Piano MÚSICA
Categoria:
Música
Origen y características. El p. es un instrumento de percusión, formado, fundamentalmente, por cuerdas metálicas de diferentes longitudes y calibres, tensadas sobre una tabla de resonancia, que emiten sus sonidos al ser golpeadas por macillos revestidos de fieltro, accionados por un teclado a través de diferentes palancas y dispositivos mecánicos; todo ello acoplado dentro de una caja de madera cuya forma actual presenta características bien definidas al dividir la clasificación de este instrumento en dos modalidades: p. verticales y p. de cola.El principal inventor del mecanismo que define y diferencia al p. de sus antecesores el clave (v.) y el clavicordio (v.) fue el fabricante de Padua Bartolomeo Cristofori (en algunos escritos de aquella época aparece también Cristofali) n. 1653, m. 1731. La revelación de este invento de Cristofori se debió a un escrito del marqués Scipione Maffei, publicado en 1711 en la revista Il Giornale dei Letterati d’Italia. El primer instrumento de esta naturaleza fue llamado gravycémbalo col piano e forte por la peculiaridad de que con él se podían obtener ambos matices dinámicos y todas sus gradaciones intermedias por el solo impulso de los dedos, en contraposición con sus antecesores, clave y clavicordio. Simplificada su denominación fue después conocido como piano-forte, para quedar más tarde calificado con su nimbre actual de p., universalmente aceptado.El p. había, pues, heredado de sus antecesores algo de la forma, la disposición de las cuerdas (tres, dos o una, según la altura del sonido) y ese artificio tan peculiar que llamamos teclado distribuido en teclas blancas y negras a diferente nivel. Así, resumiendo, los principios fundamentales del invento de Cristofori son: 1) Macillos independientes de la tecla, accionados por una palanca a balanza. 2) Acción simultánea sobre el apagador, separándole de la cuerda. 3) Retroceso inmediato del macillo una vez percutida la cuerda merced a un impulsor llamado escape. Éstas son las características fundamentales de la invención de Cristofori y que a través de perfeccionamientos y aditamentos siguen siendo la base del mecanismo del p. moderno.Evolución. Veamos un breve resumen de este proceso. Recogida la idea de Cristofori en Alemania por Cristoph Gottried Schróter de Hohnstein, éste presentó en 1721 en la Corte de Sajonia dos instrumentos de este tipo llamados claves a martillos. Más importante fue la aportación de Gottfried Silbermann, de Dresde, en cuya ciudad presentó a Bach (1734-36) dos pianos de su fabricación que no agradaron al gran compositor; pero en 1747 de nuevo tuvo Bach la oportunidad de conocer los pianos de Silbermann en la Corte de Federico el Grande, a los que, en esta ocasión, dispensó los más amplios elogios. Sucesores de Silbermann fueron Johann Zumpe, que se instaló en Inglaterra, y, sobre todo, Andreas Stein, uno de los principales propulsores y perfeccionadores de este nuevo invento, cuyos p. fueron objeto de preferencia y alabanzas por parte de Mozart. Un hijo de Stein fundó en Viena, en unión de Andreas Streicher, una fábrica de p., alcanzando esta industria su máximo florecimiento.Un fabricante de Gera (Alemania), Cristian Ernst Frederici, ideó en 1760 un p. de forma rectangular llamado después p. de mesa, que tuvo gran aceptación a finales de 1700 y comienzo del 1800. Recordemos también que la primera idea del p. vertical, hoy adoptada universalmente, fue del italiano Domenico del Mela, que en 1739 fabricó uno a modo de ensayo aislado.En este constante perfeccionamiento del p. es preciso señalar como uno de los más importante avances la aplicación del pedal de prolongación (ya usado anteriormente en el clavicordio), que fue patentado en 1782 porJohn Broadwood, fecha aproximada de su difusión y momento en que los compositores comienzan a considerar la importancia artística de este aditamento. Un alemán de Estrasburgo, Sebastian Erhardt, que posteriormente afrancesó su apellido convirtiéndole en Érard, fundó en 1778, en unión de su hermano Baptist, la famosa fábrica francesa Érard, una de las de más trascendencia en la historia del p. Este fabricante introdujo otro perfeccionamiento: un nuevo pedal para lograr el aminoramiento del sonido, llamado pedal "piano", que posteriormente se convirtió en el adoptado hoy por todos los fabricantes, accionando en los p. de cola por desplazamiento de toda la máquina hacia la derecha para que el macillo actúe sobre dos o una cuerda y en los p. verticales por el acercamiento de los macillos a las cuerdas, disminuyendo así la violencia del impulso transmitido por las teclas. Otra aportación de trascendencia debida a Érard (la única que faltó en la primitiva concepción de Cristofori) fue el doble escape, logrado en 1823, que permite una mayor velocidad en la repetición de una misma nota.El progresivo aumento en la longitud y diámetro de las cuerdas impuso la necesidad de un mayor reforzamiento en la primitiva contextura del p., hasta entonces realizada sólo en madera; así, en 1808, el inglés Broadwood introdujo los primeros refuerzos metálicos, ampliados por el norteamericano Babcock al patentar en 1827 el primer tablón metálico de una sola pieza que el inglés Allen perfeccionó al lograr reunir en una sola fundición el tablón, el puentecillo y la plancha que sujeta las cuerdas. Hacia 1831, Henri Pape idea el artificio de las cuerdas cruzadas en sentido diagonal con el fin de aumentar su longitud y, por tanto, la sonoridad.Chickering y Bord contribuyeron con otros perfeccionamientos, hasta llegar a la culminación que marca Theodor Steinway, de Nueva York, al patentar, en 1876, su famosa armazón conocida con el nombre de cupola ¡ron frame, construcción maciza y blindada de una sola pieza de acero que, aceptada universalmente, determina el momento actual de la evolución y progreso en la factura de p. desde la creación de Cristofori hasta los admirables instrumentos que hoy conocemos.Evolución de la literatura pianística. Prescindiendo de propio intento de la obra creada para el clave que encierra algunas de las más trascendentales páginas escritas para el teclado, sólo citaremos los nombres de compositores que marcan etapas fundamentales en esta evolución. No es fácil trazar una frontera absoluta entre la música escrita para clave y la que se pensó adecuada a las características del nuevo instrumento piano-forte, ya que esta etapa de transición es incierta y de lenta adaptación. De esta época del nacimiento de un nuevo lenguaje, destacan con brillo inigualado J. Haydn (v.) y W. A. Mozart (v.). Verdadero definidor y cimentador de la técnica del recién creado piano-forte fue M. Clementi (1752-1832; v.), cuya escuela pedagógica marca pautas definitivas, complementadas y ampliadas por sus contemporáneos y continuadores, Cramer, de especial importancia; Moscheles, de gran valor pedagógico; Hummel, Field y Kalbrenner, todos excelentes ejecutantes. La producción didáctica gigantesca de Czerny encauzó y enriqueció las aportaciones de sus antecesores, orientando aquel aspecto de la ejecución que se conoce por virtuosismo. Beethoven (v.) determina, con su producción pianística, uno de los avances más decisivos que registra la música para teclado. Con su genial visión de las posibilidades del p. y lo que exigió del intérprete por la concepción "orquestal" de muchas de sus páginas para este instrumento, las posibilidades técnicas, sonoras y expresivas del p. se enriquecen de modo portentoso. Su obra es pilar fundamental del repertorio pianístico.Schubert (v.) representa, con Weber (v.), los primeros eslabones del movimiento llamado Romanticismo, siendo la aportación de Schubert notoriamente más importante: sus obras son admirables ejemplos de música pianística que sabe ahondar en las posibilidades del instrumento. Citemos la producción de Mendelssohn (v.), aunque sin ningún hallazgo técnico apreciable. La obra de R. Schumann (v.) marca uno de los hitos en la evolución de la música pianística. De un contenido espiritual denso, llena de gracia y colorido y con avances técnicos de alto valor, su producción para p. determina la brillantísima eclosión de la música pianística que informa esa definitiva entronización del piano-forte a través de todo el s. xix. Todas sus obras, de valor trascendental e imperecedero, son base del repertorio del pianista, a la vez que fuente admirable de estudio.Con Chopin (v.) llegamos a una de las cumbres de la música para p. La peculiariedad de Chopin estriba en que su obra, del más elevado nivel, tiene de un modo absoluto su razón de ser en el instrumento para el que fue creada, por la forma inimitable de extraer al p. sus más recónditos secretos expresivos. En el orden técnico logra hallazgos de la máxima audacia, tanto en fórmulas de mecanismo como de fraseo y pedalización, bases de la técnica actual. Su producción es tesoro inagotable del pianista.El inmediato escalón en el alcance de nuevas conquistas para el teclado fue F. Liszt (v.), la figura máxima del p. de todos los tiempos. Fabuloso intérprete, supo transmitir a su producción todas sus enormes posibilidades de "virtuoso", a través de una inventiva y un poder creacional de nuevas fórmulas técnicas, que nadie ha superado y que son base de todo el pianismo más avanzado. Con Liszt y su ejemplo, el p. deja de ser el instrumento del intimismo de los salones para extender su ámbito a las grandes salas de concierto.Aunque la obra de Brahms (v.) no constituya progreso técnico alguno, su aportación al teclado merece atención por sus valores musicales y pianísticos, básica en el repertorio concertístico. De este mismo momento merece citarse la figura de Cesar Frank (v.), y en fechas posteriores Balakirev (v.) y Grieg (v.), ambos derivados directamente de LiszLClaude Debussy (v.) marca otro momento estelar en la evolución de la técnica pianística. Genio renovador, nos muestra un arte hecho de colorido, de sutileza y de matices a la vez que de disolución lineal y armónica que caracteriza al movimiento llamado impresionista (v. IMPRESIONISMO): esta búsqueda de procedimientos técnicos para servir a aquella idea es lo que hace a Debussy encontrar un nuevo lenguaje pianístico de particular trascendencia. Con Maurice Ravel (v.) encontramos un lenguaje más concreto, Inás construido y, en cierto modo, más escolástico; su obra pianística es poco extensa pero de la máxima calidad. De indudable valor y belleza es también la obra de Gabriel Fauré (v.). Sin haber aportado novedades, no puede olvidarse el nombre de Alejandro Scriabin (v.), así como el de Arnold Schijnberg (v.), por la apertura de nuevos horizontes expresivos y técnicos, que tuvo como continuadores a Webern (v.), Berg (v.), Krenek (v.) y tantos otros.En la producción pianística contemporánea el nombre señero de Bela Bartok (v.) destaca por ser el único que, después de Debussy, ha aportado realmente novedades técnicas y marcado nuevos derroteros; admirable pianista y pedagogo, toda su obra está impregnada de agudezay de inventiva en la busca de fórmulas nuevas, de efectos sonoros y de pedalización. Obra de un genio. Prokofief (v.) es, después de Bartok, el máximo creador de música para p. de la época contemporánea. Su obra, extensa e importante, desarrolla una serie de hallazgos estéticos y técnicos de la mayor significación. Recordemos a Stravinsky (v.), siempre lleno de punzante agudeza en su tratamiento del p.Entre los compositores españoles, y dentro de este proceso evolutivo, Isaac Albéniz (v.) con su maravillosa Suite Iberia es el único que nos presenta una nueva estética, aunque influenciada del impresionismo y, sobre todo, un nuevo planteamiento de problemas técnicos; éste, junto a Granados (v.), Falla (v.) y Turina (v.), todos adscritos al llamado movimiento nacionalista español, son los que más directamente han influido en la aportación española a la música para teclado.JAVIER ALFONSO.
BIBL.: E. CLOSSON, Histoire du piano, Bruselas 1944; L. FINMO, Quello che ogni pianista dere sapere, Milán 1950; A. CASELLA, El piano, Buenos Aires 1953; HANS vox BESELE, Das Klarierspiel, Basilea 1955; P. LoCARD, Le piano, París 1959; F. JOSEF HIRT, Stringed Keyboard Instruments, Boston 1968.
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