Norte Grande (chile) GEOG.
Categoria:
Geografía
Medio físico. Prolongación austral del desierto peruano, la región de N. G. comprende dos provincias (183.378 Km’) absolutamente áridas. Tarapacá y Antofagasta. La sequedad compromete también al Altiplano (4.500 m. de altura media), y desborda hacia la vertiente oriental argentina. Entre los picachos andinos y el fondo oceánico adyacente, los desniveles son impresionantes: 14.700 m. entre el Llullaillaco (6.750 m.) y la fosa de Atacama, situada al SO de Antofagasta (-8.000 m.). Estas enormes diferencias de altura son el resultado de potentes movimientos tectónicos y orogénicos que generaron la cordillera de los Andes, la depresión intermedia y cordillera de la Costa, en dos etapas principales. Una, acaecida durante el Mesozoico, fue compresiva; en ella dominaron fuerzas tangenciales de sentido horizontal, que plegaron los sedimentos acumulados en la fosa del geosinclinal andino. La segunda etapa se inició durante el Mioceno. Fue una tectónica diferencial de bloques que fracturó la corteza terrestre, solevantó por empuje vertical varios compartimentos, e individualizó definitivamente, hacia el Pleistoceno, las unidades estructurales del Norte de Chile. Estos movimientos ascensionales generaron a lo largo de las líneas de fractura una fuerte actividad eruptiva central. De allí provienen los conos volcánicos de 5 y 6.000 m. de altura que bordean por el O la meseta altiplánica.El Altiplano desciende hacia el O por una superficie inclinada, de origen volcánico. Al pie surge una precordillera, llamada cordillera de Domeyko al S y Sierra de Huailillas al N. En la depresión que las separa se aloja el Salar de Atacama, el más extenso de sus congéneres cordilleranos. Al N. del Loa y al pie de La Sierra, se extiende un rosario de oasis pedemontanos mantenidos por reos desfallecientes o por resurgencias mezquinas. Este mismo sector fue en tiempo pasado una franja de vegetación arbórea pedemontana, la Pampa del Tamarugal (Prosopis Tamarugo), destruida en gran parte durante el s. XIX y primer cuarto del XX para hacer frente a las necesidades de combustible que exigía la industria salitrera. Hacia el océano el relieve se uniformiza y aparece una extensa plataforma ondulada, como la Puna, pero 2.500 m. más baja. Es la Pampa, cortada por algunas gargantas de ríos hoy desaparecidos. Sólo el Loa y los cauces que se encuentran al N de Pisagua logran llevar sus aguas hasta el mar.La cordillera de la Costa tiene un ancho medio de 50 Km., sus alturas máximas bordean los 3.000 m. En ella se encuentran numerosas depresiones sin desagüe, a menudo salinas, porque fuera del Altiplano, sólo las camanchacas costeras proporcionan algo de humedad. Las camanchacas son densas neblinas bajas, producto de la condensación de la humedad de las capas inferiores de la atmósfera en contacto con las aguas frías de la corriente de Humboldt.Población. El hombre aprovechó esa humedad para desarrollar los primeros núcleos de poblamiento. En la actualidad perdura esta característica. Los hombres se concentran en la costa, cuando lo permite la abrupta muralla litoral; en las franjas de escurrimiento transversal, en los oasis y en la alta meseta interior. En muchos de estos oasis (Chiu Chiu, Caspana, Peine) las condiciones de vida siguen siendo sensiblemente iguales a las de antaño. En ellos se encuentra sólo el 7% de la población de esas provincias y cultivan una superficie arable cercana a 13.000 Ha. El resto de la población vive centralizada en aglomeraciones estrictamente urbanas, cuyos antecedentes hay que buscarlos en la minería que actúa como precursora del poblamiento. Esta fijación suele ser transitoria y muchas veces desaparece junto a la extinción del mineral que la originó. Toda la historia de la ocupación urbana en el medio desértico repite el mismo esquema en las ciudades que no diversificaron sus funciones, pueblos de la pampa salitrera (Chacabuco, Pampa Unión, etc.), puertos monoexportadores de mineral (Pisagua, Cobija), Iquique, Antofagasta y otros núcleos urbanos del N. G. se formaron bajo el signo del salitre, y sólo su calidad de puertos diversificados le permitió sobrevivir. Antofagasta (v.), fundada en 1870 para servir de centro de embarque de los minerales del Salar del Carmen, tenía en 1907 casi 32.000 hab., 51.000 en 1920 y 112.421 en 1965. En cambio, otros pueblos declinaron o desaparecieron enfrentados al agotamiento del mineral o a la crisis económica provocando olas de paro.Economía. La economía del N. G. participa también del carácter espasmódico que define el desarrollo de su poblamiento. El salitre, llamado durante largos años "oro blanco", significó para Chile hasta 1918 un verdadero monopolio mundial. La explotación del caliche (mineral de donde se extrae el salitre) se inició en la provincia de Tarapacá. Las primeras exportaciones se hicieron a Europa y EE. UU. en 1830. A fines de 1860-70 las actividades se ampliaron a Antofagasta hacia la Pampa del Toco, Aguas Blancas y Taltal. El progreso y la estabilidad de la industria se mantuvieron hasta la I Guerra mundial. La invención del nitrato sintético, hecho por Bayer en 1917, y su desarrollo comercial produjeron el desquiciamiento de la industria salitrera chilena que experimentó una profunda crisis hacia 1930. La producción, de 1.433.700 t. en 1900, había alcanzado 2.913.000 t. en 1917. En 1932 no superaba 354.000 t. Con la Il Guerra mundial la producción repuntó y consiguió su nivel máximo en 1948 (1.787.740 t.). Luego volvió a decaer y se estabilizó hacia 1958 en una cifra cercana al millón de t. anuales. Esta producción se exporta casi totalmente y sólo representa el 3% de la producción mundial.El cobre ha tomado su relevo, como el salitre había tomado el de la plata. El cobre era conocido y explotado desde 1601, pero la producción a la escala mundial comienza sólo en 1842. Chile fue en 1850 el primer productor mundial y hasta 1880 proveyó de cobre a todos los países del mundo. A principios del s. XX sufrió una fuerte declinación. La intervención de importantes capitales norteamericanos favorecieron posteriormente su renacimiento. En el curso de este siglo, el cobre se ha trasformado en una de las principales fuentes de ingreso de divisas del país: Chile es el cuarto productor mundial. La más grande región productora de cobre es el desierto de Atacama. De 633.547 t. extraídas en 1964, más de la mitad provenía de este sector. Chuquicamata, a 3.150 m. de altura, es el yacimiento más grande de Chile y del mundo. Su explotación está en manos de la compañía norteamericana Chile Exploration Co., filial de la Anaconda Copper Co. Descubierta en 1910 y puesta en explotación en la década siguiente, tiene reservas colosales: 85’0 millones de t. de metal aprox., además de dos apreciados subproductos: el molibdeno, y el oro. La mina Exótica, adyacente a Chuquicamata, en la cual se han iniciado (1968) los trabajos de eliminación de la capa estéril que cubre el mineral, hace más sólida aún la minería de este sector.
El litoral se valoriza muy recientemente, mediante intentos de industrialización de los puertos y la explotación de los recursos del mar. El desarrollo de las actividades pesqueras fueron el resultado de recomendaciones que expertos de la FAO hicieron al Gobierno de Chile en 1959 y de medidas de política económica destinadas a solucionar la difícil situación derivada del cierre de las últimas oficinas salitreras de la región de Iquique. Diversos privilegios acordados a la región atrajeron capitales y el litoral norte pasó a ser en breve plazo la zona de mayor producción de harina y aceite de pescado del país, utilizando como materia prima la anchoveta (Engraulis Ringens). En seis años (1961-66) la producción de Iquique subió de 21.510 a 123.043 t.; el número de fábricas, de 3 a 23; la flota pesquera, de 1.429 t. de registro bruto (1961) a 20.558 en 1965; la población, de 50.655 hab. en 1960 a 90.000 en 1964. Las exportaciones tuvieron también un acelerado impulso. En 1963 Chile era el quinto exportador mundial de harina de pescado cuyas ventas representaban la cuarta fuente de divisas del país; luego de una grave crisis en 1965, Chile ocupa el séptimo lugar mundial en 1966.R. SANTANA AGUILAR.
BIBL.: S. SEPÚLVEDA, Regiones geográficas de Chile, Santiago de Chile 1963; P. CUNILL, Geografia de Chile, Santiago de Chile 1963.
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