Panamá (país) III. Historia HIST.
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Historia
1. El país prehispánico. El poblamiento más antiguo de P. se sitúa cronológicamente en torno al 13000 a. C. Esta antigüedad se basa en hallazgos líticos que corresponden a culturas de cazadores, en la zona del istmo. Mayores pruebas ofrece el poblamiento a partir del V milenio a. C., según cronología proporcionada por el C 14, particularmente en torno al golfo de Parita. Estos pueblos se dedicaban a la caza y recolección de moluscos, base de su alimentación, además de los productos silvestres. Del nomadismo se pasa a la fase de sedentarismo a fines del I milenio a. C., con una agricultura incipente. Los hallazgos de metates, utilizados para moler el grano, no sólo son indicio de que se cultivaba el maíz, p. ej., sino también, por sus formas, de la existencia de una sociedad estratificada, con un ceremonial elaborado, de tipo religioso. Una cultura de este tipo se da en el Oeste de P., ca. el 300 al 500, con esculturas megalíticas (v. VI, 1). A partir del 500, se desarrollan las grandes culturas de P., cuya influencia se aprecia sobre todo el istmo a través de una organización política basada en el cacicazgo, cuya hegemonía se hace sentir en amplias regiones. Lo avanzado y variado de estas culturas se explica por constituir P. una zona de paso, tanto deNaScomo deSaN.Entre los primeros habitantes de P., los cunas, del grupo talamanca-barbacoa, pertenecen a la familia lingüística chibcha (v.). Éstos se encontraban próximos al golfo de Urabá. Al Sur habitaban los chocoes. También había algunas tribus caribes al Este. Se conocen además los chucunas a orillas del río Chucunaque; los guaimíes, en la serranía de Tabasara.2. Descubrimiento y pacificación de Panamá. El descubrimiento de P. se debe a Rodrigo de Bastidas (v.), que en 1501 recorrió parcialmente la costa atlántica. Le siguió en 1502 Cristóbal Colón (v.), durante su cuarto y último viaje a las Indias. En la región de Veragua, fundóColón Santa María de Belén (1503), la primera población en Tierra Firme, pero que no prosperó por oposición del cacique Quibián. Ante las dificultades creadas por los indígenas, los pobladores españoles abandonaron la zona, que no volvió a ser visitada hasta la expedición de Diego de Nicuesa, quien por concesión de Fernando el Católico (8 jun. 1508) recibió la gobernación de Veragua y Darién, en contra de las pretensiones de los herederos de Cristóbal Colón. Abarcaba la gobernación desde el cabo Gracias a Dios en Nicaragua hasta la desembocadura del río Atrato en el golfo de Urabá (Colombia), correspondiendo Veragua a las actuales Repúblicas de Nicaragua, Costa Rica y P., y la parte occidental de Darién a P. (cfr. C. Malina, El gobernador de Nicaragua, Sevilla 1949). Los límites de la gobernación fueron objeto de discusiones con Alonso de Ojeda (v.), cuya jurisdicción recaía en territorios de la actual Colombia. Nicuesa fundó la población de Nombre de Dios (1510).Por el mismo tiempo, Vasco Núñez de Balboa (v.) y Martín Fernández de Enciso (v.) habían fundado Santa María la Antigua en territorio de Darién perteneciente a Nicuesa. Desde Santa María la Antigua partió Núñez de Balboa (1 sept. 1513) con 190 hombres hacia el otro lado de la costa, adonde llegó el 25 de septiembre. Quedaba así descubierto el océano Pacífico, llamado entonces mar del Sur. De gran ayuda para este descubrimiento fueron las noticias proporcionadas por los indígenas. Como también fueron definitivos para la exploración de esta zona sus informes sobre una mayor abundancia de oro.Esta circunstancia movió a la corona española a enviar una expedición, al mando de Pedrarias Dávila (v.), al Darién, denominado Castilla del Oro, por las muestras y las noticias de la abundancia de este metal, y de cuya jurisdicción había sido despojado Nicuesa antes de su desaparición en 1511. Con la expedición de Pedrarias, la mejor hasta entonces organizada, comienza propiamente el poblamiento y la pacificación de P. por los españoles. La flota de 25 naves que en abril de 1514 salió de Sanlúcar de Barrameda, con unas 2.000 personas de guerra y paz, entre hombres y mujeres, llegó en junio del mismo año a Santa María la Antigua. La capitalidad de la gobernación se trasladó desde esta población a la de P., fundada en 1519 por el alguacil mayor Gaspar de Espinosa, quien al año siguiente fundó Natá, también en la costa del Pacífico (v. PANAMÁ, CIUDAD, II). El puerto de Acla, en el Atlántico, tuvo escasa vida. Con estas fundaciones, decayó la importancia de Santa María la Antigua, prácticamente abandonada desde 1524, lo cual supuso también el abandono por los españoles del Darién propiamente dicho, que había quedado encuadrado en la gobernación de Castilla del Oro concedida a Pedrarias, a quien sustituyó Pedro de los Ríos.P. se convirtió en centro de expediciones de descubrimiento y pacificación, que dieron como resultado la incorporación a la corona española del Imperio incaico (v. PERÚ IV). De P. salió Pascual de Andagoya a explorar la parte occidental de Colombia (1522), donde tuvo noticias de la existencia del Imperio de Birú, que luego se denominó Perú y que descubrió y pacificó Francisco Pizarro (v.), a consecuencia del contrato concertado en la ciudad de P. (1524) con Diego de Almagro (v.) y Hernando Luque para la conquista del Birú. Como efecto de esta conquista y de la que a partir de 1519 realiza Hernán Cortés (v.) en tierras de mayas y aztecas, P. deja de ser un centro vital en el descubrimiento y pacificación de América; queda entonces como zona de paso, pero de interés jurídico, al crearse la Audiencia y Chancillería Real de P., por real cédula de 25 feb. 1538.Esta Audiencia, la tercera de América, tuvo su sede en la ciudad de P. (1539). Era del tipo pretorial, regida por un presidente-gobernador e independiente de cualquier otra autoridad; se relacionaba directamente con el rey por medio del Consejo de Indias. Suprimida en 1542al crearse las Audiencias de Lima, para América del Sur, y de los Confines, para América Central, sustituida ésta en 1548 por la de Santiago de Guatemala, vuelve a funcionar la de P. desde 1563 con jurisdicción sobre el territorio comprendido entre Buenaventura (Colombia) y el golfo de Fonseca (Nicaragua) en la costa del Pacífico, y entre Veragua (P.) y el río Atrato (Colombia) en la costa atlántica. Esta costa fue objeto de ataques por parte de piratas y corsarios. La ciudad de Nombre de Dios fue atacada por John Oxenham en 1570, y por Francis Drake en 1572 y 1596. Para la defensa del Atlántico panameño se creó en 1597 Portobelo, ciudad con derecho a ferias que servía de punto de enlace del comercio entre la Península y las posesiones españolas de América del Sur. Ya desde 1584 se habían trasladado colonos al lugar que luego sería la ciudad de Portobelo, y que Cristóbal Colón había descubierto en su cuarto viaje (2 nov. 1502).Con la fundación de Portobelo, obra de Francisco Valverde y Mercado, perdió importancia la ciudad de Nombre de Dios, pero la región adquirió relieve económico por el tráfico de mercancías. Portobelo, en el Atlántico, se comunicaba con la ciudad de P., en el Pacífico, a través de dos caminos. Las mercancías procedentes de América del Sur pasaban de la ciudad de P. a Portobelo, y las que llegaban de la Península se trasladaban desde Portobelo a la ciudad de P., y de aquí, por barco, a los puertos de América del Sur. Con este sistema, se benefició la región de P. Para la mejor defensa de Portobelo, se construyeron los fuertes de San Felipe y Santiago, atendidos por una guarnición permanente y dotados de artillería.A los enemigos exteriores se sumó la rebelión de los negros cimarrones, a mediados del S. XVI, y de los indios cunas, a principios del S. XVII, en la ciudad de P. y alrededores. El pirata Henry Morgan atacó Portobelo (1668) y se apoderó de la ciudad de P. (1671), que saqueó e incendió en gran parte. Cambiado a un lugar próximo el asentamiento de la ciudad de P. (1673) y dotada ésta de buenas defensas, no volvió a ser atacada por mar, pero continuaron las incursiones de piratas y filibusteros en la zona del istmo, al tiempo que, entre 1698 y 1700, una compañía escocesa intentaba establecerse en el Darién. La colonia de Nueva Caledonia, fundada por el escocés William Patterson, resultó un fracaso y fue abandonada.Los ataques a Portobelo se repitieron en el S. XVIII: en 1739, a cargo del almirante Edward Vernon. Al abrirse al comercio otros puertos de América e inaugurarse nuevas rutas comerciales, y desde la supresión del régimen de galeones (1738), P. pierde importancia, lo cual se refleja en la supresión definitiva de la Audiencia de P. en 1751. El territorio de P. pasó a depender del virrey de Nueva Granada. La ciudad de P. había perdido ya el prestigio de antaño y fue asaltada varias veces por los indios rebeldes. Los repetidos incendios terminaron por empobrecerla. A fines del S. XVIII, sus ca. 8.000 hab. apenas representaban el 10% de la población que residía en el territorio de la actual República de P. Esta población se estratificaba socialmente en clases, claramente diferenciadas por su rango, relieve social y posición económica. En la cumbre de la pirámide social se encontraban los peninsulares, que monopolizaban los más importantes cargos civiles, militares y eclesiásticos; el segundo lugar lo ocupaban los criollos, con escasa participación en el gobierno y socialmente discriminados; en última posición se hallaban los mestizos, indios, negros, etc. El nivel cultural era poco elevado. La Univ. de San Javier sólo funcionó de 1749 a 1767.3. La unión con Colombia. A la promulgación de la Constitución de Cádiz de 1812 en la ciudad de P. sigue la apertura de los puertos al comercio exterior y el proyecto de extender la enseñanza a todos los niveles sociales. El traslado a P. de la sede del virreinato de Nueva Granada en 1812 favorece la causa realista en esta zona, cuando las restantes provincias americanas se inclinan por la independencia; pero la derogación de las franquicias comerciales despierta ideas separatistas, de las que son portavoces más notorios el periódico La Miscelánea y las sociedades patrióticas. El 10 nov. 1821 se proclama la independencia de P. con respecto a España en la villa de Los Santos, y 18 días más tarde en la ciudad de P. Dirigía el movimiento independentista el coronel José de Fábrega, gobernador de Veraguas (o Veragua). Los habitantes del istmo se decidieron por la unión a la Gran Colombia (v. COLOMBIA III, 10-11), constituyéndose, bajo la jefatura de Fábrega, el departamento del Istmo, dividido en las provincias de P. y Veraguas. Nombrado comandante general del departamento el general José María Carreño, Fábrega se hizo cargo del gobierno civil. La ciudad de P. fue sede del Congreso (22 jun.-15 jul. 1826), convocado por Simón Bolívar (v.) con la idea de que "una sola debe ser la patria de todos los americanos", y en el que se acordó la confederación de los países de la Gran Colombia, comprometidos a la defensa mutua en caso de agresión extranjera. Pero el Congreso no dio sus frutos, por la discrepancia de sus componentes.No tardaron en producirse en el Istmo movimientos separatistas con respecto a Colombia, como el de 1830 bajo la dirección del general José Domingo Espinar y el dirigido por el coronel venezolano Juan Eligio Alzuru, quien terminó fusilado (29 ag. 1831). El 18 nov. 1840 los municipios del departamento del Istmo reunidos en Convención proclamaron la primera República de P., de la que fue presidente el entonces coronel, luego general, Tomás Herrera, quien el 31 dic. 1841 accedió a la reincorporación de P. (provincias de P. y Veraguas) a Colombia, de la que ya se habían separado Venezuela yEcuador, y formó con ella la República de Nueva Granada.La importancia estratégica de P. había resaltado desde los primeros momentos de la emancipación americana. Volvía a pensarse en el papel desempeñado como punto clave del comercio europeo-americano. Una circunstancia más, en razón de su posición geográfica, centró la atención de los Estados Unidos de América del Norte (EE. UU.) en esta zona: el descubrimiento en 1848 de oro en California, que movilizó a una gran masa de población del Este al Oeste de EE. UU., a través del istmo de P. El tránsito de viajeros desde el Atlántico al Pacífico por P. produjo un cierto bienestar económico al país, beneficiado por el dinero que recibía en concepto del hospedaje, avituallamiento y transporte. Para una mayor facilidad del traslado de pasajeros y mercancías de uno a otro lado de la costa se constituyó la Compañía del Ferrocarril de P. (1850), cuyos organizadores, John Lloyd Stephens y Henry Chauncey, vieron coronada su empresa del ferrocarril en 1855. Con este motivo, surgió una nueva ciudad en la costa atlántica: Colón. Se crearon también las provincias de Azuero y Chiriquí (1849-50).El tratado Mallarino-Biddlack (1846) confería a EE. UU. el poder de intervención en P., siempre que las circunstancias lo requirieran. Esta concesión colombiana se encaminaba a impedir el secesionismo panameño, a cambio de lo cual se cerraba el paso a Gran Bretaña en P. Por el tratado Clyton-Bulwer (1850), Gran Bretaña y EE. UU. se comprometían a no tener exclusividad en el posible paso que se abriera en el istmo. La idea de esta obra no era nueva. Desde el S. XVI, se había pensado unir los dos océanos, bien a través de P. o de Nicaragua. En el proyecto de 1529, del navegante español Alvaro de Saavedra, se sugerían también otros lugares, como el istmo de Tehuantepec (México). En 1534, se estudió el terreno entre el río Chagres y el océano Pacífico. Alexander von Humboldt, a principios del S. XlX, con motivo de sus viajes por América, había resucitado la idea de un paso interoceánico.Nuevamente apareció el nacionalismo, ideológicamente conducido por el Dr. Justo Arosemena, que consiguió del Congreso neogranadino la creación del Estado federal de P. (27 feb. 1855). Surgía así el Estado soberano de P., pero no independiente, puesto que seguía formando parte de la República de Nueva Granada, denominada Estados Unidos de Colombia desde 1863 y, desde 1886, simplemente República de Colombia. El poder ejecutivo del nuevo Estado recaía en un presidente, y el legislativo en una Asamblea. Para la administración política y judicial, se dividía el país en departamentos y éstos en distritos.El 4 ag. 1865 se dio una nueva Constitución al país. Las rebeliones y conatos de secesión hasta finales de siglo fueron frecuentes. Desde el complot revolucionario de octubre de 1850 para declarar la independencia del Istmo, los disturbios fueron casi continuos; motines, alzamientos e insurrecciones dieron lugar a la guerra civil de 1861. En marzo de 1865, desembarcaban tropas norteamericanas, cuya presencia se había requerido hacía algunos años. Revoluciones y contrarrevoluciones se simultaneaban con intentos de derrocar al Gobierno. La guerra civil de abril de 1873 se prolongó hasta el mismo mes de 1877.Desde 1863 a 1886, ocuparon la jefatura del Estado 26 mandatarios, dándose el caso de un ejercicio simultáneo de la presidencia por parte de Dámaso Cervera y del general Benjamín Ruiz en 1884. En esta situación de anarquía, tomaron parte activa los presidentes de los Estados Unidos de Colombia, uno de los cuales, Rafael Núñez, fue también presidente de P. en 1882-84. En marzo de 1866, fue dominada en la ciudad de P. la conspiración del general venezolano Luis Level de Goda. Tal estado de cosas desembocó en una nueva Constitución más liberal (1 oct. 1868), elaborada por la Asamblea Constituyente que se formó a raíz del cabildo abierto convocado por voluntad popular en la ciudad de P. Continuaba al frente del poder ejecutivo el presidente del Estado, elegido para cuatro años, sin posibilidad de reelección. Esta Constitución fue reformada en 1870, 1873 y 1875. La Constitución de 1875 fue la séptima y última de la agitada etapa federal del país, presa también de la revolución que conmovía a Colombia.Durante esta etapa federal comenzaron a llevarse a cabo los trabajos del canal interoceánico. Para ello se constituyó la Compañía Universal del Canal Interoceánico, que se hizo cargo de los derechos otorgados por el Gobierno colombiano al ingeniero francés Napoleón Bonaparte Wyse. Dirigió la empresa Ferdinand de Lesseps (v.), que optó por el proyecto de un canal directo, sin esclusas. Se iniciaron las obras en 1880, pereciendo 16.000 franceses a causa de la fiebre amarilla. Por un error de cálculo del subsuelo, la zanja que en cuatro años debía ser de 100 m., sólo era de 4 m. Las lluvias, el barro consiguiente y la huida de miles de trabajadores ante las malas condiciones higiénicas, insalubridad del clima, etc., dificultaban las obras.El primitivo proyecto se cambió por otro a base de esclusas; pero las dificultades financieras hicieron fracasar la Compañía del Canal, disuelta en 1889. Por entonces, se manifestaba cada vez más el descontento de los panameños en la federación política que constituían con Colombia. Agitaciones y convulsiones sociales era un eco de la llamada guerra de Los Mil Días (18891902), que devastaba a Colombia. En 1886, se había implantado el sistema centralista. Según el art. 201 de la Constitución de ese año, el departamento de P. quedaba "sometido a la autoridad directa del Gobierno central y administrado con arreglo a leyes especiales". Los panameños se sentían discriminados política y socialmente, sin más intervención en sus propios asuntos que la "graciosamente" concedida por el Gobierno central de Colombia. Las protestas entre esta situación dieron como resultado la derogación del citado artículo de la Constitución. En consecuencia, el departamento de P. quedaba comprendido en la legislación general de la República (3 sept. 1892).De las obras del canal se hicieron cargo los norteamericanos, que compraron sus derechos a la fracasada compañía francesa (en 1894 se había fundado la Nueva Compañía del Canal) por 40 millones de dólares, después de haber renunciado EE. UU. al proyecto de un canal por Nicaragua, y después también que Gran Bretaña, por el tratado Hay-Pauncefote (1901), permitió a EE. UU. construir el canal, quedando así fuera de toda competencia. El Senado norteamericano autorizó la construcción del canal por la Ley Spooner. Las negociaciones se llevaron a cabo entre John Hay, secretario de Estado norteamericano, y Tomás Herrán, delegado colombiano. Su resultado fue el conocido como tratado Hay-Herrán (1902), que el Congreso de Bogotá rechazó (12 ag. 1903), con la consiguiente sorpresa y disgusto de los panameños. La reacción en P. fue una sublevación contra el Gobierno colombiano dirigida por el general Esteban Huertas. Los norteamericanos apoyaron a los panameños, impidiendoel acorazado Nashville el desembarco de fuerzas colombianas en el puerto de Colón.4. Panamá, independiente. La protesta de los panameños desembocó en un movimiento de independencia en el que intervinieron las figuras más representativas del país: José Agustín Arango, Ricardo y Tomás Arias, Constantino Arosemena, Federico Boyd, Manuel Espinosa, Manuel Amador Guerrero y Nicanor de Obarrio. La Junta provisional de Gobierno, integrada por José Agustín Arango, Tomás Arias y Federico Boyd, se pronunció por la separación de P. de Colombia y se proclamó la República de P. (3 nov. 1903), que entró en tratos con EE. UU. para la reanudación de las obras del canal.El tratado Hay-Banau Varilla, firmado en Washington (noviembre 1903), tampoco era el más conveniente para los intereses panameños, pero en 1904 comenzaron nuevamente los trabajos del canal. P. había cedido a EE. UU., a perpetuidad, diez millas a ambos lados del canal, es decir, cinco a cada lado, pero sin renunciar a su soberanía sobre este territorio, que se conoce con el nombre de Zona del Canal. Se excluían de la concesión las ciudades de Colón y P., y sus puertos adyacentes; se incluían, en cambio, las islas de Culebra, Flamenco, Naos y Perico.La jurisdicción de EE. UU. sobre la Zona era limitada. P. se reservaba el derecho de usar y disfrutar de la Zona en aquellas actividades que fueran compatibles con la protección, conservación, servicio y sanidad del canal por EE. UU. Sin embargo, la cesión a este país de "todos los derechos, poder y autoridad sobre la Zona" sería un motivo de conflicto, que alcanza hasta nuestros días, pues los norteamericanos lo han interpretado como una cesión de soberanía, cuando en realidad se trata de una delegación de funciones, de una potestad doméstica. Para la administración de la Zona, el presidente de EE. UU. nombra un gobernador cada cuatro años, con residencia en la ciudad de Balboa. Desde la explotación del canal el 15 ag. 1914, EE. UU. ha percibido, por término medio, unos 40 millones de dólares anuales, con lo que en 50 años han amortizado dos veces el capital invertido.La nueva nación panameña, nacida a la sombra del canal, comenzó a regirse por la Constitución de 1904, que en parte era un reflejo de la colombiana de 1886. El primer presidente fue Manuel Amador Guerrero (1904-08), al que sucedieron José Domingo de Obaldía (1908-10), Pablo Arosemena (1910-12), Belisario Porras (1912-16) y Ramón Valdés (1916-18), durante cuyo mandato P. declaró la guerra a los Imperios centrales en el marco de la 1 Guerra mundial. La intervención armada norteamericana, con motivo de los conflictos electorales, en 1908, 1912 y 1918, puso en evidencia la intromisión de EE. UU. en un país soberano, aun cuando el pretexto fuera velar por los intereses en el canal y protegerlo.En 1921, Colombia reconoció a P. y ambos países fijaron sus fronteras. Con Costa Rica se produjo un conflicto armado, en el mismo año. El dirigente del partido liberal, Rodolfo Chiari (1869-1937), que ocupó la presidencia del país desde 1924 a 1928, denunció la intervención norteamericana en las elecciones y presentó una ley prohibiendo la reelección consecutiva. Con EE. UU. firmó un tratado para la defensa de P. (26 jul. 1926). El también liberal Harmodio Arosemena (1872-1945), perteneciente a una de las familias panameñas más influyentes, accedió a la presidencia (1928) apoyado por su antecesor, que esperaba sucederle; acusado de soborno por Acción Comunal Patriótica, fue destituido (1931) y le siguió en la presidencia Harmodio Arias Madrid (18861962), otro liberal que procedía de una de las pocas familias que prácticamente han gobernado P. hasta nuestros días. Tras su gobierno provisional, resultó presidente electo del mismo Harmodio Arias (1932-36), quien firmó con EE. UU. el tratado conocido como Alfaro-Hull (2 mar. 1936), que aumentaba la cuota norteamericana por usufructo del canal de 250.000 a 430.000 dólares anuales.Tras la familia Arias, vuelve la familia Arosemena. En P., más que de turno de partidos puede hablarse de turnos de familias, que son las que realmente se han repartido el poder y han intervenido en la política más activamente que los partidos. Estas familias, con poder y riqueza, constituyen verdaderos grupos políticos de presión que se han alzado "democráticamente" con la representación nacional a través de sus cabezas más distinguidas, en elecciones a veces dudosas, y con frecuencia discutidas. EE. UU. ha apoyado a estas familias siempre que ha convenido a sus intereses, empleando para ello los medios de su política imperialista, encubierta en actividades tan rentables como la de la United Fruit Company, cuando no ha recurrido a métodos más expeditivos como la intervención armada, una de las variantes del big stick (estacazo) iniciada por T. Roosevelt, cuando EE. UU. se hizo cargo de la construcción del canal.Ya entonces (1904), se había llegado a una cierta conciliación de las diferencias ideológicas para mantener la unidad nacional recientemente conseguida, pero sin renunciar al pluralismo político, como simple expresión de un modo distinto de actuación dentro de un ideario común. El acuerdo tácito entre conservadores y liberales se simbolizó en los cuadros rojo y azul de la bandera, unidos en uno de sus ángulos. Con ello se dio pie, por otra parte, al personalismo, reflejado desde los primeros momentos de la República independiente en las facciones que se irían formando con el tiempo, a partir de los amadoristas o seguidores de Manuel Amador Guerrero, a los que se añadirían los aristas, chiaristas, etc. En las elecciones se votaba más por las personas que por las ideas, aun con olvido de lo que realmente representaban los candidatos, por falta de formación política del pueblo, por desviaciones propagandísticas y por temor, especialmente desde el golpe de Estado de la juvenil asoc. Acción Comunal Patriótica (1931), que levantaba su bandera revolucionaria con unas primeras intenciones democráticas que no perduraron, y se mostraba contraria a la intervención armada de EE. UU.Juan Demóstenes Arosemena (1879-1939) venció como liberal demócrata en las elecciones a la presidencia (1936) a su rival el liberal reformista Domingo Díaz Arosemena. En 1939, le sustituyó Ezequiel Fernández Jaén, a quien siguieron Augusto A. Boyd (1939-40) y Arnulfo Arias (1940-41). Éste llevó a cabo una política racista muy del momento, que afectó a comerciantes chinos e hindúes, y a unos 30.000 negros que fueron desposeÍDos de la nacionalidad panameña. Por su actitud antinorteamericana, más bien de no cooperación con EE. UU., fue derribado cuando se encontraba en La Habana sometiéndose a tratamiento médico. Aunque regresó a P., fue expulsado. Ocupó provisionalmente la presidencia (1941) Ricardo Adolfo de La Guardia (n. 1889), a quien la Asamblea Nacional prorrogó su mandato hasta 1945; el nuevo presidente impulsó la enseñanza y el desarrollo agrícola. Firmó un convenio con EE. UU., por el que este país establecía bases militares en territorio panameño, para defensa del canal.Desde el 2 en. 1941, había entrado en vigor una nueva Constitución o, mejor dicho, un nuevo ordenamiento político para el gobierno de la nación, en el que no se hacía mención expresa de la palabra Constitución ni nada parecido, y se sustituía la idea de soberanía por la de autoridad pública, que radicaba en los órganos de poder. Lo que pudiéramos llamar Estatuto de 1941 se suspendió, a solicitud de los partidos políticos, y luego fue derogado por unaAsamblea Constituyente (1946). Era presidente interino (1945-48) Enrique Adolfo Jiménez (n. 1888), diputado liberal desde 1918, que había fundado el partido demócrata y tenía experiencia ejecutiva como vicepresidente que había sido en 1920 y 1932, y secretario de Hacienda y del Tesoro en 1931-35. Durante su mandato, entró en vigor la nueva Constitución de 1946, que prescinde también del concepto de soberanía pero reconoce que el poder público, que ejerce el Estado, sólo emana del pueblo (art. 2). Se creó también la Guardia Nacional, como fuerza militar hasta entonces inexistente en el país.En las elecciones de 1948, en las que se presentaba como candidato del partido revolucionario el ex presidente A. Arias, resultó vencedor el candidato del partido liberal D. Díaz Arosemena (1875-1949), que había sido alcalde de la ciudad de P. (1910-12) y presidente de la Asamblea Nacional (1932); accedió al poder con el apoyo del Movimiento de Unificación, de los liberales, dimitió por motivos de salud (1949) y murió en el mismo año. Tras el gobierno interino de Daniel Chanis, que dimitió en 1949, se hizo un recuento de votos de las elecciones de 1948 y ocupó la presidencia A. Arias, depuesto (10 mayo 1951) por el golpe de Estado del coronel José Antonio Remón (1908-55), jefe de policía desde 1947. Hasta las elecciones de 1952, ocupó la presidencia Alcibíades Arosemena (1883-1958).Remón, presidente electo en 1952, siguió una política pronorteamericana y declaró ilegal al partido comunista. Tras su asesinato (1955), se hace cargo de la presidencia Ricardo M. Arias Espinosa (n. 1912), que cede el puesto a Ernesto de La Guardia (n. 1904), vencedor con el apoyo de la Coalición Patriótica Nac. en las elecciones de 1956.Durante el mandato de La Guardia (1956-60), se produjo el desembarco de guerrilleros cubanos en la península de San Blas y un movimiento de reivindicación de la soberanía del canal. Los panameños consiguieron que su bandera fuera izada junto a la estadounidense en la Zona del Canal. Las manifestaciones antinorteamericanas en relación con este asunto se recrudecieron bajo la presidencia de Roberto Francisco Chiari (1960-64), jefe del partido conservador y experto en economía. Una de sus metas era conseguir mayores beneficios para P. en la explotación del canal, a fin de poder cubrir el constante déficit de la balanza de pagos. La cuestión era delicada, pues P. se encontraba (y se encuentra) en dependencia estrecha con EE. UU., no sólo en cuanto al canal, sino también en su comercio exterior: EE. UU. suministra a P. el 60% del valor total de las importaciones y adquiere el 80% de las exportaciones panameñas (1992). Chiari rompió relaciones con Cuba (1961) y luego con EE. UU. a causa de un choque sangriento en la zona del Canal entre estudiantes panameños y la policía norteamericana. Las elecciones de 1964 las ganó A. Robles con un programa social ambicioso, pero pocos logros. En 1967 llegó a un acuerdo con EE. UU. La Asamblea Nacional le destituyó (24 mar. 1968), acusado de violar la Constitución, pero continuó en el poder apoyado por el veredicto del Tribunal Supremo.Las elecciones de mayo 1968 fueron ganadas por Arnulfo Arias. En octubre, un golpe de Estado incruento de la Guardia Nacional, dirigido por el coronel -más tarde general- Omar Torrijos, dio paso a un régimen autoritario, aceptado por el pueblo, que, en 1972, dotó al país de una nueva Constitución (v. u). Torrijos se propuso como meta principal de su política que EE. UU. aceptase un nuevo Tratado sobre el Canal, que incluyese la plena soberanía de P. Conseguido esto en 1977, un año después entrega la presidencia del país por el período constitucional de seis años a su amigo Arístides Royo, quien tuvo una actuación destacada en la gestión del nuevo Tratado entre P. y EE. UU. También en 1978 se fundó el Partido Revolucionario Democrático (PRD, alineado a la Internacional Socialista), que reunía a las fuerzas que apoyaban al régimen. Poco después, se volvió a autorizar la actividad pública de los partidos. En julio 1981, Torrijos muere en accidente de aviación. Royo, que dimite como presidente un año después, es sustituido por el vicepresidente Ricardo de la Espriella, quien a su vez dimite en febrero 1984 y es sustituido interinamente por Jorge Illueca. Las elecciones presidenciales del 6 mayo 1984 son ganadas por N. Ardito Barletta del PRD, con denuncias de "pucherazo", sobre A. Arias del Partido Panameñista (liberal). Barletta renunció al cargo, siendo sustituido por el hasta entonces vicepresidente Erick Delvalle el 28 sept. 1985.Pero, por encima de los presidentes de la República, quien de verdad mandaba en P. desde 1968 era la Guardia Nacional y el general de turno. Como "hombre fuerte" del país, al general Torrijos le sucedió el general Manuel A. Noriega, comandante en jefe de las Fuerzas de Defensa. El 6 jun. 1987 el coronel Roberto Díaz Herrera, jefe del estado mayor del Ejército, acusó públicamente de corrupción, asesinato, tráfico de drogas y fraude electoral a Noriega. Ante la sucesión de disturbios, huelgas y manifestaciones pidiendo la dimisión de Noriega, el Gobierno decretó el estado de urgencia nacional. El 5 febr. 1988 Noriega fue procesado por un tribunal de Miami (EE. UU.) acusado de tráfico de drogas. El 25 febr. 1988, el presidente Delvalle destituyó a Noriega y nombró al coronel Marco Justanes jefe de las Fuerzas de Defensa, cargo que no aceptó. Un día después el Consejo de Ministros destituyó a Delvalle y nombró en su lugar a Manuel Solís Palma. Acosado internacionalmente, Noriega convocó elecciones presidenciales el 7 mayo 1989, que al parecer ganó Guillermo Endara en representación de una Alianza Democrática de Oposición Cívica (aunque, primero, se proclamó ganador al oficialista Carlos Duque del PRD y, luego, se anularon los comicios). El país entró en una de las peores crisis de su historia. Según el ex-presidente A. Royo, el 1 sept. 1989 "se nombró un nuevo Gobierno en flagrante violación de normas jurídicas y constitucionales... se escogió sin elecciones a una Asamblea de 505 representantes de corregimientos que, a su vez, escogieron a Noriega como jefe de Gobierno con poderes absolutos y extraordinarios" (cfr. A. Royo, Juegos peligrosos, en "ABC", 21 dic. 1989). El 3 oct. 1989 Noriega salvó un intento de golpe de Estado. Pero el 20 dic. 1989 el presidente norteamericano G. Bush ordena a sus tropas invadir P. y detener a Noriega. Hubo varios muertos civiles y militares y se produjeron graves destrozos en la ciudad de P. Los países americanos, la Unión Soviética y España condenaron la invasión, la OTAN y la CEE guardaron silencio y la Primera Ministra británica M. Thatcher la apoyó. Al día siguiente de la invasión, se nombró nuevo jefe de Estado a Guillermo Endara. Noriega se refugió en la Nunciatura Apostólica, y el 4 en. 1990 se entregó voluntariamente a las autoridades norteamericanas para ser juzgado en Miami, donde se le condenó a prisión por tráfico de drogas. Endara, siguiendo el ejemplo de Costa Rica, disolvió el Ejército. La intervención norteamericana ha incrementado la animadversión que hacia ese país sienten muchos panameños.3. El problema del canal. Es evidente la necesidad de un nuevo proyecto que evite el sistema de esclusas, que impide una navegación rápida y eleva el gasto de combustible de los barcos, además de su calado insuficiente para grandes buques, especialmente petroleros. Existe la idea de construirlo al E del actual, entre la bahía de Caledonia (océano Atlántico) y el golfo de San Manuel (océano Pacífico). Pero EE. UU. también piensa en la posibilidad de otros canales sin esclusas fuera del territorio de P., en Nicaragua o en Colombia.Los gobiernos panameños después de negociaciones continuas lograron en 1977 renovar el tratado de 1903: fue durante los mandatos de O. Torrijos en P. y de J. Carter en EE. UU. Este nuevo tratado fue ratificado por los panameños en el plebiscito de octubre 1977 y entró en vigor el 1 oct. 1979. Consta de un tratado básico, en el que se estipula que el Canal y la Zona del Canal pasarán paulatinamente a la soberanía de P. hasta el 1 en. 2000, y un tratado de neutralidad permanente del Canal y de su funcionamiento. El Senado estadounidense añadió un protocolo por el que, en caso de amenaza a las instalaciones del Canal, EE. UU. puede ordenar la actuación de sus fuerzas armadas en defensa de la vía; este derecho de intervención y la neutralidad del Canal valen para siempre.CARLOS R. EGUIA.
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