Negritud I. Concepto General. FIL.
Categoria:
Filosofía
¿Qué es la n.? Una filosofía, una visión del mundo y la historia, que postula una acción cultural adaptada a las condiciones espirituales y sociológicas del hombre negro. Es un humanismo de llamada universal. Si se analiza con detenimiento, la palabra tiene un doble sentido: subjetivo y objetivo, particular y universal, actual y permanente.Objetivamente, en tanto que civilización, la n. es el conjunto de los valores no sólo de los pueblos del África negra, sino también de las minorías negras de América, e incluso las de Asia y Oceanía: "una cualidad común específica del pensamiento y la conducta de los negros". Subjetivamente, la n. es una voluntad de asumir los valores de civilización del mundo negro, de vivirlos tras haberlos fecundado y actualizado, y de hacerlos partícipes en los demás.Cada pueblo tiene su civilización, que es el fruto de la geografía, pero también de la historia, de la raza.La n. es, en suma, la personalidad colectiva negroafricana. O, según la definición dada ya por mí (allá por los a. 1932-34), el conjunto de valores culturales del mundo negro, tal y como se expresan a través de la vida, las instituciones y las obras de los negros.Para la n. la raza no es una sustancia; procede de la geografía y de la historia. No por ello deja de ser una realidad, aunque no debe ser interpretada de una manera racista y exclusivista. No ha sido el mundo negro quien ha inventado las expresiones "arte negro", "música negra", "danza negra". Sus autores son blancos europeos. Nuestra preocupación, desde los a. 1932-34, ha sido asumir esta n., viviéndola y, una vez vivida, profundizar su sentido; y ello para presentarla al mundo como una piedra angular en la edificación de la civilización universal, que ha de ser la obra común de todas las razas y de todas las civilizaciones. En esta apertura de la n. estriba su humanismo. Ha sido enriquecida, especialmente, por las aportaciones de la civilización europea, a la que ella, a su vez, ha,enriquecido.La misión del negro nuevo consiste en dar a conocer todas las virtudes y valores de la n.; pasar de la n. objeto a la n. sujeto, contribuyendo así al desarrollo del humanismo. A partir de las primeras décadas del s. XX, se viene hablando de un nuevo humanismo (v.) que el filósofo neotomista Jacques Maritain ha denominado "humanismo integral". Este humanismo moderno no es el de antaño, y puede tal vez resumirse así: El hombre realizándose en el mundo y realizando el mundo. Si he relacionado la n. al humanismo contemporáneo ha sido para llegar a una conclusión positiva: la n., como ya decía, no es un racismo ni un exclusivismo cultural, sino un humanismo panhumano que se dirige a todos los continentes y a todas las razas, pero especialmente a la blanca europea y a la negra africana, pues en cuanto civilizaciones son las más complementarias. La civilización que se avecina, la del siglo futuro, superindustrial, será humanismo o barbarie y ello dependerá en parte de que los pueblos del Tercer Mundo y entre ellos los negros hayan o no aportado sus contribuciones.Rasgos de la negritud. Aristóteles colocaba, como Platón, la razón intuitiva sobre la discursiva, a la vez que las asociaba. Nos olvidamos de ello con demasiada frecuencia. La razón intuitiva está en la base de la visión negra del mundo. Es, pues, ésa una de las mayores aportaciones que la n. puede hacer al mundo del s. XX. Junto a ella situaríamos su aportación social: la visión del hombre como ser dotado de intrínseca y profunda dignidad. Y a partir de ahí la consideración de las relaciones íntimas con los otros hombres, con la tierra, con el paisaje, con el ritmo de las cosas... Veamos ahora la actitud que la n. lleva a adoptar ante algunos de los mayores problemas del hombre: la religión, la moral, el arte.Se dice a menudo que en nuestra filosofía Dios permanece lejano, indiferente, ineficaz. No es exacto. Más cierto sería subrayar el poder que Dios ha concedido al hombre que, por delegación divina, completa la creación. La creación es siempre un hacer. Así llegamos a la idea de fecundidad o procreación; la cual, junto a la noción de fuerza, preocupa a la conciencia negro-africana hasta la obsesión. Ambas traducen las primeras obras de arte de la humanidad bajo la forma de estatuillas de la fecundidad, animadas por el ritmo negro. A este problema responde la noción de creación. A partir de aquí la mayor función del hombre, la ética, se une con la mística, de la cual no es sino su aspecto práctico. Puesto que todas las fuerzas vitales son creadas por Dios y puesto que, según sostenemos, la voluntad divina quiere el crecimiento y multiplicación de tales fuerzas, la moral consistirá en actuar conforme a dicha voluntad, es decir, en provocar el nacimiento de nuevas fuerzas y en el reforzamiento de las existentes. El hombre actuará, entonces, mediante una serie de técnicas materiales y espirituales. El sacrificio es, en África negra, el acto esencial del culto y el medio más corriente de invocar la divinidad (v. SACRIFICIO).Desde el despertar del siglo y los balbuceos de la escuela de París, a partir del Cubismo y el surrealismo, se ha hablado mucho del arte negro (v.), en Europa y América. Para nosotros, el mejor poema es el "que satisface al corazón y al oído", es decir, el arte negro supera el placer de los sentidos sin negarlo. Su primer rasgo consiste en aspirar a ser un arte total, porque integrando todas las artes las hace cooperar, como en la danza y en el teatro lírico. El segundo carácter consiste en ser una técnica; una técnica de esencialización hacia la plenitud del ser. La danza es el primer arte inventado por el hombre. En la n. todo el mundo baila, y los ancianos más aún que los jóvenes. En la danza, desde que se convierte en un ceremonial, se reúnen todas las artes, y cada elemento obtiene una significación; es una escultura-pintura en movimiento; la gracia de las vestimentas, máscaras y pinturas, el paso y las figuras son imágenes rítmicas. En la danza se expresa con gran fuerza esos rasgos que antes he señalado a la n.: su carácter intuitivo, su fuerza vital. V. t.: NEGRO, ARTE.L. SÉDAR SENGHOR.
BIBL.: L. SÉDAR SENGHOR, Libertad, negritud y humanismo, Madrid 1970; L. M. ANSÓN, La negritud, Madrid 1973; R. GIL BENUMEYA, El movimiento negrista, "Nuestro Tiempo" n, 45 (1958/5) 289-302.
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