Palmira (siria) II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Fue la ciudad más importante del Imperio romano, por su comercio caravanero, situada en el desierto sirio. La Biblia la lláma Tadmor (ciudad de las palmeras), y era el centro de la tribu que poseía el oasis. Comenzó a cobrar importancia a comienzos del Imperio, cuando se convirtió con gran rapidez en una de las ciudades más ricas, lujosas y elegantes de Siria, gracias al comercio. En época de Tiberio tenía uno de los más famosos santuarios de Siria. Estaba unida con esta provincia por una de las mejores calzadas. Los más antiguos monumentos funerarios se remontan al 9 a. C. En esosPALMIRAaños, los mercaderes de P. construyeron una gran traÍDa de agua desde muy lejos. La ciudad era la gran mediadora entre Partía y Roma. La política de Trajano con la conquista de Mesopotamia amenazó seriamente la estabilidad y las grandes posibilidades económicas de P., pero el abandono por parte de Adriano del plan de Trajano favoreció a P., que consideró al Emperador como un nuevo fundador.Conservó una gran autonomía, como lo indica que las tasas de las aduanas no las recogía un procurador romano, sino el consejo de la ciudad, que posiblemente estaba bajo control de un comisario romano. Se nota entonces una profunda helenización en su Constitución; muchos ciudadanos lograron la ciudadanía romana, y añadieron a sus nombres semitas gentilicios romanos. Quizá bajo el gobierno de Adriana o lo más tarde bajo el de Marco Aurelio, P. recibió una guarnición romana por vez primera, como se deduce de las inscripciones militares del campamento militar. Durante los años de Adriano y de los Emperadores inmediatamente posteriores, alcanzó P. gran prosperidad económica. La mayoría de los mejores edificios data de esa época, así como muchas de las tumbas monumentales, aunque algunas de las más notables son un poco anteriores. El templo más famoso es el de Bel. La planta de la ciudad, aunque de trazado hipodámico, no presenta la regularidad de la de Damasco o Dura-Europos (v.). Tiene grandes vías porticadas, con puertas monumentales, teatro, ágora y ricas casas de comerciantes, todas datadas en los s. II y III. La mayor parte de las grandiosas columnas que delimitan las calles corresponde al s. II.P. fue también conocida por sus arqueros, que servían en el ejército romano. Sus comerciantes intercambiaban los productos de Siria y Partia, y tenían agentes en Vologesia, Spasinu Charax y Babilonia. También comerciaban con Damasco, y llegaban hasta el Danubio, Hispania, Galia, Egipto y Roma. En esta última ciudad los palmireños poseían sus propios templos. Mantenía estrechas relacionescon Petra; las caravanas de Partía iban a Petra y a Egipto a través de P., y las de Petra, con mercancías de la Arabia meridional destinadas a los puertos fenicios, llegaban a través de P. también, que era un importante centro financiero. Con la dinastía de los Severos (v. SEVERIANA, DINASTÍA), P. experimentó grandes cambios. Esta dinastía, medio semita, estuvo en muy buenas relaciones con P.; muchos de sus habitantes engrosaron entonces la aristocracia romaná y alcanzaron la ciudadanía. Se concedió a P. el título de colonia romana, pero siempre conservó una gran autonomía.En el s. III, una única familia alcanzó el gobierno de P. Después de la caÍDa de Valeriano en Edesa (260), Odenato fue rey de P. sin corona. Como aliado del Imperio romano, luchó durante ocho años contra los enemigos de Roma. Se consideró sucesor de los Arsácidas, tomó el título de rey de. reyes o el de Restitutor totius Orientis. La mayor parte de su gobierno la pasó luchando contra los persas; antes había dado muerte al usurpador Quieto. Primero venció a las tropas del rey Sapor junto a Carras, y extendió su influencia desde Asia Menor a Egipto. Se apoderó de Nisibis y Carras, y sitió Ctesifonte, llegando hasta el Éufrates, por lo que Galieno recibió el título de parthicus maximus, y Odenato, en el 265, el de Imperator. Fue asesinado en el 266.Durante la ausencia de Odenato de P. (262-266), un miembro de la aristocracia palmireña, Julio Aurelio Septimio Vorodes, le representó en la ciudad. Recibió el título de procurator y iuridicus, ambos según la terminología romana, y el de argapetes, o sea, gobernador militar, según la irania. Muerto Odenato, gobernó su segunda esposa, Zenobia, como tutora de su primogénito, Vaballato. Venció a los persas y fortaleció la posición de Odenato. Zenobia se atrajo con su amistad con el retórico Longino a la población griega y a la cristiana, con la del obispo de Antioquía, Paolo de Samosata. Se rodeó de buenos consejeros, como Longino, que de maestro de griego llegó a consejero de Zenobia. Paolo intentaba reducir el contraste entre cristianismo y paganismo. A comienzos de su reinado, Aureliano mantuvo buenas relaciones con Vaballato, como se desprende de que en las monedas de Egipto, junto al retrato del Emperador, aparezca el nombre de Vaballato. Las monedas de Antioquía dan a Aureliano el título de Emperador, y a Vaballato el de rex o dux. A partir del 271, cambió la situación: en Alejandría se acuñaron monedas con el título de Auguslo dado a Vaballato, en Antioquía con el de Imperator: y Zenobia fue aclamada Augusta. La causa del rompimiento fue el arbitrario dominio de P. en Asia Menor.El plan de ataque contra P. consistió en la actuación en dos frentes: Probo en Egipto, y Aureliano en Asia Menor. En el 271, Egipto cayó en manos del emperador Aureliano, que llevó consigo los pretorianos, caballería dálmata y mora y cuerpos de ejército compuestos por soldados de Retia, Nórico, Panonia y Mesia, más tropas auxiliares germanas. El ejército de P. lo mandaba Septimio Zabdas y estaba compuesto por ex legionarios romanos del Oriente, auxiliares armenios y árabes, con arqueros a caballo, se retiró al sur del Tauro. Aureliano ocupó Bitinia, Cilicia, Siria y venció a Zabdas y Zenobia en Dafne o Imma; poco después ocupó Antioquía, que respetó como antes a Tiana; se atrajo a la numerosa población cristiana de Antioquía, que estaba en malas relaciones con Zenobia, porque ésta apoyaba a Paolo de Samosata, que había sido declarado hereje por varios sínodos. Aureliano entregó el obispado a Domno. Tomó Apamea, Larisa y Aretusa. La batalla decisiva fue junto a Emesa, donde se corrió la voz de que el dios Sol se había aparecido al Emperador anunciándole la victoria. Zenobia y Zabdas se refugiaron en P., que fue cercada y se rindió. Zenobia cayó prisionera al intentar huir. Después P. perdió su importancia comercial.J. M. BLAZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: Historia Augusta; Vida de Aureliano, 22-30; Vida de Galieno, 3,10,12; Zonaras, 12; Zósimo 1,50-56. Estudios: A. CHAMPDOR, Les ruines de Palmyre, París 1953; K. MICHALOWSKY, Palmyre, "Fouilles Polonaises", 1-V, Varsovia 1959-65; M. ROSTOVTZEFF, Cittá carovaniere, Bari 1934, 94-140.
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