Mesopotamia II. Historia Antigua. HIST.
Categoria:
Historia
En la historia de M. se distinguen varios periodos principales, entremezclándose unos con otros. Persia se puede considerar como periférica y formando parte de M. Los periodos, con sus fechas aproximadas de duración, son los siguientes: el-Obeid (V milenio), Uruk (fin del IV milenio y III milenio), época heroica (comprende las dinastías I de Kis y I de Uruk entre el 3000 y el 2300, y las dinastías I y II de Ur y II de Uruk), Imperio de Acad (2300-2150), II periodo intermedio (2150-2050), III dinastía de Ur (2050-1950), reino de Isin-Larsa (1950-1830), Imperio de Babilonia (1830-1530), lucha de los Imperios (1700-1530), dominio asirio (1530-1200), época de confusión (1240-1150), los pequeños Imperios (1150-932), los Imperios universales: Asiria (932-625), Imperio neobabilónico (625-539), Imperio persa y asimilación a este territorio en la Edad Antigua (539 a. C.-637 d. C.). Es de notar que en algunos casos se solapan unas fechas a otras.Periodo de el-Obeid. Las primeras comunidades que se establecen en M. posiblemente son cazadores, sustituidos posteriormente por pastores y agricultores, formando estos dos grupos los primeros núcleos urbanos, que aparecen hacia el V milenio. En el milenio siguiente los pueblos que habitan el Tigris y el Éufrates forman una gran cultura merced a una serie de descubrimientos, como el torno de alfarero, el sello de escriba, el molde de ladrillo y el de metales. Desarrollan un alto sentido decorativo, que se denota en bellas cerámicas de gran calidad. En consecuencia, se aumenta la producción de materiales, baja su costo y se elimina la creación individualizada. Las últimas conquistas técnicas permiten el asentamiento de gentes en la zona, al lograrse su desecamiento (Uruk y Eridu). Tanto en Babilonia como en Asiria los templos se construyen sobre terrazas.Periodo de Uruk. El florecimiento de las ciudades se interrumpe a mitad del IV milenio, cuando se cree que tienen lugar unas inmigraciones que posiblemente produjeron cierta confusión en el país. Es la época de la invasión sumeria (v.), pueblo de origen desconocido que parece ser que introdujo la labor del cobre en Babilonia y asimiló en cambio la cultura agrícola. Junto con este pueblo probablemente entraron también los primeros grupos semitas (v.), que es posible que se sedentarizaran por primera vez en la parte norte, en tanto que los sumerios lo hacen en la zona sur.El país adquiere entonces el aspecto que será más o menos definitivo: surgen numerosos poblados, y el progreso técnico da lugar a la expansión económica, como lo atestiguan las grandes extensiones ocupadas por los templos, eje de la vida ciudadana, con grandes posesiones de tierra, esclavos y animales, que requieren buenos sistemas de contabilidad y marcan el principio de la escritura y del cálculo con base sexagesimal. Se perfecciona la profesión de los escribas y se generaliza el sello para marcar los objetos propiedad de templos y señores, lo cual origina las magníficas creaciones de la glíptica (v.). La única clase social destacada es la de los sacerdotes, el concepto de rey es aún desconocido, y la sociedad de tipo cerrado, agrícola, con escasos contactos con el exterior, está formada por gentes de diversas profesiones. En el norte se habita en pueblos, sin organización social muy desarrollada, pero el templo empieza a cobrar auge paulatinamente.Época heroica. A principios del III milenio se define más la situación histórica de Babilonia (v.), pues se conocen las listas de reyes, cuyo matiz heroico es origen de las epopeyas en lengua acadia. Hay dos ciclos épicos: el de Kis, que se abre con Etana, el cual recibe la realeza de los dioses, y se cierra con Gilgames (v.), vencedor de Agga (I dinastía de Kis); y el de Uruk (v.), que también conoce a Gilgames (I dinastía de Uruk). En ambos, elhéroe vive en relación constante con los dioses, aunque su intervención no sea exclusivamente religiosa, derivando más a su actividad como rey, lo cual parece significar un decrecimiento del poder del templo a medida que la sociedad se hace más compleja. La escritura, entretanto, adquiere su característica cuneiforme y se convierte en fonética. El sacerdote pierde su carácter totalitario. Las tabletas hablan de "un gran hombre", con lo que parecen referirse al rey, cuya autoridad debió de ser grande. La economía deja de ser cerrada y se inicia un intenso comercio, según se deduce de la gran cantidad de objetos de cobre hallados, material de importación.A partir del 2600 a. C. hay abundantes textos que permiten un mejor conocimiento de la vida de estos pueblos; las ciudades babilonias constituyen principados independientes, las cuestiones culturales se reservan al gran sacerdote, que a veces usurpa el poder, trasmitido normalmente por primogenitura. Entre las ciudades se establece una pugna por el dominio de M., cuyas ventajas se desconocen, pues sólo es posible una hegemonía de arbitraje, pero el soberano se convierte en punto de equilibrio del país. Entre los reyes de esta época merece nombrarse a Mesilim de Kis, Ur-nansé de Lagas y Lugal-zagisi de Sumer, que extiende su poder desde el Tigris y Éufrates hasta el golfo Pérsico y el Mediterráneo (III dinastía de Uruk), sometiendo a 50 príncipes.El poder en las ciudades es, sin embargo, más estable, y se trasmite regularmente, si bien alterna entre los sacerdotes y el rey. El prestigio de los reyes de Lagas disminuye bajo los últimos monarcas de la dinastía de Eannatum, hasta que un sacerdote usurpa el trono. Un movimiento de reacción lleva al trono a Urukagina, cuyo reinado termina cuando Lugal-zagisi toma Lagas. Esta sucesión en el poder denota un malestar. La inestabilidad se ve acentuada por las infiltraciones de los semitas, algunos de los cuales se convierten en reyes de Kis. En este momento se llegan a contar hasta 30 reinos en Babilonia. Aparte del poder de los templos se organizan grandes ejércitos (p. ej., Lagas bajo Urukagina), que todavía desconocen el arco. Los palacios, como el de Hafaya, se construyen más perfectos, con grandes patios. Se emplea el bronce, y la plata sirve como moneda, pues la sociedad va enriqueciéndose; la inestabilidad política no impide el desarrollo intelectual, tanto en la música como en la literatura.Imperio de Acad. Entre tanto, en la zona de Kis se concentran numerosos semitas. Cuando Lugal-zagisi derriba al rey de Kis, el copero de éste, Sargón, se instala en Acad (v. ACADios) hacia el 2300 a. C. El Imperio fundado será importante y muy movido. Sargón actúa sobre el Elam y Siria e interviene en Anatolia. Su nieto Narám-sin va al alto Tigris y Éufrates y a los Zagros, sofoca una rebelión en Babilonia y sufre una serie de desastres a manos de los guti. La dinastía de Acad realiza una conquista caracterizada por la inestabilidad y las revueltas interiores en el norte.77 periodo intermediario. El imperio de Acad dura poco más de 100 años, a partir de los cuales sufre una serie de embates de pueblos bárbaros. Esta época de crisis es conocida como periodo intermedio. Los pueblos intrusos parecen ser indoeuropeos y los guti, que descienden desde los Zagros hacia el 2190 a. C. La situación es crítica, y las listas reales denotan dudas en los nombres. Los guti se establecen, asimilándose al país, con un gobierno que dura 30 años.III dinastía de Ur. La lucha contra los guti se centra en Ur (v.), cuyo rey Ur-namu comienza ca. 2050 una dinastía que dura 100 años, proporciona a M. su época más estable y domina Babilonia y el Elam, con una administración perfecta, basada en el Código de Ur-namu. Los príncipes locales detentan el poder administrativo con menos autonomía que anteriormente. Las luchas prosiguen en las marcas superiores, en los Zagros, pero sin poder neutralizar los avances de los amorreos. En el reinado de Ibi-sin se separan el Elam y Mari de Ur. Los templos se mantienen en el poder; el país es próspero, con grandes explotaciones agrícolas, y una creación artística bien equilibrada que abandona los temas militares y se concentra en los religiosos. La literatura florece en los himnos religiosos y en la dedicada a los héroes de la época heroica.Reino de Isin-Larsa. Esta época de paz termina hacia el 1950 a. C., al deshacerse la unidad del país, con un clima de guerra civil que se mantiene 250 años. Amorreos (v.) y elamitas pugnan por la posesión de Ur, cuyo Imperio pervive. El grupo más poderoso es el de Isin, sustituido por el de Larsa a partir del reinado de Gungunum. La intervención en 1830 a. C. de Ilusuma, rey de Asiria, destruye las últimas pretensiones de hegemonía de Isin, pero como consecuencia se diluye más el Imperio, y sólo Babilonia mantiene un poder real de intervención.Imperio de Babilonia. A mediados del s. xviii a. C. Rim-sin de Larsa, príncipe de origen elamita, logra imponer el dominio de esa ciudad, ocupando Uruk, Nippur (v.) e Isin. Al caer ésta sube al póder en Babilonia Hammurabi (v.) y simultáneamente Samsi-adad 1 ocupa el trono asirio y el de Mari, llegando al Líbano y al Orontes. El reino de Esnuna detiene la expansión babilónica, se expande a su vez sobre el reino asirio de Mari e inicia una lucha de 20 años, en la que Hammurabi vence a sus enemigos y logra la unificación total hacia 1690 a. C., pero mantiene cada región con sus características, pues se respetan las divisiones naturales y su idiosincrasia, y se permite el desarrollo de los gobiernos provinciales, con una administración eficiente y un buen servicio de correos, unido al poder central, que es itinerante. El ejército tiene una organización plena merced a levas periódicas.El apogeo babilonio es breve y ocupa desde el final del reinado de Hammurabi y el de Samsi-iluna. La creación del Imperio es obra del primero, notable por la labor jurídica realizada durante su reinado, así como por la centralización administrativa. Bajo Samsi-iluna, el particularismo local se refleja en la rebelión de Isin y Ur, la cual requiere una lenta pacificación, no lograda totalmente. En el aspecto religioso es notable el dominio de Marduk, con una extensa literatura religiosa escrita en acadio, que sustituye al sumerio, quedando éste como lengua intelectual muerta. Esto origina el desarrollo de escuelas de filología y literatura, cuyo gran fruto es la redacción final del Gilgames.Lucha de los Imperios. A la época creadora descrita anteriormente sucede un momento de presión de las tribus nómadas de kassitas, hurritas (v.), etc. Los primeros bajan de sus montañas en el s. xvii a. C. por el S, hacia Babilonia. Samsi-iluna impide el avance del grueso de ellos, pero no las infiltraciones. Más al N, las inmigraciones son detenidas por los hititas (v.), que en 1530 a. C. atacan Babilonia, contribuyendo a la desorganización del país de tal forma que durante un siglo no se sabe qué ocurre en la zona. En Asiria (v.) la crisis es anterior, pero se estabiliza antes que en Babilonia, hacia mediados del s. XVI a. C., aunque la unidad social que se consigue no se refleja en lo político. Simultáneamente se producen las primeras invasiones egipcias, y el reino de los hurritas es sustituido por el de los mitanni (v.). A medida que se desarrolla este Imperio, se consolida en Babilonia el gobierno introducido por la invasión de los kassitas, que dominan durante las luchas contra mitannis, hititas y egipcios, llevadas a cabo por Asurbalit I de Asiria.Dominio asirio. A fines del s. XIII a. C., la lucha empieza a decidirse en favor de un tercero en discordia, cuando Salmanasar 1 de Asiria entra en acción. Su hijo Tukultininurta I interviene contra los hititas y busca el dominio de la M. septentrional, que logra al entrar en Babilonia, donde es depuesto y asesinado en 1206 a. C.Época de confusión. En el s. xiii a. C. se registran nuevas oleadas de semitas y diversos grupos nómadas, como los de los Balcanes. Destruido el Imperio hitita, hay una gran confusión en todos los ambientes. Babilonia es atacada por Asurdán I, tres años después es derrocado su último soberano kassita y surge la II dinastía de Isin. Asurdán I es aplastado por los elamitas, rechazados de Babilonia en 1137 a. C. por Nabucodonosor I. Tiglatpileser I, que reina desde principios del s. XII a. C., ha de defender el trono. La época es de crisis total y es conocida en los documentos babilonios como "época de confusión", en la cual las ciudades son arrasadas, los países quedan desiertos, la mano de obra está constituida por prisioneros y no hay comercio.Los pequeños Imperios. Al final del periodo anterior hay una serie de pequeños reinos del Oriente Medio que empiezan a surgir con poder, como Fenicia, Israel, etc. El periodo de crisis se termina en Asiria a fines del s.X sin que se sepa cómo.Los Imperios universales: Asiria. Sus reyes, Asurdán II, Adadnirari II y Tukultininurta II reinan del 932 al 884. Asiria se convierte en un país guerrero que atemoriza a sus vecinos, llegando a gobernar sobre un territorio de doble extensión que la original. Asurnasirpal II (883-859) es un rey administrador, que realiza expediciones comerciales a los reinos vecinos, sin afectar a Babilonia, que permanece tranquila, reparando los destrozos producidos por el desorden anterior. A la muerte de Asurnasirpal II, su hijo Salmanasar III se encuentra con el tesoro saneado y un ejército de primer orden y de gran movilidad. Este monarca empieza una política de presión sobre Armenia, Kurdistán y, en general, sobre las zonas allende el Éufrates. En el aspecto interno Asiria no parece estar muy bien, con un gobierno excesivamente descentralizado, lo cual produce una guerra civil a final de este reinado. Salmanasar es sucedido por Samsi-adad V, acabando la guerra (822 a. C.) con una gran renovación cortesana y el afianzamiento del Imperio. Muerto en el 813 a. C., su hijo Adadhirari III sufre las primeras campañas de los medos (v.). Asiria empieza a retirarse ante los ataques de los arameos (v.), y Uratu se convierte en un Estado dominante. La crisis se sucede, y el pueblo busca en el caldeísmo una solución a sus problemas religiosos (v. CALDEOS).A mediados del s. viii a. C., estalla la revolución en Asiria y Tiglatbilasar III accede al poder, transformando la clase dirigente sin revolución social y creando un ejército real que anula la potencia de las milicias provinciales. En el 745 a. C. se anexiona la orilla izquierda del Tigris, domina Urartu y a los medos, detiene a los arameos, desciende a Babilonia en el 731 a. C. y recibe su tributo, pero renuncia a su poder sobre ella. Su hijo Salmanasar V domina a partir del 727 a. C. y reina en Babilonia, pero su hermano Sargón II le depone, exilia al pueblo hebreo y domina Israel. Posteriormente siguen las campañas contra los medos y, en el 710 a. C., ciñe la corona de Babilonia. Su Imperio se divide en 70 provincias, en cada una de las cuales ejerce el poder un gobernador. En el aspecto artístico hay un renacer, especialmente literario, con la creación de una gran biblioteca real; y en el plástico, con los grandes relieves que relatan las campañas bélicas del rey. En cuanto a la economía, la situación es buena. De todo ello resulta la unidad del Imperio.Tras la muerte trágica de Sargón II (705 a. C.), accede al trono Senaquerib, que hereda un Imperio sólidamente organizado, pero la idea de Imperio universal, dominante en Asiria, le mueve a la expansión hacia las marcas del norte, que al fin logran su independencia. Bajo Senaquerib se plantea la lucha contra Egipto (v. EGIPTO IV) y el Elam. La pugna contra Egipto se une al problema de mantener en el poder a los reyes títeres que más convenga. En el aspecto edilicio se dedica a la construcción de Nínive (v.). Sin embargo, la calma existente es aparente y empiezan a presentarse dificultades. En el 694 a. C. tiene lugar la única maniobra marítima asiria conocida contra los caldeos refugiados en las costas elamitas. Una pronta respuesta del rey del Elam, Halusu-insusinak, hace que éste se apodere de Babilonia y del heredero de su trono, pasando poco después esta ciudad a poder elamita de forma más definitiva, pero Senaquerib la arrasa totalmente en el 689 a. C. A pesar de ello su poder es inestable en Fenicia, Palestina y Babilonia, y las últimas conquistas de Saigón se pierden. El monarca es asesinado en el 681 a. C., siguiendo una breve guerra civil, de la cual sale vencedor Asaradón, que reconstruye Babilonia y vuelve a institucionalizar la doble monarquía. El interior queda tranquilo, pero los cimerios inquietan las fronteras superiores, siendo detenidos en el 679 a. C. Posteriormente hay intervenciones contra los escitas (v.), los caldeos y los medos. Su siguiente decisión importante es atacar Egipto, donde toma Menfis (v.). Pero la situación de crisis se acentúa con el problema sucesorio.A la muerte de Senaquerib (669 a. C.) le sucede Asurbanipal (v.), que tras numerosas campañas contra los pueblos vecinos muere de forma desconocida. El Imperio sigue funcionando merced a su burocracia. La crisis en torno a la sucesión se localiza en la corte, lo cual no impide un florecimiento del arte, pero dentro de un marco malsano y decadente. A la muerte de Asurbanipal sucede una guerra civil y, simultáneamente, una invasión, posiblemente de escitas. El Imperio se retira de sus dominios y se desintegra a medida que los medos aumentan y extienden su poder, manteniéndose sólo el control sobre el Tigris y el Éufrates.Imperio neobabilónico. En el 625 a. C. Nabopolasar se proclama rey de Babilonia y ocupa el país hacia el 620 tratando de dominar Asiria, que en este momento es una pequeña franja de terreno a ambos lados del Éufrates rodeada de enemigos por todas partes y que se mantiene incólume merced a una táctica hábil de desgaste del enemigo. Los medos logran desarticular la defensa de los asirios, ayudados éstos por Egipto contra Babilonia, cuya acción dirige Nabucodonosor II (v.), el cual resarce parte del Imperio y, en el 568 a. C., realiza una ineficaz campaña contra Egipto. Entretanto, los pequeños Estados surgidos al N de M. se estabilizan en los fragmentos conquistados al Imperio asirio. A la muerte de Nabucodonosor II (562 a. C.) comienza la lucha por el trono. Le sucede en el 556 a. C. Nabónides, general representado en Siria por su hijo Baltasar.Imperio persa. En el s. VI a. C. hay dos Imperios nacidos del hundimiento de Asiria: Babilonia, con el Creciente Fértil, el Elam y los Zagros, y el de los medos, en el Norte y la meseta del Irán y parte de Anatolia. Nabónides entrevé la posibilidad de hundir a los medos (556 a. C.) con la aparición de Ciro II (v.) al rebelarse contra Astiages, pero en el 540 Ciro II expulsa a Nabónides de Teima, y Babilonia se ve reducida a un pequeño enclave, en el que entra triunfalmente Ciro en el 539 a. C. El Imperio persa (v. IRÁN IV) engloba ahora la mayor parte de los pueblos de M. Ciro II tiene la habilidad política de devolver sus dioses a los pueblos conquistados; permite el regreso de los deportados a sus patrias, especialmente a los judíos; y para Babilonia crea un estatuto especial.Durante el dominio de Darío I (v.), hay un intento de rebelión, pero sin grandes consecuencias. Babilonia no es más que un reino personalmente unido al Imperio, pero administrado como satrapía (v. SÁTRAPA). Hay otra rebelión bajo Jerjes 1 (v.), ahogada sin piedad; el resto del Imperio se divide en dos. Babilonia resiste el final del Imperio persa, y en ella muere Alejandro Magno (v.) en el 323 a. C. Bajo los partos (v.), la zona tiene importancia, sobre todo por la instalación de su capital en Ctesifonte, y posteriormente la influencia romana se hace notar de tal forma que el arameo desaparece manteniéndose sólo su derivación siriaca. Bajo los Sasánidas (v.), la zona corresponde a un marco más amplio, formando parte de todo el Imperio, con la pervivencia, muy deformada, de la religión, pero la identidad cultural y política de M. ha sido ya absorbida.V. t.: ASUR; SARGÓNIDA, DINASTíAJUAN ZOZAYA
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