Nerón, Claudio César
Categoria:
Biografía GER
N. en el 37 en Anzio. Sus padres fueron Agripina y Domicio Ahenobarbo. Fue adoptado por su tío Claudio, quien le concedió el imperium proconsular y le casó con su hija Octavia (53 d. C.). En el 54 fue proclamado por los pretorianos Emperador, a la muerte de su tío. Tuvo por consejeros en estos primeros años de su gobierno al prefecto del pretorio Burro y a Séneca (v.) el filósofo. Declaró en el Senado que se ocuparía de la política exterior y del ejército. Dio pruebas de crueldad desde el primer momento, al envenenar a su hermanastro Británico (55). Desde el principio, se observó un antagonismo entre Séneca-Burro y Agripina-Palante, este último liberto de la primera; ambos grupos representaban intereses contradictorios. La lucha terminó con la desaparición del segundo grupo.Política interior. Agripina se procuró una corte de seguidores, sobre todo oficiales de los pretorianos y de otros cuerpos, y miembros de la familia Julio-Claudia (v.). También se acercó a Burro. N. privó a su madre de la guardia y la arrojó del palacio imperial. Por consejo de Séneca, tuvo un encuentro con su madre, la cual consiguió que fuesen perseguidos los que propalaban que pretendía hacer Emperador a su cuñado Rubelio Plauto. En el 58, abandonó a su esposa estéril y entró en relación con la bellísima Popea Sabina, esposa de M. Salvio Otón, e intentó desembarazarse de su mujer, de costumbres irreprochables, que estaba apoyada por Agripina y era muy querida de los pretorianas, del pueblo, de Burro y de Séneca. Popea, que quería ser Augusta, convenció al Emperador para que se deshiciera de su madre, asesinada en el 59, simulando un suicidio. N. acusó a su madre, en carta al Senado, que había dado orden a sicarios de asesinarle. La muerte de Agripina se hizo con el consejo de Burro y Séneca, de quien prescindió poca después N.El gobierno de N. marca una de las cumbres del arte romano. Fue también un gran constructor: completó el acueducto de Claudio, terminó un puente sobre el Tíber, comenzado por Calígula; levantó unas termas en el Campo de Marte, y un arco de triunfo por la victoria de Corbulón; construyó un nuevo palacio en el Esquilino, sustituido después por la domus aurea en el monte Oppio, que llegaba hasta el Velia. Creía en la influencia de los astros, veneró a la diosa Siria y se ocupó de magia.Amplió la competencia del tribunal senatorial y devolvió la acuñación de oro y plata al Senado. Limitó el derecho de intercesión y de multa de los tribunas. Fiscalizó los ingresos de los publicanos. En el 58, como resultado del fracaso de la reforma económica, rompió N. con el Senado. Necesitaba para su política exterior y para sus planes internos grandes ingresos; para lograrlo, confiscó los bienes de los adversarios políticos en la conjura del 65 y violentó los testamentos, como el del rey de los britanos. Procuró sanear la economía de Egipto para que saliese de la crisis económica y estuviese a pleno rendimiento. Redujo la tasa sobre la subvectio de grano en las regiones ultramarinas y excluyó de la obligación de inscribirse, con la consiguiente tasa, a las naves dedicadas al transporte de cereales. Tuvo desastrosas consecuencias en las provincias al aumentar los gravámenes con tributos extraordinarios, después del incendio de Roma, lo que ocasionó las sublevaciones de los britanos en el 59, de los judíos de Palestina en el 66, y la secesión de Galia bajo Vinde en el 68. Expolió, para reunir dinero,los templos de Roma y Grecia. Redujo después del 63 en una octava parte el peso del áureo y subdivisiones. En el 62, murió Burro, posiblemente de un cáncer de garganta, pero se murmuraba en Roma que era un nuevo asesinato de N., con lo que Séneca quedó totalmente aislado. A partir del 58, la influencia de Popea y del nuevo prefecto de los pretorianos Tigelino movieron a N. a realizar una depuración a fondo de la familia Julio-Claudia. Fueron eliminados el filósofo estoico, Rubelio Plauto en Asia, Fausto y Cornelio Sila en Marsella. N. había ya repudiado a su esposa Octavia bajo acusación de adulterio y fue desterrada a Campania, después a Pandetaria y finalmente ajusticiada, cuando tenía poco más de 20 años. Se casó después con Popea. El Senado agradeció a los dioses la muerte de Octavia, así como el nuevo matrimonio. N. debió también de exterminar a senadores y patricios como se deduce del hecho de que en los Fasti, a partir del 58, hicieron su aparición cónsules de origen nuevo, principalmente procedentes de la Cisalpina; de la utilización para cargos públicos a libertos, como en la expedición a Britania; del nombramiento de libertos en el gobierno de la proculatela de Judea, como Antonio Félix, hermano de Palante; y de la prefectura de Egipto.En la noche del 18 al 19 jul. 64, estalló un incendio en Roma, mientras N. se encontraba en Anzio. El incendio fue ocasional y comenzó en la zona del circo Máximo; debido a la angostura de las calles de Roma y a la utilización de madera en gran parte de las construcciones, fue imposible cortarlo. Durante nueve días ardió todo el centro de Roma. Sólo se salvaron los edificios del Esquilino, Quirinal, Janículo y Aventino. Tres barrios de los 14 fueron destruidos totalmente, y siete sufrieron importantes daños. Se incendiaron los templos de Júpiter Stator y de la Luna, las casas de las Vestales y de Numa, el ara máxima de Hércules, el teatro de Statilio Stauro, el circo Máximo, y la domus Transitoria, palacio levantado por N. en el Esquilino. N. procuró socorrer a los damnificados hospedándoles en edificios públicos, construyendo barreras, vendiendo el trigo de la anona a tres sestercios el modio. Reconstruyó la ciudad según un plan mucho más urbanístico y estético. Para acallar al pueblo, pues se rumoreaba que desde la torre de Mecenas o desde su teatro o de lo alto de su palacio, había cantado el incendio de la ciudad, que le acusaba de autor del siniestro, echó la culpa, posiblemente por indicación de Popea y de sus amigos judíos, a los cristianos, pertenecientes en su mayor parte al subproletariado urbano; éstos fueron crucilicados, vestidos de pieles arrojados a los perros, y untados con materias inflamables sirvieron también de antorchas en el jardín de N.Desde el 62, el grupo de opositores a la política interna de N., principalmente entre los senadores, creció continuamente. El jefe de la conjuración, que se pretendía que sustituyese a N., fue C. Calpurnio Pisán, querido del pueblo, buen orador, emparentado con las principales familias. La conjura era numerosa. Junto a senadores como Plauto Laterano, M. Julio Vestino Atico, Afranio Quintiano y Flavio Escevino, también se encontraban el poeta Lucano, oficiales del pretorio, tribunas y centuriones como Estacio Próximo, Gavio Silvano y Subrio Flavio, y caballeros. Un liberto de Escevino, de nombre Milico, descubrió la conjura contra N. Pisón se suicidó. N., con la ayuda de Tigelino y de uno de los prefectos del pretorio, Fenio Rufo, que era uno de los conjurados y que pretendió salvar su vida con interrogatorios y denuncias, procuró conocer los nombres de los conjurados. Durante parte del 65 y del 66 hubo procesos y condenas a muerte, al suicidio y al destierro; condenas que por ser seguidas de la confiscación de los bienes interesaban a N. En el 65, fueron condenados M. Julio Vestino, Plautio Laterano, Flavio Escevino, Fenio Rufo, Afranio Quintiniano, L. Lusio Silano Torcuato, Lucano y Séneca, que se envenenó. En el 66, M. Aneo Mela. Otros dos filósofos fueron condenados: Barea Lorano y P. Clodio Trasea Poeto. Se suicidaron el poeta Petronio y M. Ostornio Scapula. Se premió la actuación de Tigelino con ornamentos triunfales. Se otorgó un premio al delator Milico. Se dieron gracias a los dioses, se levantó a la diosa Salus un templo y se acuñaron monedas en honor de Júpiter Custor, de Salus y de Securitas. En el mismo a. 65, N. dio una patada a Popea, que se encontraba en estado, y la mató. Para disimular la causa de su muerte, hizo enterrarla embalsamada, en el mausoleo imperial y que fuera divinizada por el Senado. Siguieron a la condena de los conjurados fiestas públicas. En los juegos quinquenales del 66 N. se presentó como auriga, actor y poeta.Política exterior. Gobernaba a los partos, durante el gobierno de N., Vologese. En Armenia, su hermano Tiridates era procónsul de Asia, Ch. Domició Corbulón, uno de los mejores generales de la época, y el gobernador de Siria C. Ummidio Durmio Cuadrato. Los dos generales romanos entablaron negociaciones con Vologese, con quien se llegó a una tregua a comienzos del 58, y se retiraron las tropas del hijo de Tiridates de Armenia. Esta paz fue muy bien recibida en Roma, donde N. fue aclamado y su estatua colocada en el templo de Mars Ultor. En el 58, mientras por el Sudeste Tiridates invadía Armenia, Corbulón, uniendo su ejército al de Antíoco, al de Farasmanes y al de los moscos, entraba por el valle del Araxes y asaltaba las fortalezas, esperando dar la batalla decisiva a Tiridates junto a Artaxata, que cayó en poder del ejército romano y fue arrasada. En el 59, Corbulón penetró nuevamente en Armenia para alcanzar la otra capital, Tigranocerta, ciudad que fue capturada y respetada. Tiridates fue derrotado en el límite de Media, con lo que toda Armenia cayó en poder de Corbulón; Armenia se entregó por Roma a Tigranes V, que había vivido mucho tiempo en Italia como rehén.N. fundó para los veteranos la colonia de Puteoli, y en octubre del 59, para celebrar las fiestas quinquenales de su gobierno, celebró unos juegos. En el 61, el rey de Armenia penetró en Adiabene, mientras Vologese enviaba a Tiridates y Monobaso a arrojar a Tigranes V de Armenia y a Adiabena, y firmaba la paz con los hircanos. Corbulón envió dos legiones a defender Capadocia y otras tres las apostó en la ribera del Éufrates, y amenazó a Vologese con penetrar con el ejército en Partia, si no retiraba su ejército de Armenia, como lo hizo, y envió una embajada a Roma para tratar la paz, pero ésta fracasó, pues en Roma se pensó en un complot entre Vologese y Corbulón. En el 62, L. Cesenio Peto, gobernador de Capadocia, con tres legiones y tropas auxiliares, defendió Armenia, mientras otras tres legiones a las órdenes de Corbulón protegían Siria. L. Cesenio Peto fue vencido y asediado en Randeia, y capituló entregando Armenia y perdiendo gran parte de su ejército. Vologese intentó una nueva embajada a Roma; mientras tanto, Corbulón defendió la línea del Éufrates. N. no aceptó la propuesta de que Tiridates entrase en Armenia bajo las insignias de las legiones romanas. Corbulón fue nombrado general único en Oriente, con siete legiones. Vologese y Tiridates aceptaron la paz. En el 63, se concluyó ceder Armenia, bajo protectorado romano, a Tiridates, el cual entregó a Corbulón como rehén a su hija. El rey fue coronado en Roma en el 66 por N. Identificado el Emperador por Tiridates como el dios Mitra, el Emperadorle levantó, le abrazó y le puso la diadema. N. cerró el templo de Jano. Acarició en sus últimos años el plan de convertir al Ponto Euxino en mar romano, apoderándose de la región comprendida entre la Portae Caspiae y Crimea.El segundo frente en que luchó el ejército romano fue Britania. C. Suetonio Paulino se deshizo de los druidas, que soliviantaban a los indígenas contra Roma, mientras tanto se sublevaban los britanos, inducidos por la reina Budicca, indignada por el trato que había tenido a la muerte de su esposo por parte de Roma. El ejército de los sublevados, que llegó a sumar 200.000 hombres, cayó sobre Camolodunum, que fue arrasada, al igual que Verulamium y Londres. Poco después, Paulino logró deshacer el ejército de Budicca en un valle, ocasionándole 80.000 muertos. Siguió una feroz represión. La Galia, a juzgar por la ácuñaciones de monedas, estaba muy floreciente. Sobre el Rin, en el 58, el gobernador L. Duvio rechazó a los reyes de los frisones Verrito y Malorix; poco después fueron también rechazados los ansivaros, ayudados por los bruteros y los teneteros. En Moesia, en el 67, T. Plautio Silvano trasladó a 100.000 bartanos, dacios y rosolanos a la orilla meridional del Danubio para defenderle. Se defendió de los asaltos de los escitas en Crimea y el Bósforo, lo que permitió grandes envíos de grano a Roma que se distribuyó entre la plebe a bajo precio, después del 64. En el 66, los judíos se agitaron a causa de los tributos, la rapacidad del procurador Geosio Floro y los conflictos con la población griega. La rebelión se extendió a Cesarea y Jerusalén. El gobernador de Grecia, Vespasiano, pacificó Galilea y Judea. También se agitaron los hebreos de Alejandría.En el 66, N. marchó a Grecia con su tercera esposa, Estatilia Mesalina, 1.000 pretorianos y 5.000 jóvenes llamados augustanos. Pretendía hacer una gran expedición al Oriente y proclamar solemnemente la libertad de los griegos (67). Durante su viaje, se descubrió en Benevento otra conjura en la que participaba Anio Viniciano, yerno de Corbulón; la conjura fue seguida de juicios y condenas. En esta ocasión, se suicidaron Corbulón y los dos hermanos legados de las dos Germanias, Escribonio Rufo y Escribonio Próculo. En. Grecia, N. pensó abrir el istmo de Corinto para favorecer el comercio. La vuelta a Roma en el 68 fue acompañada de una serie de ceremonias triunfales. En la primavera del 68, estalló una reacción republicana. Julio Vindex, gobernador de Aquitania, se sublevó en nombre del Senado y del pueblo; se le unió el gobernador de la Tarraconense Sulpicio Galba. También se sublevó, en nombre del Senado, el legado de la legión de África Claudio Macer. En Roma, el prefecto del pretorio Nufidio traicionó a N., quien se refugió en una villa suburbana. Fue declarado enemigo público y se suicidó (68).J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: SUETONIO, Nerón; TÁCITO, Annales, 12, 41-16, 35. Estudios: R. BALLESTEA, Nerón, Barcelona 1962; C. M. FRANZERO, Nerón. Su vida y su época, Barcelona 1963; B. W. HENDERSON, The Lite and Principate of the Emperor Nero, Londres 1903; M. A. LEVi, Nerone e i suoi tempi, Milán 1949; G. WALTER, Néron, París 1955; E. M. SMALLWOOD, Documents illustrating the principates ot Gaius, Claudius and Nero, Cambridge 1967.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.