Psicología Analítica CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Visión general. La expresión "Psicología analítica" es la denominación primitiva del sistema psicológico, psicopatológico y antropológico desarrollado por Jung (v.; 18751961); posteriormente lo consideró como método práctico y aplicado del conjunto de sus teorías psicológicas profundas, llamándolo "P. compleja" (Komplexe Psychologie), pudiendo jugar este nombre con la complejidad de su pensamiento y con su objeto principal: la psicología de los complejos afectivos personales versus los arquetipos colectivos. Su evolución histórica y conceptual permite distinguir tres periodos: prepsicoanalítico (1900-06), psicoanalítico (1907-12) y un periodo de autonomía y elaboración progresiva, pretendiendo abarcar amplios ámbitos de la psicología clínica y pedagógica, psicopatología, psicoterapias, antropología, estudio de fenómenos religiosos, de los mitos, etc. Aunque Jung se apartó de la inspiración materialista de la doctrina psicoanalítica freudiana, superando así a Freud (v.) en varios puntos, sin embargo, tampoco son aceptables todas las tesis jungianas.Un estudio completo del sistema jungiano es difícil debido a su oscuridad, su productividad y prisa en la redacción, y su relativo desprecio por el método científico-natural, prefiriendo un tipo de descripción clínica, erudita, persuasiva y entusiasta; esto último le hace llegar -frente al psicoanálisis (v.) freudiano- a una cosmovisión optimista y compatible con una perspectiva religiosa, y, como ocurre con la mayoría de las escuelas de P. profunda (v.), es necesario una aproximación con una cierta perspectiva interdisciplinaria. Sin intentar agotar los diversos aspectos de la P. compleja, se puede resaltar la concepción jungiana de la libido, desde una perspectiva energética y genética, y los principios dinámicos y autorreguladores de la misma, que se transforman en Jung en un impulso general hacia el crecimiento, creatividad, nutrición, actividad y procreación, a expensas del sexualismo psicoanalítico primitivo.La estructuración del psiquismo o del aparato psíquico jungiano puede intentar resumirse en el esquema general que expone su discípula J. Jacobi (1949, o. c. en bibl.), distinguiendo estructuras psíquicas generales de la persor.a.idad (v.) total o psique, como la denomina el mismo Jung; ésta consistiría en una cierta cantidad de sistemas separados pero interactuantes, entre los que se encuentra principalmente el inconsciente impersonal o colectivo, inconsciente personal, alma colectiva, persona, conciencia, yo, arquetipos y otros complejos, imágenes y símbolos, sombra, animus y anima, mismicidad (selbs), etc. Además de estas estructuras interdependientes se encuentran las actitudes que se reflejan en los tipos psicológicos jungianos, especialmente las de introversión y extraversión, que tanta influencia han de tener en la psicopatología experimental contemporánea (Eysenk, 1937), y las funciones del pensamiento, sentimientos, sensopercepciones e intuiciones, que llegan a configurar el sí-mismo, uno-mismo o Selbs que en el caso ideal constituye, según Jung, la personalidad plenamente individualizada, desarrollada y unificada (v. PERSONA; PERSONALIDAD). El principio de los opuestos, unión, polaridad o complementaridad, el proceso de individuación, los tipos psicológicos, las teorías sobre el mundo onírico en sus diversos aspectos, especialmente simbólico y mitológico, las teorías sobre la neurosis y la psicoterapia, así como las confusas consideraciones de la P. analítica sobre la religión, completan el cuadro de este sistema psicológico, al que el propio Jung hubo de denominar complejo, en su intento de transcender el reduccionismo psicoanalítico freudiano en particular y el de la P. de su tiempo en general.Aspectos particulares. La concepción jungiana de la libido se enfrenta y despega del modelo psicohidráulico freudiano, ya entre 1906-13, separándola del instinto, impulso o energía sexual y centralizándola en una "libido primordial", que conceptualiza a lo largo de sus diversas obras de diferentes maneras. Intentó, por última vez, en su primera gran obra (Símbolos de Transformación de la Libido, 1913), salvaguardar al menos la expresión "libido sexual", aunque con una reelaboración tan drástica que constituyó el pretexto de la ruptura definitiva con Freud (v.), poco después de la ruptura de éste con Adler (v.), constituyéndose así los primeros "grandes heterodoxos" del sistema psicoanalítico. La libido se desarrollaría a partir de un primitivo instinto sexual o de procreación que se desexualizaría en su desarrollo, quedando libre ontofilogenéticamente y pudiéndose sublimar desde un principio, sobre todo para metas transcendentes y culturales, siendo tanto instinto como voluntad, volición como emoción, consciente como inconsciente (v. SEXUALIDAD). La libido constituye además, según Jung, un concepto descriptivo y genético, sinónimo de energía psíquica, que puede representarse simbólicamente a sí misma y estar sometida a una dinámica y a una tópica interna y externatanto o más compleja que la freudiana, apareciendo incluso como aspectos diversos de la energía cósmica, biológica, psicológica, espiritual, etc. Consecuentemente la teoría jungiana de las neurosis (v.) y de los trastornos psíquicos en general (v. PSICOPATOLOGÍA; PSIQUIATRÍA), se transforma nuevamente en un complejo sistema antropológico, trascendente y metacientífico, con toda una metapsicología desarrollada implícitamente.La posición jungiana respecto al clásico problema de las relaciones cuerpo-alma parece presentarse como monista-panteísta, al menos en los niveles metapsicológicos en que discurre la hipótesis dinámica de la protolibido y posteriormente la autorregulación compensatoria e individualizada del sistema jungiano; su "rueda de la energía anímica", como la rueda de la vida y los mitos del eterno retorno, se mueve a sí misma, impulsando incesantemente los acontecimientos y fenómenos psíquicos, unas veces hacia atrás, otras hacia adelante, transmitiendo imágenes al mundo exterior o recogiéndolas hacia el mundo interno.La concepción jungiana sobre el inconsciente (v.) puede diferenciarse de la freudiana en cuatro puntos fundamentales: el mínimo papel concedido a la represión, sus posibilidades creadoras y positivas, el relativo desinterés por las experiencias infantiles y la posibilidad de diferenciar un inconsciente personal o individual con sus complejos y un inconsciente impersonal o colectivo, cuyas imágenes primordiales o arquetipos constituyen sus categorías universales de intuición y aprehensión, cuyos portavoces favoritos serían los mitos (v.) y para cuyo conocimiento se habría de desarrollar toda una P. realmente analítica. En otras palabras, según Jung, "el inconsciente colectivo es la poderosa masa hereditaria espiritual de la evolución de la humanidad, renacida en cada estructura individual" (1931), en el que se incluyen no solamente las imágenes y símbolos arcaicos, sino también los instintos, afectos, sentimientos, etc., e incluso contendría "cuerpos extraños", reliquias del más arcaico pasado, que el yo nunca llegaría a dominar y que en ocasiones podrían hacerse conscientes en forma de visiones, alucinaciones, etc. El inconsciente personal jungiano tampoco es superponible al freudiano, sino que parece equivalente parcial del sistema consciente-preconsciente; es fundamental para su teoría de las neurosis, al considerarlas como la necesidad dinámica de hacer conscientes partes inconscientes del psiquismo, por medio de sus trastornos, incluyendo en esta necesidad la compensación, a su vez consecuencia de la autorregulación del psiquismo. Los "inconscientes" freudiano y jungiano tienen muchos puntos débiles. Por otra parte, la localización del yo (v.) en el esquema jungiano es extraordinariamente difícil, puesto que es en él algo secundario, como tantos otros conceptos heredados más o menos directamente de Freud, pudiéndose localizar entre la persona y la conciencia, asentado sobre el inconsciente personal, que le proporciona los materiales reprimidos con un contrapunto negativo en la "sombra" y sobre la base del inconsciente colectivo y arquetípico.Según la P. analítica de Jung el proceso de individuación puede abordarse como una especie de "camino de perfección", no ya de y en la conciencia, sino principalmente en el inconsciente. No hay que olvidar la amplitud de conocimientos antropológicos, históricos y religiosos que Jung trata de incluir en su "psicología de la mismicidad" (Selbs), al mismo tiempo que un ansia personal hacia la unidad, que explica su rechazo frente a todo intento analítico que no vaya acompañado de una aproximación sintética, que recoge en una tradición que se remonta hasta Heráclito (v.) y que se refleja en las dos grandes actitudes hacia el mundo -extraversión e introversión (v.)-con sus cuatro características fundamentales de pensamiento, sentimiento, sensación e intuición. Para Jung, mientras que en la extraversión el individuo se dirige hacia el mundo exterior y en la introversión hacia dentro, el yo y el inconsciente personal toman actitudes dialécticamente opuestas, ya que ambas siempre están presentes en la personalidad y la actitud no dominante tiende a ser reprimida. En otras palabras, cuanto más intensa es la expresión consciente de una, más fuerte sería el desarrollo inconsciente de la otra, cumpliéndose entonces el citado principio de complementaridad, unión o polaridad de los opuestos.En la psicología de la religión de Jung se plantean también arduos problemas expositivos. Su aproximación intuitiva es abiertamente positiva, frente al negativismo y ITIaterialismo freudianos, no considerando a la religión como una mera sublimación o defensa neurótica colectiva, aunque tampoco parece admitir que la religión se refiera a un objeto o persona distinto del sujeto religioso, del hombre mismo, por lo que intentará un cierto eclecticismo o unificación de los diversos puntos de vista que desarrolla a lo largo de su obra, que le lleva a un cierto panteísmo (v.) sincretista. Su distinción entre metafísica, dogmática, teología y fe es harto oscura. Puede considerarse a Jung como un psicólogo que pretende investigar aspectos psicológicos de las bases de las creencias, "la imagen de Dios en el alma humana", origen de las creencias, mitos y símbolos religiosos, "psicopatología de la irracionalidad", etc. Centra en todo ello uno de los núcleos de su interés científico, pero sin llegar a una solución aceptable, ni a comprender verdaderamente el cristianismo. Es difícil distinguir cuándo escribe como científico empírico, como analista intuitivo, subjetivo yapasionado o simplemente como hombre que busca lo religioso.V. t.: COMPLEJOS PSíQUICOS; INCONSCIENTE Y SUBCONSCIENTE; INTROVERSIÓN Y EXTRAVERSIÓN; PSICOLOGíA PROFUNDA; PSICOANÁLISIS; PSICOTERAPIA; JUNG, KARL GUSTAV.V. CONDE LÓPEZ.
BIBL.: CH. BAUDOUIN, La obra de Jung y la Psicología de los complejos, Madrid 1967; íD, Découverte de la personne, París 1940; F. FORDHAM, Introducción a la Psicología de Jung, Madrid 1970; V. E, FRANKL, Psicoanálisis y existencialismo, 5 ed. México 1967; F. vox GEBSATTEL, La comprensión del hombre desde una perspectiva cristiana, Madrid 1966; W. HOCHHEIMER, Le Psicoterapia de Jung, Barcelona 1969; R. HOSTIE, El mito y la religión, Madrid 1961; J. J.ACOBI, La Psicología de C. G. Jung, Madrid 1947; 1. J. LÓPEZ IBOR, Lo vivo y lo muerto en el psicoanálisis, Barcelona 1936; íD, La agonía del psicoanálisis, 5 ed. Madrid 1969; R. TITONE, Psicología analítica de Jung, en Ascesis y personalidad, Salamanca 1965; D. WYss, Las escuelas de Psicología profunda desde sus principios hasta la actualidad, Madrid 1964.
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