Musicografía MÚSICA
Categoria:
Música
La adopción del término musicología es relativamente reciente. En la segunda mitad del s. XIX se emplea en escritos españoles la palabra m. con significación en cierta manera coincidente con la de aquélla. A medida que se ha ido precisando su contenido, ha prevalecido en estimación y jerarquía la denominación musicológica. En buen número de enciclopedias específicas de este arte es la única que figura. En algunos casos aparecen ambas con recíproca referencia y aun utilizadas como sinónimas en la explicación del artículo correspondiente. No hay, por tanto, un criterio uniforme de distinción. Sin embargo, la conservación de los dos vocablos puede ser útil para la delimitación de actividades diversas. Chailley estima que "no hay musicología más que en el trabajo nuevo y de primera mano, a partir de fuentes". Machabey expone una opinión semejante. Desde este punto de vista cabría asimilar el trabajo musicográfico a la redacción de obras generales o monográficas (biografías, p. ej.), escritas con intención divulgadora, sin el rigor documental y crítico exigible al musicólogo y con metodología expositiva diferente de la que convendría a los libros de éste. La bibliografía de este tipo de obras es muy numerosa: al no encajar en el ámbito de la musicología estricta, podrían agruparse bajo la nominación de m., aun reconociendo que, en ocasiones, los límites quedarían indecisos. Otros llaman musicógrafo al que realiza una labor de investigación positivista de datos concretos, que constituirían elementos valiosos para la musicología, pero que necesitarían ser elaborados, estructurados y relacionados en las coordenadas que caracterizan a esta disciplina (v. MUSICOLOGIA). Ambas interpretaciones se fundamentan en la actitud subjetiva adoptada, que presupone a su vez unas condiciones y una preparación muy diferentes. Pero cabe también una distinción objetiva de los dos términos aplicada a las mismas fuentes. Al lado de las partituras, de los tratados de música y de los documentos que forman la base primordial para el estudio del arte musical en un periodo determinado nos encontramos con un conjunto de elementos musicográficos muy varios: referencias literarias, narraciones, poesías, alusiones sociológicas, etc.Es indudable que todos estos escritos debidos a autores no músicos interesan realmente al musicólogo para la investigación histórica. Pero no sólo su valor, sino su significado es bien diverso del que ofrecen las obras teóricas, las composiciones y los datos de archivo. Así, los maestros que intervienen en la polémica sobre la influencia de la música italiana en España en el s. xviii expresan sus convicciones con argumentos técnicos determinados. El mismo hecho se menciona ampliamente en obras como Elementos de la ciencia contradanzaria para que los currutacos, pirracos y madamitas del nuevo cuño puedan aprender por principios a bailar las contradanzas (Madrid 1796), publicada con el seudónimo de Don Preciso, y El ropavejero literario en las ferias de Madrid... (Madrid 1796), de Desiderio Cerdonio: lógicamente la expresión es muy diversa. Los ejemplos podrían multiplicarse y afectan a los temas más variados (estética, práctica polifónica, teatro, instrumentos, juicios sobre estilos o maestros concretos, etc.). Cabe, por tanto, una diferenciación de fuentes que podría traducirse en su clasificación en musicológicas y musicográficas, aunque éstas se ofrezcan también como objeto de investigación para el musicólogo actual. En su edición de 1970, el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define la musicología como "estudio científico de la teoría y de la historia de la música". No incluye el término m., pero indica que musicógrafo es la "persona que se dedica a escribir obras acerca de la música" y musicólogo la "persona versada en musicología". Consideramos que la distinción de fuentes que hemos establecido responde a un hecho manifiesto que exige una diferenciación terminológica. Señalemos, finalmente, que se ha entendido también la m. como estudio histórico de la escritura o grafía musical, pero esta acepción no ha prosperado por la difusión adquirida por el término notación.F. J. LEÓN TELLO.
BIBL.: J. CHAILLEY, Précis de Musicologie, París 1958; L. RONCA, L’esperienza storica della musica, Bar¡ 1960. Una enumeración de fuentes musicográficas españolas de todas las épocas y en el sentido objetivo que hemos atribuido a este término figura en la Historia de la música española e hispano-americana, de J. SUBIRÁ, Barcelona 1953. Una exposición y estudio de las publicadas en los s. xv-xvltt puede verse en F. L. LEóN TELLO, Estudios de historia de teoría musical, Madrid 1962; íD, La teoría española de la música en los siglos XVII y XVIII, Madrid 1973.
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