México (país) XII. Medios de Información y Comunicación Social. MEDIOS
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Medios de Información
1. Prensa. La imprenta fue introducida en M. por el virrey Antonio de Mendoza en 1536. Hojas volantes, de carácter informativo y publicadas irregularmente, aparecen a partir de 1541. Hasta entrado el s. XVIII no se conoce el periodismo informativo; la primera publicación periódica regular sale el 1 en. 1772, Gaceta de México y Noticias de Nueva España, publicada por el P. Juan Ignacio y subvencionada por las autoridades. El primer diario es Diario de México (1805-17), que junto con Diario de Veracruz se edita cuando se están poniendo las bases de la revolución que llevaría a la independencia. Con El Despertar Mexicano (1810), de Guadalajara, fundado por el insurgente Miguel Hidalgo (v.) se inició el periodismo polémico que surgirá después de la independencia. Con ella nacerá una prensa libre y liberal a lo largo de gran parte del s. XIX: Siglo XIX (1842-96), fundado por Ignacio Cumplido, y principalmente Monitor Republicano. El primero de ellos estableció polémica no sólo con sus colegas del país, sino que se hizo famoso por sus controversias con El Globo, de Madrid. Desde el 5 nov. 1851 pudieron comunicarse por telégrafo M. y Puebla.En contra de los periódicos liberales figuraron los conservadores La Sociedad, dirigido por José Roca Bárcena; La Cruz, de Aguilar y Marocho; El Pájaro verde; y El Estandarte, órgano del partido conservador. Durante este tiempo se publicaron los periódicos literarios El Ateneo, El Museo Mexicano y La Linterna Mágica de José T. Cuéllar, célebre e ingenioso escritor de costumbres populares. Fueron periódicos humorísticos La Orquesta, de notables caricaturas, Don Junípero y Las Cosquillas. Al mismo tiempo se publicaban periódicos extranjeros como La Iberia, redactado por Anselmo de la Portilla, y Le Trait d’Union, órgano de la colonia francesa en M. A partir del primer Imperio de Iturbide, los periódicos dedicaban la mayor parte de su espacio a editoriales y artículos de opinión, dejando la labor informativa en un segundo plano, y pocos de ellos tuvieron una existencia continuada. En 1860 El Cronista de México lanzaba 8.000 ejemplares. Con el segundo Imperio, desaparecieron los periódicos liberales mientras reaparecían La Sociedad, La Patria y El Pájaro verde y surgieron nuevos órganos franceses: L’Estafette y L’Ére Nouvelle. La prensa, por lo general, tuvo escaso poder; pocos periódicos ayudaron al joven Habsburgo, que tenía en contra los que apoyaban el movimiento de oposición, encabezado por Benito Juárez (v.). Estos periódicos no fueron numerosos, pero consiguieron mucha influencia.Con la muerte del Emperador, se reanudaron las luchas periodísticas, resurgiendo o creándose nuevos periódicos de criterio exaltado: El Monitor Republicano, Siglo XIX, La Voz de México, El Socialista y El Nacional. Le Trait d’Union reapareció y contribuyó al restablecimiento de las relaciones con Francia. La inestabilidad política y los continuos movimientos revolucionarios estancaron la prensa mexicana, y fue durante la dictadura de Porfirio Díaz (v.) cuando se consiguió una estabilidad en el país y el desarrollo de la prensa. En 1892 se publicaban en la capital 20 diarios; en otras ocho ciudades, más de 10. Se editaban otros 415 periódicos y, desde 1894, algunos de los grandes diarios de la capital se publicaban mañana y tarde. Con la fundación de El Imparcial, en 1895, empieza el periodismo moderno. El gobierno de Díaz fue desplazando a numerosos periódicos o los reducía a una vida lánguida y trabajosa. Desaparecieron El siglo XIX, El Monitor Republicano, El Universal y El Tiempo, quedando El Imparcial como única fuente de información, vínculo de la vida social, económica y política del país. En 1903 conseguía 75.000 ejemplares, pero desapareció con la Revolución de 1910. Otra nueva etapa empieza con la creación de El Universal en 1916 y Excelsior (v.) en 1917.Después de 1920, la nación se encontraba bajo la dictadura del general Elías Calles (v.) y la prensa desembocaba en un régimen de restricción. Su proceso de crecimiento fue lento, pero en los últimos 20 años ha conseguidoinfluencia y estabilidad. El número de periódicos pasa de 676 en 1923 a 888 en 1933; en aquel año se contaban 44 diarios en 22 ciudades, y en el último eran 82 para 35 ciudades, de los cuales 18 se publicaban en la ciudad de M. En 1937 eran ya 110-130 los diarios del país, de los cuales el de mayor tirada era El Universal con 117.659 ejemplares de circulación. En 1939 todos los diarios mexicanos tiraban 626.000 ejemplares, que suponían 32 por cada 1.000 hab.Legislación. La primera legislación que tuvo el país en materia de prensa fue consecuencia de las Cortes de Cádiz y la proclamación de su Constitución, que establecía la libertad de imprenta y de expresión. Con anterioridad a las Cortes de Cádiz, la poca prensa existente estuvo bajo el severo control del virrey español, quien procuró tener sus órganos propios. Mientras que la libertad de prensa ha sido declarada en varias Constituciones escritas después de 1824, el ejercicio de este derecho dependía del presidente de turno. Sin embargo, los periodistas no aceptaban las restricciones inipuestas por los deseos presidenciales, aun cuando se ejerciera sobre ellos presiones económicas, de censura, y se llevara a cabo toda clase de atentados a las garantías constitucionales.La Ley de Prensa de 9 abr. 1917 y los art. 6 y 7 de la Constitución de febrero de 1917 garantizan la actual libertad de prensa, pero por Decr. de 12 abr. 1917 se prohíben las expresiones maliciosas pensadas para excitar el odio a las autoridades y a las instituciones fundamentales del país. Más adelante se prohibió también la publicación de noticias declaradas contrarias "al gusto público". Hacia 1935 el Gobierno fue abriendo un poco más las puertas del control sobre la prensa, hasta que, durante la II Guerra mundial, mantuvo la censura tanto de las noticias que entraban en el país como de las que salían por medio de agencias como AP, UPI y Reuter, aunque las noticias locales, producidas y difundidas por el país, escapaban al control del Gobierno. Actualmente existe la libertad de prensa, y el Gobierno reconoce que el derecho a hablar sobre cualquier asunto es inviolable, de acuerdo con la Constitución de 1917; ninguna ley o autoridad puede establecer la censura previa, y esta libertad no tiene otros límites que el respeto por la vida privada, la moral y la paz pública. Sin embargo, son numerosos los atentados que sufre la prensa por parte del Gobierno; entre ellos cabe destacar el padecido por La Tribuna, diario independiente de San Luis Potosí, invadido por el ejército en otoño de 1962, y que motivó la protesta de la Soc. Interamericana de Prensa. El Gobierno se vale también de otros medios para conseguir un cierto control de la prensa, tales como el control gubernamental del papel, impuestos especiales, préstamos monopolizadores y ruego de supresión de notas.Estructura actual de la prensa. El número de periódicos durante los últimos 15 años ha experimentado un aumento considerable hasta que, de nuevo, ha empezado a notarse una represión. En 1952 aparecían 162, 173 en 1959, 220 en 1965, y en 1966 sólo 168. La circulación ha aumentado, en los mismos años, en mayor proporción. Mientras que en 1952 se distribuían 1.300.000 ejemplares y en 1960 eran ya 2.712.000, en 1965 la cifra había ascendido a 4.763.000. Parecidamente aumentó la proporción de ejemplares por 1.000 hab.: en 1952 era de 48, y en 1965 de 116. La circulación actual es seis veces mayor que la de 1939. Todos los periódicos de alguna importancia, a pesar de que los de provincias tienen una tirada reducida, no dejan de influir en el país. Aparecen 21 diarios por la tarde.Las ciudades con mayor número de diarios son: Mazatlán (seis), Tuxtla Gutiérrez (cinco), Monterrey, Ciudad Juárez, Puebla, Tijuana, Acapulco, Hermosillo, Matamoros, Tepic y Toluca, con cuatro. Los diarios de mayor circulación son, en la ciudad de M.: Esto, deportivo (200.000 ejemplares); Excelsior, 158.425 durante la semana, y 131.800 los domingos; Ovaciones, 125.000; El Sol de México, edición de la tarde, 120.000; últimas Noticias de Excelsior, 115.000 en su primera edición; La Prensa, 110.000 durante la semana, y 74.943 los domingos. En las provincias: El Occidental, de Guadalajara, 70.875; El Norte, de Monterrey, 65.000 durante la semana, y 72.000 los domingos; Diario de Yucatán, de Mérida, 50.096 durante la semana, y 52.800 los domingos; El Sol de Guadalajara, 46.790; El Sol de Puebla, 43.182. Los diarios de la ciudad de M. (22) no llegan a la mitad de la circulación total del país.El fenómeno de la concentración de la prensa está muy desarrollado en M., país de mayores y más extendidas empresas periodísticas de Iberoamérica. La red más importante es la llamada cadena de periódicos García Valseca, que posee 36 diarios en 22 ciudades con una tirada global de casi 1.100.000 ejemplares, un cuarto de la circulación nacional. La prensa de información general comprende 23 periódicos publicados dos o tres veces por semana, con 69.000 ejemplares; 89 semanarios con 994.000 y 18 publicaciones con frecuencia menor (1.500.000 ejemplares), entre las que se encuentra un semanario de lengua inglesa con 2.000 ejemplares. Los periódicos especializados comprenden más de 1.900 títulos, de los que 11 aparecen, por lo menos, cuatro veces por semana, 487 semanarios, 1.279 mensuales y 150 con cuatro o seis apariciones al año. De ellos 18 se publican en inglés, uno francés y tres en otras lenguas. La prensa de lengua extranjera comprende también seis publicaciones bilingües (castellano-inglés), una mensual en castellano y hebreo, y una en castellano y alemán. Los principales diarios en lengua extranjera son: The News, fundado en 1950, con 19.851 ejemplares; y Journal Franwis du Mexique, con 15.000.Los diarios acostumbran a dedicar el 5% de su contenido a noticias del extranjero, el 3% a noticias nacionales; el 12% a noticias del Estado y locales, el 9% a deportes, el 4% notas de sociedad y el 4% a sucesos. Ocho semanarios de noticias y reportajes, con influencia en todo el país, se exportan al extranjero. Comunistas o de influencia comunista son: Política, Avante y Unión Soviética. Los principales problemas de la prensa mexicana se encuentran en las presiones gubernamentales, la falta de profesionalismo de los periodistas (sólo un 15% son profesionales), y un equipo de impresión no suficientemente moderno. Es fuerte la competencia de la prensa extranjera, especialmente norteamericana, que distribuye sus revistas en castellano y se convierten en potentes canales de publicidad. Esto viene a suponer, para la economía mexicana, una fuga de 190 millones de pesos al año. La prensa económica cuenta con buen número de revistas especializadas, tales como Rev. Financiera y de Hacienda, Actividad Económica Latinoamericana y El Correo Económico. No hay diarios de información económica; sólo los principales diarios, sobre todo los de la capital, dedican especial atención a esta materia.Prensa católica. La Revolución hizo decrecer la importancia de los diarios católicos de la ciudad de M. Se han publicado en la capital El Amigo de la Verdad y El Porvenir. Actualmente aparecen numerosas revistas. Entre las más antiguas destaca Unión, fundada en 1930 e impresaen offset. Existe una Asoc. Nac. de Prensa, Escritores, Libreros y Editores Católicos (ANPELEC).Agencias de información. En 1928 se fundaba Agencia Trens, que trasmitía sus noticias en onda corta. En 193543 funcionó la Agencia Noticiosa Telegráfica Americana (ANTA). Hoy, Informex, fundada en 1960 y desarrollada rápidamente, tiene corresponsales en 110 puntos de M. y en Nueva York, Los Ángeles, Montreal, Ottawa, Buenos Aires, Río de Janeiro, Santiago de Chile y Madrid. Cambia sus informaciones con ANSA de Roma. Su servicio comprende 10.800 palabras de información nacional y 4.200 del extranjero. Reparte cinco artículos y 300 fotografías todos los meses a ocho diarios, 21 estaciones de radio y cinco emisoras de TV. Las noticias se trasmiten por medio de la administración de Telégrafos, junto con las redes de télex, pero Informex se propone instalar una red privada de radioteleimpresores por todo el país. Funcionan también otros servicios de información, de carácter especializado, y muchos periódicos de provincia realizan entre ellos servicios de información colectiva. AP, UPI y AFP distribuyen la información por medio de sus oficinas en la ciudad de M., y otras agencias extranjeras trabajan en el país, incluso Tass, que tiene un corresponsal fijo.Organizaciones de prensa. Las principales son: Asee. Mexicana de Prensa, fundada en 1945, y Sindicato Nac. de Redactores de la Prensa.2. Radio. Se instaló en 1923. La primera emisora comercial fue CYL, propiedad del periódico El Universal y de una casa comercial de aparatos llamada la Casa de la Radio. La radio ha tenido un papel muy importante en la realización de la revolución social por medio de sus campañas de alfabetización y de la incorporación de los grupos aislados a la vida de la República. El número de estaciones ha pasado de 212 en 1949 a 455 en 1966 (de éstas, 10 son culturales); el de receptores, de 700.000 en 1949 a 4.830.000 en 1969. La mayor parte de las estaciones pertenecen a empresas privadas y buscan sus recursos en la publicidad. El Estado dispone de 13 emisoras con potencia global de 60 Kw., de las cuales siete son de onda media (58 Kw.) y siete de onda corta (2 Kw.). Dos de ellas están a cargo de Radio Universidad, dependiente de la Univ. de M., con programas educativos a nivel universitario.Las emisoras privadas reúnen una potencia global aproximada a los 1.500 Kw. Todas están agrupadas en la Cámara Nac. de la Industria de la Radiodifusión de M., miembro activo de la Asoc. Interamericana de Radiodifusión. El Ministerio de Educación lanzó su primer programa cultural en 1923, consistente en una especie de escuela elemental, y ya en 1942 había conseguido gran importancia, hasta el punto de que las Naciones Unidas, por medio de la UNESCO, se interesaron por el programa y sobre él han sentado las bases para su realización a escala universal. La primera emisora para la labor educativa fue autorizada el 15 jul. 1924. Desde 1939 hasta hoy, el Ministerio ha encargado los programas educativos a emisoras comerciales, comprendiendo información agrícola, de construcción, educación de adultos, iniciación literaria y educación musical. Actualmente, estas emisoras difunden cada semana un programa gubernamental titulado "La hora nacional". Las emisoras comerciales dedican el 65% de su tiempo a la música, el 15% a noticias, el 10% a deportes, y el 5% a espacios teatrales y culturales. Un 2% de las emisiones se realiza en otros idiomas: inglés, italiano, francés, alemán, catalán y árabe.3. Televisión. La primera emisión de TV en M. data de agosto de 1950. Todas sus emisoras utilizan la definición de 525 líneas. Acontecimiento importante para su desarrollo fue el informe que el presidente hizo al país en 1951, cuando sólo disponía de 50.000 receptores. Con tal motivo se instalaron en la ciudad de M. 10.000 monitores para que el pueblo viese a su presidente. El número de receptores ha pasado de 184.000 en 1958 a 2.205.000 en 1969. Existen 28 emisoras, de las cuales una es cultural (1P-TV). Todas las estaciones pertenecen a empresas privadas y buscan sus recursos en la publicidad, con la excepción de la del Inst. Politécnico Nac., con finalidades culturales. La Univ. Nac. Autónoma se sirve de la TV en color con circuito cerrado para ilustrar los cursos de medicina. Las emisoras privadas dedican el 23% de su tiempo a películas de esparcimiento, el 20% a la música, y el 6% a la infancia. La Secretaría de Educación Pública inició en 1966 un curso de alfabetización a escala nacional por medio de circuitos abiertos de TV.4. Actividad editorial. Hay 36 editoriales dedicadas a la publicación de toda clase de libros. El número de títulos publicados ha pasado de 923 en 1955, con 812 primeras ediciones, a 4.851 en 1965 con 4.485 primeras ediciones. El número de traducciones de libros extranjeros ha oscilado muy irregularmente; mientras que en 1956 eran 206, en 1959 sólo 19, para remontar a 486 en 1963; figuran a la cabeza los libros en lengua inglesa.5. Cine. Funcionan 3.155 salas y cinco cinemas para automóviles. El número de localidades vendidas en 1965 fue de 346,5 millones, que representó 8,5 entradas por hab. Mientras que el número de salas ha aumentado respecto a 1959 (2.005), se vendieron 27,5 millones de entradas menos que en 1960. La producción de películas de largo metraje ha aumentado hasta 1951, para entrar en una época de crisis que dura todavía. En 1966 se produjeron sólo 55, de las cuales tres eran coproducciones. En 1962 se realizaron nueve coproducciones: siete con USA y dos con España; en 1963 las coproducciones fueron 17, siendo el año en que mayor número de ellas se han realizado entre las 41 productoras del país. A pesar de la crisis por la que atraviesa la cinematografía mexicana es el país de Iberoamérica que más produce en la actualidad y ha estado, durante muchos años, a la cabeza de los países de habla castellana, seguido de Argentina y España. El mayor número de proyecciones se debe a filmes de importación, que ha aumentado considerablemente en 20 años; mientras que en 1949 se importaron 321 filmes, en 1961 se alcanzó los 1.334: 82,9% de USA, 4% de España, 3,7% de Italia, 3,7% de Alemania Occidental, y 2,3% de Francia.Las relaciones entre el Gobierno y la industria cinematográfica están centralizadas en la Comisión Nac. de Cinematografía, dependiente del Ministerio del Interior. En 1960 el Gobierno adquirió los mayores estudios de M. y ha nacionalizado las dos cadenas más importantes de salas de cine. El Banco Nac. de Cinematografía, fundado en 1941, tiene como finalidad el desarrollo del cine nacional; los préstamos llegan hasta el 50% de los gastos de producción. Sólo en 1946 financió el 30% de los filmes producidos. Mientras tanto, se ha incrementado el promedio de los costes de cada película; de 156.000 pesos en 1940, se ha pasado a 480.000 en 1950, y a 1.250.000 en los últimos años. La inversión global en 1951 fue de 618 millones y en 1966 de 1.200 millones, que representaron el 2,5% de la producción nacional. Otro de los incentivos creados por el Gobierno para aumentar la producción en número y calidad fue la concesión, a partir de 1948,del "Ariel" al mejor director, fotógrafo y actor del año, otorgado por la Acad. de Artes y Ciencias Cinematográficas.Historia. Las primeras actividades cinematográficas en M. fueron sobre documentales, realizados por fotógrafos como Salvador Toscano. El primer filme de argumento se realizó en 1910: El grito de Dolores. Las primeras productoras de cine surgieron durante la I Guerra mundial; en 1916 se constituyó México Films, a la que siguieron Azteca Films, Productora Quetzal y Bandera Films. Con ellas llegó la popularización del cine al producir películas como Santa (1917), un melodrama basado en la novela de Federico Gamboa; Tabare (1917), historia india; y El automóvil (1919). Muy pronto el cine mexicano tuvo que enfrentarse con la competencia del de Hollywood, tanto en el cine mudo como en el sonoro. A partir de 1930 empieza la época dorada de la industria cinematográfica mexicana, formada por los "grandes" en todos los aspectos: Emilio Fernández (v.), Gabriel Figueroa; los actores hermanos Andrés, Domingo, Fernando y Julián Soler, Jorge Negrete, Andrea Palma, Virginia Fábregas, José Mójica, Arturo de Córdoba y Mario Moreno Cantinflas (v.), ídolo del público mexicano y estrella de la industria cinematográfica en los años treinta.Las grandes películas de este periodo son Allá en el Rancho Grande (1936), musical; La noche de los mayas (1939), leyenda india, que fue la de mayor calidad de la época. El mejor director del cine mexicano ha sido Emilio Fernández. Después de 1940, la industria cinematográfica atiende principalmente al mercado nacional, y sus producciones se basan en temas históricos o folklóricos: María Candelaria (1943), con Dolores del Río; Río escondido (1947), con María Félix; aunque produjo también películas de fama mundial como Doña Bárbara (1943) con María Félix, basada en una obra del venezolano Rómulo Gallegos. En esos años se reconoció internacionalmente el cine mexicano y empezó a ganar premios en los festivales internacionales. El primero se concedió a Emilio Figueroa por María Candelaria, en 1946. Al año siguiente, triunfó en Bruselas con Enamorada; en Venecia con La Perla (1945), y en Locarno. En 1948 y 1950 triunfó en Madrid con Río escondido y El dolor de los hijos, respectivamente. Cannes premiaba, en 1951, Los olvidados, de Buñuel (v.), director español que ha realizado gran parte de su obra en este país; y en 1953 reconocía los valores de La red.M. PASCUAL SAPERAS
BIBL.: H. LEPIDUs, The History of Mexican Journalism, "University oí Missouri Bulletin", enero 1928; L. SALMON, The Newspapers and Authority, Oxford (USA) 1923; E. DovIFAT, Handbuch der Auslandspresse, Berlín 1960; UNESCO, L’Information á travers le monde, París 1966; "Journalism Quarterly", Iowa University (trimestral?; "Film Ideal", Madrid (quincenal); "Cahiers", Zürich (mensual); HANs-BREDOW INST., Internationales Handbuch für Rundfunk und Fernsehen, Hamburgo 1969-70; Annuaire Statistique, Naciones Unidas 1960, 1962, 1966; EUROPA PUBLICATIONs, Europa Year Book, II, Londres 1970
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