Provenzal, Lengua y Literatura LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua. El nombre romans o lengua de oc abarcaba un conjunto de dialectos del Sur de Francia dentro de los cuales estaba el p. o proensal, que era una de las muchas denominaciones con que se conocía la lengua literaria de los trovadores (v. TROVADOR I). El término provenzal acabó por imponerse al saltar los poetas la barrera geográfica y expandirse por Cataluña, Aragón, Castilla, Italia y Norte de Francia. El condado de Provenza (v. PROVENZA II) mantuvo en el s. XII estrechas conexiones con los nobles del Norte de Italia, y los poetas del condado, protegidos por los aristócratas, pasaron a ser trovadores que escribían en el dialecto de Provenza. Otro sinónimo de provenzal es el de lemosín, erróneamente aplicado al catalán ya en el s. XVI y en el s. XIX por los creadores de la Renaixenca (v.). La lengua de oc estuvo y está muy fragmentada.El p. moderno integra los siguientes dialectos: auvernés, hablado en la Auvernia; lemosín, hablado en el Limousin, Périgord y Quercy (algunos críticos consideran el quercinol como dialecto independiente); languedociano, que desde Agen se extiende por Toulouse hasta Carcasona (puede incluirse el rouergat como variante, si bien hay quien considera independiente el Rouerge); bajo languedociano, hablado en torno a Montpellier; provenzal, que abarca la antigua P. y la vertiente oriental de los Alpes occidentales. Este último dialecto está muy fragmentado y se distinguen en él tres variantes: rodaniano, marsellés y alpino; y, finalmente, el delfinés, que se extiende por la parte sur del Delfinado. Hay una región transicional entre los dominios francés y p.; los dialectos de dicha región, estudiados por G. Ascoli, fueron llamados f rancoprovenzales. La extensa zona comprende la parte norte del Delfinado, Saboya con la vertiente oriental de los Alpes occidentales, Oeste de Suiza, valle de Aosta en el Piamonte, los dominios de Lyon y el Sur del Franco Condado. Existe una progresiva e intensa influencia de la lengua oficial, ya que los dialectos francoprovenzales no tuvieron la fuerza suficiente como para crear una literatura. Los hablantes de las distintas variedades occitanas suman unos diez millones.El p. es una lengua romance agrupada con el francés y el gascón, con los que formula una estrecha alianza lingüística conocida con el nombre de Galorromania. La lengua, por su estructura (formación del plural con el signo -s), forma parte de la Romania occidental. Algunos rasgos la aproximan al francés (v. FRANCIA VIII); en otros, muestra una estrecha afinidad con el catalán (v. CATALUÑA V). Sus características más importantes radican en un variado sistema vocálico. Las vocales tónicas se han estructurado de acuerdo con el siguiente esquema:i i é é a ó ó ü ú i e e a o o/u üEjemplos. l=en sílaba libre: filo > fil, subtilis > sotil, y en sílaba trabada:iscriptu > escrit, orille > mil;i-e=en sílaba libre:site > set, velu > vel y en sílaba trabada: mitto > met, stella > estela; é=en sílaba libre: pede > pe, fele > fel y en sílaba trabada: ferru > ferre, herba > erba;a=en sílaba libre:patru > prat, cantare > cantar y en sílaba trabada: arco > arc, caballo > caval; o= en sílaba libre:rota > roda, potet > pot, y ensílaba trabada: collu > col, grossu > gros. o-ú=en sílaba libre: voce > votz, cruce > crotz; y en sílaba trabada: corte > cort, dulce > dols; zc= en sílaba libre: duru > dür, muru > mür; y en sílaba trabada: fuste > > füst. Las vocales átonas siguen este otro esquema:ií é éa ó ó üúau Ii e a o/u ü au/uEjemplos. I=hiberno > ivern; i-e-é=circare > cercar, nepote > nebot;a=portare > portar;ó-o-ú =corona > > corona, dubitare > dobtar; ic=mutare > mudar; au= =laudare > lauzar. Si las vocales entran en contacto con un palatal existente o desarrollada, el esquema se estructura de distinta manera, pues aparece una gama variadísima de diptongos y triptongos que peculiarizan esta lengua:e+ie+i a+io+i o+iu+iel e¡/¡e¡ al oi/uoi/uei oiuiEjemplos: strictu > estreit, directo > dreit; peior > > pieir, medio > miei; habeo > ai, lacte > lait; hodie > uei,podio > puei;angustia > angoisa,cognoscit > conois; fructu > fruit, ustiu > uis.Los rasgos más salientes y característicos del sistema consonántico son los siguientes: 1) sonorización de oclusivas sordas intervocálicas: pacare > pagar, saeta > seda, ripa > riba. 2) A partir del s. xii la -d- intervocálica evoluciona a -z: videre > vezer, sudare > suzar. 3) El grupo inicial k+a ha permanecido intacto en oposición a la palatización sufrida en francés: causa > causa. 4) Las consonantes intervocálicas dobles, a partir del s. ix, se han simplificado: cappa > capa, flamrna > flama, bella > > bela. 5) El grupo -s+consonante ha permanecido intacto: castellu > castel. 6) Finalmente, las formas de los verbos regulares muestran una evolución muy próxima a la sufrida en las lenguas iberrománicas (v. RONIÁNICAS, LENGUAS).Literatura. Orígenes. Si bien en el Medievo hubo otras manifestaciones literarias, pues debió contar con poesía épica (v. IV), p. ej., a juzgar por lo que se ha conservado (Rolans a Saragossa, Ronsasvals, Dayrel et Beton), se centrará el tema en la lírica, el género provenzal por excelencia. La literatura p. nació en plena madurez y no existen, por tanto, textos balbucientes. Cuando Guillermo IX (m. 1127), conde de Poitiers y duque de Aquitania, se puso a escribir, la lengua era perfecta y la técnica literaria estaba muy evolucionada. Antes de él apenas conservamos textos; un poema escrito en la segunda mitad del s. X, Boeci, inspirado en De consolatione philosophiae, un texto hagiográfico, la vida de S. Fe de Agen y una breve oración a la Virgen. Este misterio trae en jaque a los críticos, que han intentado desvelarlo recurriendo, para su explicación, a cuatro teorías. La más antigua es la tesis romántica del pueblo creador de canciones folklóricas que, según sus defensores, en progresiva evolución fueron perfeccionadas por auténticos poetas, los trovadores. No satisfechos con esta tesis, otros críticos se inclinan por la arábiga (tal vez sería más exacto decir semítica); los arabistas observaron ciertas similitudes entre la métrica de los primeros poemas provenzales y los estrofismos hispanoárabes y de los cantos sinagogales hebraicos. Una tercera actitud está representada por la de aquellos que defienden la unidad y continuidad de la poesía latina cultivada por clérigos y universitarios en el Sur de Francia y su progresiva romanización en manos de trovadores. Es la tesis mediolatina, hoy en constante regresión. Queda la socorrida teoría litúrgica o de los tropos, cuyo estrofismo guarda similitud con el de distintas composiciones provenzales.Todas sirven en lo que tienen de verdad, pero hay otras muchas razones de índole social, cultural y política tan válidas como cualquiera de las tesis mencionadas. Hay un hecho indiscutible. La lírica p. es fundamentalmente amorosa. La mujer desempeña un papel de primer orden. He aquí un hecho social que intentaremos explicar. En 1101, Robert d’Abrisse (1050-1117), predicador y orador de masas, fundó el monasterio de Fons Ebraus para acoger bajo regla a todos aquellos que por el Sur de Francia le siguieron en su intento de recristianizar a las gentes. Las fundaciones de Robert fueron esencialmente femeninas, y los conventos mixtos tuvieron una abadesa al frente, mujer viuda en la mayoría de los casos. Hay, pues, una dignificación de la señora frente a la doncella o muchacha. No olvidemos que la primera esposa de Guillermo de Poitiers, Ermengarda, fue monja en Fons Ebraus. No debe extrañarnos que los primeros trovadores, aristócratas en su mayoría, idealizaran a la dama en sus canciones. ¿Pudo ser éste el origen de la lírica p. trovadoresca y amorosa? Es difícil precisarlo, pero es innegable que contribuyó a la fijación de unos elementos hechos tópicos en el curso del tiempo.El amor cortés. La domna es la señora del trovador, y éste se considera vasallo enfeudado, obedece sus mandatos y la llama midons (mi señor); emplea el verbo ’servir’ con el valor de ’amar’ y se dirige a una mujer casada, pues la doncella carecía de entidad jurídico-social. Esa actitud, que a simple vista puede parecer incomprensible, revistió una importancia excepcional, ya que imprimió a la poesía trovadoresca un sello lírico amoroso muy peculiar. Nace el amor cortés, doctrina’ y realidad vital de gran importancia para las literaturas europeas medievales. La doctrina del amor cortés era compleja y requería una serie de estadios que estaban perfectamente establecidos. El amante debía pasar desde una actitud de fenhedor, algo así como el comportamiento de un colegial enamorado, a la de pregador o suplicante, a la de entenedor o enamorado correspondido, hasta la de drut o amante premiado por su constancia. Lento camino que le purificará de muchos defectos y le hará ser donars, pretz, cortes, ¡oi y otras muchas prendas de orden ético que conducirían, valga la paradoja, hacia un amor moral y virtuoso. Supuesto esto, no olvidemos nunca que el amor cantado por los trovadores era adulterino.Todo este mundo extraño y lejano respondía a una tradición cultural y existían enciclopedias rimadas en donde se iniciaba el lento aprendizaje; ninguna tan famosa como el Roman de la Rose de Guillaume de Lorris (m. ca. 1230). El verdadero poeta enamorado, inclusive cuando ponía su inspiración al servicio de otro, velaba siempre bajo un bello pseudónimo (senhal) el nombre de la amada o de la dama poetizada. Ésta es una de las razones que dificultan la comprensión del mundo lírico trovadoresco. ¿Hay en la teoría del amor cortés una actitud antimatrimonial? Probablemente no, pues la esencia y origen de todo él se sustenta en un trasfondo religioso o cuando menos filosófico platónico. Si el concepto de amor cortés debemos explicarlo partiendo de tradiciones culturales ajenas a la latina, no queremos dejar por sentado que los trovadores no conocieran el mundo clásico. Como hombres de escuela, estaban familiarizados con él, pero salvo Ovidio (v.), poeta amoroso, ninguno de los otros clásicos les servía.Estilo. El universo cultural latino, antiguo y medieval, lo trasvasaron a un doble estilo, aparecido a mediados del s. XII y que respetaron escrupulosamente hasta el agotamiento de la lírica. Ambos estilos se denominaron trobar leu y trobar clus. Es muy difícil que alguno de los trovadores no esté incurso en cualquiera de ellos. El primero, conocido también con el nombre de trobar pla, es propio de la versificación ligera, sencilla y llana. Elpoeta rehúye los recursos que le brinda la preceptiva, y su inspiración fluye sin trabas de ninguna clase. Era muy difícil poetizar al estilo del trobar leu, pues con facilidad podía caerse en lo ramplón y vulgar; dicho estilo, que al parecer tuvo su origen en el sermo levis de los retóricos medievales, fue llevado a cimas de insondable belleza por Bernart de Ventadorn (escribe sobre 1150-80), así como Jaufré Rudel (m. ca. 1149), el enamorado de un amor lejano e imposible, Guiraut de Bornelh, el trovador de la eterna contradicción, cuya producción se centra en 1165-99, Raimon de Miraval, que escribe ca. 1180-1213, y la enigmática Comtessa de Día, que se localiza ca. 1160.El segundo estilo, llamado trobar clus, aparece simultáneamente al trobar leu por obra del poeta Marcabrú, cuya actividad gira entre 1129 y 1150. Sus características son diametralmente opuestas, porque tuvo su origen en el ornatus difficilis de la preceptiva medieval. Si tuviéramos que relacionar este estilo con alguna manera hispana de escribir y pensar, lo haríamos con el barroco conceptista. El hermetismo de la lírica cerrada se basa en un estrofismo respetado a ultranza, en el juego de palabras, en el ingenio y la agudeza, en la magia de lo conceptual. El poeta se recrea en la dificultad de su expresión y pensamiento, prefiriendo la monotonía rítmica al rompimiento de un esquema previamente fijado. Muchos trovadores siguieron este estilo complejo; aparte su creador Marcabrú, vale la pena citar a Bernart Martí (compone ca. 1150), y al retorcido Peire d’Alvernha, con la producción entre 1150 y 1180. Algunos trovadores se cansaron pronto del hermetismo clus y evolucionaron, dentro de una línea barroca, hacia un gusto por lo brillante y formal, hacia un culteranismo efectista y deslumbrador muy semejante a la actitud de Góngora (v.). Esta variante fue conocida como trobar ric, estilo preocupado por la forma, la magia sonora de la palabra, un léxico selecto y minoritario y un desprecio por el contenido. No debemos olvidar que el trobar ric posee un carácter aristocrático y se mueve en ambientes de la más refinada nobleza. Fueron muchos sus seguidores, ya que valiéndose de este estilo podía ocultarse la falta de inspiración y genialidad, al mismo tiempo que salvaban su individualismo, rasgo tan acusado en esta nueva manera. Sus más conspicuos cultivadores fueron Raimbaut d’Aurenga (su obra se sitúa entre 1150 y 1173), espíritu selecto y minoritario, capacidad poética y lírico singular; Arnaut Daniel (m. después de 1200), el más grande representante del trobar ric, el poeta de la rima compleja, innovador de versos sugerentes y felices; Guiraut de Calanson, Gavaudon, Bertran de Preissac, Peire Ramon y Guilhem de Berguedá (m. ca. 1192-96). Parecía del todo imposible que dos estilos tan irreconciliables como el leu y el ric pudieran hermanarse y, sin embargo, tal hecho se produjo en el brillante epígono de esta lírica, el poeta catalán Guillem de Cervera o Cerverí de Girona, quien creó toda una obra personal y grandiosa, culta y popular, realista e idealista, como si quisiera salvar del naufragio a un mundo agonizante; su obra se data ca. 1259-82.Escuelas literarias. Las dos maneras de trovar, al mismo tiempo que dan lugar a estilos diferentes, hacen aparecer dos escuelas opuestas por sus intenciones y técnicas. Ambas escuelas, establecidas por Carl Appel, se denominan realista e idealista. La escuela realista, se expresa en un lenguaje popular, su mundo poético es asequible a todos, anatematiza la esencia del amor cortés y defiende a ultranza los valores éticos inherentes a lo lírico. Esta escuela fue defendida por los partidarios del trobar clus y creada por Marcabrú en la primera mitad del s. XII. La escuela idealista se expresa de un modo refinado, como corresponde al trobar ric, canta galantemente las delicias del amor cortés y se mueve en un ambiente aristocrático; su fundador fue Ebles II (ca. 1096-1147), vizconde de Ventadorn.Preceptiva literaria. Uno de los grandes aciertos de los trovadores fue la creación de una variada preceptiva literaria que en paulatina progresión contribuyó al enriquecimiento de la poesía lírica de toda la Europa medieval. Entre los géneros cultivados, destacan por su interés, el sirventés ya moral, juglaresco, político o simplemente literario; el planh, dedicado a la muerte de algún personaje merecedor de recuerdo; el alba, composición amorosa de amanecer y despedida; la dansa y la balada (v.), la bellísima pastorela, la cansó, el debate, el descort y otros géneros menores que las Leys d’amors (tratado completo de lengua y poética trovadoresca redactado por GuiIlem Molinier en el s. XIV), codificaron, tales como la estampida, la viandela, el somni, la serena y la salut d’amor.Decadencia de la lírica provenzal. La lírica p., ya a mediados del s. XIII, da muestras de agotamiento, hasta el punto de que fue necesaria la creación de la Sobregaya Companhia dels set trobadors de Tolosa, que desde 1323 mantuvo con sus concursos poéticos el amor a una lírica fría y carente de toda originalidad. El golpe de gracia lo proporcionó el edicto Villers-Cotterets (1559), que prohibió el empleo del p, como lengua escrita y literaria.Lou Felibrige. El romanticismo, al exaltar las nacionalidades, produjo el despertar de colectividades lingüísticas que habían quedado reducidas al estado de patois en plena descomposición. Así sucedió el 21 mayo 1854 cuando un grupo de siete felibres fundaron en Vaucluse un movimiento literario instituido "para conservar siempre a la nación occitana su lengua, sus costumbres, la cortesía que le es propia y cuanto constituye su espíritu nacional... La lengua oficial de la Sociedad es el dialecto del Ródano". La intención fue buena y los resultados en principio sorprendentes; aparecieron revistas y periódicos, y muchos poetas del Sur de Francia e inclusive de Italia abandonaron su lengua oficial y de cultura para escribir en dialectos provenzales. Dominados por la magia de Federico Mistral (v.), todo se desarrolló bien hasta que surgieron otros movimientos como el occitano, el languedociano y el auvernés, por citar los más conocidos, que rompieron la precaria unidad lingüística. Era imposible luchar contra el francés, vehículo de unión y grandeza, pero siempre quedarán como un hermoso intento, Calendau y Mireio, epopeyas felices de Mistral, la bellísima elegía Mounte vole mouri de Jóusé Roumaniho (o Joseph Roumanille, 1818-91) y el encantador A4ióugrano entreduberto de Teodor Aubanéu (o Théodore Aubanel, 1829-86).V. t.: TROVADOR; GAZAL. Para la influencia y expansión de la lírica provenzal v. las respectivas literaturas y países, p. ej., CATALUÑA VI, 1; concretamente, para Alemania, v. MINNESANG; y para la propagación del amor cortés, v. BRETAÑA, MATERIA DE.P. CORREA RODRÍGUEZ.
BIBL.: M. DE RIQUER, Resumen de literatura provenzal trovadoresca, Barcelona 1948; ID, La lírica de los trovadores. Antología comentada, I, Barcelona 1948; F. RAYNOUARD, Choix des poésies originales des troubadours, 6 vols. París 1816-21; C. APPEL, Provenzalische Chrestomathie, 5 ed. Leipzig 1920 (obra fundamental); V. CRESCINI, Manuale per 1’avviamento agli studi provenzaai, Milán 1926; R. T. HILL-T. G. BERGIN, Anthology ol Provencal Troubadours, New Haven 1941; J. ANGLADE, Histoire de la littérature méridionale au Moyen-Age, París 1921; A. JEANROY, La poésie lyrique des troubadours, Toulouse-París 1934 (obra imprescindible); M. RODRIGUEs LAPA, Li(7oes de literatura portuguesa: Época medieval, Coimbra 1943, 27-71; A. JEANROY, Les origines de la poésie lyrique en France au Moyen-Áge, París 1904. Hay ediciones de poesías trovadorescas en la col. Clásicos franceses de la Edad Media.
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