Ojo I. Fisica. FÍS.
Categoria:
Física
El o. desde un punto de vista físico se estudia en la rama de esta Ciencia titulada óptica fisiológica. En ella se pueden distinguir dos directrices claras; una que lo estudia como instrumento óptico y otra como receptor.El o. como instrumento es un sistema óptico prácticamente centrado, compuesto por dos lentes (v.) principales: la córnea y el cristalino. La primera-, con un índice de refracción 1,376, está situada entre un medio de índice 1 (el aire), que corresponde al espacio objeto, y otro de índice 1,336 en el espacio imagen (humor acuoso). Esta lente tiene un radio de 8 mm. (Helmholtz).La segunda lente, el cristalino, con índice 1,42 (medio) está situada entre dos medios de igual índice (1,336) acuoso y vítreo que la bañan por ambos lados, y radios de 10 y 6 mm. en sus superficies anterior y posterior, respectivamente.Los estudios sobre miles de ojos han -dado las cifras de la tabla I. Sobre estas cifras, aplicando las fórmulas de los sistemas ópticos centrados, podemos definir ópticamente el 0. tipo como instrumento de las características expresadas en la fig. 1. Datos estos que permiten calcular tamaño de imágenes, etc., aplicando las fórmulas generales de la óptica geométrica y para ello hemos de tomar el vértice corneal (punto al que es fácil de llegar en la práctica) como punto de referencia.Si queremos esquematizar más, podemos considerar el llamado o. reducido (fig. 2).En estos o., cuando el foco imagen se corresponde con la retina se llama emétrope. Si esto no ocurre sino que la imagen se forma antes de ésta, se llama o. miope, y si se forma detrás, hipermétrope. Las diferentes combinaciones de estos tres casos en los diversos meridianos produce lo que se llama astigmatismo (v. ABERRACIÓN, 2).Para su corrección, en los o. que padecen estos defectos, se emplean lentes negativas, positivas o astigmáticas, respectivamente. Se deberá tener muy en cuenta la distancia de ellas al o. (ordinariamente 12 mm.).De las aberraciones (v. ABERRACIÓN) en general las que afectan al o. son la esférica y la cromática, pero debido al diámetro de la pupila que existe en visión diurna (2,5 mm.) son despreciables. En la visión nocturna la deformación de la imagen que se produce no es percibida en esas condiciones.La pupila del o. cumple los mismos fines que la pupila de otro instrumento óptico y se regula por el reflejo fotomotor (contracción a la luz), el reflejo a la convergencia de los o. y el reflejo psicosensorial (a estímulos psicológicos).Una propiedad del o. como instrumento es poder variar el enfoque mediante la contracción del músculo ciliar que disminuye la tracción que la zónula de Zinnejerce sobre la cápsula del cristalino (v. II). Ésta, que es elástica, modifica así su forma, aumentando su potencia. Esta propiedad se llama acomodación y está en relación con la convergencia (v.t. óPTICA 1,4). Esta última se mide en ángulos métricos (inversa de la distancia en metros a que convergen los ejes visuales). La pérdida de la acomodación se llama presbicia.
Descrito el o. estático de una forma esquemática, pasamos a considerarla como órgano sensitivo. Al llegar el estímulo (porción visible del espectro luminoso) a la retina y dentro de ésta a las células sensitivas, conos y bastones (v. II), se desencadena el proceso visual. El primer acto consiste en una degradación por los fotones (v.) de los fotopigmentos que estas células contienen (rodopsina para los bastones, que es el más estudiado, y cianopsina e iodopsina para los .conos). Estos pigmentos se regeneran en la oscuridad, lo que produce el fenómeno de adaptación a esta circunstancia (mayor .sensibilidad al aumentar el tiempo de permanencia en ella, llegando hasta los 45 min.). Este primer paso desencadena la transmisión nerviosa del estímulo a los centros visuales.En el interior del o., en la retina, tiene lugar una primera codificación de los estímulos, hasta que en sucesivas etapas se convierte en sensación definida y concreta. Esta codificación se manifiesta por: fenómenos de sumación espacial (ley de Ricco: luminancia x área = constante; dentro de ciertos límites variables, por ej., a 7° extrafoveal se cumple en un test que no sobrepase los l0’ de diámetro; y ley de Piper: luminancia x área = constante) y de sumación temporal (ley de Bursen-Roscoe: luminancia x tiempo = constante; v. FOTOMETRíA), efecto Purkinje (máxima sensibilidad nocturna -escotópica- a longitud de onda de 510 m. y diurna -fotópica- a 550 m.) y frecuencia crítica de fusión (una luz intermitente se ve como continua si pasa un límite de frecuencia, p. ej., 60 ciclos en visión fotópica y foveal), así como visión escotópica y fotópica. Se entiende por visión escotópica la que ocurre dentro de límites escotópicos (luminancias desde 10-6 nits. a 10-3 nits.); visión fotópica a la que se efectúa en límites de iluminación fotápcos (10-3 nits. en adelante); existe una zona mal definida en que actúan ambos mecanismos fotópico (conos) y escotópico (bastones) y se llama visión mesópica (se puede considerar de 10-3 a 10 nits.).Estos procesos y otros menos elementales se estudian por medios psicofísicos y electrográficos (por ej., estudio de la diferencia de potencial entre distintos puntos del ojo). Se denomina electrorretinograma (ERG) al obtenido con electrodos en córnea y periferia del ojo, análogo al electrocardiograma y electroencefalograma.A. GARCÍA-FRANCO SOUTO.
BIBL.: GIL DEL Río, óptica Fisiológica Clínica, 1966; 1. LE GRAND, Optique Physiologique, París 1967; A. GARCÍA-FRANCO, Integración retiniana para distintas extrafovealidades, "Arch. Soc. Oft, M. A.", XXV (1965); ID, Influencia de la luminancia en la determinación de la aniseiconía, "An. Fís. Quím.", 60 (1964), 127; ID, Aniscicómetro Espacial, "Bol. Soc. Oft. de Madrid" (1966).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.