Plasma (medicina) MEDICINA
Categoria:
Medicina
El p. es el componente líquido de la sangre humana que se encuentra estabilizado con anticoagulantes y es obtenido después de la separación de los elementos figurados hemáticos (hematíes, leucocitos y plaquetas).En un orden cronológico se distinguen tres etapas enel empleo del p. En la primera se utilizó abundantemente; en una segunda etapa apareció el riesgo de padecer hepatitis vírica en el enfermo transfundido y la tercera etapa es la que estamos viviendo en estos ltimos años con el descubrimiento de los plasmas portal ores de esta enfermedad y la utilización de fracciones; que permiten una terapéutica de sustitución más eficaz y más electiva.Preparación. Dos grandes adelantos han sido introducidos en la recogida de la sangre para la obtención del p.: la utilización de bolsas de plástico dobles o triples y la posibilidad de plasmaferesis (se obtiene el p. y los demás elementos sanguíneos se reintroducen en el donante). Las exclusiones de donantes no eran por haber padecido paludismo o sífilis, cuyos gérmenes se destruyen en el proceso de preparación; la preocupación radicaba en los enfermos que habían padecido hepatitis vírica, con lo cual se transmitía al enfermo esta enfermedad. En Edimburgo se calculó que uno de cada cuatrocientos donantes eran portadores del virus de la hepatitis. El hallazgo en 1964, por Blumberg, del antígeno de Australia (proteína de la sangre, gammaglobulina IgG, parte o virus productor de la hepatitis) permite saber los donantes que son transmisores o no de la hepatitis, con lo cual la utilización de p. hoy es mucho más segura. En las fracciones plasmáticas que después veremos este peligro no existía (v. HÍGADO).Las bolsas de plástico permiten la recogida de la sangre y separación del p. en un sistema totalmente cerrado, pudiendo utilizarse toda la sangre, evitando contaminaciones por gérmenes y pudiendo realizarse la plasmaferesis, con lo cual es posible la repetición de donaciones siendo bien toleradas. La separación de los dos componentes sanguíneos se hace por centrifugación a una temperatura de+ 4° C.La conservación del p. se efectúa en tres formas: líquido, congelado a -20° y -251C o en forma de polvo liofilizado. La forma de liofilizado es la más utilizada; la desecación exige unas 30 horas y el polvo resultante conserva prácticamente todas las propiedades. El fraccionamiento del p. se realiza con los métodos de Cohn en etanol y a bajas temperaturas, obteniéndose las diversas fracciones por la diferente solubilidad de las proteínas en función de las diferentes condiciones fisicoquímicas. La preparación del p. o de sus fracciones ha de sufrir rigurosos controles: uno en un frasco testigo; otro obligatorio en el que se comprueba la esterilidad, pirógenos, toxicidad, título de anticuerpos y controles químicos; por fin se ha de verificar la actividad de las diferentes fracciones pasmáticas (gammaglobulina, fibrinógeno, factores de coagulación, etc.). Existen en la farmacopea preparaciones de p. total, seroalbúmina, gammaglobulinas, fibrinógeno y fracciones antihemofílicas.Empleo. Las indicaciones médicas fundamentales del p. o de sus fracciones son: las pérdidas de p. en hemorragias (con o en defecto de sangre), quemaduras, estados de shock (v.), etc. Otro campo de aplicación es el aporte de proteínas perdidas secundariamente a otra enfermedad (cirrosis, cáncer, cte.) o por enfermedades genéticas; entre estas últimas se han descrito recientemente diferentes agammaglobulinemias, preparándose cada vez mejor las fracciones purificadas y en concentración suficiente como para prevenir las infecciones que aparecían debido a esta baja de defensas. Otra indicación importante es el aporte de factores de coagulación cuando hay déficit de éstos: hemofilias, defectos asociados o únicos de otros factores. Una cuarta indicación actual es eJ aporte de anticuerpos. Se sabe que el p. es el medio de transporte de los anticuerpos activos contra la mayor parte de las enfermedades infecciosas. Estos anticuerpos son fundamentalmente las gammaglobulinas y ahora se preparan, no solamente inespécíficas contra varias infecciones, sino específicas para determinadas enfermedades infecciosas. Como ejemplos tenemos la gammaglobulina antitetánica, la cual hoy se prefiere al suero antitetánico en la prevención y en el tratamiento de esta enfermedad; el sarampión puede evitarse dando gammaglobulina durante los cinco primeros días que siguen al contagio y se puede abortar la rubéola, aunque hoy por hoy no la temida transmisión de esta enfermedad de la madre al hijo con las graves consecuencias que puede tener en los primeros meses del embarazo. También son útiles en parotiditis, varicela, tos ferina, etc. Otra aplicación de estas fracciones son los enfermos con agammaglobulinemia congénita.Evitando la complicación de la hepatitis vírica, por medio de la selección de donantes con la determinación del antígeno de Australia, se utilizarán cada vez más estas preparaciones, pues los otros tipos de intolerancia como reacciones alérgicas son poco frecuentes. El hallazgo de deficiencias de inmunoglobulinas en diferentes enfermedades crónicas será, junto con la preparación de fracciones pragmáticas purificadas y en concentración suficiente, un gran avance profiláctico y curativo.V. t.: SANGRE.M. INGELMO MORÍN.
BIBL.: R. PASSMORE y J. S. ROBSON, Tratado de Enseñan-a integral de Medicina, Barcelona 1971; P. FARRERAS, Medicina interna, R ed. Barcelona 1972; M. WINTROBE, Hematología clínica, Buenos Aires 1969.
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