Noticiarios I. Cine MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
El cine nació siendo un vehículo de información. Cuando el invento de los hermanos Lumiére (V.) dio sus primeros frutos (1895), se limitó, simplemente, a reproducir escenas de la vida real: -La salida de los obreros de una fábrica, la llegada de un tren a la estación... Sólo al tomar conciencia de sus grandes posibilidades artísticas y técnicas, la cinematografía empieza a recrear la realidad, a introducir la fantasía y la ficción, aunque siempre conservó una especie de añoranza de sus primeros tiempos, por lo que el realismo sería una constante a lo largo de su historia. Se pueden distinguir, desde los comienzos de la cinematografía (v.), dos líneas clara-mente diferenciadas: el cine informativo (el cine-periodismo, el cine-noticia, por decirlo así) y el cine de argumento, el cine de ficción.
Antecedentes. Hasta 1904, año en que se funda en Francia la primera Société d’Informations Cinématographiques, no se puede hablar en sentido estricto de n., diarios o revistas cinematográficos. Los pioneros del cine (los hermanos Lumiére y Gaumont en Francia, R. W. Paul en Inglaterra, Dickson en los Estados Unidos, etc.) recogen con sus cámaras hechos noticiables, sucesos, que luego son proyectados en las nuevas salas cinematográficas solos o formando programa con las primeras películas de argumento. Estos primeros filmes son, en realidad, "fotografías en movimiento" en las que no se ha introducido arreglo ni manipulación alguna. Ahora bien, a medida que el cine empieza a utilizar su propia técnica, el arte cinematográfico se convierte en una industria que exige costosas instalaciones y una labor en equipo (v. ESTUDIOS CINEMATOGRÁFICOS). Por otra parte, el cine descubre también su importancia como vehículo de información y comienzan a surgir las primeras empresas y sociedades editoras de n. cinematográficos: Pathé Journal (1908), Gaumont Actualités y Éc1air Journal en Francia; Pathé News (1910) en Inglaterra; Bufa en Alemania; Mutual Weekly en los Estados Unidos, etc. Todos estos n. se caracterizan ya, desde el principio, por su intento de ofrecer temas de actualidad mundial con la mayor rapidez posible, dentro de una cabecera y formato determinados y con una duración y periodicidad fijas, es decir, las características propias de lo que en seguida se llamará la presse Jilmée (prensa filmada).La Edad de Oro de los noticiarios cinematográficos. El rápido proceso de industrialización del cine hizo desaparecer muy pronto algunas pequeñas empresas o productores independientes que habían comenzado a editar sus propios n. cinematográficos en diferentes países. El fenómeno fue muy parecido al de la formación de las grandes agencias internacionales de noticias, ya que, en un régimen de mercado libre, las empresas de los países menos desarrollados no podían competir con las grandes productoras creadas en las naciones más poderosas y ricas, editoras de n. que disponían de toda clase de medios técnicos, cada vez más costosos, y de una red de oficinas y corresponsales en todo el mundo. Tal situación se agudizó con la aparición del cine sonoro (1927), que complicaba sustancialmente las técnicas de montaje y revelado y exigía nuevas y grandes inversiones. Surge así la época dorada de los grandes n. internacionales que, aunque adscritos a una nacionalidad determinada (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, etc.), realizan versiones en diferentes idiomas, distribuyen sus copias en numerosos países y en algunos de ellos incluso las editan. Tal es el caso de los norteamericanos Fox Movietone y Paramount, de los franceses Pathé Journal y Gaumont Actualités, del alemán UFA y del italiano Luce.Esta situación se prolonga hasta la II Guerra mundial, que introduce un cambio sustancial, ya que la ola de nacionalismo que la conflagración desata hace que numerosos países deseen tener sus propios órganos de información cinematográfica, sea por razones de seguridad, para evitar el influjo de la propaganda extranjera o para disponer de un poderoso medio de propaganda política. En consecuencia, se crean nuevos n. cinematográficos, generalmente estatales o directamente subvencionados por el Estado. Tal es el caso de los países socialistas, de los nuevos Estados independientes de Asia y África y de algunos países de Iberoamérica. Así nacen, entre otros, NO-DO (España 1943), Polska Kronika Filmova (Polonia 1944), Kinokronika (Bulgaria 1944), Novosty DNJA (URSS 1944), Ty-zden Yo FiIme (Eslovaquia 1945), Filmske Novosti (Yugoslavia 1945), Magyar Filmhirado (Hungría 1947), Actualités Tunisiennes (1956), Actualités Marocaines (1958), Actualités Algériennes (1963), Mirror of the Philippines, etc.También en Europa occidental, junto a otros ya existentes, como el holandés Polygoon o Cine-Journal Suisse, aparecen nuevos n. cinematográficos que, casi siempre, vienen a sustituir a los desaparecidos en los avatares de la guerra: Defa-Wochenschau (Berlín Occidental 1946), Blick in die Welt (Alemania Federal 1947), Austria Wochenschau (1949), Belgavox (1950), etc. No obstante, a pesar de esta proliferación de n. cinematográficos, en la década de los años cincuenta su época dorada está a punto de terminar, pues ya se vislumbra un fuerte competidor en el campo de la información audiovisual: la televisión (v. III).El noticiario cinematográfico tras la aparición de la televisión. Si se tiene en cuenta que la televisión (v.) puede llegar a todos los países del mundo y es capaz de trasmitir en directo, en el mismo instante en que se produce, cualquier acontecimiento de resonancia nacional o internacional, es comprensible que el cine, como medio de información audiovisual, haya dejado de tener la importancia que poseía antes de la aparición de la misma, ya que ningún n. cinematográfico puede competir con la televisión en rapidez, difusión, frecuencia y duración de sus programas. "De donde evidentemente se deriva que el cine de información, si no encuentra- el modo de trasformarse profundamente está destinado a desaparecer" (Antonio Petrucci). De hecho, varios n. cinematográficos han desaparecido ya, especialmente en los Estados Unidos; entre ellos, uno de los colosos de la edad de oro, Fox Movietone, que sólo conserva su edición europea. La mayoría, sin embargo, han optado por la trasformación.Son cada vez menos los n. cinematográficos que siguen dando noticias propiamente dichas (se exceptúan los que continúan por razones de propaganda política), conscientes de que, en el campo puramente informativo, no pueden competir con la televisión. Los actuales n., por eso, se están convirtiendo en revistas cinematográficas que procuran atraer la atención del espectador mediante el uso de las nuevas técnicas cinematográficas (cinemascope, color, etc.), el descubrimiento de temas inéditos y el tratamiento de los mismos en forma original. No obstante, el porvenir del n. cinematográfico no parece asegurado con eso, por lo que muchas productoras o sociedades editoras de los mismos buscan una salida en una más estrecha colaboración con la televisión. En este sentido, y por iniciativa de la Cámara Sindical de la Prensa Filmada de Francia; se celebraron en 1955-56, en París, una serie de reuniones de los directores de los principales n. cinematográficos europeos con objeto de encontrar la manera de unirse para hacer frente a la dura competencia de la televisión. De esas reuniones nació la Asoc. Int. de Noticiarios Cinematográficos (International Newsreel Association, INA), que agrupa a las sociedades editoras, estatales o privadas, de los principales n. de Europa, Asia, África y América.Los miembros de la INA, además de ofrecer a la televisión de diferentes países gran número de programas filmados, intercambian habitualmente sus informaciones y reportajes, organizan pools de operadores para filmar los grandes acontecimientos mundiales y se enorgullecen de que sus n. o revistas sean contemplados, semanalmente, por 150 millones de espectadores. Cualquiera quesea el futuro del n. cinematográfico, puede decirse que éste ha cumplido plenamente su función histórica en una época en la que "ir al cine" era la única forma de "vivir" o "revivir" los grandes acontecimientos internacionales. Si se tiene en cuenta que unos 4.000 millones de personas siguen asistiendo al cine cada año, puede comprenderse la importancia que ha tenido y todavía tiene, desde el punto de vista sociológico, este medio audiovisual de comunicación de masas.
España e Iberoamérica. La primera exhibición cinematográfica tuvo lugar en Madrid el 15 mayo 1896 y corrió a cargo de Mr. Promio, representante de la Casa Lumiére. El programa incluía varias cintas cortas que eran auténticos reportajes: Un paseo por el mar, La avenida de los Campos Elíseos, El concurso hípico de Lyon, etc. Inmediatamente empiezan a surgir en el país cameramen, que ensayan con éxito este nuevo campo de la información filmada. Son los pioneros del cine español: Eduardo Jiménez Correas, Fructuoso Gelabert, Segundo Chomón, Antonio Cuesta, Alberto Arroyo, José Gaspar Serra, Ricardo Baños, etc. De sus informaciones cinematográficas, algunas llegaron a tener resonancia mundial, como una serie de operaciones del oftalmólogo español Ignacio Barraquer filmadas por Puigvert en 1905, el eclipse de sol de ese mismo año rodado en Tortosa por Segundo Chomón, el reportaje sobre el Tribunal de las Aguas, de Valencia de Antonio Cuesta, los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona (1909) filmados por Serra, o la serie de reportajes sobre la campaña del Rif de Ricardo Baños.Sin embargo, el n. cinematográfico propiamente dicho tarda algunos años en nacer y su vida es efímera. Studio Films, una de las productoras cinematográficas más prestigiosas de la época, edita, a partir de 1915, medio centenar de números de un n. titulado Revista Studiá. Poco después, en 1919, Cinematografía Española lanza un nuevo quincenal, Cinespa, cuya vida es también de corta duración. España, por entonces, no puede competir ya con los grandes n. mundiales, algunos de los cuales se editan en el país (como Fox Movietone) o distribuyen sus copias en castellano (Pathé Journal, Paramount, etc.). Esta situación se prolonga hasta la II Guerra mundial.El nuevo Estado español surgido de la guerra civil de 1936-39 (época en la que se introducen en el país los n. Luce y UFA, italiano y alemán respectivamente), ante la necesidad de sustraerse a la propaganda cinematográfica de ambos bandos beligerantes, funda, en 1942, la entidad NO-DO (Noticiarios y Documentales Cinematográficos) como un organismo autónomo vinculado, primero, a la Vicesecretaría de Educación Popular, y luego, a raíz de su creación en 1951, al Ministerio de Información y Turismo. El n. cinematográfico NO-DO, que sustituyó a todos los extranjeros, es, desde su fundación, de exhibición obligatoria en todas las salas cinematográficas del país (con excepción de las de Arte y Ensayo) y funciona en régimen de exclusiva nacional. Edita semanalmente dos versiones, A y B, cada una de unos 10 minutos de duración, una versión semanal para Portugal y otra para Iberoamérica. Hasta 1967 editaba, además, semanalmente, la rev. Imágenes, de exhibición voluntaria. NO-DO es también miembro de la INA y a partir de 1967 convirtió su n. en revista cinematográfica; introduciendo uno o varios reportajes en color. Por otra parte, el desaparecido Imágenes, en blanco y negro, fue sustituido por otras series de documentales en color (Imágenes del deporte, Imágenes del turismo, etc.), todas ellas de exhibición voluntaria.En Iberoamérica, la evolución del n. cinematográfico ha sido muy similar a la de España. Salvo algunos intentos, éstos empiezan a surgir después de la II Guerra mundial, para sustraerse al influjo de los Estados Unidos y como vehículos de afirmación nacional o de propaganda política. En su mayor parte, son editados por empresas privadas, algunas de ellas subvencionadas por el Estado, que colaboran también con las televisiones de sus respectivos países. Cabe citar, entre otros, los mexicanos Noticiero continental y Cineperiódico Nicoli, los venezolanos Noticiero nacional y Noticolor, los argentinos Sucesos argentinos y Argentina al día, el colombiano Actualidad panamericana y el peruano Noticiero de sucesos peruanos, todos ellos miembros adheridos a la INA.J. ESTEBAN PERRUCA.
BIBL.: A. DEL Amo, Historia Universal del Cine, Madrid 1945; I. LóPEZ CLEMENTE, Cine documental español, Madrid 1946; MINISTERIO DE INFORMACIÓN Y TURISMO, Noticiarios y documentales cinematográficos NO-DO, Madrid 1970; I. A. CARERO, Historia de la cinematografía española, Madrid 1949; C. FERNÁNDEZ CUENCA, Historia del Ciñe, Madrid 1948-50; R. GRIFFITH, The Movies, Nueva York 1957; L. JAcoB, The Rise of American Film, Nueva York 1939; P. ROTH, Documentary Film, Londres 1952.
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