Mickiewicz, Adam
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Biografía GER
Gran poeta, dramaturgo y escritor político polaco, luchador incansable por la independencia de su patria y la libertad en el mundo. Introductor del romanticismo (v. II) en Polonia, y uno de los más destacados poetas románticos de Europa, fue jefe espiritual de su nación bajo la ocupación extranjera; hombre de talento viril y vigoroso, ejerció gran influencia en la literatura nacional y extranjera. Su vida y su obra fueron excepcionales. N. en Zaosie (actual Novogrudok), el 24 dic. 1798, en una familia de nobleza rural; cursó sus estudios en la Univ. de Wilno. Por actividades patrióticas fue perseguido por el régimen zarista y desterrado a Rusia, donde trabó amistad con los decembristas y A. Pushkin (v.). En 1829 logró pasar a Italia e intentó en vano tomar parte en la insurrección polaca de 1831. Emigrado en Francia, ocupó en 1841 la primera cátedra de literaturas eslavas en el Collége de France en París, donde explicó un brillante curso suspendido por el Gobierno a causa de las ideas místicas que exponía. Después de organizar en Roma, en 1848, una legión polaca cuya expedición a Polonia ocupada no llegó a realizarse, M. fundó en París un periódico francés de carácter liberal e internacional, La Tribune des Peuples, con la colaboración de escritores de diversas nacionalidades, y entre ellos españoles. Durante la guerra de Crimea, intentó por última vez organizar una división de voluntarios en Turquía, pero la muerte le sorprendió en Constantinopla el 26 nov. 1855. Sus restos, trasladados a Polonia en 1890, descansan en el panteón del castillo real en Cracovia.Su primer tomo de poesías, Ballady I romanse (Baladas y romances), 1822, basadas en motivos populares, contenía además: Oda do mlodosci (Oda a la juventud), reflejo de las corrientes liberales de entonces, y Romantycznosc (Romanticismo), manifiesto romántico del poeta. El drama Dziady (Los antepasados), partes II y IV, análisis del amor desgraciado, y Grazyna, poema histórico, aparecieron en 1823. Con claras alusiones a la situación de la Polonia ocupada, escribe en Rusia Konrad Wallenrod (1827), poema histórico de tema medieval, donde figura la célebre balada de inspiración española, Alpuharra (Alpujarra). Artísticamente maduros son los Sonety Krymskie (Sonetos de Crimea), 1828, pero alcanza la plenitud de su fuerza creadora en la parte III de Los Antepasados (1832). Escrito después del fracaso de la insurrección, es un intenso drama romántico en verso, con acentos mesiánicos y prometeicos, cuyo soliloquio culminante, conocido con el nombre de la Gran Improvisación, simboliza los anhelos del desgraciado pueblo polaco, y constituye una de sus obras maestras.Con la idea de alentar a sus compatriotas, publica Ksiegi Narodu i Pielgrzyrnstwa Polskiego (Libros de la nación y peregrinación polaca), (1832), que en prosa bíblica y arcaizante proclaman la hermandad cristiana entre los pueblos e inspiran esperanzas para el futuro. En 1834 aparece otra obra maestra de M., poema épico en 12 cantos (10.000 líneas), titulado Pan Tadeusz (El señor Tadeusz), una de las más bellas y serenas obras de la literatura polaca. Se combinan en ella, del modo más natural, la sencilla vida de la nobleza rural y los acontecimientos políticos mundiales, con el paso por Polonia de Napoleón Bonaparte, camino de Rusia. Uno de los mayores méritos de Pan Tadeusz es la representación de las constantes de la vida polaca de entonces. Las evocadoras escenas que se desarrollan en el campo y en las casas solariegas, permiten imaginar con perfección el ambiente de la época. La nostalgia y el amorde la patria lejana, líricas descripciones del paisaje natal y diversas peripecias trazadas con humor y realismo, todo expresado en versos de sugestiva armonía, dan un conjunto excepcionalmente logrado. Desde un principio, esta obra ha constituido un aliento para el pueblo polaco en todos los momentos difíciles de su historia. Otras poesías líricas, fábulas y sátiras, escritos políticos, etc., completan la destacadísima producción literaria de M., traducida ya a 33 idiomas. Numerosos monumentos levantados en su honor en las ciudades polacas y en París (por Bourdelle, v.), perpetúan la memoria de M., gran poeta y gran hombre.GABRIELA MAKOWIECKA
BIBL.: M. HERMAN, Histoire de la Littérature Polonaise, París 1961; W. MICKIEWICZ, Adam Mickiewicz: Sa vie et son auvre, París 1888; W. WEINTRAUB, The Poetry ol Adam Mickiewicz, La Haya 1954. Consúltense también Adam Mickiewicz, obra colectiva en varios idiomas publicada por la UNESCO (1955).
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