Nibelungos, Canción de los MÚSICA
Categoria:
Música
Canción de gesta de ca. el 1200, de autor desconocido de la región austro-bávara. Ha llegado a nosotros en 34 manuscritos en parte completos y en parte mutilados, de los cuales los tres más antiguos son del s. XIII y ofrecen la base más importante para su investigación. El ms. A (2.316 estrofas, Bibl. del Estado de Baviera, Munich) fue considerado por Karl Lachmann, el verdadero iniciador de la investigación sobre los N., como el más cercano al original. Otros investigadores posteriores, entre ellos Andreas Heusler, consideran más fiel al original el ms. B (2.376 estrofas, Bibl. de San Gallen). El ms. C (2.442 estrofas, Bibl. Real de Eschingen del Danubio) varía en su frase final "daz ist der Nibelunge liet" ("ésta es la canción de los Nibelungos"), que es distinta de la frase que aparece en los ms. A y B "daz ist der Nibelunge nót" ("éste es el fin de los Nibelungos"), que ha hecho suponer que se trata de dos grupos diferentes.El tema de la canción de los N. se origina en dos ciclos de leyendas independientes entre sí: el de los burgundios y el de Brunilda-Sigfrido, que fueron combinados por el poeta de los N. Estas dos partes se reconocen claramente. El corte está en la estrofa 1.143. De las partes trasmitidas por la literatura nórdica, con las canciones de Sigurd (Sigfrido), las de Atli (Atila-Etzel), de la Edda del s. IX al XII, y otros textos sueltos, Andreas Heusler ha reconstruido el árbol genealógico de la canción de los N. Considera que la parte más antigua es una canción de Franconia sobre Brunilda del s. V o VI, y una canción, también de Franconia, sobre los burgundios del s. V, que nos han sido trasmitidas de forma tan reducida como las demás partes de este tronco.El contenido principal de la canción de los N. lo forman en la primera parte la historia de los burgundios, su vida en la corte de Worms, y en la segunda parte su ocaso en la corte del rey Etzel. Los nombres de la familia real burgundia están historiados, así como su total destrucción por los romanos y sus aliados los hunos en el 437. Los otros dos héroes principales de la primera parte, Brunilda, la esposa del rey Gunther, y Sigfrido, cuñado de éste, muestran fuertes rasgos míticos y no son demostrables históricamente. Sigfrido, el arquetipo del héroe radiante en la lucha contra las tinieblas, había vencido a los N., príncipes gigantes, apoderándose de su tesoro. Gracias a su matrimonio con Crimilda llevó el tesoro de los N. a la corte de los burgundios, donde permaneció incluso después de la muerte de Sigfrido. Eso fija la denominación de N. para los poseedores entonces de tesoros. El hecho histórico de la destrucción del ejército burgundio se ha reflejado en la leyenda mediante temas muy variados. En la canción de Atli de la Edda, el tesoro de los N. proporcionó el tema, en la canción de los N., el ocaso de los burgundios es la venganza de Crimilda contra los asesinos de Sigfrido.Las estrofas del poema de los N. constan de cuatro versos largos que riman en pareados y están divididos por una cesura. Cada estrofa tiene cuatro versos divididos cada uno de ellos en dos partes: anverso y reverso. Los anversos tienen siempre cuatro elevaciones; los reversos, tres; solamente el último reverso, cuatro, asegurando así la unidad métrica de la estrofa. Este estilo rígido de verso no se mantiene siempre. La forma de la estrofa del poema de los N. la encontramos ya en la canción de los Halcones de Kürnberger, y Walter von der Vogelweide la emplea en su canción Elegie (1237).La canción de los N. fue publicada por primera vez, de forma completa, en 1782. Karl Lachmann (1793-1851) cree que no se trata de la obra de un solo poeta, sino que son canciones sueltas, compuestas y representadas por músicos, que en el s. XIII fueron compiladas en forma de epopeya. Recoge así la teoría que Friedrich August Wolf expone respecto a las obras de Homero en su Prolegomena (1795). La "teoría de las canciones" de Lachmann ha sido refutada por Andreas Heusler (1865-1940), que demuestra que el paso de la canción a la epopeya significa un incremento del estilo, pero no una suma de canciones sueltas. Heusler mantiene que el autor de la canción de los N. es un músico culto. Friedrich Panzer (1870-1956) inició nuevas investigaciones, y señaló que la canción de los N. estaba más fuertemente arraigada a la vida literaria de su tiempo que lo que hasta ahora se ha supuesto y que se observan ya influencias de la épica nacional francesa en la formación de la temática. Otro investigador, Kurt Wais, ve una posible unidad entre la canción de los N. y la de los infantes de Lara.La investigación actual llega a ver en la canción de los N. una poesía independiente muy enraizada en el pensamiento medieval y que no ha de ser considerada como punto final de una cadena de canciones heroicas germano-paganas, como lo hace Andreas Heusler. Con ello ha vuelto a la actualidad la cuestión del autor, ya que la teoría de que fuese éste un músico no puede ser ya sostenida bajo este nuevo aspecto. Como quiera que el poeta de la canción de los N. debía de ser un hombre de los más cultos de su tiempo, se cree hoy que el autor sería un caballero o un culto funcionario de la corte, el cual es de presumir que hubiese vivido en el círculo del obispo Wolfger von Passau. Su anonimato se motiva probablemente por el tipo de poesía, ya que las canciones épicas y las epopeyas han sido trasmitidas siempre de forma anónima. Algunas referencias de personajes de la canción de los N. en Parsifal de Wolfram von Eschenbach (v.) nos ayudan a fijar la época de creación de la canción de los N. entre 1198 y 1204. Asimismo, los nombres orientales de Zazamanc y Azagouc, que aparecen tanto en la canción de los N. como en Parsifal, indican que ambas obras debieron de escribirse con una diferencia de poco tiempo. En la canción de los N. se mezclan posturas cristianas y germano-paganas. Los rasgos mítico-arquetípicos se encuentran en ellas tanto como los característicos de aquella corte y los típicos de su época. La postura hacia el cristianismo es superficial, ya que la conciencia de Dios existía sólo de forma latente. Los N. viven en su propio mundo, que no se apoya en la experiencia existencial cristiana, sino que es dominado en el mismo hombre por las fuerzas subterráneas del destino.EVA KIENITZ.
BIBL.: Nibelungensage und Nibelungenlied, trad. y ed. A. MEUSLER, Dortmund 1955; El cantar de los Nibelungos, Buenos Aires 1958; Los Nibelungos, Madrid 1963; G. WEBER, Nibelungenlied, col. Metzler, Francfort del Main 1964 (contiene bibl.); F. W. PANZER, Das Nibelungenlied: Entstehung und Gestalt, Stuttgart 1955 (buena intr.); W. KROCMANN y V. PRETZEL, Bibliographie zum Nibelungenlied una zur Klage, 2 ed. Hamburgo 1959.
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