Pound, Ezra
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Biografía GER
Poeta norteamericano, n. en Hailey (Idaho) el 30 oct. 1885. Ezra Weston Loomis Pound es una de las más contradictorias, discutidas y apasionantes figuras de la literatura norteamericana reciente.Biografía. Siendo él joven todavía, su familia se traslada a Pensilvania y, en 1901, ingresa en la Univ. de Pensilvania, más tarde (1903) va al Hamilton College de Clinton (Nueva York) y se gradúa por fin en Letras en la primera. Después de un año de permanencia en Europa regresa a los EE. UU. y da clases por un corto periodo de tiempo en el Wabash College, Indiana. Pero problemas académicos le alejan de la enseñanza; juzgaba los planes de estudios inadecuados y absurdos, aunque él se tenía a sí mismo, con una ingenua vanidad muy característica de su temperamento, como excelente profesor. En 1908 marcha a Italia. Regresa a Londres, donde vive de 1908 a 1920, y en donde traba amistad con el poeta Yeats (v.), que ejerció extraordinario influjo en su vida, y P. en la de Yeats. En esa época descubre y tiene fe en Eliot (v.), Tagore (v.) y Joyce (v.). De 1920 a 1924 vive en París; es el París de Gertrude Stein, de Hemingway (v.), de Francis Scott Fitzgerald (v.), de Aragon (v.), de Proust (v.), de Cocteau (v.).En 1923, y en compañía de Hemingway, inicia un viaje por Italia. En la pequeña ciudad de Rapallo establece su definitiva residencia, junto a su esposa, desde 1924 hasta el final de la II Guerra mundial. Se hicieron famosas sus emisiones radiofónicas, desde Radio Nacional en Roma, en apoyo de la causa fascista. Emisiones algunas de ellas tan incoherentes que despertaron las sospechas de las autoridades italianas, que pensaron que P. enviaba mensajes cifrados a los aliados. Cuando los norteamericanos toman Italia, P. es detenido en Pisa en 1945. Acusado de traición a su país, es deportado a los EE. UU., en donde se le inicia proceso. Pero su enfermedad mental se hace evidente y, al ser declarado insuficiente mental en diciembre de 1945, permanece en un sanatorio de 1946 a 1958. Al cabo de esos años, es liberado, se le sobresee el proceso y se le permite regresar a Italia. Desde entonces, vive en Venecia, donde m. el 1 nov. 1972.Producción y características literarias. Desde el punto de vista literario, la edad dorada de P. se cierra en los últimos años veinte y empieza a declinar evidentemente en los años treinta, si bien aún siguió produciendo destellos de su genialidad innegable. Su obra capital son sus Cantos, publicados entre 1917 y 1925. Aparte de ellos, el poeta tiene una producción vasta y compleja. Las influencias literarias recibidas, y más o menos asimiladas, son profundas y cuantiosas. Se le descubre el drama japonés a través de uno de los primeros conocedores de la dramaturgia de aquel país en el mundo occidental: Ernest Fenollosa. Yeats también influye en Pound, como Confucio (v.), Robert Browning (v.), Ovidio (v.), mediante la traducción de Golding, Propercio, Rémy de Gourmont.La característica más notable de P. es su formidable capacidad de reacción ante la lectura. Algunos críticos han interpretado esta modalidad como una limitación, han juzgado a P. como poseedor de "una cultura libresca". Sus obras son muchas veces incomprensible a causa de las múltiples, exóticas e indescifrables alusiones literarias a autores de toda época y a obras de todo tipo. Pero P. sabe cumplir a la perfección el axioma unamuniano: "Un libro es hijo de su autor y de un país y de una época dadas... pero un libro, sobre todo si entra eii el caudal perenne de la literatura universal, o merece entrar en él, una vez dado al público, no es ni de su autor ni de la época ni del país en que se produjo, sino de todo el que lo lea, y de las épocas y los países todos". P. hace suyos cuantos libros lee. Y lee con apasionamiento, con avidez, devora cuanto cae ante sus ojos. Traduce, pero traduce transformando, haciendo carne de su carne cuanto ya otros han creado. Es posible que no sea profundamente original. Pero sí es sorprendente su apasionamiento por sus lecturas. Como ha dicho William Van O’Connor "Pound descubrió en Sordello -de Browning- una técnica que iba a permitirle meditar sobre sus lecturas y recrearlas". Y de su obra capital, Cantos, el mismo O’Connor asegura que "quizá el camino más fácil para llegar a captar su temática sería considerar a ésta como el conjunto de las reacciones de Pound a sus lecturas de Homero, de Ovidio, Rémy de Gourmont y de algunos economistas o caudillos políticos, junto con los propios recuerdos del poeta procedentes, en su mayor parte, de sus estancias en Londres o París".Junto a su vasta producción personal (en ocasiones muy relativamente personal como vamos viendo) es curiosa la enorme afición de P. a la traducción, sobre todo de griegos y latinos. En este sentido, y desde el estricto punto de vista de la traducción, P. no es traductor, sino más bien adaptador. Cambia cuanto no le parece bueno, rectifica los originales, incluyendo a veces anacronismos sorprendentes. Estas libertades se las permite incluso en autores contemporáneos suyos, como es el caso de la primera edición de The Waste Land (La tierra baldía), de Eliot, en la que introdujo una serie de reformas; como las que hizo en algunos poemas de Yeats, sin el previo consentimiento del poeta, lo cual provocó ciertas tensiones entre ambos.De todas estas lecturas, naturalmente, encontramos rastros en los Cantos, como en el resto de su producción poética. A veces hay transcripciones completas de otros autores, sin modificación alguna. Conoce la poesía provenzal, estudia a los poetas latinos y ejerce influjo sobre él también, en opinión de O’Connor, la literatura erótica. Conoce la literatura oriental, Confucio es personaje fundamental en algunos de sus Cantos, como lo es Malatesta, el personaje renacentista de la época del papa Pío II. Su obra es un compendio de sus reacciones ante cuanto cae bajo su mirada apasionada, a veces incoherente, y no siempre buena asimiladora de tanta influencia, impresión y lectura, sin un tamiz de pensamiento ordenado, metódico y definido en el que pasar tantas sensaciones, tan profundamente sentidas la mayoría de ellas.Sus tres primeros Cantos aparecen en la rev. Poetry en 1917; el cuarto en América, en junio de 1920. El resto se publica sucesivamente hasta 1925. Antes había publicado Personae ol Ezra Pound en 1909, The Ripostes en 1912, y en 1916 Certain Noble lays of tapan. En 1912 había escrito Patria mía, pero el editor de Chicago al que se lo envió lo extravió, no apareciendo el manuscrito hasta muchos años más tarde (1950). Publicados en ese mismo año resultan ya, a esas alturas, sorprendentes. Sus ensayos de crítica literaria, editados por T. S. Eliot, sus cartas, sus traducciones, completan el vasto panorama de la producción literaria de este hombre fecundo, atormentado, loco a veces, enormemente lúcido otras.P. es un personaje, literario y humano, inclasificable. Junto a rasgos de genio tiene muchos de vulgaridad y mediocridad. Nadie le podrá negar el haber alumbrado al mundo literario, el haber alentado y ayudado en sus primeros y difíciles tiempos a personas de la talla literaria de Thomas S. Eliot o de james Joyce. Afortunadamente, éstos nunca lo olvidaron. P. es un profeta iracundo que arremete contra cuanto no le parece bien, e incluso contra cuantos se permiten disentir de sus opiniones, por muy amigos suyos que sean. Arremete contra instituciones educativas norteamericanas, contra absurdos planes de estudios, contra algunas normas de las que rigen la política editorial de ciertas revistas. Arremete contra cosas y personas en Inglaterra, en Francia, en Italia, dondequiera que se encuentre. Tiene una fabulosa libertad de espíritu, comparable sólo con su enorme vitalidad y su enorme curiosidad de lector incansable. Su actuación política en la Italia fascista, vista con ojos contemporáneos, puede parecer enteramente desafortunada e incomprensible. Él siguió la línea que creyó debía seguir, con ingenuidad de visionario y a veces con fanatismo de loco. Quizá sus evidentes desequilibrios mentales puedan aclarar ciertos aspectos sorprendentes de su biografía y de su obra. Al margen de la actuación política, es evidente su gran talla literaria, el enorme apasionamiento vital y la admirable libertad espiritual.J. J. COY FERRER.
BIBL.: Traducciones en antologías de poesía americana: A. BARTRA, Antología de la poesía norteamericana, México 1957, 185-194; J. CORONEL-E. CARDENAL, Antología de la poesía norteamericana, Madrid 1963, 225-247. Biografía y crítica: W. VAN O’CONNOR, Ezra Pound, "Univ. oí Minnesota Pamphlets" 23 (1963); N. STOCK, Poet in Exile: Ezra Pound, Manchester 1964. Obras: The Collected Pens of Ezra Pound, Londres 1952; The Cantos, Londres 1954.
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