Proverbios, Libro de los REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
Es uno de los libros sagrados protocanónicos del A. T., clasificado en la Biblia hebrea entre los llamados "escritos" (ketubím) y en las versiones entre los libros didácticos o sapienciales (V. BIBLIA I, 3). Lleva el título de "Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel" (Prv I,1), porque contiene una colección de proverbios que de antiguo fue atribuida a Salomón (v.). La inspiración y canonicidad de Prv no fue nunca puesta en duda ni por judíos ni por cristianos. En el N. T. se hace uso de él (p. ej., en 1 Pet 5,5; 2 Pet 2,22) en unas 14 citas y 20 alusiones.1. División. Aunque la tradición, fundándose en 1 Reg 5,9-14; 10,1 ss., donde aparece Salomón como un famoso sabio, que pronunció 3.000 proverbios, lo considera como único autor del libro, éste presenta huellas de su paulatina formación literaria. Consta de varias colecciones, que generalmente conservan su propio encabezamiento:a. Prólogo (cap. 1-9). Bajo el título "Proverbios de Salomón" (1,1), contiene poemas bastante desarrollados, en los que un padre exhorta a su hijo (o discípulo) a vivir sabiamente. Abunda en avisos contra la mujer extraña, y la casada con otro (2,16-19; 5,1-23; 6,20-35; 7,1-27). En 1,20-33; 8; 9,1-12 es la misma Sabiduría divina personificada la que habla y actúa; igualmente se personifica a la Necedad (9,13-18).
b. Cuerpo del libro (10,1-31,9). Esta parte central se distingue del prólogo y del epílogo por constar generalmente de refranes sueltos o máximas sapienciales poco desarrolladas. Pero se descompone a su vez en:a) Primera colección salomónica (10,1-22,16), según el título de 10,1: "Proverbios de Salomón"; contiene dísticos de sabiduría práctica. b) Colección de los sabios (22,17-24,22), según el título de 22,17 "Palabras de los sabios". La mayoría de las sentencias tienen algún mayor desarrollo, pues añaden los motivos para hacer o dejar de hacer una cosa; algunas de ellas tienen una relación más estrecha con la sabiduría extranjera: 22,1723,12 con la Enseñanza de Amenemope y 23,13 ss. con la Sabiduría de Afikar. c) Apéndice a la colección de los sabios (24,23-34), con su propio título en el ver. 23: "También esto pertenece a los sabios". d) Segunda colección salomónica (25,1-29,27), así llamada por el título de 25,1: "También éstos son proverbios de Salomón, transcritos por los hombres de Ezequías, rey de Judá". Está emparentada por forma y contenido con la primera colección salomónica, pero abunda más en el paralelismo sinónimo, sobre todo en los cap. 25-27. e) Apéndices diversos (30,1-31,9): 1) Palabras de Agur (30,1-14); este Agur debió de pertenecer, igual que Lemuel (31,1), a la tribu árabe de Massá (cfr. Gen 25,14). Aunque el tema es sapiencia], la forma literaria se aparta de la proverbial: comienza por un monólogo, que al principio es una confesión y luego una oración (2-9), sigue con un proverbio propiamente dicho (10) y termina con una especie de lamentación (11-14). 2) Proverbios numéricos (30,1533); son cinco (v. infra 3), más una sentencia proverbial (32-33). Actualmente no llevan título especial (quizá se haya perdido), por lo que habría que juntarlos con las Palabras de Agur; pero se distinguen netamente de éstas por la forma literaria, y los Setenta los colocan en otro orden (v. infra 2). 3) Palabras de Lemuel, rey de Massá, "sentencias que le enseñó su madre" (31,1-9); son tres recomendaciones de la madre al hijo rey.c. Epílogo: poema acróstico de la mujer perfecta (31, 10-31). No lleva título, pero es, por forma y contenido, como independiente del resto del libro. Tomando la primera letra de cada verso se obtiene el alfabeto hebreo.2. Formación del libro. Ya los títulos de las colecciones indican que éstas fueron en un tiempo de origen diverso; lo confirma el distinto orden en que se encuentran la versión griega Setenta. Estas mismas colecciones parecen ser producto de la unión de varias colecciones menores, como lo sugieren las repeticiones y variaciones sobre el mismo tema dentro de cada colección, sobre todo en las dos salomónicas y en la colección de los sabios. Pero, no pudiendo precisar nada más sobre la entidad y origen de esas colecciones parciales, el problema de la formación de Prv se resuelve en el de la antigüedad de los proverbios sueltos, de las colecciones y del libro definitivo.a. Antigüedad de las máximas sapienciales. En los últimos tiempos se han dado a conocer muchos textos sapienciales del antiguo Oriente. En Egipto se dio especial importancia a la formación de los futuros reyes y funcionarios del Estado: de ahí nacieron obras como las Sentencias de Ptah-hotep (hacia 2450 a. C.), la enseñanza de Merikare (hacia 2300 a. C.), la Sabiduría de Ani (en un papiro de la dinastía XXII, pero cuyo texto es muy anterior) y la Enseñanza de Amenemope (papiro del s. X a. C.), en la que se encuentra un notable parentesco con Prv 22,17-23,11. Estos textos egipcios eran conocidos en todo el Oriente. Ugarit (v.) nos ha legado también muchos textos sapienciales; Asiria, la Sabiduría de Ajikar (s. vti a. C.). Esto hace posible atribuir a algunos proverbios una gran antigüedad; no hay inconveniente en admitir que muchos corrieran y se cultivaran en la corte humanista de Salomón, abierta a la cultura universal; todo ello fue aprovechado y adaptado por los autores inspirados del libro. Pero la edad de oro de la literatura sapiencial erudita, desarrollada, fue el posexilio, que nos legó obras como lob (v.) Eclesiástico (v.) y Eclesiastés (v.). Normalmente se deberán atribuir a esa época los discursos de sabiduría más desarrollados.b. Antigüedad de las colecciones. Nada hay en las dos colecciones salomónicas que se oponga a la verdad de sus títulos: "Proverbios de Salomón" (10,1) y "También éstos son proverbios de Salomón, transcritos por los hombres de Ezequías, rey de Judá" (25,1). Sus máximas son en su mayoría de un solo verso y sin ninguna conexión entre sí: forman desde luego la parte más primitiva del libro. En 16,12 ss. y 25,2 ss. se da por supuesta la existencia de la monarquía. Los proverbios de la primera colección pudieron ser recogidos en la corte de Salomón: el mismo rey, que gozaba de fama de autor de numerosos proverbios y cánticos (1 Reg 3,4-14; 5,12; 10,1-13.23-25), pudo contribuir a ella con máximas originales. La segunda colección pudo ser hecha en tiempos de Ezequías, con proverbios que se atribuían al rey sabio, pero entre los que podría haber posteriores. El carácter enteramente anónimo del proverbio no permite conjeturar apenas nada sobre la personalidad de su autor.La colección de los sabios (22,17-24,22), con su dependencia literaria respecto de la Enseñanza de Amenemope (22,17-23,12) y de la Sabiduría de Ajikar (23,13), y la mención del rey (22,29) debe de proceder también del preexilio. Las otras pequeñas colecciones apenas se puedendatar con base segura. Los proverbios numéricos de 30,15-33 muestran caracteres de antigüedad; en cambio, las "palabras de Agur" (30,1-14), que presentan afinidades con lob 40,4-5; 42,2-6, parecen de origen más tardío.Entre las partes más recientes del libro está el prólogo (cap. 1-9). Lo demuestra el estadio más evolucionado del género sapiencial y el influjo de temas proféticos (sobre todo de Isaías, Jeremías y Deuteronomio). La lengua parece posterior al s. v. Algunos ven influjo griego en el estilo y acaso en el léxico (7,16). Se puede pensar en el s. Iv a. C., para el conjunto del prólogo, lo que no quiere decir que no contenga material más antiguo: la misma personificación de la Sabiduría en cap. 8-9, que parece debería considerarse como tardía, tiene paralelos en la literatura de Ugarit.El epílogo, con la alabanza de la mujer perfecta, parece haber sido añadido al final, al formarse el libro, acaso como contrapartida de las advertencias del prólogo contra los peligros de la mujer extraña.c. Antigüedad del libro. La composición definitiva, e inspirada, de Prv en su forma actual se puede colocar inmediatamente después de la redacción de sus partes más recientes, quizá en el s. IV a. C.3. Género literario. El mashal o proverbio es, en su forma más simple y primitiva, un refrán popular o una máxima de un sabio acuñada en el molde elemental del refrán. Su contenido ha de ser una observación o una advertencia útiles para caminar sensatamente por la vida. Su forma es popular: concisa, ingeniosa, rimada casi siempre, algo picante, reticente a veces. Un epigrama, una sátira breve, una comparación enigmática entran de lleno dentro del género mashal. Una forma especial de proverbio es el "numérico" (Prv 6,16-19; 30,15-33), del que hay ejemplos ya en los primeros profetas (Am 1,3,6. 9.11-13, etc.) y, fuera de la Biblia, en la Sabiduría de Ajikar. Un libro de proverbios no hace sino hilvanar las máximas sueltas, sin ligazón ni orden alguno, o a lo más agrupándolas por la semejanza de contenido o de ritmo poético. Es el género de las colecciones más antiguas del libro de los Proverbios.Pero cuando la sabiduría proverbial se hace más rebuscada y erudita, las máximas y comparaciones breves se amplifican, por lo que dentro del género caben los largos discursos sobre la sabiduría y las parábolas (que también se llaman mashal). Estas formas más tardías se encuentran sobre todo en Prv 1-9 y 31,10-31 (v. BIBLIA IV).4. Doctrina. El contenido de Prv, como el de otros libros sapienciales, puede resultar decepcionante compaIado con la riqueza y hondura del mensaje religioso de los profetas o los salmos. La literatura "sapiencial" no es un producto originalmente característico de Israel, lo que se nota sobre todo en la ausencia casi total del motivo de la historia de salvación. El libro pretende simplemente enseñar a vivir con arreglo a las leyes morales, naturales y divinas, para ser honesto, bueno, santo. La sabiduría es una comprensión sensata de la existencia humana, una cordura práctica de la vida. Prv ofrece observaciones sagaces y consejos útiles sobre la convivencia humana y el gobierno de la ciudad, sobre el comercio y la administración de la justicia, sobre la industria y la agricultura, la familia y los esclavos, el trabajo y el descanso, la alegría y el dolor. Pero todo se muestra de modo sencillo, basado en un buen sentido común y religioso, sin más complicación que la de llevar una conducta buena y honesta en esta pobre vida de acá abajo.El libro encierra además ciertos valores más estrictamente religiosos. La sabiduría abarca todo el campo de la ética, puesto que sabiduría y justicia, necedad y maldad son términos equivalentes. Es cierto que a veces el autor describe las lacras de la sociedad sin juzgarlas éticamente, pero las más de las veces pronuncia abiertamente su juicio o lo insinúa con tono satírico. El pensamiento religioso-moral del A. T., la revelación divina, ha marcado con su impronta la literatura sapiencial en campos tan importantes como los de las relaciones entre padres e hijos, la valoración del matrimonio, la severidad de la moral sexual, las obligaciones para con el prójimo necesitado. La sabiduría conserva en el A. T. su carácter práctico de educación para la vida, igual que en todo el Oriente; pero la base de esa educación es el temor de Dios: "El temor de Yahwéh es el principio de la sabiduría" (1,7).Los buenos, los justos, los sabios tienen todas las virtudes; los malos, injustos y necios, todos los vicios; aquéllos van por el camino de la vida, éstos por el de la muerte y la ruina. La conducta necia trae desgraciadas consecuencias. Pero la felicidad del sabio no es puro resultado del esfuerzo humano: depende ante todo de la bendición de Yahwéh (10,22), que da esa recompensa a la sabiduría: recompensa de salud, alegría de vivir rodeado de hijos y nietos, bienestar económico; como, por el contrario, la pobreza y la desgracia son consecuencia de la propia necedad y castigo de Dios. El Dios remunerador no se deja engañar por las apariencias: conoce el corazón del hombre. En su mano están los destinos del mundo y de la humanidad: sólo en Él hay que poner la confianza. Pero en el horizonte de Prv no se explícita aún la retribución de ultratumba.Sin embargo, la consecución necesaria entre justicia y felicidad, necedad y desgracia, no es resultado de la experiencia, sino acto de fe en la justicia de Dios, a pesar de las apariencias. Prv ni siquiera plantea el problema, que otros plantearán y resolverán a su modo: ésa es su manera de confesar la indiscutible justicia de Dios.El prólogo (1-9) nos ofrece una primera muestra de personificación de la Sabiduría, que, estando en Dios, habla y actúa como una persona. Esta personificación, desarrollada en los libros de Sabiduría y Eclesiástico, preparará en el N. T. la revelación del Verbo y del Espíritu (v. JESUCRISTO III, l).V. t.: SAPIENCIALES, LIBROS;ANTIGUO TESTAMENTO.A. IBÁÑEZ ARANA.
BIBL.: A. M. DUBARLE, Les Sages d’Israel, París 1946; A. VACCARi, De libris didacticis (Instituciones biblicae), Roma 1929; R. A. DYSON, Proverbios, en Verbum Dei II, Barcelona 1956, 246 ss.; L. LusSE.Au, Los proverbios, en Introducción a la Biblia, dir. A. ROBERT-A. FEUILLET, 3 ed. Barcelona 1970, 573-588; G. PÉREZ, Proverbios, en Biblia comentada, Madrid 1962, 675 ss.; H. RENARD, Le livre des Proverbes, en la Sainte Bible, VI, dir. PIROT-CLAMER, París 1946; J. J. WEBER, Le livre des Proverbes, le livre de la Sagesse et le Cantique des cantiques, París 1949.
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