Negritud II. Concepto Literario. LIT.
Categoria:
Literatura
Por n. se debe entender aquel esfuerzo que hacen algunos países, principalmente antiguas colonias francesas del África, conseguida la independencia, para lograr una expresión literaria original. Tal concepto, y los problemas que supone -culturales,idiomáticos, influencias extrañas o misoneístas-, es muy semejante, y lo decimos a modo de referencia, al que se planteó a las antiguas colonias hispanoamericanas, cuando lograron ser independientes. Si en la búsqueda de una expresión original hispanoamericana se produjeron excesos, en cuanto que se quiso repudiar toda la cultura colonial, apeteciendo la influencia, buscada lúcidamente, de Francia y de Inglaterra, hay que señalar que, tal como se va desarrollando la búsqueda de una n., se encuentra más sentido común y menos repudio de la cultura colonial; esto es evidentemente cierto para el aspecto literario y cultural, pero no hay que olvidar que la n. tiene otras facetas políticas e ideológicas, en las cuales acaso sí se den extremos análogos a los que se señalaba dañaron la búsqueda y la misma originalidad de expresión en Hispanoamérica, haciéndola dificultosa y tardía. Además, se debe añadir que así como la colonización de América permitió un trasplante masivo de población, las colonias "negras", por razones climáticas, lo impedían; de aquí que la cultura- metropolitana no fuera ni sea algo impuesto por la minoría de colonos, sino un acervo adquirido por las actuales clases dirigentes negras, indígenas, en los centros culturales y universitarios metropolitanos, mediante el esfuerzo personal. Es un solo matiz, pero condiciona todo el proceso de esas culturas en formación de las ex colonias europeas. Todavía viven ancianos indígenas que son como los portadores de la tradición oral propia y autóctona, islámica en el norte, fetichista en el sur, unificadas por el vehículo trasmisor de la literatura: el francés,-o, dicho de otra manera: la única literatura que han conocido esas tierras, en su época colonial, ha sido escrita en lengua francesa, que sigue siendo vehículo de expresión.La primera chispa de la n. hay que hallarla en la concesión del Premio Goncourt, en 1921, al antillano René Maran, por su Batouala, una revisión del colonialismo; según Léopold Senghor, "es ésta la primera vez que un escritor ve a los negroafricanos desde el interior". Maran es un caso típico: educado en Francia desde la edad de tres años, se define a sí mismo como "un hombre semejante a los demás hombres", que "piensa como un europeo". En su obra siguiente, al menos en importancia, Bétes qu’on appele sauvages (Bestias llamadas salvajes), 1929, estudia cómo la vida de las colonias destruye la verdadera personalidad de los blancos, degradándolos, en y por la misma convivencia con los indígenas, que consideran un simulacro de paraíso fraterno, al que tiende el fetichismo de la raza negra, y todo su acervo totémico ancestral. Tras la obra de Maran, comienzan la de los escritores nativos, como un barrunto: Bakary Diallo, autor de Force-Bonté (1926) y Doguicimi (1937), una novela histórica.Pero la n. u originalidad de expresión sólo se consigue con la aparición de la poesía. Un nombre se impone, con toda su obra: Léopold Sédar Senghor (n. 1906), hoy presidente de la república del Senegal, profesor en Francia, diputado en la Asamblea Francesa por su país, ministro encargado de asuntos culturales en la Presidencia francesa, es el autor del término n. y su teórico, su poeta, en cuyos versos se manifiesta la honda y extensa cultura adquirida en su largo contacto con Europa y por su participación en su vida cultural. La tarea idiomática de Senghor es introducir en el francés la gama inmensa de imágenes propias de la contextura espiritual negra, hacia la visión sinfónica del mundo, muy alejada de la concepción occidental, más bien trágica o agónica. Senghor se relaciona, en la poesía francesa, con Saint-John Perse (n. 1887) por el hermetismo de su poesía. Las obras poéticas más importantes de Senghor son Chantes d’ombre (1945) y Éthiopiques (1956).Junto a Senghor deben figurar Keita Fodeba, que en sus Poémes af ricains no hace sino transcribir la poesía oral tradicional y primitiva, y Camara Leye, con Enfant noir (1953), autobiografía. Todo el movimiento cultural de orden ideológico e intelectual queda concentrado en las páginas de la revista Présence africanne, editada en París y dirigida por Alioune Diop.V. t.: NEGRISMO.J. VILA SELMA.
BIBL.: P. KOEHLER, Histoire de la littérature franpaise, III, Lausana 1949; A. VIATTE, Histoire littéraire de 1’Amérique lranpaise, París 1954; L. S. SENGHOR, Anthologie de la nouvelle poésie négre et malgache, París 1948.
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