Oviedo Ii. Archidiócesis. REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
Fundada en el 761 por el presbítero Máximo y el abad Fromistano, donde el rey Alfonso II erigió hacia el 812 una silla episcopal (Ovetensis), que adquirió el rango de metropolitana en 1954. La demarcación eclesiástica comprende 10.565 Km2 y 1.100.000 hab., todos católicos, excepto algunas minúsculas comunidades protestantes en O., Gijón y Cangas del Narcea. Tiene como sufragáneas las diócesis de Astorga (v.), León (v.) y Santander (v.).Antes de la invasión musulmana O., como todo el territorio asturiano, pertenecía a la diócesis de Britonia, de donde, al parecer, había recibido la primera evangelización. Refugio, de varios obispos, al principio dé la Reconquista, fue dotada de propio pastor y, según noticiasmuy discutibles, elevada a categoría arzobispal en un concilio del 821. Eclipsada después del traslado de la corte a León (914), el obispo Pelayo pretendió restablecer su antigua dignidad, consiguiendo que el papa Pascual II la declarara sede exenta en 1105, categoría que conservó hasta el concordato de 1851, por el que pasó a ser sufragánea de Compostela.La región y la diócesis conocieron una época de esplendor religioso y social a fines del S. XIV, cuando el obispo Gutierre de Toledo, habiendo defendido sus dilatados señoríos de las intromisiones de poderosas familias indígenas, obtuvo del rey Juan 1 la jurisdicción y título del condado de Noreña, título que conservaron sus prelados hasta 1951. Florecían entonces notables monasterios benedictinos y cistercienses, tales como Corias, Cornellana, Valdediós, Villanueva, que fueron visitados y reformados por D. Gutierre. El absentismo episcopal, frecuente en el S. XV y primera mitad del XVI, se corrigió en O. antes del Conc. de Trento, como fruto de otros acontecimientos de carácter religioso. Con el establecimiento de los dominicos en la ciudad en 1518 y la llegada de los jesuitas en 1578, adquirió gran impulso la evangelización y cultura ovetense. No poco contribuyeron los colegios que para sus clérigos erigieron en Salamanca los obispos Diego de Muros (El Salvador) y Fernando de Valdés (S. Pelayo), y los que levantaron en O los canónigos Pedro Suárez (S. Pedro de los Verdes) y Pedro Díaz de Oseja (S. José). Fundados éstos a lo largo del S. XVI, hicieron las veces de seminario tridentino hasta el establecimiento del actual en 1854, por obra del obispo Díaz Caneja.En 1608 había comenzado a funcionar la Universidad, que figuraba entre los legados de Fernando de Valdés, fallecido en 1568, siendo arzobispo de Sevilla e inquisidor general, pero que sólo pudo lograrse después de muchos litigios con sus familiares. A ella estuvieron vinculados maestros como Feijoo (v.) y hombres de Estado como Campomanes (v.) y Jovellanos (v.). Después de haber gozado de notable bienestar material a lo largo del S. XVII, como se deduce de las muchas edificaciones religiosas y civiles pertenecientes a aquella época, O. atravesó en el S. XVIII un periodo de crisis y decaimiento espiritual, durante el cual fue acusado de quietismo (v.) y removido de la diócesis su obispo José Fernández de Toro, mientras otros prelados, como Caballero (1642), Reluz (1697) y Pisador (1760) se distinguieron por su actividad pastoral en visitas, predicaciones y sínodos. Especiales dificultades encontró la iglesia a partir del S. XIX, primero por la resistencia que opuso a ciertas medidas de las Cortes de Cádiz, como la supresión de la Inquisición, y más tarde por el carácter industrial que adquirieron las principales zonas de la provincia.Entre los lugares eclesiásticos de la archidiócesis merece una mención especial el santuario de Nuestra Señora de Covadonga, situado en el mismo lugar en que, según la tradición, tuvo lugar la batalla de Covadonga (v.). En él se conservan las que se consideran tumbas de D. Pelayo y Alfonso I.JOSÉ LUIS G. NOVALIN.
BIBL.: Flórez 37-39; L. BARRAD-DIHIGO, Recherches, "Rev. Hispanique", 52 (1921) 1-360; A. PALOMEQUE TORREs, Episcopologio... S. X, "Hispania Sacra", 1 (1948) 4-61; A. SÁNCHEZ CANDEIRA, El obispado de Oviedo, Madrid 1952; A. VIÑAVO, El Seminario de Oviedo, Oviedo 1955; 1. L. G. NOVALIN, Panorama social de Asturias, S. XVI-XVII, "Bol. de IDEA", 59 (1966) 89-143.
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