Plinio el Joven
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Biografía GER
Escritor latino. Nació en Como, ca. 61 ó 62; esta fecha se deduce de sus Epistolae, VI 20,5, donde cuenta que en el 79, año de la erupción del Vesubio, él tenía 18 años de edad. Por una inscripción testamentaria (C.I.L. V 5279) sabemos que su padre se llamaba L. Caecilius Cilo y que era quattuorvir aedilicia potestate. En esa misma inscripción se mencionan sus dos hijos L. Caecilius Valens y C. Caecilius Secundus. Este último es P. Perdió muy pronto a su padre y fue adoptado por , su tío materno, el naturalista Plinio el Viejo (v.). Comenzó sus estudios en Roma; en derecho y retórica tuvo a los maestros más insignes de su tiempo, Quintiliano (v.) y Niceto Sacerdos (Epistolae, 11,14,9; VI,6,3); en filosofía fue discípulo de Musonio y de él recibió una orientación estoica, que más de una vez puede apreciarse en su epistolario.No podemos fijar con precisión el comienzo de su carrera política; sin embargo, sabemos que fue uno de los ciudadanos que en su tiempo recorrió con más brillantez el cursus honorum: hacia el 81 fue decemvir stlitibus iudicandis, en el 91 desempeñó la cuestura, el tribunado en el 93, y en el 95 la pretura. Bajo el emperador Trajano consiguió P. los cargos más elevados y con ellos la amistad y confianza del Emperador. En el 98 fue nombrado praefectus aerarii Saturni; hacia el 100 alcanzó el consulado juntamente con C. Cornuto Tértulo; con posterioridad al consulado ejerció el cargo de curator aluei Tiberis et riparum et cloacarum urbis, uno de los más importantes para la buena conservación de la parte material de la ciudad. En el 111 se posesionó del gobierno de Bitinia como legatus pro praetore consulari potestate. En conclusión, fue uno de los más escrupulosos y sabios ministros del optimus princeps, como se colige especialmente de la correspondencia que intercambió con Trajano (Epistolarum ad Traianum imperatorem cum eiusdem responsis liben) y que en su mayor parte atañe al gobierno de Bitinia.La actividad literaria de P. se desenvuelve primera y principalmente en el campo de la oratoria. Comenzó muy joven, a los 19 años (Epistolae, V,8,8) y trató con preferencia causas civiles en el tribunal de los centumviri, aunque también se exhibió en procesos penales. Pronunció, entre otras, una arenga en el senado contra Publicio Certo, principal responsable de la muerte de Elvidio Prisco. Este discurso, De ultione Helvidi, lo amplió posteriormente en forma de libro, como era su costumbre. Solía poner por escrito sus discursos, una vez pronunciados, y legarlos a algún amigo; después de corregirlos y retocarlos los destinaba a la posteridad (como, p. ej., el discurso que pronunció en presencia de Trajano contra el procónsul de África, Mario Prisco, reo de concusión). De los muchos discursos plinianos uno sólo nos ha llegado, el Panegírico de Trajano (Panegyricus Traiano imperatori dictus), que fue pronunciado el 1 sept. 100, día en que P. asumió el consulado, siguiendo la costumbre de las acciones de gracias instauradas por un senadoconsulto de época augustea. P. transformó la gratiarum actio en panegírico, creando así un nuevo género, que seguía la línea de Cicerón, v. (Pro Marcello), Veleyo Patérculo, Séneca, v. (De Clementia) y Tácito, v. (Agrícola). El valor fundamental del Panegírico son las indicaciones precisas que P. nos da sobre los tres primeros años del reinado de Trajano y sobre las instituciones de dicha época: adopción, distribuciones al pueblo, annona, triunfos, juegos, administración financiera y jurídica, papel del senado. Al mismo tiempo, P. traza el retrato del príncipe ideal (optimus princeps).De la producción literaria de P., aparte del Panegírico de Trajano, sólo se conserva su epistolario. Utiliza en éste género a Cicerón como modelo; sin embargo, las circunstancias históricas, el estado de la lengua y el gusto artístico de los círculos literarios son completamente distintos en los tiempos de ambos escritores. Las cartas de Cicerón son verdaderas cartas, es decir, conversaciones por escrito del autor con sus familiares y amigos; están escritas, la mayoría, sin ninguna preocupación ulterior de publicación; no ocurre lo mismo con las de P., escritas con gran cuidado para su publicidad, lo que les quita espontaneidad y frescura. P. piensa demasiado en lo que escribe y lima cuidadosamente el estilo con el fin de causar buena impresión en el público romano. Son nueve libros de cartas, a los que se añadió posteriormente, como X, la correspondencia oficial con el emperador Trajano; el epistolario comprende en total 247 cartas.El orden de los libros no es el cronológico y se debe a la variedad de los temas. A veces, parece que el tema ha sido elegido con alguna afectación, como los ejemplos que propone de virtud y grandeza moral: la vida de Virginio Rufo (II,1), el suicidio de su amigo Corelio Rufo a la manera de los estoicos (I,12), el coraje viril de Arria, mujer de Cecina Peto (III,16), el fin animoso de su padre adoptivo Plinio el Viejo (VI,16); o bien para hacer alarde de su habilidad descriptiva: la villa toscana o laurentina (V,6; 11,17), el lago Vadimón (hoy Bassano: VIII,20); pero, en general, obedecen a circunstancias de la vida. Son importantes las que atañen a figuras de la historia literaria (Silio Itálico: III,7; Marcial: 111,21) o las dirigidas directamente a otros escritores (Tácito: especialmente VI,20; VII,33; IX,14; Suetonio: I,18; III,8; V,10; IX,34). Otra parte de su correspondencia la ocupan sus afectos familiares, frecuentemente representados en su mujer Calpurnia. La correspondencia pliniana, muy agradable de leer, ofrece una multitud de detalles sobre el autor, sus amigos, la vida cotidiana en Roma o en provincia, viajes, espectáculos, recitationes, asuntos de herencia. El libro X, que comprende con las respuestas de Trajano 121 cartas, contiene la correspondencia oficial con el Emperador. El interés de este libro es excepcional, porque revela la vida de una provincia; es famosa la carta 96 sobre los cristianos y el rescripto de Trajano.Es significativo que el epistolario de P., como la obra de Tácito y Juvenal (v.), se empezara a componer después de la caída de Domiciano y se extendiera desde el 96 al 112 aprox.; por tanto, responde de algún modo al sentido de desahogo y satisfacción que los nuevos tiempos produjeron. P. murió en el 113.P. FLORES SANTAMARÍA.
BIBL.: E. ALLAIN, Pline le Ieune et ses héritiers, 4 vol. París 1901-02; M. GALDI, II sentimento della natura e della gloria nell’Epistolario di Plinio il Giovane, Padua 1905; A. M. GUILLEMIN, Pline et la vie littéraire de son temps, París 1929; L. VIDMAN, Étude sur la correspondance de Pline le Ieune avec Trajan, Praga 1960; L. POLVERINI, Le cittá dell’impero nell’Epistolario di Plinio, Milán 1963; P. V. COYA, La critica letteraria di Plinio il Giovane, Brescia 1966; L. RUSCA, Plinio il Giovane auraverso le sue lettere, Como 1967.
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