Medici, Familia HIST.
Categoria:
Historia
El desarrollo progresivo de la Banca en el Renacimiento italiano, incrementado por el comercio, que canalizaba los productos del Oriente hacia el corazón de Europa, hizo prosperar la fortuna de una familia florentina, la de los M., uno de cuyos miembros, fuan (1360-1429), fue el tronco de dos ramas: la de los jefes de la república florentina y la de los grandes duques de Toscana. De la primera, Pedro I (1416-69), su nieto, fue padre, entre otros, de: Lorenzo I, su sucesor; y Julián (1), m., asesinado, en 1478, de cuyas relaciones con Camila Caffarelli tuvo un hijo: Julio (1477-1534), luego Papa con el nombre de Clemente VII (v.).Lorenzo I (1448-94), apodado el Magnífico, ejerció espléndidamente un eficaz mecenazgo con los artistas, en particular con Miguel Ángel (v.), autor de los sepulcros de la familia. De su matrimonio con Clarisa Orsini (v. ORSINI, FAMILIA) nacieron, entre otros: Pedro II, su sucesor; Juan (1475-1521), luego Papa con el nombre de León X (v.); y Julián 11, sucesor de su hermano. Pedro IIJ (1471-1503) había casado con la ambiciosa Alfonsina Orsini, de cuya unión nació, entre otros hijos, Lorenzo II, sucesor de su tío Julián II (1478-1516), duque de Nemours al dejar (1514) el gobierno de Florencia a su sobrino, no teniendo descendencia de su matrimonio con la princesa Filiberta de Saboya.Lorenzo II (1492-1519) obtuvo el ducado de Urbino y se casó con Magdalena de la Tour d’Auvergne, de la que sólo tuvo una hija, la célebre Catalina de Médicis (v.). Un hijo natural de Lorenzo II, Alejandro, fue protegido por el emperador Carlos V, que le nombró duque de Florencia, casándole con su hija Margarita de Austria.En la segunda rama, otro nieto del citado Juan, Pedro Francisco (m. 1497), fue, a su vez, tronco de otros dos ramales, el primero extinguido en sus miembros varones con la muerte de Julián, obispo de Albi, en 1588; y el segundo del que procedieron los grandes duques de Toscana, el primero de los cuales fue Cosme ! (1519-74), bisnieto del citado Pedro Francisco, que obtuvo de Felipe II de España los presidios que dieron nombre al gran ducado, así como la ciudad de Siena, a cambio de la isla de Elba. De su primera mujer, Leonor Alvarez de Toledo, hija del tercer duque de Alba, virrey de Nápoles, nacieron, entre otros: Francisco, su sucesor; y Fernando I, sucesor de su hermano. Francisco (1541-87) solamente tuvo, de su primera mujer, Juana, archiduquesa de Austria, dos hijas, la menor de las cuales, María, fue reina de Francia por su matrimonio con Enrique IV. Fernando I (1549-1609) casó con Cristina, princesa deLorena, de la que tuvo siete hijos, entre ellos: Cosme II, su sucesor; Leonor, en la que se pensó para esposa de Felipe III de España; y Carlos, cardenal, que gozó de gran autoridad en Roma.Cosme II (1590-1621) había casado con María Magdalena, archiduquesa de Austria, de la que nacieron, entre otros hijos: Fernando II, su sucesor; Juan Carlos, cardenal; y Leopoldo, también cardenal, que desplegó una notable actividad cultural en Roma y fue estimado por su virtud. Fernando II (1610-70), político inteligente, aunque de carácter débil, casado con Victoria, princesa de Urbino, de la que nacieron, entre otros: Cosme III, que le sucedió; y Francisco María, que renunció al cardenalato para contraer matrimonio. Cosme III (1642-1723) casó con Margarita Luisa, princesa de Borbón-Orleáns, de la que nacieron: Fernando, que m. antes que su padre, sin descendencia; Juan Gastón, su sucesor; y María Ana Luisa, casada con Juan Guillermo, XV elector palatino. Juan Gastón (1671-1737), careciendo de sucesión de su mujer, Ana, princesa de Sajonia-Lauenburg, reconoció heredero al infante Carlos, hijo de Felipe V de España, pero las potencias europeas le obligaron a aceptar a Francisco II, duque de Lorena, marido de la emperatriz María Teresa (v.), por lo que una rama de los HabsburgoLorena detentaría en adelante la soberanía del gran ducado de Toscana (v.).Representan los M. el tipo de familia que, enriquecida e influyente en el medio socio-político de la ciudad, en este caso Florencia (v.), fue transformándose, en marcha ascensional, de rectora de los destinos de una república aristocrática, marcadamente renacentista, en opulenta dinastía del Barroco.M. TERUEL GREGORIO DE TEJADA
BIBL.: S. BRITON, La edad de oro de los Médicis, Buenos Aires 1947; G. A. BRUCKER, Florentine Politics and Society, 1343-1378, Princeton 1962 (sobre los primeros M.); F. SCHEVILL, The Medie¡, Nueva York 1949; H. M. M. ACTON, The Last Medie¡, Nueva York 1959; E. BIZZARI, 11 Magnifico Lorenzo, Milán 1950
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