Psicología Introducción: Psicologia en General MEDICINA
Categoria:
Medicina
1. La Psicología, filosófica y experimental, en el conjunto de las ciencias. El conocimiento y diferenciación de los fenómenos y hechos psicológicos, propios de determinados seres vivos, es muy anterior al nacimiento de la P. como ciencia. El movimiento y mutabilidad de los seres es experiencia inmediata y evidente, cuya explicación preocupó desde los primeros intentos de la ciencia general; pero junto a la capacidad de ser movidos y mutados, que en mayor o menor grado poseen todos los seres del ámbito de la experiencia humana, se da además en algunos de ellos una capacidad de automoverse. Se distinguen, pues, inmediatamente los seres simplemente móviles de los seres vivos. El estudio de los primeros dará origen a la Cosmología (v.), también llamada Filosofía de la Naturaleza o con otros nombres; el estudio de los segundos dará origen a la P.; y el estudio de los seres en general, en cuanto simplemente son, será llamado Filosofía primera o Metafísica (v.). Con el tiempo y el desarrollo de los estudios e investigaciones irán diferenciándose distintos métodos (v.) y perspectivas para estudiar la realidad y los múltiples seres o entes que la componen. Así, del estudio general y global, filosófico y físico de los seres móviles se pasará por un lado al estudio estrictamente filosófico de los mismos (que se seguirá llamando Cosmología) y por otro al estudio de sus fenómenos de movimiento y alteración: los fenómenos físicos y químicos (v.), dándose origen a los estudios empíricos y experimentales sobre la materia (v.) y a la construcción de la Física (v.) y de la Química (v.).Igualmente, del estudio global y general, filosófico y físico, de los seres vivos, propio de la más antigua P., se pasará a estudiar en concreto los fenómenos peculiares y específicos de ellos, los fenómenos de la vida. Pero dentro de los seres vivientes, los fenómenos vitales son de muchas clases: unos que serán llamados biológicos (generación, alimentación, crecimiento, reproducción, corrupción) y que se dan en todos los vivientes de los que el hombre tiene experiencia y conocimiento directo; otros peculiares de sólo algunos vivientes serán llamados psíquicos (conocimiento, memoria, apetitos); y dentro de los psíquicos hay una neta distinción entre animal y hombre: en el animal son fenómenos meramente sensitivos, mientras que en el hombre se dan fenómenos irreductibles a los biológicos y a los psíquicos animales, son los fenómenos intelectuales y morales (conocimiento por abstracción, apetito racional o voluntad libre, conciencia, culpa, mérito, etc.).La más antigua P. se ha ocupado en forma general de todos los vivientes y de todos los fenómenos vitales, tanto de los biológicos como de los sensitivos e intelectuales (los morales son siempre objeto de la Ética), diferenciándolos más o menos, pero en una perspectiva global o filosófica, estudiando más el ser vivo que los fenómenos de que éste es sujeto; después se irá diferenciando el estudio de unos y otros. El estudio filosófico (que incluye también la observación empírica) de los seres vivos y de sus fenómenos vitales, pero más en cuanto propios y manifestativos del ser vivo que en cuanto fenómenos, se seguirá haciendo en la parte de la Filosofía (v.) denominada tradicionalmente P., y hoy día más en concreto P. filosófica (v. i); pero el estudio diferenciado de los fenómenos biológicos y de los psíquicos animales (o sensitivos) y humanos (o intelectuales) por métodos empíricos y experimentales dará origen por un lado a la Biología (v.) con sus diversas ramas (Bioquímica, v., Fisiología, v., etc.) y por otro a la P. experimental (v. ii).2. Seres vivos y fenómenos vitales: diferencias de grado y de naturaleza. Es evidente que las palabras vida (v.), vivir, viviente, fenómeno vital, se aplican a realidades diversas. En efecto, la vida que consiste en capacidad de automoción, y que se manifiesta en los fenómenos llamados biológicos y sensitivos, es distinta de la vida que consiste más en capacidad de autoposesión y que se manifiesta en los fenómenos psíquicos o psicológicos, especialmente en los del hombre, en quien van acompañados de los fenómenos morales. Y la distinción no es sólo de grado, como la que hay entre vida vegetal y animal, sino de especie; la primera es una vida inmanente al mundo material, la segunda lo trasciende. Lo que se llama "psíquico" en el animal (conocimiento sensible de lo singular, apetitos, memoria, etc.) no rebasa las posibilidades de la automoción, aunque sea una automoción más completa y compleja que la del vegetal; en cambio lo psíquico del hombre trasciende la automoción, se manifiesta como capacidad de autoposesión (conocimiento intelectual, conciencia psicológica y moral, voluntad libre, etc.).Es decir, lo psíquico humano es diferente de lo "psíquico animal" no sólo en que los órganos del conocimiento sensible o sentidos, los apetitos, la memoria, etc., sean más capaces, complejos o perfeccionados (diferencia de grado), sino que además el hombre posee facultades y operaciones que el animal no tiene, como el entendimiento y el conocimiento intelectual (abstracción, reflexión, etcétera), el apetito racional (voluntad) y decisiones libres y responsables, etc.: lo psíquico humano no sólo es de distinto grado que lo psíquico animal, sino también de distinta naturaleza. La distinción de casos límite, p. ej., si un determinado viviente tiene vida sólo vegetativa o también sensitiva, tiene sus problemas, pero en definitiva muestra que la vida vegetativa y animal se presentan en una gradación sucesiva de menor a mayor automoción, de menor a mayor complejidad de fenómenos o procesos biológicos y fisiológicos. La distinción entre animal y vegetal no tiene, pues, mucha importancia; incluso cuando es problemática y discutible, cae siempre dentro de dicha gradación. Más importante y nítida es la distinción entre automoción y autoposesión, o entre vida simplemente orgánica (vegetal y animal) y vida humana (hombre); en el primer caso hay fenómenos orgánicos con diverso grado y complejidad, en el segundo hay además fenómenos claramente espirituales con diferentes manifestaciones.Aunque la distinción mayor y más importante se da entre el hombre y los demás vivientes, sin embargo, en el hombre se encuentra también una dificultad: en él se dan todas las clases de fenómenos vitales (biológicos, sensitivos, intelectuales y morales) relacionales e influidos más o menos entre sí. La P. filosófica sigue ocupándose de todos ellos, especialmente de los tres primeros (y sobre todo de los sensitivos e intelectuales), en cuanto pertenecientes al hombre en particular de una manera eminente y específica; por eso modernamente se da una tendencia a llamarla Filosofía del hombre o Antropología (v.), aun cuando trate también, o debiera tratar, de las generalidades de la vida vegetativa y animal (biológica y sensitiva) que se encuentran también en los demás seres vivos. En todo caso, hay que tener en cuenta que en el animal no se da propiamente autoposesión ni fenómenos intelectuales ni morales; lo que a veces se llama "psiquismo animal", "psiquismo inferior" o "psiquismo sensitivo", son formas de "conocimiento", de "memoria", o de "apetición" que no rebasan el ámbito de la sensación (v.), de los sentidos (v.) y de los instintos (v.), que no trascienden lo singular y concreto material. En el hombre, en cambio, el psiquismo y todos los fenómenos sensitivos, aunque van acompañados y manifestados por los correspondientes fenómenos biológicos y fisiológicos, están integrados con lo intelectual (lo psíquico superior) y moral: con el conocimiento (v.) que no sólo es sensitivo material sino abstractivo e intelectual, con la autopercepción o reflexión (v.) que es conciencia (v.) psicológica y moral de sí mismo y del fin último, con los actos de la libertad (v.) y responsabilidad (v.). El psiquismo humano no es sólo sensitivo, ni arranca ni se dirige sólo a lo singular y concreto material, sino también a lo universal y espiritual, y además es o puede ser más o menos dirigido hacia un fin o meta conocido y elegido libremente, haciéndose entonces el hombre responsable de ello.3. Conclusiones. Por lo dicho, se comprende que el complemento y la culminación necesaria de la P. humana es siempre la Ética (v.) o Moral (v.), si bien son en sí distintas la P. y la Ética. La primera estudia el ser viviente, especialmente el hombre, y los hechos en sí, el sujeto y el hecho psicológico, es decir, la naturaleza del entendimiento (v.) y conocimiento (v.) y la de la voluntad (v.) o apetición humana; la naturaleza del alma (v.) en definitiva, su modo de ser y de obrar. La segunda, en cambio, estudia su finalidad última (y no sólo su intencionalidad inmediata), su bondad o maldad; y no su "bondad" (salud, normalidad) o "maldad" (enfermedad, anormalidad) como hechos en sí, respecto a su funcionamiento interior, cosa que estudian otras ciencias como la Psiquiatría (v.) o la Psicopatología (v.); sino la bondad o maldad de su funcionamiento en su dirección libre a un fin último. Por eso la Filosofía del hombre completa comprende la Psicología y la Ética.La P. empírica y experimental (v. II), al observar o provocar los llamados hechos psicológicos o psíquicos, vacila muchas veces entre el hombre y el animal, debido a que observa los hechos materiales, los procesos biológicos y fisiológicos y otras manifestaciones externas de lo llamado psíquico; y tiende a veces a confundir o identificar el "psiquismo" animal con el psiquismo propiamente humano, en el que la conciencia psicológica y moral, la libertad y la responsabilidad que le acompañan no son completamente accesibles al método experimental, sino al método y experiencia filosóficos. De ahí las polémicas y vacilaciones, como se verá en los artículos siguientes, entre los psicólogos empíricos y experimentalistas, sobre lo "consciente" y lo "inconsciente", cuando abandonan o no tienen en cuenta la P. filosófica, cuando, excesivamente ceñidos a los métodos experimentales, olvidan que el hombre en su conducta no se rige sólo por las necesidades materiales inmediatas o mediatas, sino por su conciencia moral, por su capacidad de autoposeerse en opciones libres, por su conocimiento de las cosas y de sí mismo que es capaz de dirigirle a su fin último trascendente. Análogamente la P. filosófica no puede construirse a partir de ideas a priori, sino a partir de los hechos y de la realidad, por eso ha de construirse en base a la experiencia, teniendo en cuenta también los datos de la P. empírica y experimental, so pena de dejar de ser ciencia filosófica y convertirse en una ideología como ocurre en las corrientes de pensamiento llamadas esencialistas o racionalistas (v. RACIONALISMO).V. t.: FILOSOFÍA; CIENCIA VII; MÉTODO; INVESTIGACIÓN VI; MATERIA II; VIDA III; HOMBRE III.JORGE IPAS.
BIBL.: V. la de los artículos siguientes.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.