Psicología Animal CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Es el estudio de la conducta (v.) de los seres sensitivos no humanos. La orientación comparativa entre "psiquismo" animal y psiquismo humano, característica de la P. animal, sobre todo en sus comienzos, hizo de ella la P. comparada (v.) por excelencia.Etapas. Se consideran de carácter previo los datos obtenidos por estudios empíricos sobre el animal en su conjunto (Buffon, Fabre, Lubbock, Forel). La P. animal al iniciarse, en pleno darwinismo, intentó explicar la evolución (v.) del animal al hombre examinando sus analogías. Los títulos de las primeras obras son significativos: Expression of the emotions in Man and Animals (1872) de Darwin; Animal intelligence (1881) del canadiense y profesor de Oxford Romanes; Introduccion to comparative Psychology (1894) del inglés Lloyd Morgan; y Animal intelligence (1898) del estadounidense Thorndike. Este origen, reforzado luego en su atención a los hechos por el conductismo (v.), sitúa en el ambiente anglosajón a la P. animal dentro de la P. general.En Alemania inicialmente el fundamento es biológico: la comparación se establece con lo fisiológico (tropismos), considerado sólo como fenómeno físico-químico (Loeb, Beer, Bethe). Más adelante el enfoque comparativo es estrictamente psicológico: lo "consciente" del animal no podría manifestarse directamente por el lenguaje, pero se podría descubrir comparando sus movimientos externos y cambios fisiológicos con los análogos del hombre debidos a hechos conscientes (Stern). Ambas orientaciones fueron pronto abandonadas.Los estudios de Jennings eliminaron el fisiologismo, y el conductismo desvió la atención de lo consciente. Desde 1930, aproximadamente, el enfoque directo está orientado al "psiquismo", a la conducta animal como tal, aunque con doble referencia al hombre: estudiar la relación entre conducta animal y conducta inteligente (humana) y las analogías existentes en procesos psicofisiológicos (neuro-endocrinos) sólo experimentables en el animal. Predominan dos orientaciones: conductista, con experimentos y análisis de detalle, en la zona anglosajona; y en la alemana, la llamada etológica (del griego ethos, costumbre; término aplicado de antiguo a la moral "ética"), que estudia las costumbres en toda la escala animal -desde el protozoo a las colonias-, para hallar las condiciones estimulantes (color, movimientos, olores, etc.) y reactivas (dinamismos, tendencias, etc.), que expliquen filo y ontogenéticamente las actividades coordinadas que contribuyen a la permanencia del individuo y la especie (Lorenz, Tinbergen, Hess, Eibl-Eibesfeldt; V. ETOLOGÍA).Interpretaciones. En el periodo inicial dominó la teoría del asociacionismo (v.), con aplicación unívoca a animal y hombre. Fue excepción Morgan, que estableció en su ley que: "una acción nunca puede atribuirse a una facultad psicológica más alta si la explica otra más baja en la escala psicológica". Ésta es una norma prudente que perdura, en contraste con el maximalismo de Romanes y el minimalismo mecanicista de Loeb -replica éste, con técnicas modernas, del de Gómez Pereira (1554), repetido por Descartes (v.).Thorndike (v.) introduce el experimento con jaulas, que luego serían los laberintos; establece la "ley del efecto" a base del ensayo y error (trial-error): la sanción penosa dificulta la asociación entre estímulo y respuesta errónea, la agradable (una golosina) la refuerza, todo ello como pura sucesión de sensaciones e imágenes sensoriales y análoga afectividad. Desde 1929 reconoció que ese criterio no era apto para apreciar la conducta inteligente. Kbhler (v.) impugnó sus experimentos como de situación no natural y opuso al trial-error, tipo azar, una reacción individual cognoscitiva previa a la acción, ensicht, especie de intuición global que afirmaba encontrar en los chimpancés estudiados por él con pruebas naturales.Actualmente, en los numerosísimos estudios experimentales, está en primer plano la consignación y medida de los hechos -reacciones "psíquicas" de todo tipo- con su correlación fisiológica: funciones y órganos con su determinación morfo-histológica. Confluyen ahí P. animal y fisiología (Cannon, C. Morgan, Fulton, cte.).Conducta animal e inteligencia. Sobre un fondo de pensamiento evolucionista, que en general subyace a la investigación experimental, las manifestaciones explícitas son de dos clases, diversas más aún que por el número de sus representantes por su respectiva fundamentación. De un tipo son éstas: "la inteligencia puede estudiarse tan bien, y más fácilmente, en las ratas que en el hombre" (Tolman, 1945); esta afirmación es el "credo" en P. animal (H. W. Nissen, 1962); es un hecho el "razonamiento elemental de las palomas" (Krushinsky, 1968). A diferencia de esto, se generaliza el reconocimiento, al menos tácito, de una realidad capital: el animal está encerrado en su ambiente, que le envuelve como una piel (Buytendijk). Su ambiente es el espaciotemporal de lo sensible concreto; por eso el animal es incapaz de abstracción (v.) y de inteligencia (v.) propiamente dicha. Por la percepción (v.) y memoria (v.) de orden sensorio-motor (v. SENSACIÓN) asocia objetos-estímulo y hechos sucesivos, a lo que sigue la correspondiente repetición de movimientos; pero desconoce siempre las relaciones medio-fin, causa-efecto (cfr. N. Kohts, Acad. de Ciencias de la URSS, 1957, después de haber realizado 672 experimentos con chimpancés), lo que imposibilita todo progreso espontáneo, en contra de lo mantenido por erróneas interpretaciones ya abandonadas.Lo instintivo (v. INSTINTOS) muestra por su invariabilidad y cerrada restricción -reiteradamente confirmada (aun en casos llamativos de colonias acuáticas migratorias)- ausencia de todo valor intelectual; se reduce a mera ejecución con percepción, pero sin inventiva. El lenguaje (v.), típica muestra intelectual, al implicar, por intencionalidad, conocimientos de relaciones entre signo y objeto, no se da en el animal; sus espontáneos sonidos y movimientos, aunque expresivos de sus estados afectivos, no son lenguaje, por ignorar el animal tal significado, y, por tanto, no puede pretender manifestarlo. Lacorrelativa reacción en el animal que los percibe está regulada por las solas impresiones subsiguientes de agrado o displacer sensoriales, resultado de la asociación innata o adquirida. Todo ello converge en una conclusión mantenida por investigadores de las más dispares concepciones filosóficas: el animal no tiene inteligencia.V. t.: PSICOLOGÍA (Introducción y I);PSICOLOGÍA COMPARADA; PSICOLOGÍA OBJETIVA; ETOLOGíA; REPLEXOLOGíA; APRENDIZAJE II; CONDUCTISMO; ESTíMULO; INSTINTOS II; INTELIGENCIA; MOTIVACIÓN; REFLEJOS; SENTIDOS; SENSIBILIDAD.J. MUÑOZ PÉREZ-VIZCAINO.
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