Plinio el Viejo
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Biografía GER
Caius Plinius Secundus, el célebre naturalista latino, n. en Como (norte de Italia), en el 23-24 d. C. Siendo su familia del orden equestre, inició su carrera con el servicio de las armas -como oficial de caballería en Germania-, para pasar luego a la administración imperial. Fue procurador en diversas provincias; entre ellas la Hispania Tarraconense. También en Roma tuvo un alto cargo administrativo. A lo largo de toda su vida mantuvo una insaciable curiosidad que le llevó a recoger noticias de todo tipo en los diversos lugares por los que pasaba y a llenar de lecturas y de trabajo todos los minutos de sus jornadas. Fruto de esta erudición fueron sus obras literarias: ya en sus años de milicia escribió la vida de su jefe Q. Pomponio e inició la redacción de los Bellorum Germaniae libri XX (Las guerras de Germania). Durante el prudente retiro en que pasó los últimos años de Nerón (v.), elaboró una obra de retórica: Studiosi libri III y un tratado sobre dificultades idiomáticas: Dubii sermonis libri VIII, que sería muy estimado por los gramáticos. En Roma, bajo Vespasiano (v.), concluyó la historia contemporánea que iniciara Aufidio Baso y redactó sus "Investigaciones acerca del Universo", generalmente conocida bajo el título de Historia Natural (Naturalis historiae, libri XXXVII), que dedicó, en el a. 77, al futuro emperador Tito (v.) -con el que parece ser que había hecho la guerra de Judea-, en un sabroso prólogo que revela buena amistad.Su pasión por los fenómenos de la naturaleza llevó a P. a la muerte: era comandante de la flota de Misena, cuando se produjo la erupción del Vesubio que sepultaría Pompeya y Herculano; en uno de sus barcos atravesó la bahía de Nápoles, anotando lo que iba viendo; desembarcó en Estabias y allí fallecería repentinamente al segundo día, víctima de la influencia de aquella sofocante atmósfera sobre su apoplética humanidad, el 25 ag. 97. Las obras históricas y gramaticales se han perdido. Pero la Historia Natural hizo célebre el nombre de P. a lo largo de los siglos. En la Edad Media su texto, continuamente copiado -se conservan más de 200 manuscritos, con frecuencia fragmentarios-, fue la fuente principal de conocimientos acerca de los seres del universo. Casi tanta autoridad mantendría en el Renacimiento: cinco ediciones incunables se hicieron de su original latino -desde la espléndida de Venecia, 1469- y tres de su versión italiana; más de 40 veces sería impreso a lo largo del s. xvi, con comentarios de destacados humanistas.Los 37 libros de la Historia Natural aportan una ingente masa de noticias, recogidas de otros autores -se citan 146 latinos y 327 griegos- o directamente acopiadas por el propio P. Esta vasta enciclopedia lo mismo trata de astronomía que de antropología, de minerales preciosos que de artes plásticas. Pero especialmente dedica sus páginas a cuestiones de geografía (libros III-VI), zoología (VIII-XI) y botánica (XII-XIX), con particular atención hacia las sustancias medicinales (XX-XXXII). Por desgracia, tan amplia erudición no se vio acompañada de la necesaria elaboración crítica. P. pecó de crédulo y dio excesiva cabida a lo maravilloso. Así vino a ser responsable de tantas fantasías y errores que, pese a las tentativas de corrección de diversos autores -desde las obras de Leoniceno y Bárbaro, ya en el s. xv-, serían generalmente admitidos durante mucho tiempo. Para nosotros la Historia Natural de P. es un tesoro de datos sobre ideas, creencias y costumbres de la Antigüedad y un archivo de referencias de casi 2.000 libros utilizados por el autor y que posteriormente se han perdido.JUAN A. PANIAGUA.
BIBL.: C. Plini Secundi Naturalis Historiae (texto latino de JAHN-MAYHOFF, 1892-1905), 5 vol. Stuttgart 1967; Histoire naturelle (texto latino y trad. francesa en 37 vol., aún incompletos), ed. LES SELLES LETTRES, París 1947; H. LE BONNIEC, Bibliographie de 1’Histoire naturelle de Pline l’Ancien, París 1946.
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