Nicaragua IV. Historia de la Iglesia. HIST.
Categoria:
Historia de la Iglesia
Evangelización. Por su posición central, N. quedaba influida tanto por Guatemala como por Panamá, aunque las jurisdicciones no correspondieran a esta posición. Las primeras expediciones llegaron de Panamá con Espinosa (1519) y, algo más tarde, Gil González y Dávila y Andrés Niño (1522). Estos últimos regresaron en 1523 y se habla de 32.000 indios bautizados. En 1524 volvió Francisco Hernández de Córdoba, que fundó Granada y León, las bases antiguas de N.; todos éstos dependían de Pedrarias Dávila. El cacique Nicarao se bautizó con muchos de los suyos. Pasó por allí fray Bartolomé de Las Casas (v.) procedente de Santo Domingo, pero se dirigió a Guatemala y México. La Audiencia de los Confines de Honduras, Guatemala y N. radicó al principio en Comayagua y pronto pasó a Guatemala. A fines del s. XVI León tenía 150 vecinos españoles, Granada 200, Nueva Segovia 40, Realejo 30. León, sede del obispado, cambió de emplazamiento el 2 en. 1610. Asentada antes cerca del lago, se trasladó a nueve leguas al poniente, con los consiguientes trastornos civiles y eclesiásticos.Fray Juan de Gante envió una relación a Carlos V desde Granada de N. en 1541 acerca de sus trabajos y de los de sus compañeros de misión Castillo y Aragón, franciscanos. Algunos de éstos habían entrado allí en 1527. En 1575 se fundó la provincia religiosa de San Jorge con N., Honduras y Costa Rica. En el s. XVII evangelizaron la región de Nueva Segovia. Los ingleses dificultaron después la evangelización de la costa atlántica y crearon pequeños grupos disidentes en Bluefields y su comarca. Con la ayuda del primer obispo de N. fundaron los dominicos una casa en León, hacia 1531;’ pronto hubo otro convento en Granada, aunque no duraron mucho allí y más tarde hubo que volver a empezar. En el s. XVIII hay noticia de pequeños conflictos entre los gobernadores y los obispos acerca de las supersticiones de los indios. Los mercedarios llegaron en 1528 con Pedrarias Dávila, que m. el 6 mar. 1531 en León, y a su entierro asistieron además de los clérigos, religiosos "de los monesterios de San Francisco e Santo Domingo e Nuestra Señora de la Merced", según escribe el lic. Castañeda a Carlos V el 30 mayo 1531.Breve historia de las diócesis más importantes. La diócesis de N., con sede en León, tiene una historia accidentada en sus primeros años. Carlos V formuló en 1527 una petición a Clemente VII para la erección de un obispado en N., declarada provincia, y presentaba como obispo a fray Pedro de Zúñiga, que murió antes de poder salir. Cuando se resolvió el conflicto entre Clemente VII y el Emperador, el Papa erigió el obispado de N. el 26 feb. 1531. Fue nombrado obispo Diego Álvarez de Osario, chantre de Panamá, con breve para poder tomar posesión antes de la expedición de las bulas, el 5 jun. 1531. Las bulas se expidieron el 3 nov. 1534 bajo Paulo III. Osorio duró muy poco como obispo, pues el 19 dic. 1536 alcanzó un breve para consagrarse con un solo obispo y dos dignidades, y un año después, el 5 dic. 1537, ya ha muerto y se nombra como sucesor a Francisco de Mendavia. Se sucedieron en poco tiempo varios obispos, de los que sólo citamos a fray Antonio de Valdivieso, O. P., asesinado por Hernando de Contreras en un motín de 1550, por haber sido privado de sus indios y de su gobierno. La mayoría de los obispos duró poco en esta sede por traslados frecuentes o muerte de sus titulares.Con la independencia quedó la sede vacante de 1817 a 1846, año en que llegó de San Salvador mons. Jorge Viteri y Ungo, que reanuda la serie. Le siguió mons. Bernardo Piñol (1854-67) y desde ese año mons. Manuel Ulloa (1868-78), mons. Francisco Ulloa y Larios (m. 1902) y mons. Simeón Pereira y Castellón. En 1913 hay una reorganización de la Jerarquía nicaragüense. Se crea el arzobispado de Managua, que tendrá como sufragáneas la sede antigua de León, reducida, y la de Granada, de nueva erección, con el vicariato apostólico de Bluefields. Además el arzobispo de Managua tendría un obispo auxiliar, que residiría normalmente en Matagalpa. Mons. Pereira continuó en su sede de León, y mons. José Antonio Lezcano y Ortega inauguró el arzobispado de Managua. Fue éste un gran cambio, que se imitó pronto en las demás Repúblicas centroamericanas. En 19 dic. 1924 se erigió la diócesis de Matagalpa con dos departamentos. El 17 dic. 1962 la de Estelí con otros dos, y unos meses antes, 14 ag. 1962, la prelatura nullius de Juigalpa, con otros dos. Los datos estadísticos de todas estas circunscripciones se resumen en el cuadro adjunto.Relaciones entre la Iglesia y el Estado. N. participó de la inquietud religiosa ocasionada por la independencia y la constitución de los nuevos Estados centroamericanos, con sus luchas civiles, confiscaciones de bienes eclesiásticos, expulsiones de sacerdotes y religiosos, y leyes más o menos anticristianas. Era obispo de N. fray Nicolás García Jerez, que se negó a jurar el nuevo orden constitucional por la actitud religiosa que había tomado. Poco después, en 1825, falleció en Guatemala. Había un clero relativamente numeroso, pero que empezó a decaer por expulsiones, vacante episcopal prolongada y luchas diversas, que imposibilitaron la marcha normal del seminario. Después de varias vicisitudes se firmó el Concordato de 1861, aunque pronto vino la, separación de la Iglesia y del Estado, con cierto reconocimiento de la personalidad de la Iglesia. En 1894 protestó el obispo Ulloa y Larios contra la legislación anticristiana de Zelaya y corrió peligro de expulsión. La Constitución de 1 nov. 1950 mantiene la separación de Iglesia y Estado, no reconoce ninguna religión oficialmente, dispone que no puede haber leyes que favorezcan o limiten cultos determinados. La realidad ha superado a veces la letra de las leyes en cuestiones de enseñanza, matrimonio, etc. Se ha llegado de parte católica a crear una Federación de Enseñanza. Hay nunciatura apostólica y embajador de N. ante la Santa Sede. Según mons. Basilio Plantier, que vivió muchos años en Centroamérica, en 1953 N. ofrecía un aspecto eclesiástico bastante favorable, con episcopado y clero valiente, que se había opuesto en ocasiones al poder. Había ido aumentando el número de religiosos que trabajaban en el país, especialmente en tareas de enseñanza.Situación actual. Tiene N. las dificultades inherentes a la especial situación religiosa de la América hispana. Escasez del clero, no compensada por la aportación extranjera, sobre todo española; explosión demográfica que acentúa esa desproporción y toda clase de influjos, muy sensibles en una situación social vulnerable. El pueblo responde al estímulo religioso, como se vio en la Misión de Managua, que regularizó alrededor de 4.000 matrimonios, bautizándose unos 8.000 niños y distribuyéndose 19.000 comuniones hace algunos años. Juan XXIII dirigió una carta a N., con ocasión del término de las Misiones en la nación, el 1 en. 1960.LEÓN LGPETEGUI.
BIBL.: A. AGUILAR, Reseña histórica de la diócesis de Nicaragua, León 1927; L. A. CABRALEs, Historia de Nicaragua, 2 ed. Managua 1938; B. PORTAS, Historia de Nicaragua, Managua 1918; Relaciones históricas y geográficas de Centroamérica, Madrid 1908; Ann. Pont. 1973.
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