Oriente Medio GEOG.
Categoria:
Geografía
La denominación de O. Mha sido durante mucho tiempo ambigua, pero la implantación durante la guerra de 1939 de una demarcación militar en la zona, con el nombre de O. M., la ha configurado exactamente tal como. suele entenderse normalmente. Incluye una serie de países situados en la zona de contacto entre los continentes europeo, asiático y africano, estando delimitados por el mar Negro y Caspio al N, por las altas cumbres del Kurdistán y el golfo de Omán al E, por el océano Índico y el golfo de Aden al S, y por el desierto de Libia al O. Comprende, pues, a Turquía, Siria, Iraq, Irán, Líbano, Israel, Jordania, Egipto, Arabia Saudí, Omán, Yemen y los principados del golfo Pérsico (Kuwait, Qatar, Bahrein).Medio físico. La evolución geológica del O. M. a partir del continente de Gondwana y del geosinclinal del Tetis ha hecho que se distingan tres unidades estructurales: un antepaís que comprende Egipto, Arabia e Iraq hasta el Éufrates, caracterizado por un relieve de tipo africano con grandes mesetas, dominio de los desiertos, que se ve alterado por las profundas fosas que originaron el golfo de Aden y el mar Rojo. El segundo gran conjunto es la zona de plegamientos extendida por Turquía e Irán, con enormes macizos como las cadenas Pónticas, Taurus, Zagros o Elbourz. Entre ambos conjuntos existe una zona intermedia, alargada desde el golfo Pérsico y los ríos Tigris y Éufrates hasta el Mediterráneo, caracterizada por plegamientos suaves. El desierto es omnipresente, sea el libio o el de Nefoud en Arabia, de fina arena, sean los campos de piedra de las hamadas sirias o del Haouran sea el desierto de costras saladas del Dasht-i-Kavir irano.El clima general de la zona es mediterráneo-desértico, caracterizado por la escasez general de precipitaciones (147 mm. en Damasco, 120 mm. en Bagdad, 250 mm. en Teherán, 361 mm. en Ankara); sequedad que sólo se ve atenuada en algunos puntos del litoral mediterráneo por la influencia de este mar (Tel Aviv, 419 mm.; Ammán, 461 mm.; Beirut, 997 mm.). Las temperaturas medias son elevadas (16,6° en Teherán, 16,7° en Damasco, 14,4° en Beirut, 21,9° en El Cairo), debido fundamentalmente a las altas temperaturas del verano, estación en la que se llega a medias muy altas, sobre todo en julio (36° en Basora, 35° en Mosul, 29° en El Cairo, 28,5° en Alepo). Estas condiciones climáticas desfavorables se acentúan periódicamente por el soplo del Khamssin, que provoca subidas espectaculares de las temperaturas, haciendo el aire irrespirable y provocando asimismo espesas nubes de polvo. Las precipitaciones sólo son superiores a las medias en las altas montañas que bordean Turquía e Irán, llegándose en las pendientes del Elbourz a los 1.800 mm. La vegetación típica en las zonas no plenamente desérticas es la de maquis y garriga, que caracteriza a los medios mediterráneos.Población y economía. El O. M. es una de las regiones con un aumento de población más intenso. Sobre una superficie de 6.700.000 Km2 vivían en 1937 unos 63 millones de hab., número que se había duplicado en 1969-70 (126 millones). Ello supone un incremento anual medio en torno al 3%, cantidad superada en Iraq (3,5%) y Jordania (3,6%). Estas cifras exigen incrementar la economía a un ritmo similar, para superar el subdesarrollo general de la región. Este alto crecimiento anual es debido en los últimos años a la disminución de la mortalidad, sobre todo la infantil (antes, sobre 15 niños, sólo un tercio llegaba a la edad adulta), debido a la expansión de la medicina y la higiene occidental, y al estancamiento simultáneo de la natalidad, que era y sigue siendo elevada (4,2% en Egipto).A pesar de todo, el O. M. no posee una densidad de población muy elevada, la media es de 18,6 hab/Km2, pero con diferencias notables entre los países: 144 en Israel, 43 en Turquía, 17,3 en Irán, y 3,1 en Arabia Saudí. En general, son cifras elevadas, sobre todo si tenemos en cuenta el alto porcentaje de terrenos improductivos o desérticos. Los máximos de población se dan en una franja de 100 Km. que bordea al Mediterráneo, disminuyendo conforme nos adentramos en el interior. Las principales ciudades se sitúan en esta franja: Adana, Alepo, Beirut, Damasco, Tel Aviv, El Cairo, Ammán, Jerusalén y Alejandría.La actividad económica principal, al menos por el número de obreros que ocupa (60%), es la agricultura. La propiedad y el usufructo de la tierra son extraordinariamente variados (Mulk, Miri, Matruji, Masha, Waqf, etc.). Los principales cultivos son los de cereal, seguidos del olivo, viña, frutales y hortalizas; destacan como plantas industriales el algodón y el tabaco. Las zonas menos favorables para la agricultura están ocupadas por un pastoreo extensivo y nómada, con animales de poca calidad y escasa producción de leche, carne y derivados. Destacan la cabaña caprina, ovina, camellar, bovina, asnal, etc.Mayor importancia económica tiene la explotación de productos minerales, sobre todo petróleo, cuya comercialización a gran escala comienza en 1911 en Irán, y representa algo más de la tercera parte de la producción mundial (789.540.000 t. en 1971), estimándose en 25.000 millones de t. las reservas. La explotación de estas gigantescas reservas está en manos de grandes consorcios petrolíferos: Irak Petroleum Cy, Arabian American Oil Cy, Kuwait Oil Cy, Bahrein Petroleum Oil Cy, y otras de menor entidad. El refinado se realiza sólo en una pequeña proporción en el lugar de origen y se exporta el resto, en su mayor parte a Europa, mediante superpetroleros y grandes líneas de oleoductos. El petróleo y sus derivados es la única actividad industrial de importancia (la industria no llega a ocupar al 15% de la población activa), que está provocando el nacimiento de una proletariado industrial y urbano; y, al mismo tiempo, está transformando a los países productores, gracias a las enormes cantidades de divisas que aporta (2.694 millones de dólares en 1966).O. M. es una región claramente subdesarrollada, en la que el hambre domina aún en amplios sectores de la población; no obstante, la exportación de productos agrícolas continúa. La importancia creciente que está tomando la importación de bienes de equipo muestra el deseo de evolución de estos países, pero el pesado fardo de una población analfabeta y en crecimiento incesante, la falta de una infraestructura mínima y el colonialismo de que son objeto, por parte de los grandes trusts petrolíferos y compañías multinacionales, hacen que su desarrollo económico se vea seriamente dificultado.M. C. PEZZI CERETTO.
BIBL.: W. B. FISHER, Oriente Medio, Barcelona 1952; 1. BEAJEU-GARNIER, L’économie du Moyen-Orient, París 1969; P. BIROT y 1. DRESCH, La Méditerranée et le Moyen Orient, II, París 1955: H. LAURENS, La signification économique du Moyen Orient, París 1956; R. FURON, Le Proche Orient, París 1957.
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