Mayno, Jason de
Categoria:
Biografía GER
Famoso jurista italiano del s. XV. Hijo de una sierva y un noble, nacido en 1435 en el destierro, volvió pronto a la patria de su padre, donde fue legitimado. Estudiante en Pavía, corrigió su desordenada vida y tuvo por maestros a Tartaño, Puteus y Tortus, de quien en 1484 hizo el elogio fúnebre. Profesor de Derecho civil en aquella universidad, de 1467 a 1485, en 1478 pronunció el discurso inaugural. Llamado a Padua, allí enseñó hasta 1488, en que interrumpió el curso para marchar a Pisa, atraído por un mayor sueldo, que la república florentina ofrecía para destruir el estudio veneciano. Volvió en 1490 a Pavía, donde permaneció, pero sólo pudo leer un curso, porque una enfermedad de la vista le tuvo impedido cerca de diez años. Conservó, no obstante, su cátedra de Digestum Vetus, la mejor pagada. Vivía en el campo, preparando la edición de sus obras; asistía a los exámenes de grado, a las solemnidades y a algunas embajadas. El emperador Maximiliano, para quien escribió un epitalamio, le hizo caballero y conde palatino. Luis Sforza, con el que estaba emparentado, le tuvo por consejero. En 1499, Luis XII de Francia, conquistador de Milán, le invitó a reanudar sus lecciones y le entregó un palacio en usufructo. Dio en esta época muchas lecciones; una en 1507, sobre la dignidad de caballero que el rey concede en el campo de batalla, ante Luis XII, que volvía victorioso de Génova, y cinco cardenales y cien señores de su séquito. En 1511 ocupó de nuevo, hasta su muerte en 1519, la cátedra en PavíaFue un arquetipo de profesor. Sus contemporáneos ya advirtieron que era más aplicado que genial. Dipplovatatius, su oyente en Padua, ha dejado de él una semblanza favorable. Su discípulo Andrea Alciato, que le superó, le manifiesta un alto aprecio y elogia su latinidad; acusado de sobrestimar a su maestro, explicó que tenía tres méritos: había hecho accesibles difíciles doctrinas por la claridad y el orden de su exposición; había elevado el precio de los dictámenes jurídicos, de tres o cuatro ducados, a cincuenta y cien; y los sueldos de los profesores, de dos o trescientos ducados, a mil y más. Savigny mira en él la última gran figura de la Edad Media. Según Wieacker, sus obras, hoy olvidadas, producto final de una escuela agotada, tuvieron gran influjo en la recepción práctica del Derecho romano al norte de los Alpes. Las utiliza mucho Gregorio López (v.) en su glosa a las Partidas. Calasso ve en él un vulgarizador, salvado de la crisis de la Escuela a la que pertenecía (la de Bártolo). Para Bertanza fue el primero en decorar la glosa con las flores del humanismo. Sus obras, cuidadosamente editadas por él mismo, son el Comentario a todo el Digesto, Código y Usus feudales (Milán, desde 1507); un tratado De actionibus (Pavía, 1484), no se sabe si de él o de Tartaño, unos Apogthemata seu Singularia iuris (1489) y media docena de discursos, entre los cuales, un mensaje a Barcelona en nombre de Génova, una respuesta a esta república en nombre del duque de Milán, un discurso ante el papa Alejandro VI (1492), y un elogio a su soberano. En 1609 fueron editados en Francfort sus Consilia, en número de 414
RAFAEL GIBERT
BIBL.: F. C. VON SAVIGNY, Geschichte des romischen Rechts im Mittelalter, VI, 2 ed. Berlín 1850, 397-418 (con la bibl. anteriorMAYNO, JUAN BAUTISTA - MAYORAZGOa esa fecha); G. GABOTTO, Giason del Maino e gli scandali universitari nel quattrocento, Turín 1888; fu, Nuovi documenta e notizie sul Giason del Maino, Turín 1888; E. BERTANZA, Giason del Maino e 1’Universitá de Padua, "Rivista Storica Italiana" 5 (1888), 193-197; F. CALASSO, Medioevo nel Diritto, Milán 1954, 583 (con bibl.)
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.