Minamoto, Familia HIST.
Categoria:
Historia
Tuvo un papel muy importante en las guerras civiles que devastaron el Japón de la Edad Media; descendía del emperador Seiwa (859-876). La insuficiencia de las rentas del Estado obligaron a este clan a buscar fortuna en las provincias lejanas del país, en las que se estableció firmemente. Los M. lucharon contra los clanes rivales para asegurarse el poder político; cuando tuvo lugar en el 935 la rebelión de Masakado, miembro de la entonces ilustre familia de los Taira (v.), contra el emperador Seiwa, el nieto de éste, Tsunemoto, era gobernador imperial del Musashi y ayudó a restablecer el orden, luchando en el 940 contra Sumitomo, de la familia de los Fujiwara (v.). El Emperador le dio el nombre de M. en el 961. Su hijo Mitsunaka (912-997) hizo forjar entonces los dos sables, Higekiri e Hizamaru, que fueron los talismanes del clan; entró en religión, si bien siguió vigilando la políticaLos M. llegaron a ser un grupo militar fuerte y bien organizado que, en principio, ayudó al poderoso clan de los Fujiwara, que tuvo un papel preponderante en la corte imperial japonesa durante los s. VII-xi. Los feudos de los M. estaban muy cercanos a la capital, entonces Heian, actualmente Kyóto, y sirvieron de protección militar a la corte para librarla de las tropas de bandidos, muy numerosos en Mikayo y a veces bien organizados militarmente, así como de las bandas armadas de monjes que bajaban a menudo del Hieizan, montaña al O del lago Biwa donde existían importantes monasterios budistas. M. no Yorimitsu (944-1021), hijo de Mitsunaka, fue nombrado comandante de la guardia imperial
En 1028 hubo una revuelta que amenazó el poder central: la de Taira no Tadatsune en el Kyantó. En 1031, el éxito del ejército de M. no Yorinobu, uno de los grandes generales de la época, contra Tadatsune reunió alrededor del clan de los M. a muchos buke, nobles de las provincias vecinas a la capital; el rebelde, hecho prisionero, fue decapitado, y su cabeza expuesta en la capital. Otra campaña militar, la realizada contra el clan de los Abe, que empezaban a conquistar tierras hacia el S, y que duró nueve años, hasta 1062, acrecentó el prestigio militar y político de los M. El gobierno central no tenía un ejército fiel y potente; la guardia imperial era una turba de indisciplinados y mal pagados con los que no se podía contar. Los Fujiwara, con Michinaga y Yorimichi, que ocupaban el poder, se apoyaron entonces en los M., que constituían el clan militar más fuerte y poderoso del país. Durante las revueltas y las luchas que tuvieron lugar entre los monjes de los templos del Hieizan y del Gion-ji de Kyóto, y los del To-daiji y del Kófuku-ji de Nara, hubo tropas armadas por los bonzos que atacaron la capital y las residencias de los altos personajes de la corte. Los M. fueron llamados a menudo para protegerles y acabar con estas fuerzas agresoras
A principios del reinado de Horikawa (1087-89), tuvo lugar la guerra civil de tres años entre los clanes y contra la creciente fuerza militar de los M., que quedaron como vencedores. La guerra del Hógen, en 1156, enfrentó también a todo el clan M. contra casi toda la familia de los Taira. A finales del s. XI, la personalidad de los Emperadores fue bastante débil; por ello subió al poder la familia Taira en lugar de los Fujiwara. Uno de éstos, Fujiwara Nobuyori, con la complicidad de un M., Yoshitomo, intentó recuperar el poder. Los Taira dominaron la rebelión (1160), y el tercer hijo de Yoshitomo, M. Yoritomo, de 13 años, pidió que se le perdonase la vida para rezar por su padre y su familia. Fue exiliado a Izu; 20 años más tarde se convirtió en el jefe del clan M. que venció a los Taira e instauró un orden nuevo
Durante este otro periodo, llamado de Rokuhara (116081), los Taira fueron los dueños del poder político, pero por poco tiempo; el joven Yoritomo del clan M., casado con Masako, una mujer inteligente y muy versada en política, reunió a los clanes celosos de los triunfos de los Taira. En 1180, a lo largo de una campaña militar, venció a los ejércitos imperiales. La última batalla tuvo lugar en el mar, en Dan-no-Ura (1185); los Taira fueron vencidos en una maniobra en la cual la flota de los M. aprovechó la marea y las violentas corrientes entre las islas del estrecho que separa el Kyushu del Hondo. El desastre fue total para los Taira y para la corte imperial, que había ligado su suerte a la de ellos. Los jefes de los Taira, el pequeño Emperador de siete años, Antoku, príncipes y princesas imperiales, se ahogaron en el mar. Fue el fin de la época Heian y la instauración en el poder de la familia M
Yoritomo M., el vencedor, apareció como dueño absoluto del poder. Instaló su gobierno en Kamakura, cerca del santuario de Hachiman, la diosa tutelar de la familia M. Creó un sistema de dictadura militar, el shogunado (v.) o bakufu, que de 1185 a 1333 dirigió el país y que, después de un eclipse de algunos años y bajo una forma distinta, siguió dirigiendo el Japón hasta la restauración imperial con Meiji (v.; 1868). Después de su victoria, Yoritomo confió algunos cargos importantes a la familia Taira, a la que acababa de vencer. Celoso y suspicaz, desconfió de su hermano Yoshitsune, que le había ayudado militarmente y que gozaba de una .gran popularidad. Le hizo vigilar por sus agentes y le destinó a una provincia poco importante. Yoshitsune intentó apaciguar los celos de su hermano, pero todo fue en vano. La mujer de Yoritomo, Masako, obligó a Shizuka, esposa de Yoshitsune, a bailar delante de ella para humillarla; poco después, Shizuka dio a luz un hijo al que Yoritomo hizo matar. Perseguido por su hermano, Yoshitsune huyó hacia el N y, en 1189, se refugió en el seno de la familia de los Fujiwara. Transcurrido algún tiempo, y para no comprometer más a sus protectores, mató a su mujer, a sus hijos y a sí mismo, por medio del harakiri. Tenía 30 años. El carácter de Yoritomo, m. en 1199, era muy contradictorio: autócrata y rencoroso con los suyos, dominado por su mujer, manifestaba una confianza sin límite en la familia de ella, los Hójó (v.). Les situó en los cargos más elevados del shogunado, como regentes del shogun. Los Hójó siguieron en este puesto hasta el fin del bakufu de Kamakura en 1333
Otro nombre de los M. fue el de Genji. A través de las alianzas entre los Emperadores y los M., alianzas multiplicadas por la poligamia, corriente en la corte imperial en los s. IX y X, los M. llevaron el nombre del Emperador con el suyo propio para distinguir entre sí las diversas ramas de la familia: Saga-Genji, Seiwa-Genji, Uda-Genji, Murakami-Genji, etc. Más tarde, el clan, que llegó a ser muy numeroso, añadió al nombre general de M. otro particular que procedía del lugar o del distrito en el que residían sus miembros, tales como Ashikaga, Tokugawa, Matsudaira, Nitta y Kitabatake. Las dos ramas más importantes de los M. fueron los M. Ashikaga y los M. Tokugawa
La familia M., en la persona de M. Yoshikuni, tuvo más tarde otro importante papel en la política del Japón; uno de sus dos hijos, Yoshiyasu, fue señor de Ashikaga en Shimotsuke. La familia M. Ashikara tenía en 1333 como jefe de clan a Takauji; después de una lucha feroz contra el clan Nitta, de 1333 a 1338, los M. Ashikaga llegaron a tener el poder político en sus manos. Takauji tomó el antiguo título de shogun y estableció un nuevo gobierno militar, un bakufu, en Kyóto (1338); la familia Ashikaga, originaria de los M., gobernó el shogunado de 1338 a 1573. Hasta 1868, y con la restauración del emperador Meiji, siguió la desaparición total del poder de los Emperadores del Japón, dominados completamente por el shogunado militar, el de los Ashikaga y el de los Tokugawa, los dos descendientes de los M., cuyo poder en el Japón fue largo e importante (v. JAPÓN IV)
J. ROGER RIVIÉRE
BIBL.: J. OLLER PIÑOL, Japón antiguo y moderno, Madrid 1943; R. GROUSSET, 1. AUBOYER y J. BUHOT, L’Asie orientale dés origines au XVI siécle, París 1941, 505-534; F. PETIT, Le Japan dés origines au début du XV, siécle, en Histoire Universelle, París 1957, 87-134; J. K. FAIRBANK, East Asia: The Great Tradition, Boston 1960; G. SANSOM, Japan, A Short Cultural History, Nueva York 1944; íD, A History of Japan to 1334, Stanford 1958
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