Piamonte (piemonte) II. Historia HIST.
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Historia
Antes de la conquista romana, el territorio era independiente, dividido entre las tribus galas de los salasios, segasinos, taurinos y lepontinos. Después de la victoria de Roma sobre los salasios (25 a. C.), todo el territorio entró en la órbita romana. Como consecuencia de la división augustea, la parte al norte del Po fue incluida en la XI regio (Transpadana) y la parte sur en la IX regio (Liguria).La fragmentación medieval. Como todo el resto de Italia también el P., después de la caída del Imperio romano, fue sometido al dominio de los hérulos de Odoacro, sin sufrir empero ningún desmembramiento político ni cambio administrativo. La llegada de Teodorico (488) provocó como contrapartida la invasión del P. por los borgoñones. Teodorico (v.) les rechazó en el 497 e incluyó el P. en su reino romano-bárbaro, manteniendo sustancialmente la preexistente ordenación romana. También el P. fue teatro de la ruinosa guerra bizantino-gótica (535-553), pero en el valle de Susa el bárbaro Sisige pactó con los duques bizantinos, manteniendo el territorio independiente y pacífico hasta la llegada de los lombardos (v.).La conquista lombarda (568) se detuvo al pie de los Alpes, obstaculizada por Sisige en el valle de Susa y por los francos en el valle de Aosta. El resto del P. se dividió en ducados, correspondientes a las antiguas divisiones administrativas romanas. Después de la conversión de los lombardos al catolicismo y del edicto de Rotario (643), las relaciones de las poblaciones indígenas del P. con los conquistadores se fueron normalizando, y los lombardos favorecieron la construcción de grandes monasterios en Dronere, Savigliano, Turín, Val Bronda y Cuneo, también con una función defensiva contra la presión franca. La ruina del reino lombardo se inició en el P. a causa de que la invasión franca tuvo lugar a través de los dos pasos del Gran San Bernardo y del Moncenisio; pero la victoria de Carlomagno (773) no operó grandes cambios excepto la transformación de los ducados en condados, la sustitución de algunos duques lombardos por condes francos y una mayor independencia de varios condados. Durante el fin del s. IX y los comienzos del X, el P. sufrió las consecuencias primero de una invasión húngara y después de las continuas incursiones de los musulmanes. Depuesto Carlos el Gordo (888), el P. se unió inicialmente a la marca de Ivrea, que pronto se dividió en tres marcas: arduinica (Turín), aleramica (Liguria occidental y Monferrato) e Ivrea. De esta última fue señor Berengario II, que en el 950 ciñó la corona del reino de Italia, y Arduino, que realizó (1014) el postrer y vano intento de la alta nobleza contra el poder episcopal, protegido por el emperador Enrique II (v. ITALIA Iv, 4).Después de la desaparición de Arduino, el P. pasó casi enteramente bajo el control de Olderico Manfredi y después de su hija Adelaida y su consorte, Odón de Saboya, hasta 1091. A la muerte de Adelaida, el dominio saboyano se disgregó, y el P. se dividió entre las comunas autónomas de Asti, Chieri, Turín, Gavigliano, Cuneo y Mondovi; los marquesados de Saluces, Busca, Ceva, Cortemilia y Monferrato; y los dominios saboyanos de los valles de Susa, Lanzo, Aosta y Cuneo. Situación confusa cuyas notas dominantes eran la vivacidad política de las nuevas formaciones comunales en lucha con la autoridad de los obispos y de los marqueses y condes, y las recíprocas interferencias de los señores feudales. Monferrato fue transformado en gran potencia por su marqués Guillermo VII (1253-92), la cual fue, sin embargo, aplastada pronto por una coalición de señores feudales y comunas, y en 1305 Monferrato pasaba a una rama de los Paleólogos de Constantinopla, mientras en el P. se hacía sentir más fuerte el predominio de los Angevinos, que con Carlos de Anjou instauraron una verdadera y auténtica señoría, extendida desde Cuneo hasta Turín. La señoría angevina encontró oposición y, finalmente, fue derribada por una coalición de Saboyanos, Monferratos y Viscontis. De 1330 a 1333 otra señoría, la de Juan de Bohemia, se extendió hasta Novara y Vercelli.La centralización del poder. Mientras tanto, la casa de Saboya (v.), después de haber sido debilitada por la escisión de sus dominios entre ¡ab tres ramas de la casa (1285) y haberse inclinado, con Amadeo V (1285-1323), hacia la directriz política franco-borgoñona, abandonando los dominios del P., se volvió con Amadeo V I (134383) decididamente hacia la llanura paduana, reduciendo a vasallaje al marqués de Saluces, y poniéndose a la cabeza de una liga antiangevina y después de una antiviscontea (1372), posesionándose de este modo de Cuneo, Santhiá y Biella. Amadeo VII daba al P. salida al mar con la conquista del condado de Niza (1388), y Amadeo VIII (1391-1434) transformaba las viejas posesiones feudales en un Estado centralizado y compacto, ocupando Vercelli, obteniendo del emperador Segismundo el título de duque de Saboya (1416) y dando con los Estatutos Generales (1430) una legislación uniforme a sus Estados. Quedaba fuera de su dominio el condado de Asti, en manos de los Orleáns; Alessandria, en manos de los Visconti, y el marquesado de Monferrato.A la muerte de Amadeo VIII (1451), terminada por Francia la guerra de los Cien Años (v.; 1337-1453), que había independizado a los Saboya, y establecido la monarquía nacional francesa bajo Luis XI, el P. fue obligado a recaer bajo la antigua sujeción francesa, llegando a ser feudo del rey de Francia. En el s. XVI, el P. se vio implicado en la contienda entre Carlos I de España y Francisco I de Francia; habiéndose inclinado por el Emperador, a continuación de la donación de Asti por Carlos I a Beatriz de Portugal, mujer del duque de Saboya Carlos II (1531), el P. fue ocupado y anexionado a Francia por Francisco I (1536), y estuvo bajo el dominio de Francia hasta 1559, año en que, por el tratado de Cateau-Cambrésis (v.), fue restituido a Manuel Filiberto de Saboya, exceptuado el marquesado de Saluces, que quedaba en manos de Francia, con la pesada carga, sin embargo, de mantener guarniciones francesas y españolas en las plazas fuertes del P.En cuanto al Monferrato, había pasado a los Gonzaga de Mantua en 1536, en tanto que Alessandria, Tortona y Novara permanecían bajo dominio de España. Manuel Filiberto inició una política tendente a reestructurar la administración del Estado sobre el modelo burocrático absolutista, iniciando una serie de medidas para el fomento de la agricultura y el renacimiento de la industria sedera. Además, a través de leva obligatoria, instituyó una milicia nacional, desarrollando así en el P. las bases de una fuerte tradición militar. Carlos Manuel I (15801630) interrumpió la política de paz de su padre, lanzando al P. a una serie de aventuras político-militares. En 1588 se adueñó del marquesado de Saluces, pero no contento con esto, aprovechándose de la debilidad interna de Francia, tomó parte en la primera guerra del Monferrato (1612-17), ocupándolo, negándose después a devolverlo a España y tratando de dar colorido nacional a su lucha antiespañola, al presentarse como campeón de la independencia italiana. A pesar de esto, no consiguió el Monferrato, y P. continuó su lucha antiespañola tomando parte en la guerra de la Valtelina (1620-23). Después de la paz de Monzón (1626), el P. volvió a aliarse con España, entrando en la segunda guerra del Monferrato (1627-31), pero las tropas francesas de Richelieu lo invadieron, Víctor Amadeo 1 (1630-37) fue obligado a firmar la paz dé Cherasco (1631) y ceder Pinerolo y el valle de Perosa a Francia. El P. volvió así a ser vasallo de Francia. Carlos Manuel II (1638-75) adoptó una política de reformas sin conseguir incidir en las atrasadas estructuras económico-sociales del P. Víctor Amadeo II (1675-1730) organizó el ejército y, después de haberse dejado arrastrar poi Francia en la guerra de la Liga de Augsburgo, inició un juego diplomático que le llevó primero a romper con Francia y después a unirse. de nuevo a la Liga consiguiendo la restitución, en la paz de Ryswick, de Pinerolo y Casale, y poniendo término así al largo vasallaje francés del P.El foco de la unificación italiana. Por su participación en la guerra de Sucesión española (v.; 1701-14), el P. adquiría el Monferrato, la Lomellina, la Valsesia, Alessandria y Valenza, mientras en 1718 se anexionaba Cerdeña (v.). En política interior, Víctor Amadeo II inició una vasta obra reformadora, imponiendo su autoridad contra los privilegios de la nobleza y del clero, unificando la legislación, dirigiendo una reforma fiscal y reorganizando la Univ. de Turín, con lo que el P. se transformaba en uno de los Estados más potentes de Italia. Carlos Manuel III (1730-73) continuó participando en los grandes conflictos internacionales, y ganó para el P. Novara y Tortona (paz de Viena, 1738), Voghera, Vigevano y el Alto Novara (paz de Aquisgrán, 1748). Pero el objetivo de anexionarse Génova y Milán no llegó a alcanzarse, y el P. se vio obligado a abandonar su empuje expansionista, mientras en el interior caía en la inercia política. La situación se agravó con Víctor Amadeo III (1773-96).Al prevalecer en la corte los elementos reaccionarios se produjo una especie de divorcio entre la corona, con su aristocracia militarista, y los elementos intelectuales del país y la naciente burguesía. Comenzada la Revolución en Francia, el P. no quiso aceptar una propuesta francesa de alianza con fines antiaustriacos y vio así su territorio ocupado por las tropas revolucionarias, ayudadas por elementos jacobinos locales. En 1798, CarlosManuel IV fue obligado a abdicar; y en 1802, el P. era anexionado a Francia. El congreso de Viena (v.; 1815) devolvió el P. a Víctor Manuel 1 (1802-21), engrandecido con la anexión de la república de Génova (v.). En la imperante atmósfera reaccionaria, grupos de burgueses liberales iniciaron una campaña en favor de una monarquía constitucional y nacional, mientras el joven patriciado tenía puestos sus ojos en las tradicionales y antiaustriacas vías expansionistas de Saboya. De esto último pareció hacerse intérprete el príncipe Carlos Alberto, pero su conducta incierta y contradictoria hizo fracasar la revolución de 1821 (V. RISORGIMENTO). La reacción de Carlos Félix fue durísima y reprimió toda veleidad de acción política liberal. En 1831 subió al trono Carlos Alberto (1831-48), que inició una serie de útiles reformas administrativas y judiciales. Bajo la influencia de las ideas neogüelfas de Gioberti y de las moderadas de Balbo (V RISORGIMENTO), Carlos Alberto se acercó a las ideas liberales y, después de haber concedido la Constitución, iniciaba en 1848 la guerra contra Austria (v. ITALIA V, 7). Al ser derrotado, abdicó en favor de Víctor Manuel II (v.). Desde este momento, el P., convertido en una monarquía constitucional y transformado, por la hábil utilización y absorción de los prófugos políticos, en una pequeña Italia, por obra de la política de Cavour (v.), unía su historia a la de Italia, poniéndose a la cabeza del movimiento antiaustriaco y conduciendo a Italia a la unidad, bajo la dirección de la casa de Saboya (v.).GIOVANNI STIFFONI.
BIBL.: VARIOS, Storia del Piemonte, Turín 1960; G. QUAZZA, Le rilorme in Piemonte nella prima metd del Settecento, Módena 1957; R. RICOTTI, Storia della monarchia piemontese, Florencia 1861-69.
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