Petronio Arbiter, Cayo
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Biografía GER
Es una figura de la Literatura latina sobre la que se ha discutido apasionadamente desde hace largo tiempo. Lo que sabemos de él se debe sobre todo a Tácito (v.), quien cuenta que fue un hombre indolente y dotado de extraordinarias facultades (algo semejante a Mecenas). Vivió en la época de Nerón y, acusado por haber entrado en la conjura a Pisón (65), se suicidó abriéndose las venas, no sin antes remitir al Emperador una relación detallada de todas y cada una de las tropelías que cometió desde su subida al poder. Era el árbitro de la elegancia (arbiter elegantiae), y Nerón, tocante a cuestiones de buen gusto, no aceptaba nada que P. no hubiera aprobado primero. Conocía a la perfección la cultura de la época y estaba bien versado en la de tiempos pretéritos. Estos datos y algunos más suelen aceptarse sin reparos, aunque se mantiene la controversia sobre el praenomen del personaje (Gaius o Tifus) y, también, sobre el cognomen, que Tácito no mencionaPor otro lado, existió un Petronius Arbiter, autor de una obra inmoral, el Satyricon, que se ha querido identificar con el ya citado. Los críticos, aún hoy, están divididos en este problema, pero tal equiparación parece probable, pese a no ser incontrovertible. La fecha de la obra es, por descontado, el punto más importante y decisivo. Se ha dicho que fue compuesta entre el 60 y el 230, fechas demasiado alejadas para satisfacer los afanes de los eruditos. Pero, por ciertos detalles arqueológicos (p. ej., vasos con nombres de determinados gladiadores) y literarios (polémica con Lucano), entre otros, no se antoja aventurado reducirla al s. i. Por lo cual, es lo más probable que el P. de que habla Tácito sea el mismo que mencionan los manuscritos.El Satirieón, como indica su nombre, es una sátira. No obstante habernos llegado fragmentariamente, parece que tuvo, al menos, 16 libros, aunque no se puede conocer su total exacto. Resultan vanos, por ahora, los intentos de restitución de la materia íntegra basados en las alusiones a partes perdidas. Esta obra es un relato de los tiempos de la Roma de Nerón que se regocija en la inmoralidad más cínica que puede concebirse e incluye numerosos rasgos que serían de esperar en crónica de tal carácter. Algunos críticos le han otorgado notas mitológicas, pues en ella se habla de la ira del dios Príapo. El Salir¡eón es tributario, en algunos aspectos, del mimo y de la sátira menipea (escrita en prosa y verso), aunque es el resultado del cruce de distintos géneros literarios; pero este tipo de novela no prosperó.Los fragmentos del Satiricón que han llegado a nosotros constituyen una narración novelesca de costumbres romanas de la época de la mayor decadencia de la moral. Su relato, francamente obsceno, lleva al autor a detenerse en la pintura de acciones reprobables que no añaden nada a la obra, pero la hacen baja, desagradable e inconveniente.Sin embargo, la obra también contiene descripciones interesantes y retratos de caracteres con gran precisión, así como un sinfín de detalles y pinceladas costumbristas; por otra parte, el autor hace gala de una extraordinaria riqueza de léxico y un excelente dominio de la prosa latina.Son señaladamente famosos tres pasajes: el del cuento de la matrona de Éfeso, los versos referentes a la guerra civil (contra Lucano, v., y su Farsalia) y, más que nada, la Cena de Trimalción. Este fragmento, el más importante y que tiene como precedentes a Platón (v.) y Horacio (v.), aunque incurra en numerosos yerros, como el de sostener la presencia de Aníbal en la conquista de Troya, narra el banquete ofrecido por Trimalción, un nuevo rico, vanidoso y lleno de deseos de deslumbrar a los comensales. La cena, en verdad pantagruélica, asocia a invitados heterogéneos, que se ven dibujados con toda perfección. Polifacética y rica, la lengua hace que este pasaje constituya una fuente inapreciable para el latín vulgar (V. LATINA, LENGUA Y LITERATURA III). Determinados rasgos que aquí apuntan tuvieron carta de naturaleza en el habla de tiempos posteriores, y por ello, con razón, se ha alabado la perspicaz conciencia lingüística del autor, pese a que ciertos vulgarismos, en opinión de algún estudioso, pueden ser debidos a la transmisión de los mismos manuscritos.La novela refiere las aventuras de un disoluto joven, Encolpio, y otros compinches dignos de su calaña. La parodia se centra en el hecho de que es una pareja de amantes varones la que viaja, a diferencia de la novelística griega. Aquí la causa del errar (remedando la continua peregrinación de Ulises, víctima de la ira de Neptuno) es la cólera de Príapo, ofendido por algún acto indecoroso de los personajes. Huidas, amoríos, tempestades marinas, situaciones, en fin, de toda índole se suceden en abigarrado y fastuoso mosaico diestramente realizado. Se nos escapa, eso sí, la intención con que esta obra fue escrita. Unos la toman como simple diversión de P., o como novela de viajes, sin mayor trascendencia; creen otros, en cambio, que es una sátira de los libertos y los nuevos ricos, compuesta para deleitar a Nerón, y no faltan los que ven predominar los destellos de crítica política. Este punto es también controvertido, y refuerza el parecer de los que afirman que el problema de P. es totalmente insoluble.P. PIERNAVIEJA ROZITIS.
BIBL.: A. COLLIGNON, Étude sur Pétrone, París 1892; M. MARGARITORI, Petronio Arbitro. Richerche biografiche, Vercelli 1897; E. THOMAS, Pétrone, 1’envers de la société romaine, París 1912; R. CAHEN, Le Satyricon et ses origines, Lyon-París 1925; E. V. MARMORALE, Petronio, Nápoles 1936; íD, Petronio nel suo tempo, Nápoles 1937; íD, La questione petroniana, Bar¡ 1948; G. BAGNANI, Arbitrr of Elegante, Toronto 1954.-Ediciones completas: F. BÜCHELER, Berlín 1862 (ed. básica para el futuro); F. BÜCHELER y W. HERAEUS, Berlín 1922; E. T. SAGE, Nueva York-Londres 1929; E. PARATORE, Florencia 1933 (con intr. y comentario); M. RAT, París 1934 (con trad. francesa); E. V. MARMORALE,Florencia 1969; A. ERNOUT, París 1958 (con trad. francesa); A. G. CESAREO-N. TERZAGHI, Florencia 1951 (con trad. italiana); K. MUELLER, Munich 1965; M. DÍAZ y DíAz, Barcelona 1968-69 (con trad. castellana).
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