Propercio, Sexto
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Biografía GER
Poeta romano nacido en Umbría, probablemente en Asís, en fecha imprecisa (hacia 47 a. C.) y fallecido no mucho después de cumplir los 30 años. Estos datos, sin embargo, son muy discutidos, ya que las noticias llegadas a nosotros son escasas y de interpretación difícil. Así, de este gran poeta latino desconocemos el cognomen: sólosabemos que se llamó Sextus Propertius. Tampoco disponemos de referencias fehacientes sobre su familia, salvo alguna aislada. Su padre falleció "cuando los hijos no deben recoger los huesos del padre", poco antes de que él tomara la toga viril; por ello la recibió ante los dioses de su madre, y con ésta, al cabo de algún tiempo, se trasladó a Roma. Aquí, parece, comenzó a estudiar oratoria, como la mayor parte de los jóvenes, pero abandonó muy pronto este camino, pues Apolo le ordenó dedicarse a la poesía.Su obra está escrita en cuatro libros, el último publicado en 16-15 a. C. El primero le procuró gran fama, un tanto oscurecida luego, según las apariencias, por Tibulo (v.), aunque las elegías de P. son más profundas y enérgicas, más transidas de pulso vital, si bien también más artificiosas.En sus versos, inmortales, cantó a Cintia, la mujer que fue la justificación de su vivir. Bajo tal pseudónimo, cuenta Apuleyo, se escondía el nombre de Hostia, quizá nieta o bisnieta del poeta Hostio. Esta hermosísima y apasionada muchacha, seguramente soltera, dejó hondamente grabados en P. tanto sus encantos como sus maldades. De cabello rubio y negros ojos, sus andares eran dignos de Juno y largas sus manos; su tez era más blanca que los lirios y rosada como pétalos de rosa que nadaran en pura leche. Su belleza, explica el enamorado, es superior a la de las más agraciadas mujeres gire habitan en las leyendas. Pero, también, es irascible y caprichosa, dura y voluble, libertina, disipada. "Cintia ha sido la primera que, con sus ojitos, me cautivó, a mí, infeliz, que estaba del todo ajeno a las pasiones amorosas", confiesa en los dos primeros versos. El amor por Cintia, alegre al principio, le hará conocer los misterios de la vida, los dolores y los afanes, las venturas y las desdichas. El primer libro, el Monobiblos, es único y sin paralelo, porque con él P. nació para dos mundos: el del amor y el de la poesía. Es un estallido gozoso que nos envuelve con la luminosidad y la musicalidad del nombre de la amada. Todo es amor e incendio (Ovidio llamará ignes a los versos propercianos).Cintia, como cualquier realidad, está lejos de ser un sueño; y la música resuena con sones amargos y tristes, acongojados. Se suceden las disputas entre los amantes, y las relaciones pasan por avatares diversos. Si el corazón se encoge de soledad y de dolor, se gana, a cambio, en profundidad y experiencia, y la juventud se transforma en madurez. P., lo ha jurado, la amará hasta la muerte; mas se aflige, se estremece, desengañado, ante sus continuas exigencias e intransigencias. Cintia significa todo en su vida, que no considera en nada ("gloria es morir amando"), pero se vislumbra el crepúsculo. La dueña de su alma no ha sabido apreciar el valor de la ofrenda, y con ella quedan sepultadas las ilusiones mozas, los deseos y las dulces inquietudes.Un nuevo P. se alza, victorioso, de tales amarguras. Por influjo de Mecenas, a cuyo círculo pertenecía, presta su apoyo a la política del naciente Imperio; su cuarto libro está dedicado a celebrar la Roma de Augusto. Crea, ahora, la elegía etiológica (él mismo dice que aspira a convertirse en el Calímaco romano), perenne muestra de su maestría. P es un autor preciosista, elegante y de refinada sensibilidad. Es oscuro por abusar de la mitología, lo que ha motivado sucesivas correcciones en el texto, con lo que aumenta su dificultad. No obstante su erudición, podría decirse que es fieramente humano; no le faltan, pese a los temas que toca, significativos detalles de acusado realismo e infinita ternura, como la magnífica elegía de Cornelia, la matrona próxima a morir, pieza considerada por muchos como la principal elegía latina. Ante cualquier tema, P. canta siempre con el mismo emocionado ardor e idéntica pujanza llena de fuerza y, si se quiere, un poco atormentada. Un rasgo muy suyo es la intensidad, que le lleva a comenzar los poemas ex abrupto, con lo que nos introduce desde el en la plenitud del tema.P. PIERNAVIEJA ROZITIS.
BIBL.: Estudios: F. PLESSIS, Études critiques sur Properce, París 1884; G. URBINI, La vita, i tempi e Pelegie di Sesto Properzio, Foligno 1883; A. CARBONETTO, Properzio, Saggio critico, Roma 1937; L. ALFONSI, L’elegia di Properzio, Milán 1945; J. BENDA, Properce, ou lcs amants de Tibur, París 1928; A. LA PENNA, Properzio. Saggio critico, Florencia 1951; P. BoYANCÉ, Properce, Ginebra 1953; H. TRAENKLE, Die Sprachkunst des Properz und die Tradition des lateinischen Dichtersprache, Wiesbaden 1960; G. ARGANT, Properce, poéte national, París 1945.
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