Otón II de Alemania
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Biografía GER
Rey de Alemania (961-973) y Emperador germánico (7 mayo 973-7 dic. 983). N. en el 955, hijo de Otón I el Grande (v.) y de Adelaida de Toscana, seguna esposa de éste. Educado por los arzobispos Bruno de Colonia y Guillermo de Maguncia, fue elegido sucesor por su padre en el 961, cuando tenía seis años de edad. Casó el 14 abr. 972 con Teófana, sobrina del emperador Romano II de Bizancio. La coronación como rey de Alemania se verificó en Aquisgrán el 26 mayo 961. Su padre, queriendo asegurarle como sucesor suyo en el Imperio, le llevó a Roma, donde fue coronado Emperador por el papa Juan XIII el 24 dic. 967. Nominalmente, era soberano de los ducados lombardos de Spoleto y Benevento, y de Salerno, Capua, Nápoles, Gaeta y Amalfi.Sucedió en el Imperio a su padre, a la muerte de éste (973), y trasladó la corte de Italia a Alemania. Se le considera carente de energía y de sentido político para llevar a cabo sus ambiciosos sueños, parte de los cuales consistía en incorporar a su Imperio la Lorena y la Europa eslava al E del Elba. La herencia imperial recibida de su padre no estaba suficientemente consolidada como para ser aceptada por los señores feudales, que ni compartían la idea de un poder superior a todos, ni veían en el Emperador la encarnación sacral que Otón I había querido darle. Las aspiraciones de O. en Lorena (ducado de Lorena o Alta Lorena) se basaban en que éste era uno de los cuatro grandes países de la monarquía franca, junto con Aquitania, Borgoña y Provenza, que la dinastía Liudofinger (v.) o casa de Sajonia pretendía recoger en su amplio sentido temporal y espiritual.Aunque en un principio recibió la influencia más directa de Enrique II el Pendenciero (padre de S. Enrique II de Alemania), duque de Baviera, y de su madre Adelaida, poco a poco ganó su ánimo la emperatriz Teófana, que aportó a la idea imperial y a la política de O. la formación recibida en la corte de Constantinopla, principalmente en lo que se refiere al dominio de los pueblos eslavos proyectado como un intento de cristianización. Fruto de la oposición a la política imperialista de O., concebida en plan despótico, fue la alianza de Enrique II de Baviera con Boleslao II de Bohemia y Mieszko I de Polonia. Esta unión representaba la resistencia de germanos (Baviera) y eslavas occidentales (Bohemia y Polonia) a acatar de hecho la autoridad imperial. No sólo el feudalismo en su aspecto social, sino también la lengua y otros factores, constituían un obstáculo para la unificación de estos territorios bajo un mismo cetro, que carecía además de medios para lograrlo. El sometimiento al Imperio era teórico y faltaban estructuras para que pudiera cambiar de signo.Como primer resultado de la confrontación Emperadorgermanos y eslavos occidentales, Enrique II fue hecho prisionero en Ingelheim (974), y en Bohemia se fundó la sede de Praga (973), que ocupó el sajón Thietmar (976). La creación de la diócesis de Praga, dependiente del arzobispado de Maguncia, suponía un paso más en el camino de la cristianización de los eslavos occidentales a través de la llamada por algunos historiadores Iglesia imperial alemana, cuyos obispos nombraba el Emperador y actuaban bajo sus órdenes como contrapeso al poder feudal laico.Escapado Enrique II de su prisión, fue sitiado en Ratisbona (976) y obligado a abandonar Bohemia. También se enfrentó O. al rey de Dinamarca (974), donde realizó algunas conquistas. En el 977 tuvo lugar la denominada guerra de los tres Enriques (de Baviera, de Habsburgo y de Carintia), que fueron vencidos por eJ Emperador. En la campaña del Oeste, Otón 1 invadió Francia llegando hasta cerca de París y estuvo a punto de ser hecho prisionero por Lotario de Francia (hijo de Luis IV), con el que en mayo del 980 firmó la paz, por la que el francés renunciaba a sus pretensiones sobre la Baja Lorena. En ese mismo año, O. se dirigía hacia Italia, a fin de poner en práctica la política de su padre. Restauró al papa Benedicto VII (974-983), que había sido despojado de su sede por la facción romana de los Crescencios, y, a la muerte de Benedicto VII, hizo elegir Papa a Juan XIV (983-984), su archicanciller en Italia y obispo de Pavía.La intervención de O. en el Sur de Italia tenía por objeto expulsar a los musulmanes de la dinastía de los Fatimíes, que desde Sicilia intentaban penetrar en la península italiana. Después de algunos éxitos en Apulia y Calabria, O. fue derrotado en el cabo Colonna y estuvo a punto de perecer; con ello disminuyó el prestigio otónida en Italia, al tiempo que se reafirmaba el poder musulmán en esta zona del Mediterráneo. O. pretendió reanudar la lucha contra los musulmanes y para ello convocó la Dieta de Verona (983), en la que además fue elegido rey de Alemania su hijo Otón III (v.), de tres años de edad; pero nada pudo hacer el Emperador, porque moría a consecuencia de la malaria el 7 de diciembre de aquel mismo año, cuando regresaba a Roma, y daneses y eslavos se levantaban en armas. El Sacro Imperio (v.) fundado por su padre parecía tambalearse, a lo cual O. había contribuido en parte. Su intromisión en los asuntos de la Iglesia fue patente, aunque las circunstancias en las que se desenvolvía el Papado (v.) pudieran explicarlo, pero también es cierto que empeoró la cuestión de las investiduras (v.).CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: R. GARCíA VILLOSLADA y OTROS, Historia de la Iglesia católica, II, 3 ed. Madrid 1963, 130-137; CH. E. PERRIN, La société léodale allemande et ses institutions du X au XII siécles, París 1967; R. FoLz, L’idée d’Empire en Occident du V au XVI siécles, París 1953; J. BRYCE, The Holy Roman Empire, Londres 1961; J. CALMETTE, Le Reich Allemand au Moyen Age, París 1951; P. E. SCHRAMM, Kaiser Rom und Renovatio, 2 ed. Darmstadt 1957; M. HELLMANN, Die Ostpolitik Kaiser Ottos 11, "Syntagma Friburgensel, Lindau 1956, 49-67.
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