Medicina Interna MEDICINA
Categoria:
Medicina
Resulta difícil definir y circunscribir el ámbito de este concepto en Medicina (v.), tanto desde el punto de vista científico como profesional. Un primer acercamiento es identificarlo con la M. general, pero en realidad esta última suele entenderse como el ejercicio profesional de "toda" la M., es decir, la función asistencial que realiza el médico práctico, de cabecera o de familia. Bajo otro ángulo, la M. I., que corresponde a lo que en los planes de estudio de los países latinos se llama Patología y Clínica médica, se opone a Patología externa, nombre con el que se designaba a la Cirugía o Patología y Clínica quirúrgica. Con todo ello obtenemos, por exclusión, que la M. 1. es aquella parte que resta de la M. clínica una vez cercenada de las especialidades clásicas que cuidan de una patología local (Ginecología, Otorrinolaringología, Oftalmología, Dermatología) o de unas técnicas cruentas, operatorias (Cirugía, Obstetricia, y en ocasiones también, en parte, las anteriormente señaladas). Pero es bien sabido que la existencia de enfermedades locales implica un concepto discutible, ya que todas las enfermedades importan algún grado de afectación general (v. ENFERMEDAD).Positivamente podemos definir la M. 1. como la ciencia médica que estudia los procesos generales, infecciones, afecciones alérgicas, colagenosis, etc., y las enfermedades viscerales.Como actividad profesional, la del internista supone una pericia mayor en el diagnóstico y en el establecimiento de las indicaciones terapéuticas; por ello su papel principal es el de centrar, como coordinador, todo el quehacer asistencial frente a un enfermo determinado, llamando a los especialistas sectoriales o técnicos -analistas, radiólogos, cirujanos- en el momento que haga falta su colaboración, pero sin renunciar a la responsabilidad decisoria y a la continuidad asistencial directa del caso a él confiado. Sus cualidades personales sobresalientes serán, pues, la madurez de criterio, la ponderación y ecuanimidad junto a una profunda formación médica y a una amplia experiencia clínica. El internista actúa, en su grado máximo, como consultor de casos ajenos.La M.L. sufre actualmente una crisis que amenaza su misma existencia. El volumen creciente de conocimientos y el desarrollo de nuevas técnicas, cada vez más complejas, constituyen un desafío para el internista que ya no puede dominar su propio campo. Entonces surgen especialistas y subespecialistas sectoriales -cardiólogos, nefrólogos, hepatólogos dentro de los digestólogos, etc.en número progresivo, que conllevan otro peligro: la atomización de la M., la pérdida de su unidad y, en el plano asistencial, la desconexión práctica entre tal variedad de especialistas. Sin embargo, el verdadero defecto estriba en la especialización prematura. Si los gastroenterólogos, endocrinólogos, reumatólogos, etc., han recibido, previamente, una formación general en M. I. suficientemente prolongada, no hay ningún inconveniente en que polaricen luego su investigación o su actividad asistencial a un sector determinado de la patología y en realidad son también internistas, especializados en un sistema o aparato concreto, lo cual supone una perfección y un progreso respecto de la situación anterior, la de los generalistas enciclopédicos, hoy inviable.A. BALCELLS GORINA
BIBL.: A. BALCELLS GORINA, Teoría del diagnóstico "Clínicos e Internistas", "Farmaes" (1959); T. R. HARRISON, Medicina Interna, México 1966; P. FARRERAS, Medicina Interna, Barcelona 1970; Dr. BALCELLS GORINA, Dr. PEDRO-PONS, Dr. GIBERT-QUERALTÓ, Dr. ROCHA, Dr. ALSINA BOFILL, Dr. SORIANO, Dr. PUIGDOLLERS, Dr. ALEMANY VALL (Panel sobre) Actualidad de la Medicina Interna, "Anales de Medicina" (1969)
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