Psicología Fisiológica CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Antecedentes. El primer texto con este título fue escrito por W. Wundt (v.) en 1874. Desde entonces, se introdujo de un modo más o menos sistemático el estudio de la anatomía y de la fisiología aplicadas en el campo de la Psicología. Posteriormente, Bechterev y Pav1ov (v.), fundadores de la reflexología (v.), continuaron desarrollando este tipo de estudios, así como las investigaciones de Edward C. Tolman, Clark L. Hull y otros. Los primeros reflexólogos parten de suponer una unidad procesal entre lo psicológico y lo fisiológico: no hay fenómeno psíquico en un sentido subjetivo o espiritual que no se corresponda con determinados fenómenos físicos; no se trata de series paralelas de fenómenos, sino de un proceso único que se manifiesta al mismo tiempo por variaciones objetivas y por fenómenos subjetivos. Así pudo concluir Bechterev que "el estudio de las variaciones fisiológicas que acompañan a los trastornos mentales, constituye una rama muy importante denominada Psicología fisiológica" (V. FENÓMENOS PSÍQUICOS Y FENÓMENOS FÍSICOS).A partir de este momento, la P. fisiológica va a seguir en su despliegue doctrinal dos direcciones fundamentales. Una, de filiación reflexológica, según la cual las operaciones del psiquismo serían simplemente un reflejo de la actividad nerviosa superior, determinada, a su vez, por las condiciones de vida de la sociedad a que el hombre pertenece y por sus particularidades individuales y laborales. En este sentido la P. fisiológica, entendida como disciplina dentro del marco de las ciencias positivas, ha llegado a convertirse en una agrupación caótica de datos dispersos, llenos de equívocos, donde resulta difícil señalar las fronteras entre la naturaleza humana y la animal. La otra dirección, mantenida por Küppers desde 1960, al limitar el objeto de la P. fisiológica como estudio del soporte fisiológico de los hechos psíquicos, ha hecho posible su estimación entre las modernas ciencias del s. XX. En cualquier casa la afanosa búsqueda de la mayor "objetividad psicológica" no podía por menos de provocar una interferencia, a menudo confusa, de métodos y resultados tan difícilmente homologables (v. PSICOLOGÍA) que, aun hoy, se siguen manteniendo las divergencias tanto en la teoría como en la práctica, en lo que se refiere, sobre todo, a la interpretación de la patología psíquica (V. PSIQUIATRÍA; PSICOPATOLOGÍA).Fundamentos. Desde una P. radicalmente experimental, la hipótesis base de estos esfuerzos científicos puede formularse afirmando que todo fenómeno psíquico tieneuna concomitante meramente fisiológica. La adquisición de los complejos instrumentos técnicos facilita realizar experimentos e investigaciones con esta hipótesis de trabajo. La investigación, ayudada ahora por dichas técnicas, campea en toda su anchura y profundidad. Se trata de estudiar la relación existente entre las alteraciones o modificaciones del humor y del pensamiento bajo el efecto de ciertos trastornos corporales, o de ciertos medicamentos; simultáneamente verificar el proceso inverso: las repercusiones desencadenadas en el organismo por acontecimientos psíquicos, como las emociones, etc.Otro fundamento de la disciplina se encuentra, como dice L. F. Miiller, "en el hecho de que la evolución biológica aparece como una especie de impulso hacia una complejidad nerviosa y cerebral creciente (multiplicación mayor de las vías nerviosas y riqueza creciente de las neuronas, cte.), cuya importancia condiciona, particularmente en el hombre, una actividad y un comportamiento que son ellos mismos de una complejidad sorprendente". Adolfo Meyer trata de aunar puntos de vista bien dispares, al enfrentarse con el estudio de los fenómenos psicopatológicos. Sin embargo, el presumido intento no pocas veces queda truncado. La evolución biológica mencionada es en gran parte una simple hipótesis. El propio Bechterev llega a admitir la limitación del campo de la psicofisiología al reconocimiento de la existencia de ciertas huellas que lás reacciones neuropsíquicas dejan en el tejido cerebral, interpretando las posibles nuevas impresiones como resultado de la asociación de dichas huellas. Con ello queda claro que la pretensión original de una P. fisiológica que abarque la totalidad de los hechos psíquicos es tan inviable, a causa de su propia metodología científico-natural, como posible su progreso en orden al conocimiento de ciertas estructuras y funciones neurológicas evidentemente condicionantes o acompañantes de tales hechos.La Psicología fisiológica actual. El desarrollo de la Neurología (v.) a partir de las teorías de Cajal (v.) y Sherrington, la doctrina de los circuitos neuronales de Lorente de Nó, así como las aportaciones de la bioquímica y bioelectricidad de Eccles, con su "órgano sináptico", y de Grey Walter, con el descubrimiento de la actividad eléctrica de la corteza cerebral, han contribuido considerablemente a la extensión de esta nueva disciplina. Puede afirmarse, en síntesis, que la aportación más decisiva de la P. fisiológica ha sido el hecho de desvelar una serie de grandes circuitos funcionales no específicos.Sin embargo, existe cierto número de hallazgos que merecen reseñarse aisladamente. Tal es el caso del descubrimiento del "sistema reticular activador ascendente" de Magoun y Moruzzi, que tanta influencia ejerce en lo psíquico como soporte neurofisiológico de la conciencia -en su sentido psicológico- y del tono vital (López Ibor; v.), o las hipótesis de Hyden sobre los mecanismos bioquímicos en relación con la memoria, etc. Mayor interés ha despertado, sin duda, la actualización del concepto empírico de la conciencia (v.). En un esfuerzo por superar el dualismo cartesiano -que hacía imposible toda P. fisiológica verdadera- la P. fisiológica reasumió a partir de 1950 el concepto de conciencia psicológica desde un planteamiento experimental y concretamente neurofisiológico. Este concepto había quedado eliminado de la P. experimental contemporánea, por lo menos desde W. James (v.). Un mejor conocimiento de importantes agrupaciones nerviosas subcorticales y de la dinámica cortical en términos eléctricos han puesto de manifiesto el importante papel que los complejos circuitos retículo corticales desempeñan en los procesos de percepción (v.), motivación (v.), aprendizaje (v.), etc.Los sistemas neuronales de retroacción que integran la corteza cerebral, los centros diencefálicos (hipotálamotalámicos) y la organización del llamado "cerebro interno" o "sistema límbico" con el sistema reticular de Magoun (activador central), denominadas estructuras de subjetivación, juegan un importante papel en los mecanismos de "alerta", "activación", "atención" y "selección", sin cuya comprensión quedarían sin explicar adecuadamente buena parte de los procesos reactivos y motivacionales de la conducta.Hasta tal punto es así, que Hebb ha interpretado como "neurologización" la significación que venía a recabar la P. fisiológica. Debe advertirse, no obstante, que tal corriente, al presentar un punto de vista limitado, podría significar un fuerte obstáculo para la comprensión de la conciencia. Pues el conocimiento de estructuras y mecanismos que tanta importancia tienen en la comprensión de las manifestaciones de la conducta no debe confundirse con la actitud monopolizadora que intenta identificar, homologando, los tres conceptos de estructura neuronal, función y conducta.La atribución a determinadas organizaciones del sistema nervioso central de algunas formas de conducta constituye una incoherencia frente al concepto de acción integradora del propio sistema nervioso (v.). En circunstancias normales, no se producen actividades neuronales totalmente segregadas dei resto de la dinámica unitaria del sistema nervioso central, es decir, no existen actividades cerradas sobre tal o cual grupo en forma inconexa.Intentos más recientes han partido de la aplicación de la metodología eléctrica al estudio de las relaciones entre procesos psíquicos como la actividad psicomotora, la percepción, etc., y determinados complejos neuronales. En este amplio capítulo de la neurofisiología actual, se pueden señalar, entre otros nombres, los de Eccles, Brock, Comes, Gerard y Gesell, Hooking, Huxley y Katz, Bremer, etc. Tales hipótesis tienen su marco referencial en la construcción de unos modelos neuronales de carácter físico-mecanicista cuya interpretación representa una radical exclusión de todo componente psíquico inherente a la naturaleza misma de dichos procesos. Así, el propio Eccles llega a afirmar: "consideramos. el cuerpo como una máquina que opera de acuerdo con las leyes fisiológicas y químicas... de tal forma que la voluntad y la mente poseen el carácter de estructuras espacio-temporales, análogas a las de los circuitos neuronales, y por esta razón la mente y la voluntad pueden ejercer sobre dichos circuitos una influencia efectivamente operativa". Está claro, pues, que ,todas estas hipótesis reducen la realidad psicofisiológica a uno de sus componentes, el neurológico, e incluso la interpretación de sus actividades se hace en términos físicos, mecanicistas, olvidando que se trata además de algo biológico y olvidando la compleja realidad del hombre (v.), cuya unidad hace que las operaciones intelectuales se manifiestan ligadas a lo fisiológico, pero trascendiéndolo. Por estas razones las interpretaciones hipotéticas orientadas en ese sentido físico mecanicista tienen, en todo caso, un mero valor dialéctico, al cual podríamos aplicar lo que escribía Muncie respecto de Watson: "crear nuevas palabras no es aportar nuevos hechos".V. t.: PSICOLOGÍA (Introducción y I); PSICOLOGÍA OBJETIVA; REFLEXOLOGfA; CONDUCTIVISMO.A. POLAINO LORENTE.
BIBL.: J. J. LÓPEZ IBOR, Lecciones de Psicología Médica, Madrid 1968; M. BARBADO, Estudios de Psicología experimental, 2 vol. Madrid 1946-48; R. E. BRENNAN, Psicología general, 2 ed. Madrid 1968, 391-411; G. MURPHY, Introducción histórica a la Psicología contemporánea, 2 ed. Buenos Aires 1964; F. L. MOLER, La psicología contemporánea, México 1965; H. J. EYSENCK, Dimensions ol Personality, Nueva York 1947; fD, Maudsley Personality Inventory, Londres 1959; íD, Experiments in Motivation, Nueva York 1964; fD, Personality Structure and Measurement, San Diego 1967; P. LERSCH, La estructura de la personalidad, 8 ed. Barcelona 1971.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.