Noticia MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
La palabra n. expresa el contenido más común y general de los instrumentos informativos. Si éstos (v. INFORMACIÓN; PERIODISMO) realizan una constante labor de información masiva, proporcionando a todos el conocimiento de lo que acontece, al ocuparse de la realidad no hacen otra cosa que aplicarle un tratamiento que consiste en narrar los hechos, describir los escenarios, personas y demás circunstancias que se dan cita en ellos, y orientar acerca de esos hechos con las opiniones de los periodistas o con las que tales acontecimientos merecen a personas singulares, a grupos sociales o a la sociedad en su conjunto (V. OPINIÓN PÚBLICA).Los instrumentos de información contemporáneos, especialmente la prensa, la radio y la TV, y, en menor medida, el cine informativo, se ocupan de los hechos y de los comentarios de esos hechos aplicando a cada acontecimiento una técnica informativa distinta, un género periodístico adecuado (v. PERIODISMO II y IV-VI, y IOs diversos artículos dedicados a PRENSA) y seleccionándolos (hechos y comentarios) según el tipo de medio de comunicación y los intereses varios del público a que cada uno va destinado.La noción primera de n. es "conocimiento elemental". De aquí que dar una n. no es más que proporcionar a otros una referencia sumaria de algo. El oficio, hoy profesión, de dar n., de hacer partícipe a un público de un mensaje, de un saber relativo a cualquier campo de la realidad, mediante n. de hechos o de comentarios de esos hechos, es propio de los periodistas, unos profesionales técnicamente especializados para informar de la realidad a los demás a través de cualquiera de los medios de comunicación social, singularmente la prensa, la radio y la TV (V. PERIODISMO IX).Esta noción primera de n. y todo el análisis que se hace a continuación deben entenderse referidos también a la n. gráfica: impresa, filmada y televisada. La fotografía impresa -captación de una imagen en reposo-, el reportaje gráfico -serie de imágenes en reposo- y las imágenes filmadas en movimiento -proyectadas o televisadasson también n.; son los tratamientos técnicos de la realidad propios de los modernos instrumentos electrónicos de información y del periodismo gráfico (V. TELEVISIÓN; NOTICIARIOS; TELEFILME; REVISTA; SEMANARIO).Definición de noticia. Habida cuenta de esta primera aproximación, desde las ciencias de la información la n. ha sido objeto de multitud de estudios y definiciones: unas estrictamente científicas, otras más estrechamente ligadas al ejercicio práctico del periodismo. Por eso pueden encontrarse definiciones de n. para todos los gustos: unas establecidas a partir de los cometidos especializados de las diversas ciencias que se ocupan de la n. y de la información; otras fruto de las más varias experiencias profesionales en la prensa, la radio y la TV.Uno de los modernos creadores de las ciencias de la prensa en Alemania, el prof. de Berlín E. Dovifat, ya fallecido, decía que "las noticias son comunicaciones sobre hechos nuevos surgidos en la lucha por la existencia del individuo y de la sociedad" (v. o. c. en bibl.). Para Dovifat, la n., por tanto, es algo que tiene que ver directamente con el hombre, con la vida del hombre. Por eso no es n. el acontecimiento que no se relaciona, que no influye en la vida humana; un hecho natural, p. ej., el desbordamiento de un río, la caída de un meteorito, el desplazamiento de una montaña, etc., por grandes que sean las trasformaciones que puedan producir en un escenario geográfico concreto, no constituyen n. si se dan en un lugar donde no son observados por el hombre, que es el que puede, medir la trascendencia que tales hechos naturales tienen para la Humanidad. Si tales hechos suceden en un escenario geográfico poblado, aunque sus dimensiones sean menores, al incidir directamente en el hombre, constituyen n. En este mismo sentido, Dovifat entiende que la n. necesita: 1) ser de utilidad y valor para el receptor; 2) Ser nueva (V. ACTUALIDAD PERIODÍSTICA), recién trasmitida; y 3) ser comunicada a través de un tercero que, de una manera u otra, volcará sobre la n. la impronta de su propia subjetividad.La utilidad pública de la n., que excluye desde un punto de vista ético la violación de la intimidad, y la evidente influencia subjetiva del profesional de la información en la n., determinan una relación muy estrecha entre la n. misma, los intereses del lector -telespectador o radioyente- y la labor técnica de los periodistas que siempre, dada la incapacidad de difundir todas las n., han de realizar previamente una selección valorativa de la n. a difundir. Esta relación, nAector-periodista, ha determinado históricamente muy variadas interpretaciones y definiciones profesionales de la n., que tienen de común su referencia al interés periodístico, que, determinado por los propios periodistas, ha de coincidir con los gustos del público. De aquí que los fines de la prensa y demás medios de información hayan de coincidir con los intereses del público para que la difusión o la audiencia del medio informativo pueda tener lugar. Cuando esta coincidencia no se da, decrece la difusión, y el medio, muy especialmente el periódico, desaparece o arrastra una vida artificial sostenida por medios económicos anormales.En esta línea de entendimiento profesional de la n., algunos periodistas españoles se han aventurado a dar su definición: "Noticia es lo que los periodistas creen que interesa a los lectores. Por tanto, noticia es lo que interesa a los periodistas". "Noticia es todo lo que el lector necesita saber". "Las noticias son la narración de los últimos acontecimientos que interesan al mayor número de lectores sin conexión con dichos hechos". "Noticia es lo que interesa a más de cinco mil lectores", etc. Los tres elementos básicos de estas definiciones profesionales, más o menos perfectas, más o menos acabadas, o incompletas, son: el interés del público, la actualidad, los últimos acontecimientos y una referencia a la cantidad del público interesado, a la amplitud del interés periodístico.En estas definiciones profesionales, por tanto, se incluyen los dos elementos básicos de toda n.: el tiempo, la referencia a la actualidad, al carácter reciente del hecho, y el espacio, la proximidad (V. PERIODISMO III), que, entre otras circunstancias, sirve para establecer la sistemática más clara en el complejo e inabarcable mundo de la n.: las n. locales, regionales, nacionales e internacionales, de importancia tan decisiva en la confección de los contenidos noticiosos de todos los medios informativos, tanto impresos como audiovisuales.El profesor español J. Ortego acuñó una definición de n. que supone una síntesis de las aproximaciones profesionales y de las teorías científicas clásicas: "Noticia es todo acontecimiento actual, interesante y comunicable" (v. o. c. en bibl.). En esta definición, de gran utilidad, dada su amplitud conceptual y su concreción formal, los aspectos a considerar son cuatro: el hecho en sí, el acontecimiento, que tiene su propia sustantividad sea o no convertido en n.; la actualidad, que es lo que convierte al hecho en n., constituyéndose en elemento esencial; el interés, que viene a ser el valor añadido al acontecimiento por su actualidad, y la comunicabilidad, que no -es sólo el fin de la n., sino también su límite. La comunicabilidad ha de ser entendida como la aptitud del hecho para ser comunicado en forma de n., es decir, su capacidad de ganar el interés público, su cualidad de ser interesante, de perfeccionar y hacer bien al receptor de la n. -aquí radica el criterio ético de selección y tratamiento de los hechos- y de reunir todos los requisitos para que la n. sea periodística en razón de su contenido y de su repercusión pública.Los elementos del contenido de la noticia. El contenido propio de los instrumentos informativos es toda la realidad: todo acontecimiento puede convertirse en n. en la medida en que reúna las condiciones y requisitos que se acaban de señalar. No obstante, es la incidencia de los hechos en la vida del hombre lo que fundamenta el interés público por cada hecho noticiable, la circunstancia determinante que debe guiar la selección, valoración y presentación de las n. Lo que, por otra parte también, exige la diversificación de la prensa en tipos según los niveles del público (v. PERIODISMO I) y la diferenciación de los distintos instrumentos de comunicación (v. COMUNICACIÓN SOCIAL) en razón no sólo de las exigencias técnicas de cada uno de ellos, sino también de las diferentes características psicológicas de sus públicos específicos.La circunstancia comprobada a lo largo de toda la historia del hecho informativo de que los periódicos primero y los instrumentos audiovisuales más tarde se han esforzado siempre en abarcar progresivamente un mayor número de n., procedentes cada vez de ámbitos más lejanos, responde a la pretensión de universalidad, que está en el centro mismo de toda actividad informativa (v. PERIODISMO III). Los instrumentos de la información contemporánea, el procurar recoger y comentar n. de lugares geográficos alejados, no amplían sólo un contenido, amplifican también el número de sus posibles receptores, con lo que la universalidad de los contenidos se sitúa en paralelo con la universalidad de los receptores. Y esta universalidad, nutrida siempre de n., y de comentarios a esas n., analizada en profundidad, se refiere igualmente a la diversidad temática de la n.; todos los hechos de todos los hombres y en todos los lugares pueden ser susceptibles de ser convertidos en n., para los instrumentos de información general o para los medios especializados: económicos, políticos, científicos, culturales, etc. (v. PERIODISMO V).Tal característica de universalidad se funda, precisamente, en la riqueza de contenido de la n. y en su incidencia en el hombre. El autor norteamericano Karl Warren (v. o. c. en bibl.) elaboró una teoría acerca del contenido múltiple de la n. que, adoptada al periodismo de lengua castellana por J. L. Albertos (v. o. c. en bibl.), se estructura fundamentalmente sobre el paralelismo del contenido de la n. con la totalidad de la vida humana. En este sentido, la contribución más profunda de la información en el desarrollo social se asienta, precisamente, en su triple acción a través de la difusión de n. La n., los elementos del contenido de la n., explican al hombre la realidad de su presente, le proporcionan una dimensión de su futuro y ejercen una función de fraternidad entre los hombres al establecer entre ellos una relación cordial por el conocimiento mutuo de su vida y de sus hechos. La teoría Warren-Albertos entiende así que la n. explica el presente y previene el futuro, al hacer información de actualidad -la narración y descripción del presente cotidiano- y al tratar de averiguar las consecuencias de los hechos del presente, función propia del comentario editorial en todos los instrumentos informativos. En tercer lugar, la n., al servir de instrumento de conocimiento de los hombres de un mismo presente -los contemporáneos-, desempeña también un papel de acer-. camiento mutuo, indispensable para la comprensión universal.Las dos líneas de fuerza que alimentan esta triple función de la n. -explicación del presente, previsión del futuro y establecimiento de una relación fraternal entre los hombres- son la proximidad y la actualidad. La primera, inmediación en el espacio, y la segunda, inmediación en el tiempo, que están en el centro mismo de toda acción informativa y son elementos imprescindibles del contenido de la n. Al contemplar la repercusión pública de la n. a la luz del ser social del hombre, su tercera función de servir de lazo fraternal se basa, según esta teoría, en los componentes del interés humano: aquellos aspectos más humanizadores de la exposición de los hechos que se consideran imprescindibles para ganar auna amplia masa de lectores o de seguidores de los medios audiovisuales. Estos componentes son: relevancia personal, "suspense", sexo, emoción, rareza y conflicto, con los que Warren explica el interés humano de la n. como el principal ingrediente de toda buena labor informativa.
Pero este esquema no agota las posibilidades explicativas de la n. como núcleo de la información y como reflejo exacto de la vida humana. Además de dar cuenta del presente, y de acercar a los hombres de ese presente, y de prevenir las consecuencias de los hechos como manifestación también del progreso humano, entre los elementos del contenido de la n. debemos añadir las causas: el porqué de los hechos, que es actualmente una de las técnicas del periodismo impreso más aptas para complementar la labor informativa de la radio y la TV.Toda n. bien concebida y redactada ha de ser la combinación del qué, quién, cómo, cuándo, dónde, para qué y por qué, es decir, la n. ha de dar a conocer: primero el qué, la esencia de la n. sin la cual ésta no es tal; segundo, las circunstancias de persona, modo, tiempo y lugar, quién, cómo, cuándo y dónde; tercero, las consecuencias, para qué; y cuarto, las causas, por qué. Cuando se dan todos los elementos, nos encontramos con la n. perfecta: aquella que explica el presente y todas sus circunstancias, previene el futuro y analiza el pasado en su proyección actual. En esté cuádruple esquema de elementos, los que hemos designado específicamente como propios del interés humano, los ya citados: relevancia personal, "suspense", sexo, emoción, rareza y conflicto, se pueden dar en uno u otro -de los aspectos temporales de la n.: en los que hacen referencia al pasado (por qué), al presente (las circunstancias de quién, cómo, dónde y cuándo) o al futuro (para qué). Una tal amplitud en el contenido de la n., que lleva en sí el presente (la actualidad), el futuro (las consecuencias de los hechos) y el pasado (las causas), explica que todos los instrumentos de la comunicación social tengan en la n. su núcleo, la razón principal de su existencia y la explicación básica de-su carácter radicalmente social.A. BENITO JAÉN.
BIBL.: K. WARREN, Modern News Reporting, Nueva York 1951; E. DOVIFAT, Periodismo, I, 2 ed. México 1960; J. L. ALBERTOS, Redacción periodística, Pamplona 1963; G. C. BASTIAN, Editing the Day’s News, Nueva York 1963; N. GONZÁLEZ Ruiz y oTRos, Enciclopedia del periodismo, 4 ed. Barcelona 1968; J. M. GARcfA-Hoz, Los elementos de la noticia, Pamplona 1966; R. CLAUSSE, Le journal et L’actualité, 2 ed. Verviers 1967; J. ORTEGo COSTALES, Noticia, actualidad, información, Pamplona 1966; A. FAus BELAu, La ciencia periodística de Otto Groth, Pamplona 1966; A. BENrro, Lecciones de Teoría General de la Información, Madrid 1972.
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