Periodismo VI. Periodismo de Explicación. MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
El p. de explicación, o también p. interpretativo o p. en profundidad, surge a escala mundial en los años posteriores a la II Guerra mundial y se mantiene vigente en la actualidad, en sus líneas generales. Surge como consecuencia de la evolución interna del p. informativo (v. IV), que tiene su gran momento en el periodo comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al p. radiofónico y televisivo. Este p. de explicación, que según algunos es la fórmula del p. del mañana, se fundamenta, desde el punto de vista técnico, en la cuestión de los niveles informativos. Desde un punto de vista ideológico, va íntimamente ligado a la teoría de la responsabilidad social de la prensa.El fenómeno social llamado información de actualidad se diversifica en dos niveles: eJ primer nivel de la información está dado por la transmisión sin más de la noticia, a la manera de un comunicado leído por radio o los titulares llamativos de un periódico. Tiene como característica principal su propagación inmediata, su difusión cuando el hecho está muchas veces todavía realizándose. En el primer nivel informativo, se rinde culto a la rapidez de la transmisión por encima de todo. Durante bastante tiempo, la prensa escrita persiguió esta rapidez informativa como una de sus metas más queridas y dio origen a esa competencia profesional, un tanto mítica en ocasiones, que se plasma en lo que en el argot de los periodistas se llama el "pisotón". Todavía existen periódicos que colocan en el primer plano de su preocupación el conseguir esa noticia exclusiva y sensacional para adelantarse a todos los otros medios de difusión. Pero no son éstos los periódicos mejores y más representativos de los tiempos actuales.Sin descuidar este aspecto de la rapidez y exclusividad en la información, la prensa escrita tiende cada vez más a prestar atención al llamado segundo nivel de la información, la noticia dentro de su contexto, sus antecedentes y sus repercusiones previsibles. El primer nivel informativo está hoy día acaparado por el p. radiofónico o televisivo. Mientras que la prensa escrita tiende a exponer los hechos en el nivel segundo, es decir, que al puro y escueto dato se le incorporan unos elementos valorativos que suponen cierta dosis de opinión. La distinción entre stories y comments (v. II) conserva en buena parte su validez, pero no se plantea ya en forma disyuntiva. Los periódicos que trabajan con esta mentalidad fueron calificados como prensa de explicación en 1958 por Ferdinand Terrou. En EE. UU., la Comisión Hutchins encargada de redactar un informe sobre la libertad de prensa calificó en 1947 un fenómeno análogo como p. interpretativo. Y también en EE. UU. otros estudiosos agrupados alrededor del decano de la Facultad de Periodismo de la Univ. de Siracusa acuñaban en 1958 para este nuevo p., que se perfila según ellos como la fórmula del futuro, el término reportaje en profundidad. En suma, todos hablan prácticamente de la misma realidad.La teoría de la responsabilidad social. Desde el punto de vista filosófico, el p. de explicación está íntimamente ligado a la llamada teoría de la responsabilidad social de la prensa. También puede decirse que tanto el p. ideológico como el p. informativo estaban en sus principios básicos vinculados a la teoría liberal -o libertaria, como algunos han traducido- de la prensa. Según Siebert y Peterson, la teoría liberal de la prensa tiene sus fundamentos en las ideas de Milton, Locke, Mill y el iluminismo. Por el contrario, la teoría de la responsabilidad social se basa en la revolución tecnológica del mundo de las telecomunicaciones, por un lado, mientras que por otro se apoya en ciertas dudas objetivas sobre la filosofía del iluminismo, propias de una concepción behaviorista de la naturaleza del hombre.La citada Comisión Hutchins hizo público en 1947 un informe general sobre las condiciones de los mass-media en Estados Unidos: diarios, radio, cine, revistas y libros. En este ambicioso trabajo se refleja, por una parte, la situación de hecho de estos medios de difusión, y, por otra, se expone una visión ideal de cómo ha de ser la prensa que exige la sociedad actual. Propiamente no fue el informe de esta Comisión el punto de partida de este concepto de la información como una institución al servicio de la sociedad, ya que la Comisión recogió y formuló en principios teóricos y generales una práctica que era observada por parte de los directores y propietarios de periódicos desde hacía unos diez años, es decir, desde un poco antes de la II Guerra mundial. Sin embargo, los estudiosos de estas materias se refieren a la teoría de la responsabilidad social como algo nacido, en el plano de las formulaciones teóricas, a partir principalmente del General Report on Mass Communication de la Comisión Hutchins (1947).Esta concepción social de la información, llamada también teoría neo-liberal, propia de países no comunistas, parte del reconocimiento de que es insuficiente y peligroso considerar a los mass-media como una industria más, en un mercado libre de ideas. Los propios rectores de estos medios han ido tomando conciencia de su responsabilidad ante la comunidad social y el bienestar general, precisamente porque ya no se tiene aquella fe optimista en el hombre, propia de la filosofía liberal, y porque la protección contra el Gobierno ya no es suficiente para garantizar la libertad de expresión, una vez caída la información en manos de unos pocos poderosos. Aparece entonces un concepto nuevo: el derecho del público a la información; un derecho del que los poderes públicos se hacen garantes frente a las prácticas monopolísticas o distorsionadoras de la verdad llevadas a cabo por los propietarios de los medios de difusión de noticias. En esta línea de pensamiento hay que situar la actual Ley de Prensa e Imprenta vigente en España, del 18 mar. 1966. Véase, de modo especial, el art. 5.Al exponer dicha Comisión cuáles son las funciones atribuibles a la prensa, a partir de las exigencias de la sociedad contemporánea, desarrolla una especie de teoría general, aplicada ya entonces, si bien en pequeña escala, de lo que se entiende por p. de explicación, aunque en dicho informe se utiliza más bien la expresión "periodismo interpretativo". La primera de las cinco exigencias que se deducen de este derecho del público a la información es que la prensa debe ofrecer a los lectores "un relato verdadero, amplio e inteligente de los acontecimientos del día en un contexto que les dé significado". Insiste la Comisión en la necesidad de separar las noticias de la opinión, condición indispensable para brindar un hecho verdadero. Pero también es preciso ofrecer al lector la verdad acerca del hecho. Y esto se contradice con esa verdad a medias producida por una objetividad aparente, que consiste en ofrecer datos desprovistos de significación dentro de un conjunto.El contexto adecuado. En el fondo, toda la tarea que se exige a un periódico de explicación es que sitúe las noticias en un contexto adecuado. Pero esta labor tiene graves riesgos, contemplada desde una perspectiva de objetividad. El reportaje interpretativo tiene que forzar continuamente la línea entre los datos objetivos y la valoración subjetiva que el periodista hace de dichos datos. Pero entre el peligro de la falsa objetividad -la pura y simple exposición de noticias- y el riesgo de que los propios errores de interpretación se contagien a los lectores, la prensa contemporánea se decide por el segundo camino.Es sintomático de este planteamiento el que los grandes periódicos interpretativos del momento no hablen nunca de objetividad. Prefieren referirse a la honestidad, que significa honradez y lealtad consigo mismo -y con los propios prejuicios de todo tipo que rodean a los hombres- y el ser consecuentes un día y otro en el encuadramiento de los datos sucesivos dentro del contexto adecuado. Se trata, como se ve, de un problema moral. Pero la teoría de la responsabilidad social carece de significación si no se sitúa dentro de un contexto ético.J. L. MARTÍNEZ ALBERTOS.
BIBL.: F. S. SIEBERT y T. PETERSON, Tres teorías sobre la prensa, Buenos Aires 1967; J. BENEYTO, Ordenamiento jurídico de la información, Madrid 1961; W. C. CLARK, lournalism To-morrow, Nueva York 1958; F. TERROu, La condition de la presse en France, "Études de Presse", París 1958 (n- fuera de serie); J. L. MARTÍNEZ ALBERTOs, Los mitos de la prensa, "Nuestro Tiempo", 95, Pamplona 1962.
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