Parásitos I. Biologia: Estudio General. BIOL.
Categoria:
Biología
Los p. son seres vivos que desarrollan una parte, larga o corta, de su existencia sobre la superficie o en el interior de otro organismo, denominado hospedador, a cuyas expensas se nutren y al que originan un perjuicio más o menos importante, pero no la muerte, por lo menos en un corto periodo de tiempo. Etimológicamente, la voz parásito procede del griego para (al lado) y sitos (alimento), con el significado de individuo que se alimenta a costa de otro.El parasitismo es una forma de asociación interespecífica que no siempre se distingue fácilmente de otros tipos de asociación, tales como mutualismo, comensalismo, predación o vida saprobia, ya que existen numerosos casos intermedios. Los p. son siempre de menor tamaño que sus víctimas, por lo que puede admitirse, al menos en el parasitismo animal, que ésta es una forma de predación determinada por la diferencia de talla entre predador y presa, la cual no necesita ser destruida para subvenir a las necesidades metabólicas del primero.1. Parásitos animales. El parasitismo está muy extendido entre los animales; algunos grupos taxonómicos están constituidos exclusivamente por p. y son muy numerosos los que presentan formas parásitas. Los p. animales pueden ocupar cualquier órgano o tejido vivo del hospedador, por ello, teniendo en cuenta su localización, se pueden clasificar en endoparásitos y ectoparásitos. Los primeros habitan en cavidades internas y tejidos del hospedador, dividiéndose en p. intestinales, si se desarrollan en el tubo digestivo, y p. viscerales, si lo hacen en las vísceras; subdivididos a su vez en p. celozoicos, si viven en cavidades internas, incluidos los vasos sanguíneos, y p. histozoicos, si habitan en el seno de tejidos, inter o intracelulares. Los ectoparásitos obtienen su alimento a través del tegumento del hospedador, y se llaman p. permanentes si no abandonan a su víctima durante largo tiempo, o p. temporales si el contacto con ella es breve. A este último grupo pertenecen los hematójagos, como mosquitos, garrapatas, chinches, sanguijuelas, cte., que algunos autores separan de los verdaderos p., llamándolos micropredadores.Los p. ocasionales o facultativos son animales de vida libre que pueden adoptar el parasitismo si encuentran un hospedador adecuado. No deben ser confundidos con los pseudoparásitos, que accidentalmente penetran en el interior de un organismo donde sobreviven hasta ser expulsados, conservando su vitalidad. Los p. obligados son los que a lo largo de toda su vida, o en ciertos momentos de la misma, no pueden vivir más que en forma parasitaria. Se llaman p. protélicos a los que lo son únicamente durante el periodo larvario o juvenil, conociéndose como p. imagínales a los que desarrollan el parasitismo en la fase adulta, teniendo la fase juvenil libre. Los endoparásitos y ectoparásitos permanentes se dividen en monoxenos, si no poseen más que un hospedador, y heteroxenos si en su ciclo biológico y de modo obligado existen dos o más hospedadores. En este caso se llama hospedador definitivo a aquel en el cual los p. presentan reproducción sexual, mientras que en el hospedador intermediario no existe reproducción, o ésta es asexual, o en caso de ser sexual es partenogenética (presentándose la anfigónica en el definitivo). Cuando existen dos hospedadores intermediarios (p. poliheteroxenos) en el primero tienen lugar importanes cambios morfológicos y, muchas veces, reproducción asexual o partenogenética, mientras que en el segundo nunca existe reproducción, limitándose los p. a completar su desarrollo y situarse en condiciones de pasar al definitivo. En Medicina y Veterinaria se utiliza mucho la voz "vector", en el sentido de animal que hace llegar los p. al hombre o animal doméstico, sin tener en cuenta si se trata de un hospedador definitivo, intermediario o un simple transmisor pasivo, en el que no sufren ningún tipo de desarrollo.Adaptación de los animales a la vida parásita. Contrariamente a la idea vulgar, los p. no son seres degenerados, sino que se encuentran perfectamente adaptados a su modo de vida, por lo que ciertos órganos sufren regresión mientras que otros adquieren un gran desarrollo. Esta adaptación se refiere a: 1) Tamaño. Suelen presentar una talla superior a la de formas afines de vida libre debido al abundante alimento de que disponen, llegándose en ocasiones al gigantismo. 2) Color. Los p. viscerales suelen ser incoloros o blancuzcos, a no ser que posean pigmento respiratorio que les dé color rojizo; los ectoparásitos son miméticos, destacando poco del hospedador. 3) Forma corporal. Los ectoparásitos presentan aplanamiento dorso-ventral, acortamiento y desaparición de la segmentación, p. ej., los mizostómidos, ectoparásitos de equinodermos, tienen el cuerpo insegmentado, aplanado y casi circular, aunque se derivan de poliquetos,de forma alargada y cilindroide, con el cuerpo netamente segmentado. Los p. intestinales tienen tendencia al alargamiento y segmentación no metamérica (p. ej., las tenias). Los p. viscerales tienen forma globular (p. ej., cisticercos, quiste hidatÍDico) o ramificada (p. ej., urospora, Sacculina). 4) órganos de sujeción. Los p. externos y los que viven en el intestino suelen presentar diversas estructuras que les permiten no desprenderse del hospedador; estos órganos de sujeción se reducen a pocos modelos, de los cuales sólo dos: garfios y ventosas, tienen carácter general, mientras que los restantes (pinzas, anillas, estiletes, filamentos, tallos, cte.) son propios solamente de ciertos grupos. 5) Tubo digestivo. En los hennatófagos existen órganos punzantes, saliva anticoagulante, faringe musculosa y una gran distensibilidad del tubo intestinal, que suele presentar ciegos. Con frecuencia estos animales tienen una notable capacidad de ayuno; así, chinches y garrapatas pueden pasar muchos meses, incluso años, sin alimentarse. Los endoparásitos pueden conservar el tubo digestivo, estar atrofiado o haber desaparecido, como en los mesozoos, cestodos y acantocéfalos, que se nutren a través de los tegumentos. 6) Sistema nervioso y sensorial. Suele reducirse, concentrándose la masa nerviosa. 7) Respiración. Es normal o de tipo mixto aerobio-anaerobio (p. intestinales). 8) órganos de locomoción. Se reducen o desaparecen por no necesitar desplazarse, se conservan en los hematófagos o se convierten en órganos de sujeción. 9) Reproducción. Los p. pueden ser unisexuales o hermafroditas; en ocasiones existe emparejamiento permanente. Siempre se presenta gran fecundidad, con notable desarrollo de los órganos genitales. En ocasiones existen fases reproductoras accesorias de tipo asexual o partenogenético. Huevos y quistes suelen estar bien protegidos y en muchos casos la transferencia al hospedador se hace mediante un invertebrado hematófago, o bien el huevo es introducido en aquél mediante dispositivos adecuados de la madre.2. Parásitos vegetales. El parasitismo está mucho menos extendido en el reino vegetal que en el animal. Sólo tiene cierta difusión entre las bacterias (v.) y los hongos. (v.). Las cormofitas parásitas son muy escasas; de ellas, algunas lo son totalmente, obteniendo de su matriz (planta hospedadora) todos los productos nutritivos elaborados, por lo que suelen carecer de hojas, los tallos no son verdes, los vasos se reducen y las raíces apenas existen, desarrollándose, en cambio, órganos absorbentes especializados llamados haustorios (p. ej., orobanque, cúscuta). En otros casos se trata de semiparásitos que conservan la función clorofílica, por lo que están menos modificados, conservando las hojas (p. ej., el muérdago). Lo mismo que en los parásitos animales, los órganos reproductores se desarrollan mucho, por lo que las flores suelen ser numerosas o de gran tamaño. Rafflesia Arnoldi, cuyo cormo se encuentra tan modificado que parece un micelio fúngico que se desarrolla en los tejidos de la matriz, tiene unas flores gigantescas, de un metro de diámetro, que figuran entre las mayores conocidas.Entre los hongos encontramos p. de vegetales y de animales, muchos de ellos de importancia económica o sanitaria (v. HONGOS; FITOPATOLOGÍA). Las bacterias (v.), aunque suelen ser consideradas vegetales, no suelen incluirse entre los p. ni ser estudiadas en la Parasitología.C. PÉREZ-IRIGO QUINTANA.
BIBL.: T. W. H. CAMERON, Parasites and Parasitisln, Nueva York 1956; M. CAULLERY, Parasitism and Syntbiosis, Londres 1952; N. F. CONANT, D. T. SMITH, R. D. BAKER y D. S. MARTIN, Manual o/ clinical Mycology, Filadelfia 1959; N. A. CROLL, Ecology ol Parasites, Londres 1966; G. LAPAGE, Animal Parasites in Man, Baltimore 1957; N. S. PATTON y A. M. EVANS, lnsects, ticks, mites and venomous animals, Croydon (Inglaterra) 1939.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.