Naval, Industria ECON.
Categoria:
Economía
La i. n., en su actual nivel de desarrollo, tiene como objeto la construcción de buques con casco de acero, propulsados por hélice que, por lo general, es accionada por motores Diesel -o por turbinas de vapor, de gas, o energía nuclear-, y destinados al transporte de personas o de mercancías, a actividades militares, a la pesca industrial o al deporte. Por el volumen relativo de construcción y su importancia económica, aquí se trata especialmente de la construcción de buques mercantes y de pesca.A partir de 1945 se fue configurando la estructura actual mundial de la i. n. El desarrollo del comercio internacional y la parte importantísima del mismo que se lleva a cabo por vía marítima fueron los principales determinantes de que los países respaldados por su tradición naval continuaran o emprendieran la construcción de buques en gran escala.En España, la i. n. comenzó su desarrollo reciente al amparo de la Ley de 2 jun. 1939, por la que se acordaban créditos para la construcción naval. Superada una primera etapa, se recogió la anterior experiencia en la nueva Ley de protección y renovación de la flota mercante española, de 12 mayo 1956. En parecidos términos se produjo la ey de renovación y protección de la flota pesquera, promulgada el 23 dic. 1961. Ambos instrumentos legales han orientado, hasta el presente, las realizaciones de la i. n. española, que conoció, con la mundial, una etapa de desarrollo sostenido hasta 1964. A partir de dicho año se acentuó el ritmo de crecimiento, de modo que, en 1969, se construyó, en todo el mundo, el doble tonelaje que en 1964. En España, la producción de 1969 representó más de dos veces y media la de 1964. Esto da una idea de que el ritmo de crecimiento de la i. n. española fue, a partir de 1964, mayor que el crecimiento medio mundial. Como consecuencia, la proporción de buques españoles en el total mundial aumentó durante dicho periodo.La i. n. española desarrolla especialmente su actividad en 38 astilleros o factorías, pertenecientes a 29 empresas, con capital totalmente español. La técnica de construcción naval también es totalmente española, y está a la altura de las mejores del mundo, habiendo producido tipos de buques de gran prestigio internacional. La gama de buques que es capaz de suministrar la i. n. española es prácticamente ilimitada, y abarca todos los tipos y tamaños desde pequeños pesqueros hasta los superpetroleros mayores del mundo.En 1971 España ha ocupado el octavo lugar mundial por el volumen de construcciones navales. El país que ocupa el primer lugar del mundo por su i. n. es el Japón, que, con un rápido crecimiento, pasó del quinto lugar en 1954 al primero en 1956. En este año su producción fue de 1,53 millones de TRB (toneladas de registro bruto), término que expresa la capacidad total de los buques construidos, en unidades de 100 pies cúbicos -frente a un total mundial de 6,29 millones; es decir, el 24,6%. En 1968 la producción japonesa fue de 8,35 millones en TRB, o el 49,6% del total mundial, que fue de 16,84 millones. A partir de dicho año, la i. n. no japonesa, sobre todo la de los países de Europa occidental, ha ido incrementando su participación en el total mundial, de manera que, en 1971, sobre un total de 24,39 millones de TRB, Japón produjo 11,13 millones (45,6%); a continuación, Alemania Federal (1,96 millones de TRB, o el 8% del total), Suecia (1,86 millones, 7,6%), el Reino Unido (1,23millones, 5%), Francia (1,08 millones, 4,4%), Noruega (0,88 millones, 3,6%), Italia (0,87 millones, 3,5%) y España (0,83 millones, 3,4%). La i. n. de estos ocho países lleva a cabo, pues, más del 80% de la producción mundial.La producción de la i. n. española se dedica muy especialmente a atender las necesidades de las flotas nacionales mercante y pesquera. A medida que ha ido aumentando la capacidad de los astilleros parte de la producción se ha dedicado a la exportación. En 1962-71 se exportaron 378 buques, con más de un millón y medio de TRB. En 1970-71 se ha llegado a exportar aproximadamente el 50% de la producción, proporción que se considera adecuada a las necesidades de la flota interior, por un lado, y a la balanza de exportaciones industriales por otro. Los buques exportados lo han sido a 33 países de los cinco continentes, si bien la mayor participación corresponde a países hispanoamericanos, seguidos de países industrializados de Europa, occidental.VICENTE CERVERA.
BIBL.: COMISARÍA DEL PLAN DE DESARROLLO, 111 Plan de desarrollo económico y social. Construcción de maquinaria y bienes de equipo, Madrid 1972; CONSTRUNAVEs, La construcción naval1en 19... (publicación anual), Madrid 1962 ss.; LLOYD’S REGISTER oE SHIPPING, Merchant Shiphuilding Return (publicación trimestral), Londres.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.