuropsíquicos se aplica el esquema del reflejo (v.), teniendo en cuenta que entre la fase receptiva -de excitación producida por un estímulo- y la fase reactiva -reacción centrífuga que se traduce en movimiento- existe una fase asociativa que es considerada específica de los procesos psíquicos superiores. En esta fase puede modificarse el reflejo en función de la reviviscencia de las huellas dejadas en el tejido nervioso por reacciones anteriores y su asociación con las impresiones nuevas. La complejidad de este proceso intermedio aumenta según la escala filogenética; el criterio asumido por la P. objetiva no hace nunca responsable de la modificación del acto reflejo a ningún mecanismo de tipo subjetivo.Evolución y juicio crítico. La P. objetiva de Bechtereventronca con otras escuelas posteriores. El conductismo de Watson (v.) estuvo inspirado, en parte al menos, en la obra del científico ruso. Puede decirse con toda precisión que el término de P. objetiva, tal y como fue acuñado por Bechterev, reflejaba en gran medida el sentir del primer behaviorismo con sus implicaciones de mecanicismo ingenuo en la concepción de los procesos neurológicos y psicológicos y que no hay que confundir ni con la reflexología de I. P. Pavlov -mucho más cercana al sentir de la Neuropsicología actual-, ni con la P. científica de nuestros días, que insiste en la objetivación de los procesos psicológicos sin recurrir a un reduccionismo materialista o a una mera P. fisiológica (v.). De este modo, la P. contemporánea puede calificarse de P. objetiva, significando por ello un objetivismo metodológico en el que priva la especial cualificación de los procesos psicológicos por sí mismos y cuyos conceptos teóricos no se encuentran diluidos en conceptos propios de la Neurología, aunque, evidentemente, no son contradictorios con ellos. Se trata de dos niveles distintos, con unidades de análisis propias en cada caso -molecular en el caso de la Neurología y molar en el de la P.- y con modos de discurso específicos.La P. objetiva tal y como la entendió Bechterev posee, en nuestros días, un valor histórico. Aunque, también hay que decirlo, liberado del ingenuo esquema mecanicista y del reduccionismo materialista, la P. objetiva de Bechterev sirvió de fermento sugeridor de hipótesis y de puente de unión entre los esotéricos descubrimientos de laboratorio y los problemas específicamente psicológicos del ser humano. Sin negar su labor divulgadora y sugerencial basten unas notas en relación con los errores e imprecisiones científicas de su obra. En primer lugar la imposibilidad fáctica de formular explicaciones satisfactorias de conducta asentadas exclusivamente en categorías neurológicas; en segundo lugar, la tendencia cada vez más insistente en la Neurología contemporánea de aunar, cuando no utilizar, categorías de conducta como criterios neurológicos a nivel macromolecular, lo cual va directamente en contra de la obra de Bechterev, y, para terminar, al leer directamente la obra de Bechterev se observan aquí y allí una serie de textos en los que apela a argumentos y categorías introspectivas para justificar sus resultados "neuropsicológicos".V. t.: PSICOLOGÍA ANIMAL; PSICOLOGÍA FISIOLÓGICA; REFLEXOLOGíA; CONDICIONAMIENTO; CONDUCTISMO; REFLEJOS; PSICOLOGÍA.V. PELECHANO BARBERÁ.
BIBL.: W. BECHTEREV, General principles of human reflexology, Nueva York 1932; ID, La psicología objetiva, Buenos Aires 1965; G. MURPHY, Introducción histórica a la Psicología contemporánea, 2 ed. Buenos Aires 1964, 247-276; 1. P. PAVLov, Actividad nerviosa superior, Barcelona 1973; C. SPEARMAN, The nature of intelligence and the principles of cognition, Londres 1927; A. STOCKER, orientaciones actuales de la Psicología, 3 ed. Buenos Aires 1966, 43-50; 1. B. WATSON, Psychology from a standpoint of a behaviorist, Filadelfia 1919; ID, El conductismo, Buenos Aires 1961.
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