Minas Gerais GEOG.
Categoria:
Geografía
Geografía e historia. Estado federal del Brasil (v.), situado en el SE de este, país. Ocupado tardíamente por los portugueses y explorado, en el s. XVIII, por los bandeirantes (v.) paulistas, el descubrimiento de oro provocó, a fines de dicho siglo, una verdadera invasión humana, auténtico comienzo de la historia de M. G. Agotado el oro termina la inmigración y el país adquiere una peculiar originalidad, hecha de individualismo y tradición. Hasta la I Guerra mundial, en que es relevado por el de Sáo Paulo (v.), M. G. es el primer Estado del Brasil por peso demográfico y económico. En sus 587.172 Kmz (7% de Brasil) alberga una población de 11.279.872 hab. (1970), que suponen una densidad de 19,2Predomina la población rural dispersa (59,8%) sobre la rural concentrada (11,4%) y sobre la urbana (28,8%). Careciendo de salida al mar sufre el doble aislamiento de la continentalidad y la altitud, pues M. G. es, desde el punto de vista del relieve, un país de montañas, o mejor, de altas tierras (el 57% supera los 600 m.), que culminan en el pico Bandeira a 2.884 m. La monotonía del Oeste, con inmensas mesetas recubiertas por sabana arbolada, como los grandes conjuntos del Brasil central, contrasta con el paisaje más humanizado del Sur y Este, integrado por un intrincado laberinto de colinas redondeadas y selvas tropicales con enormes calveros agrícolas, muy similar a las unidades del Brasil atlántico. También es clara la oposición entre las grandes extensiones (más de la mitad de M. G.) de rocas cristalinas o precámbricas metamorfizadas y las dos cuencas sedimentarias del Norte (Sur de la del Sáo Francisco) y del Oeste del Estado (Este de la del Paraná). Las tierras altas, gran divisoria de aguas (hacia el N el Sáo Francisco; al E el Jequitinhonha, Dulce y afluentes del Paraíba; al O el Paranaíba y Grande), forman una V disimétrica: una rama va desde la meseta del río Grande en la frontera de Goiás hacia el SO, auténtico bastión montañoso con la sierra cristalina de Mantiqueira, que culmina en el Agulhas Negras, a 2.787 m., en el macizo de Itatiaia; y la otra, orientada del SO a la frontera de Bahía al N, es la formada por la sierra de Espinha~o, columna vertebral de M. G., en rocas precámbricas metamorfizadas. Las tierras bajas cristalinas cubren el Este de M. G., mientras que en el interior de la V aparecen las llanuras sedimentarias del Sáo Francisco, y al O las bajas mesetas y valles del "triángulo minero" entre los ríos Paranaíba y Grande
El clima, tropical cálido en las partes bajas (22° en enero, 18° en julio); moderado en altitud con disminución de las temperaturas (Duro Preto 20,4° en enero, 13,3° en julio), aumento de la nubosidad, de las precipitaciones (Belo Horizonte, 1.394 mm.) y de la duración de la estación lluviosa; y de tendencia árida sólo en el Norte, presenta cinco o seis meses secos y dos o tres de fuertes calores en medio de los que se sitúa la estación lluviosa (diciembre a marzo). Rige una hidrografía de régimen tropical austral, de tendencia subecuatorial en la del NE, y una vegetación semiárida de catinga al N, de sabana arbolada desde el NE al "triángulo", y de bosque tropical mesófilo en el SO y E. La economía de M. G., iniciada en el s. XVIII con el ciclo del oro y los diamantes, que da paso al de la ganadería y agricultura esclavistas hasta 1880, y al del café y ganadería hasta la II Guerra mundial, mezcla hoy algo de todo ello con la industrialización, para llevar a M. G. a un nivel de desarrollo, con brutales contrastes y un 25% de la población en la miseria, transicional entre el Brasil industrial del Sudeste y el subdesarrollado del Nordeste
Los matices climáticos, derivados de la orografía, permiten que la gama de cultivos vaya desde los templados a los tropicales y que se cultive desde patatas y vides hasta algodón, café, caña de azúcar, mandioca y piña. Las zonas más ricas están ligadas al café y a los cereales, así como a la ganadería porcina (10 millones de cabezas) y bovina (19 millones), hoy en regresión relativa, salvo la cabaña lechera, por desgaste del suelo, relieve accidentado y competencia exterior. Nacida bajo el signo minero, M. G. es aún una de las más ricas regiones mundiales por la diversidad e importancia de sus reservas de hierro (23 millones de t. producidas en 1966), manganeso, oro y bauxita en el cuadrilátero ferrífero; y cuarzo, mica, grafito, piedras semipreciosas, bauxita, apatita, níquel y numerosos minerales raros y radiactivos en el Este y Sudoeste. La industria destaca hoy por la de base, a la cabeza del conjunto brasileño, con sus siderúrgicas del hierro y del aluminio, fábricas de cemento, de aceros especiales y en lingotes, laminados, etc., secundadas por las mecánicas, de material de transporte, electricidad, máquinas-herramienta, y por las derivadas de la agricultura y ganadería como las de hilados y tejidos de algodón, de leche en polvo, mantequilla, aceites (algodón y maíz), café soluble, etc. Entre las ciudades más importantes, numerosas al S y raras al N de la capital, Belo Horizonte (v.), destacan como centros regionales de múltiples funciones las de Juiz de Fora (v.) con 194.135 hab. (1968), Uberaba con 72.053 hab., Uberlándia con 70.719 hab., y Governador Valadares con 70.494 hab
JULIÁN ALONSO
BIBL.: Y. LELOUP, Les Villes da Minas Gerais, París 1970; M. DE BARRos LATIF, As Minas Gerais, Río de Janeiro 1960
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