Medicina Espacial MEDICINA
Categoria:
Medicina
Su definición se confunde con la de Bio-astronáutica, estudia las probabilidades de supervivencia del hombre tanto en el inmenso vacío espacial como en los restantes cuerpos celestes del Universo. El desarrollo, en los últimos 25 años, de un ingenio o vehículo de autonomía de vuelo independiente de la atmósfera terrestre ha venido a iniciar esta rama médica al añadir nuevos conceptos a la existente Medicina aeronáutica.La Medicina aero-espacial trata, en primer lugar, de conocer y valorar el aspecto médico del ambiente cósmico y, en segundo término, de estudiar los problemas fisiológicos que se presentan en los astronautas confinados en los estrechos límites del recinto espacial. Al lado de estos objetivos fundamentales, tiene otras misiones secundarias que se enumeran más adelante.Respecto a su ecología, el espacio contiene fragmentos y partículas de materia en forma de polvo cósmico y meteoritos. Consta, además, de núcleos y restos atómicos cargados eléctricamente y dotados de gran cantidad de energía, superior al billón de eV, que toman el nombre de rayos cósmicos primarios. Junto a estas dos particularidades existe una muy baja densidad gaseosa (1 a 10 moles de gas por cm’) y una muy baja presión barométrica (10-14 mm. de mercurio). En tal vacío la trasmisión del calor solamente es posible por radiación; la dispersión de la luz está tan reducida que da lugar a la llamada "oscuridad espacial" y la propagación del sonido es imposible por falta de medio ponderal trasmisible, produciendo, en consecuencia, el fenómeno conocido con el nombre de "silencio espacial". Este ambiente en que los astronautas se desenvuelven no es uniforme y estático en su estructura, sino que, por el contrario, sufre una gran variación regional y temporal, debida a la presencia de campos de fuerza magnética y gravitacionales ocasionados por la presencia del sol y la vecindad de los cuerpos celestes del sistema solar. Las fluctuaciones temporales se deben a la aparición cíclica cada 11 años de actividad solar que, en forma de manchas y destellos, proyectan tormentas de núcleos atómicos y electrones en el seno del espacio. Del estudio de la conformación espacial o espaciografía, la Medicina ha obtenido gran número de datos ecológicos para prever las zonas de peligro para el cosmonauta en la fase activa del vuelo. En la tabla 1 se exponen algunos de estos peligros encontrados en la zona de transición de la atmósfera.En relación a la solución médica de los trastornos fisiológicos que pueden presentarse con la creación y mantenimiento de un clima artificial en el interior de una cabina herméticamente cerrada la M. e. estudia la influencia de la ingravidez, el establecimiento de una adecuada atmósfera capsular y de una dieta metabólicamente ajustada al peso y edad del astronauta.Desde el histórico vuelo de Yuri Gagarin en 1961, con escasamente 88 minutos de gravedad cero, hasta los 14 días de Lovell y Borman en las mismas condiciones a bordo del Géminis VII, no se ha demostrado ninguna alteración patológica en el organismo humano debida a la acción gravitatoria. No obstante, la adaptación a dicho estado es variable según las diferencias individuales. Gerathewol, de la NASA (National A,ronautic and Space Administration), señala que un 50r,’ de astronautas tiene una sensación agradable, un 25°-’, permanece indiferente y el restante 25% puede experimentar trastornos y sensaciones patológicas.En una atmósfera artificial es (le primordial importancia para la supervivencia humana el suministro continuo de oxígeno, en concentración y presión apropiadas, la absorción del anhídrido carbónico y del vapor de agua espirados, y la supresión de olores y de productos tóxicos procedentes de las excretas de los astronautas y de la cabina misma.En la tabla 2, tomada de H. G. Glaman (NASA), pueden verse las necesidades diarias metabólicas, calóricas y nutritivas, de un teórico cosmonauta con un peso de 75 kg. y un cociente respiratorio normal de 0,82.Las restantes misiones de la Medicina aero-espacial,sucintamente expuestas son: evaluación de las necesidades fisiológicas imprescindibles para el mantenimiento de la vida al proyectar planos de construcción de cápsulas espaciales; proporcionar asistencia médica tanto en las bases de lanzamiento de cohetes como en las estaciones de control establecidas en la ruta de las naves tripuladas; valoración de las probabilidades y condiciones de vida encontradas en los cuerpos celestes explorados; aumentar la tolerancia a las fuerzas gravitatorias o fuerzas G (unidad equivalente a la atracción de la gravedad terrestre) aparecidas durante la dinámica del vuelo espacial; asegurar una perfecta estabilidad psíquica y mental de cada uno de los astronautas; contribuir al rescate y operaciones de salvamento y recuperación; seleccionar y valorar fisiológicamente a los futuros viajeros cósmicos mediante operaciones de vuelo simuladas; observación y valoración médica anteriores al vuelo, completada con la recogida de datos posteriores al mismo; investigación médica en las estaciones de control y proporcionar cuidados médicos durante su viaje; finalmente, evaluar fisiológicamente el vuelo realizado para que sirva de preparación futura en nuevas experiencias.F. MERAYO MAGDALENA
BIBL.: J. S. HANRAHAN y D. BUSHNELL, Space Biology, Londres 1960; H. G. ARMSTRONG, Aerospace Medicine, 3 ed. Baltimore 1961; G. H. BOURNE, Space Flight, Nueva York y Londres 1963; Life Sciences Research and Lunar Medicine, temas tratados en el segundo simposio lunar, Madrid 1966, Londres 1967; L. TABUSSE y R. PANNIER, Physiopathologie Aéronautique et Cosmonautique, París 1969; M. R. SHARPE, Space Flight, Londres 1969
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