Mila I Fontanals, Manuel
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Biografía GER
Filólogo, crítico literario y poeta, en catalán y en castellano, nacido el 4 mayo 1818 en Villafranca del Panadés (Barcelona), de familia acomodada que se trasladó a vivir a Barcelona. M. en esta ciudad el 15 jul. 1884. Fue compañero de escuela del gran impulsor de la Renaixenca (v.), Joaquim Rubió i Ors. Más tarde, en el colegio de los escolapios recibió buenas enseñanzas de latín que le permitieron asimilar la cultura clásica. Comenzó sus estudios universitarios en Cervera, los prosiguió en Barcelona al ser reinstaurada la universidad en 1835 y se licenció en Filosofía y Letras y en Derecho en 1841. Fue profesor del Liceo Filarmónico de Barcelona, en 1845 iligresó en la Acad. de Bellas Artes, en 1856 en la R. A. de Buenas Letras de Barcelona, más tarde fue nombrado miembro correspondiente de la R. A. Española y, a lo largo de su vida, fue investido de numerosos cargos y honores académicos.Tuvo M.I F. una adolescencia y una juventud llenas de inquietud ideológica, política y social, hondamente marcadas por la influenc¡a del romanticismo (v.), el movimiento que él vio nacer y en cuya ala liberal militó entonces con estusiasmo. Desde 1836 empezó a colaborar en revistas románticas de Barcelona: en El Vapor y en El Propagador de la Libertad ejerció como crítico teatral y, mientras exaltaba a Shakespeare, Schiller, Victor Hugo, Dumas, etc., se pronunciaba contra la actitud conservadora de un Chateaubriand. Creía que la poesía era el gran instrumento de redención social y clamaba por la restauración de la Constitución de 1812 con encendidos y altisonantes versos en castellano: "Seguid la marcha doble los valientes. / Un grito os salvará: ¡Constitución! ". La producción dispersa de esta época la reunió en Algunos estudios literarios (1838). Esta primera etapa de la vida literaria de M. es poco conocida, porque más tarde él mismo renegó de sus actitudes juveniles y se dedicó a perseguir los ejemplares de sus primeras obras con el fin de destruirlos para que no quedara constancia.A la vez, este M. joven, al igual que Piferrer (1818-48) y sus compañeros romántico-liberales, tenía muy poca fe en las posibilidades de la Renaixenca, es decir, en la recuperación literaria de la lengua catalana. Sin embargo, poco a poco, evolucionó hacia un romanticismo conservador (ahora condena a Hugo y encomia a Chateaubriand y a Manzoni), a la vez que se identifica con el movimiento renovador catalán. Si hacia 1850 no creía que su lengua nativa fuera capaz de expresar sentimientos de la altura de un Schiller o de un Lamartine, en 1859, al restaurarse los "Jocs Florals" (que le cupo eJ honor de presidir) exigió que en ellos se usara sólo la lengua catalana. Las composiciones que en ella escribió (recordemos Complanta d’en Guillem, Llanto de Guillermo; Caneó del pros Bernat, Canción del prócer Bernardo; La mort de Galind, etc.) constituyen la poesía de mejor calidad que encontramos en la Renaixenca desde la Oda a la Pátria de Aribau (v.) hasta la irrupción de jacinto Verdaguer (v.).M.¡ F. ganó en 1846 la cátedra de Estética e Historia de la Literatura de la Univ. de Barcelona, a la que se entregó por completo el resto de su vida y en la que ejerció un amplio y fecundo magisterio. Entre sus discípulos hay que contar a Antoni Rubió i Lluc, Balar¡ i lovany, Joan Maragall (v.), Miquel Costa i Llobera (v.), etc. Sabido es que Menéndez Pelayo (v.) fue a estudiar a Barcelona atraído por la fama y el prestigio de M. Y fuera del estricto ámbito universitario fue unánimemente reconocido como maestro y se convirtió en guía y mentor de los más importantes escritores catalanes. Las doctrinas estéticas de M. (contenidas en especial en Principios generales de la teoría estético-literaria, 1869), basadas en el Sistema filosófico de Xavier Llorens I Barba, interesantes en su tiempo, están hoy completamente superadas. No ocurre lo mismo, en cambio, con sus estudios filológicos, críticos y literarios, que son aún punto de partida indispensable para la historia o la investigación de las literaturas provenzal, catalana y castellana. Fue él el introductor de la Filología románica en España (V. FILOLOGíA III) y el primer y gran maestro que dicha ciencia tuvo en este país. Una de sus primeras obras eruditas fue Estudios sobre los orígenes y formación de las lenguas romances y especialmente de la provenzal (1853). De este mismo año datan sus Observaciones sobre la poesía popular con muestras de romances catalanes inéditos, que habrían de convertirse más tarde en el famoso Romancerillo catalán (1882), la primera recolección de canciones tradicionales y populares catalanas realizada con método científico. Obras de M. que han sido decisivas para la historia literaria son: De los trovadores en España (1861), de una gran riqueza de datos históricos, filológicos y literarios; Ressenya histórica i crítica dels antics poetes catalans, primera visión y ordenación de la poesía catalana de la Edad Media; De la poesía heroico-popular castellana (1874), trabajo todavía hoy imprescindible para el estudio del romancero hispánico y que en su momento hizo derrumbar la teoría romántica sobre el origen de este género; además de numerosos artículos y trabajos de menor extensión pero igualmente importantes.A. COMAS PUJOL
BIBL.: Obras Completas, 8 vol. coleccionadas por M. MENÉNDEZ PELAYO, Barcelona 1888-96; Obres catalanes, ed. G. GILi, Barcelona 1908; Epistolar¡ d’en M. Milá i Fontanals, 2 vol. "Biblioteca Filológica", Barcelona 1922 y 1932; 1. RuBIÓ I ORS, Noticia de la vida y escritos de D. Manuel Milá i Fontanals, Barcelona 1887; 1. RoIG 1 ROQUÉ, Bibliogralia d’en Manuel Milá i Fontanals (NotesMILAGRO Ii comentaris per una bíblio-crítica), Barcelona 1913; H. JURETScaxE, Del Romanticismo liberal en Catalunya, "Rey. de Literatura" (1954);. J. RuBió I BALAGUER, Sobre los escritos de Milá i Fontanals anteriores al 1840, en Homenaje a Vicens Vives, Barcelona 1967
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