Periodismo V. Periodismo Especializado MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
El p. especializado representa la tendencia más reciente en el campo de la información. Hasta los años posteriores a la II Guerra mundial era inexistente en los periódicos la llamada crónica científica -sobre las nuevas técnicas físicas e industriales (energía atómica, electrónica, medicina, astronáutica...)-. Sólo existía una cierta tradición periodística fuertemente especializada en el campo de la información económica. Desde los a. 40 del s. XIX había ya información regular sobre bolsas en los grandes periódicos europeos. En los años finales de ese siglo y en los primeros del XX, hasta la I Guerra mundial, se fue ampliando esta información especializada, extendiéndose a aspectos menos financieros, comerciales o económicos, al mismo tiempo que surgían las primeras revistas especializadas en economía. Pero el fenómeno del p. especializado, tal como a continuación va a quedar delimitado, pertenece a los últimos 25 años."El auge del reportaje especializado es uno de los aspectos más estimulantes del periodismo moderno norteamericano" (Hohenberg). Y este autor insiste en la misma idea: "Es preciso satisfacer el cada día mayor interés público en campos tales como los de la ciencia, la educación, la vivienda y la urbanización. La medicina, la aviación, el trabajo y una docena de otros temas especializados forman parte ordinaria de las noticias del día" (v. o. c. en bibl.).Prensa especializada y periodismo especializado. Conviene precisar claramente la distinción entre ambos conceptos. Prensa especializada, constituida normalmente por revistas con o sin periodicidad fija, es la que va dirigida a profesionales concretos, especialistas en una determinada actividad científica, técnica o industrial. En estas publicaciones se recogen, propiamente hablando, comunicaciones e informaciones de trabajo. Ni por el estilo literario de tales escritos, ni por el círculo reducido de lectores a los que se dirigen, ni por la casi nula referencia de estos temas a cuestiones propias de la información de actualidad (v. II) y muchas veces ni siquiera por la periodicidad, pueden considerarse estas publicaciones como manifestaciones auténticas del p.’ Por otra parte, estas publicaciones especializadas tienen un auge creciente en concretos campos de la investigación y la tecnología y desempeñan un papel de vehículo difusor de conocimientos que muy lejanamente tiene que ver con una estricta información de actualidad, sino más bien con otros aspectos de la información en un sentido amplio (enseñanza, comunicación de hallazgos, etc.). A su vez, esta prensa especializada está hecha no por periodistas, sino por técnicos especializados en la materia en cuestión sobre la que versan estas publicaciones. Y lógicamente, a la hora de escribir para sus colegas, adoptan el estilo un tanto esotérico que distingue a especialistas de una misma rama. Todo lo contrario de lo que ha de caracterizar un verdadero trabajo periodístico. Sobre el tema específico de las revistas y su especialización, Ángel Faus en España, siguiendo las teorías de Otto Groth, ha expuesto los principios generales diferenciadores entre revistas y periódicos: "Si el periódico nos aparece como ilimitado en sus características, la revista surge precisamente de la limitación de las características del periódico" (Á. Faus, Las revistas y su especialización, "Rev. Española de la Opinión Pública", 2, 1965). Esta distinción resulta válida también, por analogía, para diferenciar la prensa especializada del p. especializado, siendo las revistas el vehículo característico del primero de estos dos fenómenos.La vulgarización como método. El verdadero p. especializado, tal como debe entenderse en la actualidad, tiene acogida en los grandes diarios de información general, dentro de secciones tipificadas por su alto grado de especialización. Se dirige, por tanto, a un público teóricamente tan amplio como puede ser la audiencia concreta de cada periódico. Trata los temas con mentalidad propia de una verdadera información de actualidad y con un estilo genéricamente periodístico, basado en los métodos propios de lo que se entiende por vulgarización. Este p. especializado ha dado origen, en su manifestación más espectacular en los últimos tiempos, a una nueva modalidad de profesional de la información: el cronista científico. Hay que hacer constar, sin embargo, que en muchos países -y España es todavía un ejemplo de esto- la mayor parte de las firmas que respaldan los trabajos de divulgación científica especializada (e incluso de economía) no corresponden a periodistas profesionales, sino a expertos en cada rama del saber o de la técnica. En España es frecuente el profesor universitario dedicado a cronista económico, técnico o científico... Como referencia de muy diferente signo está el caso de la Unión Soviética, donde Pravda ha experimentado con éxito el colocar a periodistas profesionales junto a los sabios y expertos de cada actividad científica, con objeto de que técnicos de la información realicen esa vulgarizació), cara al público -tanto en el reportaje científico como en el trabajo de corte ensayístico- que el especialista raras veces es capaz de hacer por sí mismo.El p. especializado así entendido podría extenderse a todas y cada una de las secciones que integran un periódico: política local, nacional, internacional, economía, arte, deporte, espectáculos... ¿Qué criterios hay que utilizar para distinguir lo que es ordinario de lo que es especial en un periódico de nuestros días? La distinción es todo lo bizantina que se quiera, pero es preciso recurrir a la tradición periodística -una tradición que cuenta poco más de 100 años- para delimitar qué se entiende por temas y cuestiones de tratamiento ordinario en la gran prensa mundial, en contraposición con aquellos contenidos que todavía tienen acceso a las páginas de los periódicos por cauces y modos de exposición no comunes dentro de los sistemas de trabajo de las Redacciones. Bien entendido que lo que hoy todavía tiene carácter de especialización dentro de un par de años puede quedar incorporado al quehacer ordinario y habitual de los cuadros de Redacción de los periódicos.En el estado actual de la evolución de los grandes periódicos del mundo, puede considerarse que este p. especializado se refiere a los temas que pertenecen al dominio de la ciencia o de la industria -medicina, biología, astronáutica, astronomía, electrónica, automación, etc-. Algunos han acuñado la expresión información técnica para englobar este p. especializado. Es más discutible decidir si el campo de la economía cae dentro de lo común o de lo especial. Normalmente, sin embargo, al lado de la información ordinaria, cada vez más abundante, sobre cuestiones de economía, los diarios llevan páginas especiales (con una periodicidad que suele ser semanal) dedicadas monográficamente a estas cuestiones. Puede hablarse también de un p. especializado sobre información económica. Esto es particularmente válido para el p. español, rebus sic stantibus.Importancia cultural. Aunque el término vulgarización tiene un carácter peyorativo, lo cierto es que el p. de vulgarización científica, especializado, es en nuestros días un poderoso medio de difusión cultural. Se convierte este p. en una eficaz cabeza de puente de la enseñanza, despertando vocaciones para la investigación entre los lectores jóvenes. Al mismo tiempo, las páginas especiales de los grandes rotativos pueden desempeñar un papel análogo al que en siglos anteriores tuvo la correspondencia particular entre los sabios del mundo; baste con hacer constar que, normalmente, las primeras coordenadas de los satélites artificiales que se lanzan continuamente al espacio son conocidas en los laboratorios gracias a los despachos de las agencias de prensa. Vulgarizar, entonces, no consiste en hacer creer al profano en una iniciación fácil dentro de un terreno científico, sino en despertar entre los hombres de nuestro tiempo una conciencia más viva del papei y de la misión de los hombres de ciencia en nuestro mundo.J. L. MARTÍNEZ ALBERTOS.
BIBL.: INST. DE PERIODISMO, Las secciones de la información de actualidad, Pamplona 1964; J. HOHENBERG, El periodista profesional, 2 ed. México 1964; A. LEAUTE, L’information tecimique, Estrasburgo 1959; A. LABARTHE, Le róle et les conséquences de 1’information scientifique, Estrasburgo 1959; M. CALvo HERNANDO, Periodismo científico, Caracas 1971.
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