Oporto (Porto) III. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Importante ciudad románica, de la que era famosa la muralla, su monumento conservado más antiguo es la bonita iglesia de Cedofeita, del s. XII, templo de una nave abovedada y ábside cuadrado, cuidadísimo en todos sus detalles. Del último tercio del mismo siglo data la catedral, gran edificio de tres naves y airosa fachada, pero demasiado mixtificado para que se reconozca su ser primitivo. Se conserva mejor el claustro gótico, de líneas modestas, pero de gran corrección, ya que del románico sólo quedan algunos arcos. No es posible censar aquí la riqueza contenida en la catedral, y nos limitaremos a mencionar el notable sarcófago de Martinho Mendes y la deslumbradora capilla de la Salud. Este adjetivo -deslumbrador-, que tanto conviene a los monumentos de O., es de especial aplicación en el caso de la iglesia de S. Francisco, originariamente gótica, del s. XIII, tiempo del que conserva su ejemplar organización absidal, en tanto que su interior fue recubierto de la más espléndida y fulgurante decoración barroca, que no deja de alternar con algún incomparable aditamento manuelino.El barroco fue bien generoso con O., y los retablos de los templos de los Carmelitas y de S. Benito de la Victoria lo proclaman. La torre más característica en la fisonomía de la ciudad es la de los Clérigos, de estructura dieciochesca, obra de Nicola Nasoni (m. 1773). Un último y gran edificio religioso es la iglesia de la Venerable Orden Tercera de S. Francisco, muy noble construcción, arcaica para su tiempo, alzada entre 1792 y 1805, y avalorada por las pinturas de Francisco Vieira Portuense (1765-1805). El posterior engrandecimiento de O. no ha hecho sino compenetrar sus viejos monumentos, los citados y muchos otros, con un porte de ciudad moderna, acaso en este aspecto la más responsable de todo Portugal.J. A. GAYA NUÑRO.
BIBL.: J. A. FERREIRA, Porto, Oporto 1957.
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