Moderna, Edad VI. Música. MÚSICA
Categoria:
Música
Aunque es más difícil marcar épocas con fechas determinadas en la historia de las artes que en la historia política, no por ello dejan de corresponder las manifestaciones artísticas a todas las demás actividades espirituales y materiales del hombre. Por lo que respecta a la música, es más insegura todavía esta correspondencia, pues hasta su encuadramiento temporal respecto a las otras artes es a veces forzado por la necesidad de ordenación. El Renacimiento (v.), p. ej., es distinto en el arte sonoro. Los artistas plásticos pudieron inspirarse de una forma directa y material en la escultura y la arquitectura clásicas. Algo menos los pintores, puesto que los restos eran escasos. Y nada absolutamente los músicos, ya que el arte de la música en los tiempos de Grecia y Roma sólo ha podido ser reconstruido, con cierta aproximación, en tiempos posteriores.Puede decirse que la música pasa de la Edad Media a la E. M. sin saltos bruscos y por una evolución natural. Desde mediados del s. XV hasta el paso del xviil al xix, la música, por muchas causas, adquiere una perfección espiritual y formal que la llevan a un esplendor jamás conocido y que ya se mantendrá luego. Es decir, la música se convierte en una de las más importantes manifestaciones culturales.El poder creativo de los compositores de estos siglosse une a las investigaciones técnicas y al nacimiento de nuevos instrumentos, o el perfeccionamiento de otros. De esta manera pueden también aparecer géneros musicales que en la civilización occidental, y dentro de un inevitable carácter relativo, se consideran fundamentales. En los cancioneros (v.) españoles se conservan las obras de autores significativos, como, p. ej., Juan del Encina (v.). La polifonía (v.) se afirma con nombres como Dufay (v.), Obrecht (v.), Ockenhem (v.) y Josquin Després (v.), para continuar con Arcadelt (v.), el laudista Galile¡ (v.), Willaert (v.), Morales (v.) y F. Guerrero (v.), entre muchos otros. El esplendor polifónico llega con las obras de Lassus (v.), Palestrina (v.) y T. L. de Victoria (v.). La armonía (v.) y el contrapunto (v.) adquieren sus leyes, y tratadistas españoles, como Ramos de Pareja (v.) y el organista F. Salinas (v.), estudian la música de una manera realmente científica y ponen los cimientos de todo un edificio técnico.De los instrumentos de tecla es el rey el órgano (v.), que se va enrqueciendo hasta alcanzar después proporciones monumentales. Entre los que fijan el principio de la gran época organística están Cabezón (v.), Cavalieri (v.), los dos Gabrieli (v.), padre e hijo, y Frescobaldi (v.). Se cultivan otros instrumentos de tecla, como el clavicordio (v.), y variantes del clavicémbalo o clave (v.). En Inglaterra, el virginal, el laúd y las voces tienen a su servicio nombres como los de Byrd (v.) y Dowland (v.). La vihuela (v.) es el instrumento cortesano español, con L. Milán (v.), L. de Narváez (v.), Mudarra, Fuenllana, Enríquez de Valderrábario, etc. A la vihuela seguirá la guitarra (v.), con sus muchas vicisitudes, al mismo tiempo que se practica el arpa (v.). Algunos de los músicos españoles del s. xvi escribían para "tecla, arpa o vihuela".El motete (v.), género religioso, y el madrigal, profano, dan lugar, por trasformación y ampliación, a grandes capítulos de la música sacra (v.) y de la ópera (v.). En ambos es fundamental el nombre de Monteverdi (v.). También hay que citar a Carissimi (v.), Alessandro Scarlatti (v.), Schütz (v.), etc.Se abandonan poco a poco muchos de los viejos instrumentos y nacen otros, con mejores cualidades de sonido y mecánica. Importantísimo es el violín (v.), con toda la familia de la cuerda, en la que también destaca el violonchelo (v.). Al mismo tiempo que estos instrumentos alcanzan en Italia una perfección no superada, gracias sobre todo a los violeros de Cremona; los Amati, los Stradivarius (v.) y los Guarnerius, florece una escuela de violinistas que, no sólo dará lugar a una rica literatura para el instrumento solista, sino también al concerto (v. MORFOLOGÍA III), base del grupo instrumental y, por tanto, de la moderna orquesta (v.).Ya los más grandes compositores practican casi todos por igual los géneros instrumentales y vocales, aunque algunos, como Corelli (v.), fijen sólo su atención en los primeros. Vivaldi (v.), Stradella (v.), el inglés Purcell (v.), el ¡talo-francés Lulli (v.), cultivan lo instrumental y perfeccionan la ópera. Estamos ya en la época del barroco (v.), en la que evoluciona el concierto como forma, junto a la suite y otras. Por otro camino se llega a la culminación del gran oratorio (v. MORFOLOGÍA III).El violín continúa su carrera histórica con figuras como la de Tartini (v.), y el clavicémbalo la suya con los Couperin (v.), el también teórico Rameau (v.) y Domenico Scarlatti (v.). En España es máxima figura en el clave el P. Soler (v.), discípulo de Scarlatti, y también organista, como los anteriores, Correa de Arauxo (v.) y Cabanilles (v.). La cima del barroco musical en todos sus aspectos se en cuentra en Hándel (v.) y J. S. Bach (v.), miembro de una gran familia. Telemann (v.), es, asimismo, importante. El clasicismo (v.) tiene su fundamento en Stamitz (v.) y la escuela de Mannheim, así como en los hijos de J. S. Bach, Juan Cristian y Carlos Felipe Manuel (v. BACH, FAMILIA). Llega la perfección de la forma sonata y de la sonata para orquesta, es decir, la sinfonía. Nombres en la ópera son el clavicembalista Galuppi (v.), Cimarosa (v.), Gluck (v.), Grétry (v.) y Pergolesi (v.). Haydn (v.) en la sinfonía y las formas religiosas e instrumentales y Mozart (v.) en todo esto y la ópera, son las figuras más gloriosas del clasicismo, en el que se incluye a Beethoven (v.) en su primera época.El último gran instrumento es el piano forte o piano (v.), inventado por Cristofori y perfeccionado por Silbermann, que llegó a conocer el gran Bach y fue utilizado por Haydn y Mozart, aunque con una técnica todavía propia del clave. Es Clementi quien encuentra la verdadera expresión pianística, y Beethoven quien encierra su poderoso genio en el campo de este instrumento. Éste es uno de los muchos elementos que hacen a Beethoven fundador o creador del romanticismo (v.) musical junto con Weber (v.) y Schubert (v.) que, aunque más jóvenes, mueren, respectivamente, un año antes y uno después. El concierto (v.), como acto social, es ya una realidad. La música sale de capillas y palacios para llegar a un público numeroso (v. MúSICA IV).V. t.: Los respectivos artículos de Música en cada país.C. GÓMEZ AMAT.
BIBL.: V. la correspondiente a los artículos citados en el texto como referencia, en especial, BARROCO; CLASICISMO; ROMANTICISMO Y MOZART.
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