Prensa V. Prensa Femenina. MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
Comprende el conjunto de publicaciones periódicas destinadas a la mujer, sean o no escritas por mujeres. No se incluyen en este concepto las revistas que cuentan con mayoría de lectoras -caso frecuente en muchos semanarios gráficos-, sino las que se proclaman a sí mismas destinadas a un público femenino y están concebidas en función de dicho público. En el propósito fundamental de servicio a la mujer se basa la auténtica p. femenina. Su carácter de revista especializada es clave para entenderla. En algunos sectores, especialmente entre mujeres intelectuales, se ve en esto una discriminación molesta. Todo lo contrario. El auge de estas publicaciones coincide con la creciente profesionalización de una mujer que, falta de tiempo, necesita una orientación rápida y eficaz, sobre los temas que más le interesan o afectan.En las revistas femeninas propiamente dichas, no faltan las secciones de reportajes y noticias, modas, decoración, psicología infantil, economía, dietética, belleza, orientación profesional, espectáculos, libros, etc., aparte del editorial, que suele firmarse. La prosperidad de estas publicaciones tiene dos causas fundamentales: a) La publicidad. La mujer realiza más del 90% del total de las compras. Los anunciantes acuden a las revistas femeninas de gran tirada. b) La regularidad en las ventas. Mientras los diarios experimentan oscilaciones en la venta, las revistas femeninas tienen una continuidad asombrosa, debida a la fidelidad de sus lectoras.Si los diarios suponen para sus promotores operaciones costosas, que requieren el apoyo de fondos más o menos secretos de grupos financieros o políticos, para equilibrar su presupuesto, la p. femenina no sólo equilibra su presupuesto sino que realiza apreciables beneficios.Historia. La p. femenina cuenta con una vieja tradición. En el 1693 aparece en Londres The Lady’s Mercury, iniciando una trayectoria que termina, casi en línea recta, en los lujosos magazines actuales. Es la trayectoria que señala la propia evolución de la mujer, de dama aristocrática en ama de casa consumidora. Hay tres grandes etapas en la historia de la p. femenina que corresponden a tres tipos de mujer que se suceden en el tiempo: la dama, la mujer y el ama de casa consumidora.Corresponde la primera etapa a revistas de lujo, especialmente de modas y literatura y crónicas sociales. La segunda comprende una p. combativa, obra de mujeres que luchan por adquirir unos determinados derechos. Aparecen en estas revistas secciones de: economía doméstica, puericultura, patrones y las primeras recetas de cocina. Preocupan sobre todo la educación y los problemas políticos y sociales. Es muy significativo que en 1910 La guía de la prensa francesa reconozca sólo dos rúbricas diferentes: "prensa feminista" y "revistas de modas". En 1930 surge una nueva división: "revistas feministas" y "revistas femeninas", excluyendo de estos apartados las revistas dedicadas a modas y labores. En 1940 la palabra "feminista" desaparece; La guía de la prensa sólo reconoce la existencia de "revistas femeninas".Finalmente, la p. de la mujer se democratiza. Tiene un ritmo más dinámico y audaz. Han ocurrido en Europa dos cambios, importantes: transformación del servicio (v.) doméstico y trabajo de la mujer (v.) fuera de casa. Se hace necesario ordenar y modernizar la actividad del hogar simultaneada con la oficina u otras actividades. Estamos ante una mujer sobrecargada de problemas. El incremento de las relaciones públicas la reclama, cada día más, junto a los compromisos profesionales de su marido. Él la necesita, arreglada, sonriente, perfecta anfitriona. Los hijos la quieren accesible, preparada, comprensiva; su trabajo, eficiente y al día; sin descuidar las tareas de la casa. Con esta mujer ocupadísima que se ha llamado "consumidora", porque hace el 90°’o de las compras, aparece ese tercer tipo de publicaciones que hoy se reconoce como p. femenina.Actualmente se dan tres tipos de publicaciones destinadas a la mujer: a) la revista práctica, familiar, moralizadora, con una gran audiencia en provincias reclutada especialmente en la clase media. Formato discreto, tipografía sin pretensiones. b) La revista moderna, abierta a lo nuevo, capaz de crear un estilo de vida joven y optimista. Confección cuidada, tipografía de vanguardia, abundante color. Es la revista de lujo fuertemente ligada al ritmo de producción industrial por su calidad de excelente soporte publicitario. Su público es ante todo de ciudad. c) La revista popular dirigida a lectores de instrucción primaria y modestos recursos. Contiene abundante lectura: novela, folletón, etc. Su tipografía es modesta.El desarrollo de las publicaciones femeninas, paralelo al de la propia sociedad, es uno de los fenómenos más sorprendentes de nuestro tiempo. La p. de la mujer, que nace como un imperativo social, configura a la vez la sociedad misma y constituye por el gran volumen de sus tiradas un importante instrumento de configuración y penetración social. En una época en que la mujer está presente en casi todas las actividades -al menos por su importancia numérica- el valor de esta p. específica tiene un interés capital. En contra de lo que pudiera pensarse, una revista femenina ha de ser y suele ser algo más que un anecdotario superficial. Por un curioso contraste, la búsqueda de la última moda, de la novedad, va unida con frecuencia a una seriedad inalterable. Las mujeres saben que la estabilidad social, la continuidad a través de las grandes conmociones de la historia descansan en sus manos de madre; frívolas aparentemente, serias de hecho, han inspirado una p. que cuenta con tres siglos de existencia y tiene en su haber las mayores tiradas, con una gran influencia directa sobre la familia y la sociedad.El extraordinario poder de esta p., cuando responde a las características dichas, reside en su carácter imprescindible de revista técnica del hogar que, lejos de sufrir la competencia de la p. de información o de los medios audiovisuales, aumenta su tirada a medida que la mujer se refina con ellos. Por abordarse en estas revistas problemas de convivencia y educación, que afectan por igual a la mujer y al hombre, aumenta cada día el número de lectores. Asciende en algunas a un 45%.Las publicaciones femeninas son un medio excelente de orientar y formar la moda, el gusto, el confort y las ideas. No puede ignorarse la corriente cálida y humana que une a las lectoras con su revista. Todos los problemas se comparten a través de esos contactos: reajustes económicos, migraciones, conflictos escolares, paso a nuevas formas sociales, cuestiones morales... Estamos ante la irrupción desbordante de los problemas humanos. Se trata de una nueva función de la p. bajo la forma más elemental y auténtica. La p. femenina sobrepasa la información para ser comunicación.PILAR SALCEDO.
BIBL.: Voici les seigneurs de la presse parisienne, "Arts", mayo 1964; La Presse de la Famille y La Presse de las Fenunes, extraordinarios de L’Écho de la Presse et la Publicité, 5 dic. 1963; La Presse Féminine, "Travaillons", julio 1962; La eirculation des inlormations sur le plan européen, marzo 1964; B. VOYONNE, Situation et physionomie de la presse Iraneaise, atendences", noviembre 1964.
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